Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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martes, 11 de marzo de 2014

Antonio de la Torre, Susi Sánchez y Belén López se resarcen ganando los Premios de la Unión de Actores.


Anoche tuvo lugar la entrega de los XXIII Premios de la Unión de Actores de la Comunidad de Madrid, el sindicato profesional creado para la defensa y reivindicación de los intereses de los actores. Como cada año, los afiliados al mismo han escogido a los que consideran los mejores de cada categoría interpretativa y en los tres ámbitos laborales de la profesión: cine, televisión y teatro. En lo que se refiere a nuestra materia específica, el cine, los Premios de la Unión de Actores han supuesto el "premio consolación" para algunos de los intérpretes que, nominados a los grandes premios, llegaban al final de la temporada de galardones cinematográficos de nuestro país sin haber triunfado por todo lo alto.


La excepción ha sido Roberto Álamo, que revalidó su título de mejor actor secundario del año ganado en los Goya gracias a su trabajo en La gran familia española. La cinta de Daniel Sánchez Arévalo, que partía aquí como una de las máximas nominadas con 5 candidaturas, hizo diana finalmente en el apartado a la mejor actriz de reparto, galardón conseguido por Alicia Rubio, intérprete de corta trayectoria fílmica para la que este premio significa el primer galardón importante.


La ausencia entre las nominadas de las más aplaudidas interpretaciones femeninas del año hizo posible que tanto Susi Sánchez, nominada a la mejor actriz de reparto en los Goya, como Belén López, candidata a revelación, ganarán los Premios a la mejor actriz protagonista y secundaria por 10.000 noches en ninguna parte y 15 años y un día, respectivamente. Sánchez lograba, de este modo, su primer premio de la Unión de Actores tras haber sido candidata anteriormente en dos ocasiones como actriz de reparto por Juana la loca (2001) y La piel que habito (2012). López, que, por lo menos, podía presumir de haber ganado este año el Premio ASECAN a la mejor actriz por este papel, acumulaba ya cuatro nominaciones a estos galardones, una en cine como revelación, por La distancia (2006) y dos en televisión, por R.I.S. Científica, como secundaria, y Pelotas, como principal.


Nominado con doble candidatura, como en los Goya, Antonio de la Torre hizo honor a su condición de favorito de la noche y se alzó como el triunfador en la categoría principal por su trabajo en Caníbal, obteniendo de este modo su cuarto premio de la Unión de Actores consecutivo, tras los obtenidos por Lope (2010) y Primos (2011), como actor de reparto, y por Grupo 7 (2012), como actor principal. Su compañera en el filme de Manuel Martín Cuenca, Olimpia Melinte ganó justamente el Premio Revelación femenino, obteniendo el masculino Hovik Keuchkerian, por su trabajo en Alacrán enamorado, cinta que de sus 5 nominaciones sólo logró materializar esta, pudiendo ser calificada como la gran "derrotada" de la noche.


Actor de trayectoria eminentemente televisiva, fogueado intensamente en el mundo del cortometraje, Daniel Muriel obtuvo, para sorpresa de muchos, el premio relativo al mejor actor de reparto por su pequeño trabajo en Diamantes negros, frente a dos intérpretes consolidados como José Luis García Pérez, por A puerta fría (2012), y Miguel Ángel Silvestre, por Alacrán enamorado.


Uno de los grandes protagonistas de la noche fue el veterano José Sazatornil, galardonado con el Premio Toda Una Vida, que por motivos de salud no pudo asistir a la ceremonia.

Categorías Femeninas (Cine)


Mejor Actriz Protagonista:

  • Ingrid Rubio, por La Estrella.
  • Leticia Dolera, por Violet.
  • Susi Sánchez, por 10.000 noches en ninguna parte. (Ganadora).
Mejor Actriz Secundaria:

  • Belén López, por 15 años y un día. (Ganadora).
  • Lola Dueñas, por 10.000 noches en ninguna parte.
  • Verónica Echegui, por La gran familia española.
Mejor Actriz de Reparto: 
  • Alicia Rubio, por La gran familia española. (Ganadora).
  • Carmen Mayordomo, por Casting.
  • Natalia Mateo, por Casting.
Mejor Actriz Revelación:
  • Arancha Martí, por La gran familia española.
  • Beatriz Grimaldos, por "La gaviota".
  • Olimpia Melinte, por Caníbal. (Ganadora).
Categorías Masculinas (Cine)

Mejor Actor Protagonista:
  • Álex González, por Alacrán enamorado.
  • Andrés Gertrudix, por 10.000 noches en ninguna parte.
  • Antonio de la Torre, por Caníbal. (Ganador).
Mejor Actor Secundario:
  • Antonio de la Torre, por La gran familia española.
  • Carlos Bardem, por Alacrán enamorado.
  • Roberto Álamo, por La gran familia española. (Ganador).
Mejor Actor de Reparto:
  • Dani Muriel, por Diamantes negros. (Ganador).
  • Jose Luis García Pérez, por A puerta fría.
  • Miguel Ángel Silvestre, por Alacrán enamorado.
Mejor Actor Revelación:
  • Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado. (Ganador)
  • Jorge Usón, por "Feelgood".
  • Llorenç González, por Gran hotel (TV).

martes, 11 de febrero de 2014

"La gran familia española" y "Alacrán enamorado", máximos nominados a los XXIII Premios de la Unión de Actores.


