Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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lunes, 2 de diciembre de 2013

Crítica de "Viral", de Lucas Figueroa: terror, más que "teen", infantil.


He de confesar mi absoluta atracción por el género de terror, influenciada por mi natural y facilona tendencia al canguelo rápido. Quería dejar claros ambos puntos antes de proceder al análisis de un título como Viral, ópera prima de Lucas Figueroa, porque de este modo lograré transmitiros de manera mucho más acertada el efecto que su visionado ha ocasionado sobre mi. Tomando como excusa el encierro voluntario al que un joven, con urgentes apuros económicos, se somete en el monumental edificio de unos conocidos grandes almacenes madrileños, para participar en un desquiciado concurso a través de diversas redes sociales, Figueroa pone en pie una trama que bebe de manera bastante obvia del clásico esquema de "casas encantadas" que tantos y tan loables títulos ha propiciado al género; aderezando la fórmula con reconocibles toques procedentes de ese género en sí mismo que ha llegado a ser el terror oriental.


La mezcla parece funcionar bastante bien en la primera parte de la cinta, cuando a la peripecia transmedia del protagonista se le van sumando dispersos y funcionales apuntes que van introduciendo poco a poco el necesario componente de misterio que haga avanzar la función y que, si se es tan aprensivo como este servidor, generan una atmósfera en verdad inquietante, aunque ninguno de estos elementos brille especialmente por una ejecución original o imprevisible. Brilla, eso sí, la manifiesta voluntad de estilo ofrecida por un realizador que se esfuerza por demostrar que conoce el oficio y se esmera en planificar su película con resultones planos secuencia, envolventes movimientos de cámara y atractivas transiciones, que logran seducirnos por su buen acabado formal y técnico, mientras esperamos ansiosos en la butaca el devenir de los intrigantes acontecimientos, tal y como debe procurar un producto destinado, como este, al mero entretenimiento.


Pero pronto nos sentiremos desangelados. La estimulante puesta en escena ostentada por Viral en sus primeros minutos comienza a plegarse a la más que deprimente convencionalidad y los sustos, elemento del todo necesario para sostener el clima de todo filme de terror que se precie de serlo, aparte de limitarse a los socorridos juegos de luces y sombras y a los más que manidos golpes de efecto procedentes de la banda sonora, se suceden por la trama de forma discordante, no obteniendo con ello el efecto esperado y sacándonos del disfrutable estado tensional en el que nos habíamos adentrado tras los primeros fuegos de artificio; recorriendo el resto de la película, tal vez demasiado pronto, con una indiferente sensación de déjà vu, en el mejor de los casos, cercana al aburrimiento complaciente, en el peor. En medio de esta matanza de nuestras expectativas surgen varios aspectos que restan más valor, si cabe, a la función y en los que no habríamos llegado a reparar o, al menos, no les habríamos dado tanta importancia, de seguir 'con el miedo el cuerpo': lo pobre y mal encauzada que se halla en el filme la publicitada crítica al consumismo efímero de la sociedad actual, así como también el escaso y hasta estéril alcance que consigue Viral del poder actual de las redes sociales.


Todo ello, además, servido por una descripción de personajes en exceso plana y bidimensional, acabando todos ellos anulados por las necesidades intrínsecas de una galería de personajes absolutamente típica del genero. Por ello, casi resulta digno de alabanza las correctas prestaciones de su pareja protagonista, Juan Blanco y Aura Garrido, que cumplen con entusiasmo en sus consabidos cometidos de 'héroe a la fuerza' y 'chica de la peli', respectivamente. Pero para colmo de males, en la deseada gran traca final, Viral nos obsequia con un estrambótico cóctel en el que tienen cabida algunas de las constantes más usuales y archiconocidas del cine de terror, degenerando la propuesta a un batiburrillo de estupefacta digestión, para más inri, excesivamente explícito a través de un recurso tan pueril como es el flash-back, metido con calzador. Por si fuera poco, la resolución definitiva acontece demasiado precipitada y el final, inequívocamente abierto para dar cabida a la segunda parte (pues Viral nace como primer capítulo de una planeada trilogía), más que generarnos ganas por asistir a un nuevo episodio, nos hace pensar que, tal y como quieren hacer creer al protagonista, nos han estado tomando el pelo.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Canción: "Viral", de Magí Torras, Álvaro Gango, David Lafuente, Dani Fernández, Blas Canto  y Carlos Marco.
- Mejor Montaje: Lucas Figueroa.
- Mejor Sonido: Nacho Arenas, Sergio Testón y Rodrigo García.
- Mejores Efectos Especiales: Ignacio Carreño e Israel Fornes.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Negocios sucios: se estrenan "Diamantes negros", "Viral" y "Alaba zintzoa (La buena hija)".

¡¡¡Ya es viernes!!! Concluimos este concurrido mes de noviembre, cinematográficamente hablando, con la llegada a las salas de un par de títulos bastante esperados, justo después de conocerse la lista de las 136 películas que lucharán por convencer a los académicos y obtener alguna de las preciadas nominaciones a los Premios Goya, una semana después de conocer también la creación de los Premios Feroz, vamos, los premios de la crítica especializada o, si lo prefieren, los Globos de Oro españoles y cuyos nominados conoceremos en diciembre, con lo que se dará el pistoletazo de salida oficial a la temporada de premios nacionales de cine. ¿Rascarán algo las películas que llegan hoy a las salas? Por si acaso, teniendo en cuenta sus limitados estrenos, yo no me las perdería.

La peli del finde.


Tras muchos meses de espera desde que abandonara el último Festival de Málaga dejando muy buenas impresiones en la prensa especializada y portando el Premio del Público, llega a las salas, rodeada de no poca expectación, Diamantes negros, la película que podría significar la confirmación definitiva como director de Miguel Alcantud, tras su desigual ópera prima Impulsos (2002) y el thriller, aún sin estrenar en nuestro país, Anastezsi (2007). Con ésta que ahora nos ocupa, abandona el cine de género para abordar una realidad social que, hasta ahora, no había sido llevada a la gran pantalla: el tráfico de personas que maneja en la sombra el negocio del fútbol. Para ello, Alcantud se inspira en una historia real y narra el viaje de Amadou y Moussa, que son captados en Mali por un ojeador de fútbol, separados de sus familias y llevados a Madrid para triunfar. Vivirán entonces un periplo por España, Portugal y el norte de Europa que les enseñará de primera mano las sombras del deporte rey.

Con 19 candidaturas previas a los Premios Goya, Diamantes negros está protagonizada por los actores no profesionales Setigui Diallo y Hamidou Samake y cuenta con rostros conocidos de nuestro star system en papeles secundarios, como son Guillermo Toledo y Carlos Bardem, y las participaciones de los televisivos Santiago Molero y Raúl Tejón, así como también ofrece la oportunidad de reencontrarnos con la actriz Ana Risueño. Además, otorga un destacado papel para el productor de la cinta, el italiano Carlo D'Ursi. El filme puede adscribirse fácilmente al cine de denuncia, pues la intención última de Diamantes negros no es otra que denunciar el trafficking, término con el que se designa la práctica de muchos clubes europeos de contratar a menores de edad de fuera de Europa, en contra de las normas establecidas por la FIFA.


La crítica se ha volcado con la propuesta. Así lo manifiesta, por ejemplo, Fotogramas, en donde Mirito Torreiro escribe que Diamantes negros supone una película "honesta, limpia en sus planteamientos, va directa al grano, denuncia sin estridencias, pero también sin que le tiemble el pulso. Tan interesante como inédita". También en Cinemanía, Carlos Marañón alaba la película de Alcantud: "contada a pie de campo, de barrio y hasta de vertedero, la mirada cruda, sin concesiones, del filme se centra en lo esencial: el trabajo de los dos protagonistas africanos, intuitivos debutantes frente a las jugosas (y breves) apariciones de actores de prestigio (Carlos Bardem, Guillermo Toledo, Ana Risueño), un contraste que actúa como altavoz de verosimilitud para la denuncia más honesta del cine español reciente". En El Antepenúltimo Mohicano, sin embargo, matizan las virtudes de la película: "Diamantes negros es una cinta que íbamos necesitando. Porque aunque se puedan poner en entredicho varios de sus enfoques, o la falta de sutilidad de todo el conjunto, está bien que alguien haya verbalizado las cuestiones que aquí se plantean de forma clara y a gritos".

Paranormal Fnac.


La buena salud del fantástico nacional se nutre hoy del estreno en salas de Viral, ópera prima de Lucas Figueroa, que se acoge al tan demandado y agradecido por el público esquema de thriller paranormal para contarnos la historia de Raúl, un joven de 25 años, que resulta elegido para protagonizar un concurso sin precedentes: tendrá que vivir una semana en el edificio FNAC de la plaza de Callao en Madrid, de donde no podrá salir bajo ningún concepto. Su único contacto con el exterior será a través de las redes sociales. Su objetivo: conseguir 100.000 fans. Sin embargo, muy pronto, ganar no será su única meta: además de intentar conquistar a Lucía (una de las cajeras, de la que está enamorado) y superar su miedo patológico a los espacios cerrados, Raúl tendrá que enfrentarse a los inquietantes sucesos que tienen lugar en el interior de la tienda por las noches.

Con un reparto de jóvenes y guapas caras conocidas de la pequeña pantalla (Juan Blanco, Aura Garrido, Dafne Fernández, Miguel Ángel Muñoz y Pablo Rivero), a los que secundan los veteranos Pedro Casablanc, Enrique Villén y Amparo Valle, Viral decepcionó a la prensa a su paso por el Festival de Málaga, donde concurrió en la sección paralela Zonazine. No obstante, la película, que apuesta como método de financiación por la utilización del product placement publicitario, presenta nada menos que 18 candidaturas a los próximos Premios Goya. Sin embargo, a su llegada a las salas la vuelven a acompañar opiniones reguleras, como la que encontramos en Cinema Bites, donde señalan que el principal "mérito radica en rodar todo el metraje en un único lugar y no caer en la monotonía y después utilizar una localización tan emblemática como es la Fnac de Madrid para construir una historia de suspense sin caer en el ridículo".


En Cine y Bso atajan señalando que "Viral acaba flojeando algo que empezó muy bien". Peor opinión les merece a El Blog de Cine: "es una lástima que Lucas Figueroa no haya apostado abiertamente por abordar Viral como una peculiar comedia romántica, ya que esa faceta de la película donde realmente encontramos ciertos elementos redentores para una obra que fracasa con estrépito siempre que quiere que el, por llamarlo de alguna manera, lado más terrorífico pasa al primer plano". Mucho más demoledores se muestran en La Butaca: "la soporífera aventura (...) tiene una eficacia prácticamente nula a la hora de jugar con el espectador al escondite de caracteres con misterio misterioso de por medio, y demuestra poco tino para reflejar con sano cinismo el absurdo mundo en que vivimos". Por no hablar de El Antepenúltimo Mohicano: "una cinta divertidísima, aunque no por las razones esperadas. Tomando prestada la expresión de un amigo, es el ejemplo materializado de lo que es “el nuevo cine de marca blanca”, el nuevo mundo publicitario que está floreciendo en el centro de Madrid. Se ha abierto la veda para un cine español (otro más) situado en las antípodas de la filosofía creativa que ha surgido con fuerza en los últimos meses, de manos de cineastas con mayor humildad y talento.

¿Hija buena?


Casi de tapadillo, con solo 8 copias, estrena Barton Films Alaba zintzoa (La buena hija), que supone el regreso a la dirección de Javier Rebollo, director de Marujas asesinas (2001) -no confundir, por tanto, con el otro Javier Rebollo, el director de El muerto y ser feliz (2012)-, esta vez compartiendo tareas con el debutante cortometrajista Alvar Gordejuela, de quien parte también el guión, junto a María Eugenia Salaverri, de esta película en la que se nos narra la historia de Susana, una joven limpiadora del hogar que ocupa la casa de una de sus patronas cuando ésta se va de viaje. La muchacha sólo pretende huir de sus muchos problemas y disfrutar de los placeres que alegran la vida de los ricos. Pero lo que comienza siendo una inocente travesura, más tarde se complica con consecuencias dramáticas. Con la producción de Karambola Producciones, Alaba Zintzoa cuenta con la colaboración de ETB y del Departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura del Gobierno vasco y la participación de Euskaltel.

Protagonizada por un elenco desconocido por el gran público, Leire Ucha, Aitziber Garmendia, Zorion Eguileor, Itziar Lazkano, Mikel Losada, Lander Otaola y Yannick Vergara, La buena hija sólo se podrá ver en las tres capitales vascas, además de Pamplona, Madrid y Barcelona. Y, según los guionistas, Alaba Zintzoa "tiene una sólida base documental y algunas de las secuencias y personajes más extraordinarios y llamativos de la película están basados en personajes y situaciones reales". No obstante, advierten de que "al ser llevados al cine adquieren unas dimensiones distintas, hasta el punto de que pueden parecer fantásticas, como si fueran producto de la imaginación de los guionistas y no de la vida real". A la fecha de esta publicación, nos ha sido imposible encontrar alguna crítica sobre ella.