En plena resaca de los Premios Goya, conocíamos ayer a los candidatos definitivos a la XXIII edición de los Premios de la Unión de Actores de la Comunidad de Madrid, el sindicato profesional creado para la defensa y reivindicación de los intereses de los actores. Como cada año, los afiliados al mismo han escogido a los que consideran los mejores de cada categoría interpretativa y en los ámbitos laborales de la profesión: cine, televisión y teatro. En lo que se refiere a nuestra materia específica, el cine, los Premios de la Unión de Actores llegan, también como cada año, esencialmente tarde para aportar su estimable granito de arena de emoción y notoriedad a la temporada de premios. Y este año, además, se han descolgado visiblemente de los gustos y criterios imperantes en el resto de grandes premios de nuestra cinematografía.


Las bases para estos XXIII Premios de la Unión de Actores imponían que los trabajos susceptibles de recibir nominación se hubiesen estrenado entre el 1 de enero de 2013 y el 30 de noviembre de 2013, siendo además requisito imprescindible el que los responsables de las obras cinematográficas cumplimentasen a su debido tiempo el formulario de inscripción de sus respectivos candidatos. Explicamos esto porque, en vista no ya sólo de los nominados finales, sino también echando un vistazo a la lista de interpretaciones preseleccionadas, hay sonadas ausencias, entre ellas algunos de los recientes ganadores del Goya y algunos de los máximos favoritos también a los Premios de la Academia.


Eso sí, la máxima nominada en los Goya lo es también aquí: La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, concurre con 5 candidaturas. La sigue Alacrán enamorado, de Santiago A. Zannou, con presencia en todas las categorías masculinas (4 nominaciones). Siendo la tercera en discordia, con 3 nominaciones, 10.000 noches en ninguna parte, la aún inédita en salas tercera película de Ramón Salazar. Ni Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, ni Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, ni La herida, de Fernando Franco, ni Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, se cuentan entre las finalistas.


No debe extrañarnos, por tanto, que no figuren entre las candidatas finales a estos premios ninguna de las nominadas a mejor actriz en los recientes Goya (ni en otros premios como los Forqué, los Feroz o las Medallas del CEC) y es que ni Inma Cuesta, ni Nora Navas, ni Aura Garrido, ni la ganadora Marian Álvarez, ni tan siquiera Candela Peña o Belén Rueda, otras de las grandes favoritas, eran candidatas previas en la categoría. Como tampoco lo fueron Javier Cámara, Eduard Fernández o Tito Valverde, como actores protagonistas, o Terele Pávez, Maribel Verdú y las chicas de Todas las mujeres, como secundarias.


Mientras que el ganador del Goya revelación, Javier Pereira, por Stockholm, sí figuraba entre los candidatos susceptibles de recibir nominación (y no su compañera en el film, Aura Garrido) y se ha quedado incomprensiblemente fuera, Belén López ha logrado la única candidatura posible de la que disponía su película, 15 años y un día. A la sevillana la acompañan como nominadas a la mejor actriz secundaria una de las grandes olvidadas a los Goya, Verónica Echegui, por La gran familia española, y Lola Dueñas, candidata sorpresa por su marciano personaje en 10.000 noches en ninguna parte.


La de mejor actriz de reparto, para papeles secundarios de menor entidad y visibilidad en la trama de una película, ofrece las dos únicas opciones de la desapercibida y aún sin fecha definida de estreno en salas, Casting, por la que son candidatas la desconocida Carmen Mayordomo y la actriz y directora Natalia Mateo. Junto a ellas, la frescura y la gracia exhibida por Alicia Rubio en la piel de aquella prima cachonda en La gran familia española.


El apartado femenino se completa con la categoría reina, donde figura nominada la única de todas las presentes que viene de luchar por un Goya, Susi Sánchez, por su estremecedor trabajo en 10.000 noches en ninguna parte. Ante la ausencia de los grandes trabajos femeninos protagonistas del año, Sánchez parece a todas luces la gran favorita, aunque deberá medirse con el extraordinario despliegue que llevaba a cabo Ingrid Rubio en La Estrella, nuevo y pertinente reconocimiento a un trabajo que corría el riesgo de pasar desapercibido en esto de los grandes premios y que viene de ser candidato también a los Gaudí. La tercera y última nominada es, sorprendentemente, Leticia Dolera, que concurre con su actuación en Violet, cinta de Luiso Berdejo aún pendiente de llegar a las salas.


En el apartado al mejor actor protagonista se echa de menos (y mucho) la presencia de Antonio Dechent, por A puerta fría, por la que, como Pereira, sí había sido seleccionado en las rondas previas. Las particulares normas de inscripción de estos premios ha hecho posible que, eliminando la fuerte competencia en esta categoría, se produzca la inclusión entre los nominados de Álex González, por Alacrán enamorado, y de Andrés Gertrudix, por 10.000 noches en ninguna parte. Frente a ellos, el único candidato a los grandes premios y, por consiguiente, el gran favorito: Antonio de la Torre, por Caníbal.


De la Torre repite el doblete de los Goya también aquí, pues figura candidato como secundario por La gran familia española. Ésta, además, es la única categoría de estos premios en la que se dan cinta tres trabajos presentes en los Goya, pues repiten candidatura los grandes favoritos: Carlos Bardem, por Alacrán enamorado, y el ganador del cabezón Roberto Álamo, por La gran familia española.


Como actores de reparto, la Unión de Actores ha nominado al popular Miguel Ángel Silvestre, por Alacrán enamorado, la única y escueta recompensa que ha recibido este intérprete por este trabajo; al curtido José Luis García Pérez, único representante entre los nominados de esa maravilla de película llamada A puerta fría; y al joven Dani Muriel, candidato por Diamantes negros, que se traduce en la única nominación de esta estimable cinta en toda la temporada de premios de este año.


Las categorías revelación, que no distinguen entre ámbitos laborales, incluyen las interpretaciones de Arancha Martí, por La gran familia española (una de las olvidadas a los Goya), y la esperada Olimpia Melinte, por Caníbal; mientras en el apartado masculino sólo se recoge la labor del nominado al Goya Hovik Keuchkerian, en Alacrán enamorado, como única representante del campo cinematográfico.

Teniendo en cuenta las peculiaridades en los procesos de selección inherentes a estos Premios de la Unión de Actores, resulta difícil dilucidar qué nivel de influencia o simple emoción hubieran podido tener estas candidaturas, de haberse conocido con anterioridad, en el resultado final de los nominados a los Premios de la Academia. Queda, eso sí, la sensación de que estos XXIII Premios de la Unión de Actores sirven de 'premios consolación' a una gran mayoría de olvidados a los distintos premios cinematográficos de nuestra industria. A tenor de las circunstancias, no podemos decir que los afiliados al famoso sindicato hayan logrado paliar injusticias precedentes pues, sin menospreciar a ninguno de los actuales candidatos a estos galardones, lo mejor del año, cinematográficamente hablando, brilla (casi) por su ausencia.

La gala de entrega tendrá lugar el próximo 10 de marzo de 2014, en el Teatro Arteria Coliseum, en plena Gran Vía de Madrid.


Categorías Femeninas (Cine)


Mejor Actriz Protagonista:

  • Ingrid Rubio, por La Estrella.
  • Leticia Dolera, por Violet.
  • Susi Sánchez, por 10.000 noches en ninguna parte.
Mejor Actriz Secundaria:

  • Belén López, por 15 años y un día.
  • Lola Dueñas, por 10.000 noches en ninguna parte.
  • Verónica Echegui, por La gran familia española.
Mejor Actriz de Reparto: 
  • Alicia Rubio, por La gran familia española.
  • Carmen Mayordomo, por Casting.
  • Natalia Mateo, por Casting.
Mejor Actriz Revelación:
  • Arancha Martí, por La gran familia española.
  • Beatriz Grimaldos, por "La gaviota".
  • Olimpia Melinte, por Caníbal. 
Categorías Masculinas (Cine)

Mejor Actor Protagonista:
  • Álex González, por Alacrán enamorado.
  • Andrés Gertrudix, por 10.000 noches en ninguna parte.
  • Antonio de la Torre, por Caníbal.
Mejor Actor Secundario:
  • Antonio de la Torre, por La gran familia española.
  • Carlos Bardem, por Alacrán enamorado.
  • Roberto Álamo, por La gran familia española.
Mejor Actor de Reparto:
  • Dani Muriel, por Diamantes negros.
  • Jose Luis García Pérez, por A puerta fría.
  • Miguel Ángel Silvestre, por Alacrán enamorado.
Mejor Actor Revelación:
  • Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
  • Jorge Usón, por "Feelgood".
  • Llorenç González, por Gran hotel (TV).
Por número de nominaciones:
  • La gran familia española = 5 nominaciones.
  • Alacrán enamorado = 4 nominaciones.
  • 10.000 noches en ninguna parte = 3 nominaciones.
  • Caníbal = 2 nominaciones.
  • Casting = 2 nominaciones.
  • 15 años y un día = 1 nominación.
  • A puerta fría = 1 nominación.
  • Diamantes negros = 1 nominación.
  • La Estrella = 1 nominación.
  • Violet = 1 nominación.

martes, 21 de enero de 2014

Quiniela Premios Goya 2014: Ganadora Mejor Actriz Revelación.


En la categoría relativa a la mejor actriz revelación está claro que se cumplieron casi al cien por cien todas nuestras previsiones y que el presumible reparto de votos entre las dos candidatas que propusieron los responsables de La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, la película con mayor número de nominaciones a estos Goya, es el más que probable causante de que ni Sandra Martín ni Arantxa Martí, ambas favoritas en todas las quinielas, se hayan colado entre las cuatro finalistas. La división de votos entre la una y la otra ha dado alas a las opciones de otra de nuestras favoritas, configurando un cuarteto de candidatas altamente sugestivo y en el que, para no faltar a la tradición, también figura nominada una ilustre veterana. Y, como dato anecdótico, es preciso señalar que Andalucía copa el grueso de las nominaciones en esta categoría, pues nada menos que tres de las finalistas nacieron en esta Comunidad Autónoma, siendo la última nominada de procedencia extranjera.

Belén López, por 15 años y un día.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: Medallas del CEC (Nom.), ASECAN (Premio).