Hasta aquí el repaso a los estrenos de ficción españoles de este finde, en el que también se deja caer por la cartelera nuestra pareja artística más internacional: Penélope Cruz y Javier Bardem, que forman parte del parpadeante elenco de The Counselor (El consejero), de Ridley Scott.

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatos al Mejor Actor Revelación.


La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España acaba de hacer pública la extensa lista de candidatos propuestos por los productores de las cintas que lucharán este año por los Premios Goya. Y, como viene siendo habitual, surgen las sorpresas al repasar la distribución de los intérpretes según las categorías asignadas. Qué estrategias seguirán los responsables de cada película para lograr el mayor número posible de nominaciones finales sigue siendo una incógnita, lo que está claro es que muchas de nuestras predicciones se han ido al garete dada la lista definitiva, como ocurre en la categoría correspondiente al mejor actor revelación.


De la lista de favoritos publicada en nuestra última quiniela, han sido corroborados en la categoría prácticamente todos los posibles. Se refuerzan así las opciones de Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi (único representante de la película en esta categoría), Arón Piper, por 15 años y un día, Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado, y Miquel Fernández, por La gran familia española, que además tendrá que vérselas con su compañero de reparto Patrick Criado, también designado.


Pujando por llegar a la final se hallan también los muy remarcables trabajos de Igor Szpakowski, por La por (El miedo), Darío Frías, por Esto no es una cita, Francesco Carril, por Los ilusos, y, en un acierto de perspectiva, Miguel de Lira, por Somos gente honrada, propuesto por los responsables del filme en la categoría en la que más opciones claras tenía. Todo lo contrario a lo sucedido con los protagonistas de Diamantes negros, Setigui Diallo y Hamidou Samake, dos desconocidos propuestos en una de las categorías más reñidas: la principal. En su lugar, figura candidato al mejor actor revelación Carlo D'Ursi.

Las sorpresas.


La ausencia de Ismael Fritschi, por Al final todos mueren, y Vito Sanz, por Los ilusos, ambos propuestos en las categorías de actor protagonista y actor de reparto, respectivamente, lo que literalmente les ha dejado fuera de la lucha por una nominación. Por su parte, el thriller Alpha, por el que considerábamos con opciones a Álex Barahona, ni siquiera ha entrado a formar parte de la competición. 


Aparte de la mencionada ausencia de los protagonistas de Diamantes negros o de Ismael Fritschi, destaca también la no inclusión en la lista de Adam Jezierski, por Blockbuster, aunque sí figure candidato por Tres-60, compartiendo categoría con el protagonista de la cinta, Raúl Mérida.


Juan Blanco ha obtenido nada menos que cuatro candidaturas, tres en esta categoría, por Afterparty, Al final todos mueren y Viral, por la que también figura como actor protagonista. Y Christian Mulas es candidato por dos películas: Zipi y Zape y el club de la canica y Combustión.


Resultan dignas de mención la presencia entre estos candidatos previos de intérpretes de títulos prácticamente invisibles, poseedores de algunos premios en distintos festivales, como Christian Dolz, por Frontera, o Javier López, por Casting. Como también, la del mediático Berto Romero, por Tres bodas de más.


Pero sobre todas ellas, destaca la selección de Javier Pereira, por Stockholm, que nosotros predecíamos en la categoría protagonista, lo que coloca al intérprete entre los máximos favoritos a la gran final.



viernes, 15 de noviembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (IV): Mejor Actor Revelación.

Octubre nos dejó unos cuantos favoritos en este categoría, que noviembre termina de redondear con la inclusión de otros tantos trabajos que deberían, por méritos propios, figurar entre los cuatro finalistas. Una de las categorías sin duda más reñidas, la correspondiente al mejor actor revelación aún no dispone de ningún favorito totalmente claro y las opciones de todos los intérpretes contenidos en este ránking pasan claramente por la suerte que corran sus películas en el cómputo general de votos.

1. Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi.
2. Miquel Fernández, por La gran familia española.
3. Aron Piper, por 15 años y un día.
4. Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
5. Darío Frías, por Esto no es una cita.
6. Ismael Fritschi, por Al final todos mueren.
7. Miguel de Lira, por Somos gente honrada.
8. Patrick Criado, por La gran familia española.
9. Francesco Carril, por Los ilusos.
10. Enrico Vecchi, por ¿Quién mató a Bambi?
11. Álex Barahona, por Alpha.
12. Vito Sanz, por Los ilusos.


Un mes después, sigue liderando el ránking de nuestras apuestas el trabajo de Jaime Ordóñez para Las brujas de Zugarramurdi, cuyo estruendoso éxito en la taquilla sirve de aval más que suficiente para que la Academia no le pase en alto a lo hora de confeccionar la lista de nominados definitivos. Pero también, Ordóñez merecería figurar candidato primero por llevar a cabo un trabajo notable, recorrido todo él por un contagioso sentido del humor y una entusiasta ternura que buscan y encuentran pronto las simpatías del espectador, y segundo, por lograr destacar sobre las presencias de estrellas de la talla de Hugo Silva y Mario Casas. Como dijimos el mes pasado: si el filme de Álex de la Iglesia recibe un aluvión de nominaciones, es más que probable que Ordóñez se beneficie de ello.


Quien, junto al anterior, parece estar más claro en la lista de posibles sigue siendo Miquel Fernández, cuyo fantástico trabajo en La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, destaca de manera muy especial sobre el excelente nivel interpretativo de todo el elenco. La película fue una de las cuatro pre-seleccionadas por la Academia de cara a los Oscar, lo que nos hace intuir que su presencia entre las nominadas será fuerte. Esto supone un punto a favor de la candidatura de Fernández, que podría verse arrastrado por el aluvión de votos que obtenga la película. En su contra, que tendrá que "competir" con uno de sus compañeros de reparto.


Protagonista absoluto de la película que finalmente nos representará en los Oscar este año, sería bastante extraño que Arón Piper no ocupase una de las cuatro plazas de esta categoría. Con la edad mínima requerida por la Academia para optar a uno de los cabezones ya cumplida, Piper cuenta además con la baza de llevar a cabo un trabajo detallado y esforzado en la descripción del carácter de su personaje en 15 años y un día, algo alentador para un intérprete de su edad. Sin embargo, el pasar del tiempo juega en contra de las opciones finales de la película de Gracia Querejeta, algo que puede suponer menos presencia entre las nominaciones de la esperada.





















El que su película se estrenara tan pronto jugaba en contra de sus posibilidades, pero la inclusión de Alacrán enamorado entre las cuatro pre-seleccionadas a los Oscar ha dado alas a las opciones de Hovik Keuchkerian de resultar finalmente nominado. Eso, y el agradecido boca a boca que se ha extendido a lo largo de los meses y que apela a una justa revaloración de las virtudes que encierra Alacrán enamorado. Quizás la Academia ofrezca esa segunda oportunidad a la película, teniéndola en cuenta entre los títulos más nominados, lo que conllevaría que la naturalidad y el dinamismo con el que lleva a cabo todo su trabajo Keuchkerian en la película de Santiago A. Zannou, no fuesen pasados por alto a la hora de confeccionar la definitiva lista de candidatos.


El premio al mejor actor en el Festival de Alicante avala las prometedoras opciones de Darío Frías por resultar finalmente nominado por su divertidisímo y desenvuelto protagonismo en la comedia independiente Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard. En ella, el actor asimila convenientemente los cánones de la comedia disparatada y consigue un trabajo consecuente con ello, ocurrente y desinhibido, incorporando no poca ternura al retrato de su atribulado antihéroe. Lo tiene difícil frente a los candidatos procedentes de producciones más visibles y de mayores presupuesto y ambiciones, pero es justo reconocer la valía y la calidad de un trabajo como el suyo, uno de los más estimulantes de los vistos en nuestra cinematografía el presente año.




Mal que nos pese, pocas opciones cuenta de llegar a la final goyesca un título tan recomendable como Al final todos mueren, ni tan siquiera parece tener opciones el mejor trabajo interpretativo recogido en ella, el de un adorable, literalmente espléndido Ismael Fritschi en el cuarto episodio de la cinta, el dirigido por David Galán Galindo, incorporando uno de los mejores personajes de comedia surgidos en el Cine Español reciente, merecedor (desde ya) de una película para él solo. Si el cortometraje se hubiera exhibido de forma independiente, probablemente hablaríamos del trabajo de Fritschi como el de uno de los más premiados en la historia del cortometraje español. Pero Al final todos mueren es un largo, formado por cuatro (o cinco) cortometrajes y, además, con una muy escasa distribución y visibilidad. Para nosotros, sería uno de los cuatro finalistas, pero nosotros no somos la Academia.



Veterano actor de televisión, teatro y, algo menos, de cine, Miguel de Lira obtuvo este año una notoriedad extraordinaria gracias a su co-protagonismo en la comedia dramática Somos gente honrada, logrado debut de Alejandro Marzoa. En la piel de ese parado padre de familia que trata de seguir manteniendo las apariencias, De Lira daba toda una lección de humildad interpretativa, al dar forma con admirable contención a todas las aristas de su personaje. En virtud de lo reñida que se presenta la categoría principal, los responsables de la película ganarían votos a favor del trabajo del actor si lo presentasen a competición en la categoría revelación y no sería la primera vez que un curtido y veterano intérprete accede a su primera nominación al Goya en dicha categoría: ¿alguien ha olvidado el caso de Walter Vidarte, nominado como revelación a los 75 años por La noche de los girasoles (2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo, y con una extensa trayectoria que se remontaba a los años 50?


Con Piper como claro exponente del relevo adolescente, es probable que las opciones de Patrick Criado se vean reducidas. No lo tiene fácil el intérprete de La gran familia española, a pesar de llevar a cabo un trabajo loable, rebosante de naturalidad y verosimilitud y es que se las tendrá que ver con el reparto de votos que conllevará el que su compañero en el filme, Miquel Fernández, también sea propuesto en esta categoría por los productores de la cinta. Y, siendo sinceros, entre los dos, Fernández debería llegar a la final.


Ha pasado mucho tiempo desde que Los ilusos, de Jonás Trueba, nos fascinara. Pero aún así, sigue siendo una de las películas más especiales del año y nuestra memoria cinéfila aún la recuerda. La Academia es muy posible que no. De ahí que las opciones de su máximo protagonista, Francesco Carril, se hayan reducido notablemente. Eso y que el sistema de distribución al que respondió su llegada a las salas podría no cumplir cien por cien las bases de la competición. No obstante, sería una lástima que tremendo ejercicio de investigación y creación interpretativa, lleno de espontaneidad, inseguridades y frescura no obtuviese un reconocimiento académico como realmente merece. A ver si el reciente premio al mejor actor ganado en el Festival Cinespaña de Toulouse le ayuda a ganar posiciones.



Con ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, ya en las marquesinas, podemos aseverar que las opciones del italiano Enrico Vecchi de resultar finalmente nominado pasan porque los académicos tengan el día juguetón a la hora de realizar las votaciones y la película acumule candidaturas de manera desproporcionada. Sin desempeñar un mal trabajo, de hecho Vecchi se muestra resultón y grato en su atribulado cometido de compañero reacio de fatigas, logrando transmitir la inseguridad de su personaje a través de una naturalizada exageración; el intérprete bebe de la buena interpretación generalizada del filme, pero sin brillar de un modo especial, como sí consiguen otros miembros del reparto.



Se estrena en el ránking, pero en muy baja posición el trabajo de un esforzado Álex Barahona en el desequilibrado thriller Alpha, de Joan Cutrina, probablemente el más llamativo de los empeños interpretativos contenidos en la cinta, pero más por la obcecada intención del intérprete para, primero, convencer en un registro dramático a pesar de su físico y, segundo, dotar de verosimilitud a su parte del pastel, una trama que peca precisamente por el trazado grueso y esquemático. Por contra, las buenas críticas recogidas por la película en los medios (y que no compartimos al cien por cien) podrían darle alas a sus opciones.


Si Francesco Carril lo tiene difícil, su compañero en el reparto, Vito Sanz, aún más. Sobre todo porque a todos los contras con los que tiene que lidiar Carril, Sanz también ha de sumar el propio protagonismo de su compañero en Los ilusos. Quede constancia aquí de nuestra admiración por ese espontáneo cometido secundario donde sobresale una excelente vis cómica basada en un componente sutil de patetismo autoconsciente.