Con posibilidades más bien remotas en la categoría secundaria, dada la alta tasa de contendientes de esta edición (entre ellas, dos destacadas compañeras de reparto), los productores de la película de Gracia Querejeta hicieron bien en proponer la candidatura de esta sevillana como revelación, instaurando de este modo a la actriz como una de las más firmes candidatas. Desde que debutara con un pequeño papel en Yerma (1998), de Pilar Távora, López ha venido fraguando una extensa y ascendente trayectoria, principalmente inclinada hacia su labor en la televisión y sobre las tablas, aunque logró una nominación al Premio de la Unión de Actores en la categoría revelación por la película La distancia (2006), de Iñaki Dorronsoro, nominación que debía haberse materializado también en los Goya. No obstante, con 15 años y un día y ocho años después, Belén López ha logrado por fin la nominación que ya entonces merecía. ¿Se puede decir por ello que parte como la gran favorita al premio? Creemos que no, a pesar de contar con el aval que supone el representar en la categoría a la película seleccionada para los Oscar por la misma Academia. No obstante, la intérprete carga con el personaje menos descrito de toda la función, aunque se imponga pronto en uno de los motores de la misma, inyectando a sus intervenciones un hálito de vida indispensable para sacar al personaje del plano lineal en el que podría haberse quedado e insuflarle un emotivo y sensible subtexto que refuerzan y justifican el carácter distante y varonil de su rol. Sin embargo, nos tememos que como ocurrió hace unos años con el caso de Ana Wagener (nominada a mejor actriz revelación en 2007 por El patio de mi cárcel), a Belén López le ha salido una dura competencia.

Olimpia Melinte, por Caníbal.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: Medallas del CEC (Nom.).


Favorita indiscutible a ser una de las cuatro finalistas, con toda la prensa puesta a sus pies ya en el Festival de San Sebastián, esta actriz rumana posee una breve pero fulgurante filmografía en su país, cuyo gran punto de inflexión ha sido su protagonismo en la película de Manuel Martín Cuenca y su excelente acogida internacional. Su presencia entre las cuatro nominadas dice mucho a favor de la Academia, pues la actriz, en doble papel, logra dar forma a un trabajo sensitivo y verdaderamente emotivo, que sin perder ni un ápice de frescura, se alza como una de las grandes actuaciones femeninas del año, modélica y sumamente medida y contenida, admirable ya no sólo por su exquisito acabado final, sino también por mostrar sin tapujos, desde escuetas premisas, las personalidades antitéticas de sus dos roles: Alexandra y Nina, teniendo que engordar hasta 10 kilos para encarnar al segundo. Sin embargo, su condición de "actriz extranjera" jugará en contra de sus posibilidades de cara al premio final, eso y que, mucho nos tememos, Caníbal, con sus 8 nominaciones, va a terminar siendo una de las películas que peor paradas salgan del reparto de cabezones, después de la toma de ventaja adquirida por La herida, de Fernando Franco, con su triunfo en los pasados Premios Forqué a la cabeza.

Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: Medallas del CEC (Nom.), Premios Feroz (Nom. Sec.), ASECAN (Nom.).


La segunda andaluza candidata al Goya revelación es, de lejos, la más clara favorita a hacerse finalmente con el premio. Con presencia en casi la práctica totalidad del metraje de la última película de David Trueba, el extraordinario encanto y la luz delicada que aporta a toda la cinta son signos ineludibles de que nos encontramos ante una de las más eficaces y recordadas revelaciones del año, por el título que además supone su debut en la gran pantalla. En Vivir es fácil con los ojos cerrados la joven intérprete brilla muy especialmente a través de la ejecución candorosa que efectúa de su personaje, sonando en cada una de sus réplicas conmovedoramente auténtica, rezumando una belleza templada y delicada que redunda en el exquisito alcance de la vertiente dramática de su intervención. Es el suyo también, uno de los trabajos femeninos más redondos de los vistos en una pantalla de cine este año, por la facilidad manifiesta que posee la actriz para, literalmente, enamorar a la cámara. Todo esto y que Natalia de Molina figura candidata también a prácticamente todos los premios interpretativos del año la convierten en la favorita.

María Morales, por Todas las mujeres.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: 0 Noms.


Es a ella a la que, claramente, ha beneficiado el reparto de votos acontecido entre las candidaturas de las dos actrices presentadas por La gran familia española, película dirigida precisamente por el director que le ofreció su más clara oportunidad de éxito en los Goya gracias a su papel en Gordos (2009), por la que ya podría haber aspirado en esta misma categoría. Fogueada desde entonces principalmente en la televisión (de hecho, actualmente es compañera de la también nominada Belén López en el culebrón Amar es para siempre, de Antena 3), esta cordobesa corría el riesgo de quedarse fuera de las nominaciones ya no sólo por la condición de favoritas que regentaban las chicas de La gran familia española, sino también porque otros trabajos femeninos de su misma cinta llamaran la atención de manera más significativa. Ratificada, muy acertadamente, por los productores de la cinta en esta categoría y no en la de secundaria, Morales significa una muy buena alternativa para componer el cuarteto finalista y es que la actriz aporta contundencia y severidad a Todas las mujeres, de Mariano Barroso, resultando estupenda en su participación frente a la absurda pretensión de su oponente masculino, un esplendoroso Eduard Fernández ante el que la actriz ni se amilana ni se ensombrece, dando como resultado un magnífico y sentido duelo interpretativo colmado de reproches. Podría significar un justo Goya revelación, pero su brevedad en la cinta, unido al hecho de que sea la única de las cuatro contendientes que no figura candidata a otros premios del año, nos instan a pensar que no lo tendrá fácil. No obstante, los muchos votos de los académicos que seguro recibirá Fernández podrían arrastrar a Morales hacia la victoria.

Debería ganar: Olimpia Melinte, por Caníbal.
Ganará: Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

martes, 31 de diciembre de 2013

Nuestras 10(+1) mejores actrices del 2013.