ATENTOS A:


Es el protagonista absoluto de una nueva y sugestiva mirada a la terrible problemática de la violencia machista en el esperado y, a priori, muy interesante filme de Jordi Cadena La por (El miedo). El joven Igor Szpakowski, con los 16 años requeridos recién cumplidos, podría ocupar la plaza del cine independiente que siempre obtiene representación en esta categoría.



Menos opciones (de momento) parece tener Juan Blanco, por Viral, de Lucas Figueroa, precisamente por la tibia recepción que obtuvo también en ZonaZine en el marco del Festival de Málaga. La película tiene previsto su estreno en salas el 29 de noviembre.


El mismo día llegará a los cines Diamantes negros, de Miguel Alcantud, cuyos protagonistas, los actores no profesionales Setigui Diallo y Hamidou Samake, también podrían llamar la atención académica, precisamente por el tono de denuncia social de su película, algo muy del gusto de los votantes.



Blockbuster, de Tirso Calero, va definiendo poco a poco su llegada a las salas. Este mes se podrá ver en el marco del Festival de Gijón, donde compite como única producción nacional en la Sección Oficial. Así mismo, tiene previstos varios pases en salas del circuito independiente. Son pequeños pero decisivos pasos para la consideración de Adam Jezierski entre los favoritos al Goya al mejor actor revelación.


Por último, una quiniela más no nos olvidamos del protagonista de Casting, de Jorge Naranjo, Javier López, Biznaga de Plata al mejor actor de reparto (compartida con el resto del elenco masculino) en el Festival de Málaga, película sobre la que todavía sobrevuela la duda de si llegará definitivamente a las salas o no.


jueves, 7 de noviembre de 2013

¡¡Cuidado, spoiler: "Al final todos mueren"!!


El fin del mundo como tema que dé origen a una película no es algo, a estas alturas, nada original. Lo original en el planteamiento de Al final todos mueren es que esta idea de base sirve de pretexto para edificar cuatro historias (cinco si contamos el prólogo y el epílogo) sobre algo nada manido en el cine con tremenda temática: cómo seres del todo anónimos, gente como ustedes o como yo, se enfrentan a sus consabidas últimas horas de vida, a la más que evidente extinción de la raza humana. Desde aquí, la propuesta colectiva de Al final todos mueren se erige en un atractivo mosaico de sensaciones, dependientes cada una de los distintos puntos de vista de sus creadores y, claro está, de los tonos y géneros empleados por cada uno de ellos para contarnos su particular "historia anónima del fin del mundo". Como podrán suponer todos aquellos iniciados, la cohesión entre los diferentes episodios es mínima, a nivel ya no sólo narrativo (salvo algún que otro nexo o punto de unión que no desvelaremos aquí), sino también de puesta en escena y alcance final.


¿Supone esto acaso un obstáculo insalvable para el disfrute del espectador de Al final todos mueren? Desde luego que no, pero la disparidad de resultados entre los cuatro episodios (cinco, si me apuráis) hace palidecer la percepción del conjunto como obra total, que, como toda cinta formada por sketches o cortometrajes independientes, se resiente de los altibajos de ritmo y forma a la que la someten sus cuatro (o cinco) manos creadoras y responsables. Es obligado referirse, por tanto, a cada uno de ellos por separado, debido a la ausencia de uniformidad. El habitualmente actor Javier Botet firma el primero de ellos, proponiéndonos un oscuro y tremendista cuento de terror sobre un asesino dispuesto a terminar su obra (asesinar a 100 chicas) antes de que el inoportuno meteorito impacte contra La Tierra. Logra, con muy pocos elementos, generar tensión e intriga en el respetable, aunque le cueste arrancar precisamente por el equivocado uso de un narrador en off que confiere al episodio un tono casi lírico que juega en contra de la creación de ese clima insano. Al final, se produce el milagro y las imágenes logran infundar algo parecido al miedo, pero el director opta por cerrar la historia en su punto álgido, llevando su corto de lo efectivo a lo efectista.


Con el mal rollo en el cuerpo da comienzo el segundo episodio, dirigido por Roberto Pérez Toledo, que en un tono agridulce nos cuenta cómo una serie de jóvenes, en un espacio reducido, aprovechan los últimos días de vida que les quedan para encontrar el amor (y algo más que eso). Sin llegar a ser nunca una comedia romántica al uso, esta pieza desborda ternura y tristeza a partes iguales, soliviantadas ambas por un finísimo humor y un tenue romanticismo, que invitan ambos a congratularse ante su visionado. Y, aunque se halla en exceso dialogado, es éste el episodio quizás más sensible (que no sensiblero) de todos, gracias a la cariñosa mirada con la que su director filma a sus criaturas, capaz de escrutar desde una óptica no exenta de mimo los interiores atormentados y dolorosos de sus personajes, algo que ya evidenciaba (y muy bien) en la mágica joya que fue su ópera prima en el largometraje: Seis puntos sobre Emma (2011). El resultado final no llega a brillar a la altura deseada, sobre todo, por la desigualdad en la dirección de actores, de entre los que es obligado mencionar la credibilidad y entereza aportadas por Andrea Duro, el encanto exhibido por Laura Díaz y la fragilidad expuesta por Alejandro Albarracín.


El thriller es el género escogido por Pablo Vara para el tercer episodio, donde durante una reunión de unos amigos aparece una joven desconocida herida de muerte, portando cinco salvoconductos para la supervivencia ante el cada vez más próximo meteorito. El dilema moral entre si deshacerse o no de la desconocida hubiera sido un excelente punto de partida para un conflicto cargado de no poca tensión e incertidumbre, pero Vara no aprovecha esta vertiente y tira por otro lado, lo que dota a su capítulo de una incómoda monotonía e indefinición en su inicio, a lo que ayudan los desafortunados golpes de efecto de la banda sonora y la desentonada interpretación de su elenco, del que es justo salvar a Manuela Vellés, que mantiene al personaje en sintonía siempre con los giros argumentales que pueblan la trama, que se viene arriba casi al final y gana la adhesión del respetable por su manifiesta toma de partida por la vía salvaje y menos complaciente.


Para terminar, es de alabar el que toda la función se cierre con el capítulo firmado por David Galán Galindo, divertidísima y tronchante pieza sobre un freak que decide pasar sus últimas horas de vida rodeado de sus amados cómics en la tienda de su propiedad y en la que se ha colado una joven embarazada a punto de dar a luz. Diálogos inteligentes y referenciales se dan la mano en este particular duelo cargado de no poca ironía y hasta de un componente algo naif, que por su disparatado desarrollo da en la diana del respetable. Eso y las brillantes composiciones de sus dos protagonistas: una socarrona Elisa Mouliaá y un adorable, literalmente espléndido Ismael Fritschi, incorporando uno de los mejores personajes de comedia surgidos en el Cine Español reciente, merecedor (desde ya) de una película para él solo. Al final, el humor y el optimismo terminan siendo la mejor arma ante el anunciado fin del mundo, como también demuestran las breves pero magníficas piezas de apertura y cierre firmadas por Javier Fesser, cargadas del mejor de los absurdos. Lejos de toda duda, Al final todos mueren termina por dejarnos un agradable sabor en la boca y un confortable recuerdo en la memoria, auspiciado por las virtudes de cada una de sus historias (unas más que otras, claro está) que por unos defectos aislados que, por lo menos, hablan de un esperanzador talento en la nueva hornada de directores que nos está por llegar.



Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Actor Revelación: Ismael Fritschi.
- Mejor Actriz Revelación: Elisa Mouliaá.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Noviembre aterriza repleto de títulos de (casi) todos los géneros (parte II)

Cerramos aquí el repaso previo a los estrenos del mes que acabamos de empezar y lo hacemos en la misma tónica que en la primera parte, haciendo hincapié en la diversidad de géneros, estilos y temáticas que inundarán las salas de nuestros cines a lo largo de este penúltimo mes del año. Cine fantástico o, directamente, de terror, comedias y dramas de denuncia social se las tendrán que ver con la piroctecnia armamentística del cine estadounidense, nuestro principal y más cabreante colonizador. Por nuestra parte, trataremos de hacer caja en la taquilla desde nuestras humildes premisas presupuestarias, a sabiendas que muy probablemente no lograremos llamar mucho la atención, aunque siempre hay excepciones y (esperemos) también sorpresas. 

¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo.


El día 15 de noviembre se dejará caer, por fin, uno de los estrenos más esperados del año, la (muy) publicitada ¿Quién mató a Bambi?, que viene a ser la tercera película del interesante Santi Amodeo (si no contamos su ópera prima, El factor Pilgrim (2000), dirigida junto a Alberto Rodríguez) y en la que, parece ser, el director sevillano abandona los tonos agridulces de sus anteriores películas para construir una comedia disparatada y muy, muy gamberra, a tenor de lo que parecen indicar las imágenes de su promocionado tráiler. Narra la historia de dos jóvenes amigos que tienen que encontrar la manera de que el presidente de la compañía en la que trabajan (y suegro de uno de ellos) regrese sano y salvo a su casa, ya que por extrañas circunstancias se encuentra encerrado semidesnudo en el maletero de su coche. Paralelamente, un empresario acuciado por las deudas y su socio intentan un secuestro exprés, aunque por una serie de desafortunadas coincidencias acaban secuestrando a su padre por equivocación. A partir de ahí los problemas aumentan.
Producida por Rodar y Rodar y participada por TVE, resulta una de las películas que mayor expectación ha venido levantando desde el inicio mismo de su rodaje y que más bombo está dando en los medios de comunicación (mucha culpa de ello la tuvo la noticia de que el futbolista Andrés Iniesta protagonizaría un cameo). Con un reparto formado por cómicos de contrastada eficacia como Ernesto Alterio y Julián Villagrán, unidos a un divertidísimo Quim Gutiérrez (en el tráiler), a las guapas Úrsula Corberó y Clara Lago, al más desconocido Enrico Vecchi (habitual de las cintas de Amodeo) y a una galería de estrafalarios personajes secundarios a los que dan vida Joaquín Núñez, Carmina Barrios, Manolo Solo o José Ángel Egido, la diversión parece estar más que asegurada. ¿Alguien pone en duda que es muy probable que sea ésta la gran comedia del año?

Los chicos del puerto, de Alberto Morais.


Con mucho menos ruido llegará a las salas, el mismo día, esta producción valenciana, tercer trabajo tras las cámaras de su director, tras el ensayo fílmico que era el documental Un lugar en el cine (2007) y la desapercibida obra de ficción Las olas (2011), de estilo bergmaniano. Como en esta última, Los chicos del puerto también nos cuenta la historia de un viaje, el que hace Miguel porque su abuelo no puede, ya que está encerrado por su propia familia. La misión es muy sencilla, ir a un funeral y depositar una guerrera militar en la tumba de un viejo hombre, amigo de su abuelo. Miguel, acompañado por Lola y Guillermo, sale de esa isla dentro de Valencia que es el barrio de Nazaret y deambula por la periferia un cementerio, y enfrentándose en definitiva a una ciudad desierta, al menos por un día. El viaje se convierte poco a poco en un azaroso trayecto lleno de incertidumbres, y mucho más largo de lo que su mente infantil podía prever. Junto a Lola y Guillermo, tendrá que enfrentarse continuamente a una sensación de abandono y soledad, sin dinero y sin demasiada ayuda de los adultos que se van encontrando por el camino.


Producida por Olivo Films, Los chicos del puerto cuenta con un reparto de pequeños actores no profesionales en los papeles protagonistas, Omar Krim, Blanca Bautista y Mikel Sarasa, secundados por el veterano actor José Luis de Madariaga, rostro familiar en la pequeña pantalla. Todo apunta a que pasará de puntillas por la cartelera y, además, con un número reducido de copias, algo francamente a lamentar tratándose de un título de tan buena voluntad que ya participara en los festivales de Moscú y Toronto.

Retornados, de Manuel Carballo.


Tercer largo también de su director, Retornados vuelve a incidir sobra una de las temáticas más en boga del terror moderno: los zombies. Para la ocasión, el director pone en imágenes un guión de Hatem Khraiche, de premisa más que interesante: la humanidad convive con los "Retornados", gente de apariencia normal que ha sido infectada por un virus devastador. Sólo la inyección diaria de una Proteína evita que se transformen en zombies. Kate trabaja en una unidad de investigación intentando encontrar urgentemente una vacuna definitiva que impida que la epidemia se expanda. Además, oculta una poderosa razón: su pareja, Álex, es un "retornado". El caos se desata cuando el Gobierno anuncia la escasez de la Proteína y la paralización de las investigaciones, obligando a todos los infectados a ingresar en un centro militar de alta seguridad. Temiendo lo peor, Kate y Álex deciden no acatar las órdenes y huir. Su cuenta atrás por la supervivencia ha comenzado.