2013 ha sido el año en el que nos dejaron actrices como la copa de un pino, tales como María Asquerino, Amparo Rivelles, Amparo Soler Leal o Anna Lizarán, la estrella por antonomasia de nuestro cine más castizo, Sara Montiel, o una de las más queridas intérpretes de la pequeña pantalla, Mariví Bilbao. Pero también ha sido el año del merecido primer Premio Donostia a una de las nuestras, Carmen Maura, y de la Medalla de Oro entregada por la Academia a modo de justo reconocimiento a toda su labor a Ángela Molina, y del tan ansiado Goya de Honor a la gran Concha Velasco. Y, además, ha sido el año en el que hemos constatado, una vez más, la extraordinaria categoría del cuadro interpretativo femenino de nuestro cine, donde un selecto grupo de actrices han dispuesto de un jugoso lucimiento, con personajes eficazmente construidos, a través de los que han podido sentar cátedra y ofrecer verdaderas lecciones de arte dramático. Terminamos nuestro repaso a lo mejor del 2013 con nuestra selección de las mejores actrices del año:

10. Olimpia Melinte, por Caníbal.


Lejos de toda duda, la rumana Melinte debe figurar entre las más destacadas revelaciones del curso cinematográfico que hoy concluye, gracias a Caníbal, la magnífica película de Manuel Martín Cuenca. La actriz, que en doble papel logra dar forma a un trabajo sensitivo y verdaderamente emotivo, que sin perder ni un ápice de frescura, se alza como una de las grandes actuaciones femeninas del año, modélica y sumamente medida y contenida, recibió excelentes críticas por su trabajo desde que la cinta se proyectase en San Sebastián. Protagonista femenina indiscutible de una de las mejores películas del año, Olimpia Melinte aporta a la inhóspita cinta el calor y la sensibilidad de la que parece estar exenta, erigiéndose en la frágil heroína de un cuento de amor absolutamente terrorífico.

9. Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.



Pero si de revelaciones hablamos, Natalia de Molina lidera el ránking gracias a Vivir es fácil con los ojos cerrados, sobre todo por el extraordinario encanto y la luz delicada que su presencia aporta a toda la película de David Trueba, donde la intérprete brilla muy especialmente a través de la ejecución candorosa que efectúa de su personaje, sonando en cada una de sus réplicas conmovedoramente auténtica, rezumando una belleza templada y delicada que redunda en el exquisito alcance de la vertiente dramática de su intervención. Es el suyo, uno de los trabajos femeninos más redondos de los vistos también en una pantalla de cine este año, beneficiado además por la excelsa fotogenia de un rostro del que es imposible apartar la mirada. Presente también en el reparto de la desapercibida Temporal, de Catxo, De Molina puede presumir de haber llegado a la industria del cine español para quedarse.

8. Maribel Verdú, por 15 años y un día.


Un año más, la Verdú vuelve a ser una presencia ineludible en el repaso a lo mejor del año. En este 2013, aparte de una breve colaboración en la estupenda Gente en sitios, de Juan Cavestany, la que quizás sea la mayor estrella femenina con que cuenta nuestra industria en este momento, volvió a demostrar que si hay una actriz que todo lo puede en nuestro cine es ella, marcándose en la irregular 15 años y un día, de Gracia Querejeta, una interpretación ajustadísima, de muchos matices, y apechugando además con un arriesgado monólogo en un largo plano secuencia, razón ineludible para efectuar el visionado de la película, donde su participación, por desgracia, nos resulta inmerecidamente corta. He ahí el poder de fascinación de una intérprete que, lejos de menguar con los años, ha ido adquiriendo una incombustible solidez induciéndonos a desear siempre más minutos con ella en la gran pantalla.

7. Roser Camí, por La por (El miedo).


Habitual del teatro y del doblaje, esta catalana se ha hecho un importante hueco en nuestra más honda sensibilidad este 2013 por marcarse uno de los trabajos más redondos vistos en nuestro cine este año en esa dolorosa maravilla que es La por (El miedo), de Jordi Cadena. Un trabajo que duele mirar, como esa madre literalmente anulada que ha asumido, con no poco estoicismo, la presencia en su cuerpo de los moratones, que se resiste a rebelarse y se conforma con seguir viviendo por inercia. En su piel, Camí ejemplifica el absentismo de voluntad propia en su rol, ejecutando con notable delicadeza el ensimismado automatismo de su personaje, dando de sí un trabajo riguroso y templado, que termina por romperse en un convulsivo y desgarrador clímax dramático en uno de los finales más desoladores y poco complacientes que hemos visto este 2013.

6. Petra Martínez, por Todas las mujeres.


Muy corta también es la intervención de esta veterana en Todas las mujeres, de Mariano Barroso, donde, sin embargo, la actriz termina imponiéndose como uno de los aspectos fundamentales que obligan a visionar la película. Exhibiendo una clase y elegancia desbordantes, Martínez se marca un portentoso duelo interpretativo con su oponente en pantalla, un hijo al que su personaje tiene tan calado y, en el fondo, hastiada, que tal confrontación se perfila pronto como una gozosa batalla. Con una eminente mala uva, Petra Martínez nos borra de un plumazo la imagen establecida de mujer candorosa a la que parecía relegada en el cine, acometiendo un personaje femenino árido y complejo, con la maestría acostumbrada.