Como ya hiciera en su anterior película, La posesión de Emma Evans (2010), Carballo ha rodado su película en inglés y con actores extranjeros (a excepción de la guapa Claudia Bassols) con miras a una más que cantada distribución en el exterior, Estados Unidos como primer y obligado destino. Ensalzada casi con unanimidad por la crítica especializada y por los amantes del género a su paso por el reciente Festival de Sitges, donde concurría a la Sección Oficial, Retornados propone una vuelta de tuerca a la tan manida temática de zombies: una película de zombies sin zombies. Algo que nos invita a pensar que, quizás, estemos ante una de las mejores muestras del fantástico español reciente, que, ¡cómo no!, será lanzada al mercado el mismo día 15 por Filmax, en su decidido empeño por dar alas al género en nuestro país.

La por (El miedo), de Jordi Cadena.


Presente en la Sección Oficia de la pasada Seminci de Valladolid, La por (El miedo), es lo último del veterano director barcelonés Jordi Cadena, adaptación cinematográfica de la novela juvenil "M", de Lolita Bosch, la misma autora de la que partió el texto de su película inmediatamente anterior, la aplaudida Elisa K (2010), dirigida junto a Judith Colell. Ahora vuelve en solitario para contarnos la historia de Manel, un joven que tiene 17 años y nunca habla con nadie de lo que pasa en su familia. Nunca habla de que, por las mañanas, cuando su padre se levanta, él ya está despierto. Nunca habla de los morados que su madre tiene en diferentes partes del cuerpo. Ni tampoco habla del miedo que él, su madre y su hermana pequeña sienten cuando están en casa con su padre. Por eso a Manel le gusta ir al instituto, porque mientras está allí no está en casa.


Cine de denuncia social sobre un estigma que aún lastra nuestra sociedad, el tema de la violencia de género, la película fue acogido con cierta tibieza emocional en sus pases en el marco de la Seminci, aunque más que por un mal acabado final de la misma, pudiera deberse al particular tratamiento visual de la que hace gala. Protagonizado por el joven y desconocido Igor Szpakowski, al que acompañan en los papeles principales los veteranos Ramón Madaula (éste, en una aplaudida interpretación) y Roser Camí, así como la niña Alícia Falcó, el filme será distribuido por Splendor Films y llegará a los cines el próximo 22 de noviembre.

Diamantes negros, de Miguel Alcantud.


El día 29 de noviembre desembarca, tras muchos meses de espera, una de las triunfadoras del último Festival de Málaga. Cine Español. Ganadora del Premio del Público, Diamantes negros podría significar la confirmación definitiva como director de Miguel Alcantud, tras su desigual ópera prima, Impulsos (2002) y el thriller, aún sin estrenar en nuestro país, Anastezsi (2007). Con ésta que ahora nos ocupa, abandona el cine de género para abordar una realidad social que, hasta ahora, no había sido llevada a la gran pantalla: el tráfico de personas que maneja en la sombra el negocio del fútbol. Para ello, Alcantud narra el viaje de Amadou y Moussa, que son captados en Mali por un ojeador de fútbol, separados de sus familias y llevados a Madrid para triunfar. Vivirán entonces un periplo por España, Portugal y el norte de Europa que les enseñará de primera mano las sombras del deporte rey.


Elogiada casi por la gran mayoría de medios desplazados al citado festival, Diamantes negros está protagonizada por los actores no profesionales Setigui Diallo y Hamidou Samake y cuenta con rostros conocidos de nuestro star system en papeles secundarios, como son Guillermo Toledo o Carlos Bardem. Denuncia social servida a través de un estilo reconocible ya en el cine español (patentado por algunos títulos de Fernando León de Aranoa, entre otros), Diamantes negros podría encontrar a su público de manera fácil si lograra acceder a una distribución medianamente normalizada. De momento, su tráiler ya anda abriendo boca en los cines desde hace unas semanas, a más de un mes de su estreno. ¿Dará la sorpresa?

Viral, de Lucas Figueroa.


Más cine de género para finalizar el mes y, de nuevo, volvemos al fantástico. En esta ocasión, hablamos de una nueva ópera prima que se acoge al tan demandado y agradecido por el público esquema de thriller paranormal. Raúl, un joven de 25 años, resulta elegido para protagonizar un concurso sin precedentes: tendrá que vivir una semana en el edificio FNAC de la plaza de Callao, de donde no podrá salir bajo ningún concepto. Su único contacto con el exterior será a través de las redes sociales. Su objetivo: conseguir 100.000 fans. Sin embargo, muy pronto, ganar no será su única meta: además de intentar conquistar a Lucía (una de las cajeras, de la que está enamorado) y superar su miedo patológico a los espacios cerrados, Raúl tendrá que enfrentarse a los inquietantes sucesos que tienen lugar en el interior de la tienda por las noches.


Buena factura técnica y un reparto de jóvenes y guapas caras conocidas de la pequeña pantalla (Juan Blanco, Aura Garrido, Dafne Fernández, Miguel Ángel Muñoz y Pablo Rivero), a los que secundan los veteranos Pedro Casablanc, Enrique Villén y Amparo Valle, son el gancho perfecto para que esta cinta no defraude a su llegada a las salas el día 29 de noviembre. No obstante, habrá que andarse con ojo y es que fue recibida en el pasado Festival de Málaga, donde compitió en la sección paralela Zonazine, con notable división de opiniones por parte de la prensa especializada. Sin duda, los amantes del (sub)género no deberían perdérsela.

jueves, 31 de octubre de 2013

"Con los ojos cerrados" para asistir a un fin del mundo diferente.

¡¡¡Ya es viernes!!! Bueno, no, es jueves, pero como si lo fuera porque hoy da comienzo uno de los puentes más esperados por la mayoría, razón por la que los estrenos de la semana se adelantan un día y llegan a las salas algunas novedades más que esperadas. Así que, confiemos en que todos aquellos que vayáis a disfrutar de tan merecidos y gratos días de descanso, los aprovechéis para hacer cola y pasar por la taquilla de algún cine. Y si, para rizar el rizo, lo hacéis para ver algún título nacional, mejor que mejor. Propuestas para todos los gustos las hay en las marquesinas y películas buenas también, y si no echar un vistazo a los dos títulos españoles que inician hoy su carrera comercial.

La peli del finde.