5. Candela Peña, por Ayer no termina nunca.


El 2013 ha sido el año de la feliz recuperación de ese portento de actriz que siempre fue Candela Peña, primero con su tercer Goya bajo el brazo y después con la magnífica demostración de su talento que manifiesta el visionado de Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet, donde la actriz, literalmente desgarrada y desgarradora, lleva a cabo un agresivo y contundente despliegue de sus armas interpretativas, inconteniblemente subyugada por el inmenso dolor que acarrea su personaje, lo que permite a la actriz un demoledor y sincopado tour de force que juega peligrosamente en su intensidad y arrojo a hacer que el trabajo de la actriz, verdaderamente entregada, caiga en una excesiva afectación en puntuales momentos que, no obstante, no ensombrecen el alcance último de la que podríamos calificar ya como una de las mejores interpretaciones de la intérprete en toda su trayectoria.

4. Susi Sánchez, por 10.000 noches en ninguna parte.

Este ha sido el año, sin duda, de Susi Sánchez. Primero robó planos por doquier en 15 años y un día y luego se marcó una magnífica interpretación en una de las obras imprescindibles del año, La fotógrafa, de Fernando Baños Fidalgo, donde caldea el nivel empático de la cinta, logrando además, con pocas pero decisivas escenas, componer un personaje de lo más potente: una mujer herida que busca venganza en su inefable verdugo, a través de un matizadísimo y ejemplar trabajo de exposición interpretativa, sin artificios, sobrio y contenido y que permanece en todo momento feliz y sentidamente apegado a una radiante naturalidad. Pero cuando creíamos que no podía ir a más, a final de año tuvimos la ocasión de echarle un vistazo al trabajo de Sánchez en la película de Ramón Salazar, única e importante razón de peso para visionar 10.000 noches en ninguna parte, pues tan artificiosa película sirve una arriesgada y purgativa performance por parte de una excepcional y dolorosamente minuciosa Susi Sánchez, como la alcoholizada y decadente madre del protagonista, en un trabajo pormenorizadamente vívido, hiriente, de esos que traspasan la pantalla y se pegan al alma, congelándola. Sin dejar hueco para la compasión fácil, Susi Sánchez dota a su trabajo de una permanente hostilidad, mostrándose insoportablemente arisca en su insondable exhibición de amargura y logrando así dar cuerpo al carácter áspero y dolido de su personaje.

3. Inma Cuesta, por 3 bodas de más.


Sin temor a exagerar, podríamos hablar de este trabajo como uno de los mejores empeños cómicos vistos para la gran pantalla en mucho tiempo y es que la actriz está en 3 bodas de más sencillamente espectacular. Inma Cuesta se entrega con deslumbrante ingenio a su difícil cometido, consciente tal vez de tener entre manos uno de los, precisamente, personajes femeninos más jugosos y ricos que se hayan escrito para una comedia en mucho tiempo. Sería injusto no reconocer que parte de las virtudes que encierra 3 bodas de más tienen su origen en el desternillante trabajo de su actriz, capaz de sortear las limitaciones que su (atractivo) físico podían propinar a la consecución de la verosimilitud de su rol y, a través de una hilarante y atinada manifestación de tics y mohínes, dar con la medida justa del carácter anodino y patoso del personaje. Un enorme triunfo personal el conseguido por la actriz en esta película que, además, abre para ella nuevas vías de actuación y sugestivos futuros registros para el cine español.

2. Aura Garrido, por Stockholm.


Si hay una actriz que merezca poseer el título de intérprete del año esa es Aura Garrido, pues este 2013 ha constatado que lo que intuíamos hace unas temporadas es ya toda una realidad: estamos ante una de las más aventajadas y compactas actrices de su generación, una de las más claras herederas del futuro cine nacional. Este años, además, la intérprete ha demostrado su valía en distintos frentes: dotó de solidez y magia una propuesta tan personal y arriesgada como Los ilusos, de Jonás Trueba; antepuso su profesionalidad a un personaje endeble en Viral, de Lucas Figueroa; y, para rematar, lidió con el arco dramático más complicado de los dos personajes protagonistas de esa maravilla llamada Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, marcándose al final una actuación gigantesca, de puro perfecta, porque el comportamiento esquivo de su personaje al inicio no es sólo una pose, sino que encierra siempre algo enfermizo y endémico, algo que vertebra toda su actuación y que Garrido logra transmitir a lo largo de todo el metraje, por mucho que también, y al mismo tiempo, nos obsequie un esmerado y detallado transcurrir de emociones y actitudes, hilvanadas con sensatez y armonía.

1. Nora Navas, por Todos queremos lo mejor para ella (ex-aequo).


Hablar de las excelencias interpretativas de esta catalana nunca será gratuito y menos cuando resulta vital su trabajo para entender y disfrutar plenamente de Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll, donde Nora Navas está en absoluto estado de gracia, haciendo recaer sobre sus hombros todo el peso de una película que, ciertamente, no sería lo mismo sin ella. Ya en la primera secuencia, con su cojera perfecta y el tartamudeo oportuno, la intérprete nos bosqueja un aplicado y preciso retrato de su personaje, que a lo largo de los siguientes minutos logrará desarrollar y desplegar ante la cámara con absoluta libertad, haciendo fácil lo difícil, logrando que las rarezas de su comportamiento nazcan y se expongan ante nosotros con pasmosa naturalidad, no siendo capaces en ningún momento de advertir de qué mecanismos o de qué métodos surge tal prodigio interpretativo, llegando incluso a brindarnos de manera magistral la exposición escrupulosa, medida y esmerada del desconcierto que embarga a su personaje, no por nada El desconcierto era el título que manejaba la película durante su rodaje. Es tan sublime el grado de perfección alcanzado por la actriz, que incluso hay momentos del filme en el que el cambio de registro ambiental, del drama a la comedia o viceversa (pues la cinta coquetea con ambos por igual), lo marca el propio trabajo de Nora Navas.

1. Marián Álvarez, por La herida (ex-aequo).


Algunos hablarán de revelación, pero en su caso hace ya unos años que esta madrileña se nos reveló, cinematográficamente hablando, con lo que lo ofrecido por la intérprete este 2013 no es más que una ansiada y felizmente aprovechada demostración de uno de los talentos menos exprimidos de nuestro actual panorama artístico. Heróico es el adjetivo que mejor define el trabajo llevado a cabo por Marián Álvarez en La herida, de Fernando Franco. Decir que la película es ella puede ser la vía fácil para expresar que sin su salto sin red a las mismas entrañas de su personaje, La herida no supondría el mazazo a la conciencia que concluye siendo. Porque la actriz evoluciona desde la primera secuencia hasta el final completamente enfrascada en la piel de Ana, exponiendo sin estridencias y sin tabúes de ninguna clase, todos los pormenores, todos los entresijos, que construyen la precaria situación psicológica y emocional de su personaje. La generosa planificación de Franco, a través de planos secuencia, le sirven a Álvarez en bandeja la oportunidad de crear y confeccionar sin cortapisas el entramado interno de su rol, lo que nos invita a hablar de un modélico trabajo interpretativo, que debería ser ya objeto de estudio en cualquier escuela de interpretación.

martes, 17 de diciembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (V): Mejor Actriz Revelación.

A menos de un mes de conocer la definitiva lista de nominadas, hacemos público nuestro último ránking de favoritas al Goya en la categoría de mejor actriz revelación, que se ha visto bastante alterado con respecto al publicado en el pasado mes de noviembre debido al anuncio, por parte de la Academia, de las candidatas propuestas por los productores de las cintas, incluyéndose en este apartado a alguna que otra actriz que valorábamos con posibilidades en otras categorías interpretativas. Pero también al revés, pues algún que otro trabajo que hubiera sonado con opciones como revelación, ha sido finalmente propuesto como secundario o principal, perdiendo con ello sus actrices cualquier posibilidad de ser finalmente nominadas. Eso y que, tras el visionado de la plana mayor de la producción del año, muchas de las posibles han perdido relevancia debido al poco logrado alcance de su trabajo (léase el caso de Ella Kweku en Ismael).

1. Roser Camì, por La por (El miedo).
2. Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
3. Olimpia Melinte, por Caníbal.
4. Bárbara Santa Cruz, por 3 bodas de más o Barcelona, nit d'estiu.
5. Belén López, por 15 años y un día.
6. Arantxa Martí, por La gran familia española.
7. Sandra Martín, por La gran familia española.
8. Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita.
9. María Morales, por Todas las mujeres.
10. Elisa Mouliaá, por Al final todos mueren.
11. Marisol Membrillo, por Somos gente honrada.
12. Rut Santamaría, por 10.000 noches en ninguna parte.
13. María Castro, por Combustión.

Como en su equivalente masculina, La por (El miedo), de Jordi Cadena, ofrece una de las que, con mayor justicia, debería entrar a formar parte del cuarteto finalista en esta categoría. Aunque la competencia sea dura y la película haya pasado prácticamente desapercibida (tanto para el gran público como para la crítica), Roser Camí merece aspirar al Goya por marcarse uno de los trabajos más redondos vistos en nuestro cine este año. Un trabajo que duele mirar, como esa madre literalmente anulada que ha asumido, con no poco estoicismo, la presencia en su cuerpo de los moratones, que se resiste a rebelarse y se conforma con seguir viviendo por inercia. En su piel, Camí ejemplifica el absentismo de voluntad propia en su rol, ejecutando con notable delicadeza el ensimismado automatismo de su personaje, dando de sí un trabajo riguroso y templado, que termina por romperse en un convulsivo y desgarrador clímax dramático.



A pesar de Camí, Natalia de Molina sigue presentándose como la gran favorita al Goya a la mejor actriz revelación del año gracias a Vivir es fácil con los ojos cerrados, sobre todo por el extraordinario encanto y la luz delicada que su presencia aporta a toda la película de David Trueba, donde la intérprete brilla muy especialmente a través de la ejecución candorosa que efectúa de su personaje, sonando en cada una de sus réplicas conmovedoramente auténtica, rezumando una belleza templada y delicada que redunda en el exquisito alcance de la vertiente dramática de su intervención. Es el suyo, uno de los trabajos femeninos más redondos de los vistos también en una pantalla de cine este año. Eso y que su película parte en claras condiciones de ser una de las favoritas en las categorías más importantes, lo que nos invita a pensar que su presencia entre las cuatro finalistas está más que asegurada, a lo que contribuye su reciente nominación como actriz de reparto a la primera edición de los Premios Feroz.


Su condición de "actriz extranjera" lleva a la rumana Olimpia Melinte a partir con cierta desventaja en la carrera por este Goya gracias a Caníbal, la magnífica película de Manuel Martín Cuenca. La actriz, que en doble papel logra dar forma a un trabajo sensitivo y verdaderamente emotivo, que sin perder ni un ápice de frescura, se alza como una de las grandes actuaciones femeninas del año, modélica y sumamente medida y contenida, ha recibido excelentes críticas por su trabajo desde que la cinta se proyectase en San Sebastián. Además, cuenta con el aval de poseer la condición de protagonista femenina en una de las películas que, a buen seguro, acumulará mayor número de candidaturas.