Presentada con enorme éxito de crítica en la pasada edición del Festival de San Sebastián, se estrena por fin Vivir es fácil con los ojos cerrados, la esperadísima sexta película de ficción de David Trueba. Road movie de carácter nostálgico, la cinta nos cuenta como Antonio, un profesor que utiliza las canciones de The Beatles para enseñar inglés en la España de 1966, cuando se entera de que su ídolo John Lennon está en Almería rodando una película, decide viajar hasta allí para conocerle. En su ruta recoge a Juanjo, un chico de 16 años que se ha fugado de casa, y a Belén, una joven de 21 que aparenta estar también escapando de algo. Rodada este mismo año y terminada a toda prisa para ser incluida dentro de la selección de títulos presentes en San Sebastián, Vivir es fácil con los ojos cerrados se ha ganado a pulso el ser considerada uno de los títulos clave del año, con toda la rumorología que esto conlleva de cara a los próximos Premios Goya.

Sobre todo, por el trabajo protagonista de Javier Cámara, al que le han llovido los elogios desde todos los frentes y que, no sólo sonó muy fuerte para ganar el premio de interpretación masculina en Zinemaldia, sino que además comparte el liderazgo con el Antonio de la Torre de Caníbal en la carrera al Goya al mejor actor de este año. A su lado, el joven Francesc Colomer (Goya revelación en 2010 por Pa negre) y Natalia de Molina, actriz de amplia formación que está llamada a ser la gran revelación de la película. Con papeles secundarios para Ramón Fontserè, Ariadna Gil y Jorge Sanz, Vivir es fácil con los ojos cerrados sale al mercado con nada menos que 140 copias, cortesía de su distribuidora Universal, que difieren (y mucho) de las escasas nueve que se distribuyeron en su día de la anterior y fundamental película del director, Madrid 1987 (2011) y es que ésta ha logrado lo que hasta la fecha ningún título nacional había conseguido de manera tan limpia y honesta: poner de acuerdo a toda la prensa especializada, sin excepciones.


Luis Martínez, en su crónica de San Sebatián para El Mundo, escribió: "Trueba, y ahí el mérito de la cinta, reconstruye sin el más mínimo pudor, sin coartadas académicas y, lo más importante, con total precisión, lo que queda cuando ya se ha olvidado todo". Carlos Boyero, en El País: "esta historia con desarrollo peligroso, que se prestaba al edulcoramiento, la anécdota alargada, la poetización simplista, la conclusión de que en el fondo todo el mundo es bueno, está contada por David Trueba con arte, sutileza, emoción y gracia. Están en ella el estilo, la capacidad de observación, el humor agridulce, la fluidez descriptiva, el lirismo, la ternura y la complejidad sentimental"; teniendo palabras incluso para el protagonista: "No suelo conectar con Javier Cámara, es un actor que casi siempre me resulta amanerado, de una cargante intensidad emocional, redicho, falsamente natural, especializado en caídas de ojos. Aquí me parece que hace un trabajo espléndido, a los cinco minutos me he olvidado de que me cae mal, me resulta espontáneo, gracioso y brillante". Ricardo Aldarondo, en Fotogramas, añade: "sostiene con decisión esa voluntad de hacer una película con su trasfondo de amargura y frustración, pero bañada por una luminosidad en las imágenes y una inocencia y llaneza en los personajes. Y, para finalizar, Javier Cortijo, en Cinemanía, remata: "casi todo es creíble, auténtico, soñador, honesto y franco en este notable filme".

El fin del mundo sin un duro.


Por fin aterriza también en las salas el meteorito, de diámetro tres veces Zaragoza, culpable de la existencia de una película como Al final todos mueren, curioso proyecto que retoma los, en un tiempo, tan socorridos filmes de sketches para la cinematografía patria. En este caso, se trata de cuatro episodios, dirigidos por cuatro directores emergentes cada uno (Javier Botet, David Galán Galindo, Roberto Pérez Toledo y Pablo Vara), que versan sobre cuatro formas distintas de afrontar el fin del mundo, apadrinados todos ellos por Javier Fesser, encargado de dirigir el prólogo y el epílogo correspondiente. Presentada con entusiasmo en el pasado Festival de Málaga. Cine Español, dentro de la sección paralela Zonazine, Al final todos mueren es una cinta de bajo coste y más bajas pretensiones, que apuesta por contarnos la sempiterna historia que tantas y rimbombantes veces ya nos han contado (sobre todo, desde el cine americano), a través de una óptica diferente y, a todas luces, más interesante que ve la luz con sólo 39 copias.

Con un abultado plantel de actores, en cuyo reparto destacan los más conocidos Manuela Vellés, Macarena Gómez, Miguel Ángel Muñoz, el mismo Botet y los televisivos Andrea Duro y Alejandro Albarracín, el filme cuenta con alabados trabajos por parte de intérpretes menos conocidos a los que convendría no perder la pista desde ahora: Elisa Mouilaá, Juan Blanco, Laura Díaz o Ismael Fritschi. A pesar de pertenecer a un tipo de películas que, por lo general, no gozan de excesiva buena prensa, Al final todos mueren ha logrado convencer a la crítica, de manera algo más templada en la rama, digamos, más profesional, como el caso de Pere Vall en Fotogramas, ("en Al final todos mueren se mezclan, además de géneros, diferentes grados de profesionalidad y experiencia, y se nota a la legua, pero esto no impide que el producto final se recuerde más por sus logros (que los tiene)") y verdaderamente encendida en el círculo de blogs y webs especializadas, como el caso de Zona Negativa ("un pelín inconexa por la elección formal, sí, pero brutalmente honesta en premisa, hasta la médula. Hablar de Al final todos mueren es hablar de cine, pero de ese cine de verdad, del que nace por necesidad y no por mercadotecnia"), El Séptimo Arte ("una cinta que a pesar de su cantidad de altibajos e irregularidades consigue, con éxito, demostrar que la falta de medios técnicos a veces se puede remontar con grandes ideas") o Vavel ("tiene un estilo visual bastante cohesionado y todas las historias funcionan correcta e independientemente unas de otras. El punto más positivo que ofrecen es precisamente la diferencia: todas ofrecen algo distinto y consiguen su objetivo. Es decir, divertir y emocionar. Buenos diálogos, situaciones sorprendentes e interpretaciones ajustadas con las que es fácil empatizar").


Lo dicho, amigos, tenemos por delante tres lustrosos días llenos de tiempo libre (quien lo tenga, claro) y resultaría fatídico que no dedicáramos un poco tiempo a sentarnos en una sala oscura. Sinceramente, pienso que merece la pena.

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!! ¡¡Y Feliz Halloween o, para los costumbristas, Feliz Día de Todos los Santos!!