El reciente éxito en taquilla de 3 bodas de más, de Javier Ruiz Caldera, unido a la rendición absoluta de la crítica ante su breve pero desternillante trabajo, ejemplificada por su nominación como actriz de reparto a los Premios Feroz, que otorga la crítica española, nos invitan a pensar en Bárbara Santa Cruz como una fuerte contendiente en este apartado. Y no sólo por la tronchante malicia que exhibe en tan divertida comedia, sino también merece un puesto de honor entre las favoritas al Goya de este año, por significar lo mejor del desequilibrado reparto coral de la endeble Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden, donde dota a su personaje (y a su historia) de un componente diferenciador: una más que agradecida autoironía, plasmada gracias a la sutil y soslayada vis cómica con la que afronta la práctica totalidad de su participación. La buena acogida comercial de ambas cintas podría jugar a su favor y, teniendo en cuenta que se haya propuesta al premio por un tercer trabajo más (Ilusión, de Daniel Castro), nadie debe poner en duda que estamos ante una de las más claras revelaciones femeninas del año.


La veterana Belén López perdía posiciones de manera imparable en la categoría secundaria, allí donde la ubicábamos al inicio de esta particular carrera a los premios Goya. Sin embargo, los productores de 15 años y un día optaron por proponer su trabajo como revelación, consiguiendo con ello instaurar a la actriz como una de las favoritas indiscutibles en esta terna. Y es que figurar en el reparto de la película seleccionada para los Oscar refuerza las opciones de Belén López, que dependen de si 15 años y un día se posiciona como una de las películas más nominadas, lo que sin duda la beneficiaría. Apechugando con el personaje menos descrito de toda la función, la sevillana se impone pronto en uno de los motores de la misma, inyectando a sus intervenciones un hálito de vida indispensable para sacar al personaje del plano lineal en el que podría haber quedado e insuflarle un emotivo y sensible subtexto que refuerzan y justifican el carácter distante y varonil de su rol.



Las chicas de La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, Sandra Martín y Arantxa Martí, abandonan las primeras posiciones de este ránking, pero siguen teniendo opciones de colarse en la terna final por el Goya al trabajar en una de las películas que, probablemente, más cantidad de votos acumulen. La gran familia española es una de las cintas que más ha gustado a los académicos este año, lo sabemos por su inclusión entre las cuatro pre-seleccionadas para representarnos a los Oscar, lo que mantiene tanto a Martín como a Martí en una posición bastante privilegiada en la carrera por el Goya. No obstante, la una competirá contra la otra y esta división de votos podría restarles puntos a ambas.



El Premio a la mejor actriz en la Sección Zonazine del Festival de Málaga ya nos predisponía a pensar en las posibilidades de Virginia Rodríguez de cara a una nominación al Goya a la mejor actriz revelación. Una vez vista Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, no cabe duda de que su actuación es una de las que merecería llegar a la final. Sobre todo por tirar por la borda el arquetipo de heroína presente siempre en este tipo de películas y regalarnos una actuación cargada de ironía, compacta y precisa, efectuando un divertido retrato de un personaje que podría tacharse fácilmente de arpía. La casi invisible distribución de la película a su llegada a las salas juega a la contra de sus posibilidades reales, no obstante, los académicos siempre gustan de dar la sorpresa incluyendo producciones de tan bajo presupuesto como ésta entre las nominadas.


Escasa distribución ha tenido también Todas las mujeres, de Mariano Barroso, la película por la que María Morales vuelve a sonar fuerte en las quinielas a la mejor actriz revelación (ya sonó su nombre hace varias temporadas cuando participó en Gordos, de Sánchez Arévalo). Como en aquella ocasión, corre el riesgo de quedarse fuera precisamente porque otros trabajos femeninos de su misma cinta llamen la atención. Ratificada, muy acertadamente, por los productores de la cinta en esta categoría y no en la de secundaria, Morales significa una muy buena alternativa para componer el cuarteto finalista y es que la actriz aporta contundencia y severidad, resultando estupenda en su participación frente a la absurda pretensión de su oponente masculino.


Con pocas opciones, para qué nos vamos a engañar, parte Elisa Mouliaá por su trabajo en uno de los cortometrajes que conforman Al final todos mueren, concretamente el dirigido por David Galán Galindo. Sin embargo, no podemos pasar la oportunidad de señalarla como una de nuestras indiscutibles favoritas, por el inabarcable encanto con el que lleva a cabo toda su intervención y por el fresco y socarrón sentido del humor que desprende desde la pantalla como esa joven a punto de dar a luz, minutos antes del choque de un meteorito contra La Tierra. Su química con su compañero de función no puede ser más irresistible, siendo su trabajo uno de los alicientes primordiales de la cinta.


Actriz cordobesa de larga trayectoria en televisión, a Marisol Membrillo le ha tocado este año el premio gordo con su papel en Somos gente honrada, de Alejandro Marzoa, donde podía lucir a sus anchas el magnífico temple dramático que la caracteriza. Con una sobresaliente capacidad para comunicar cualquier pequeño detalle de su personaje, Membrillo se pasa toda la película robando planos sin despeinarse, razón más que suficiente como para que la Academia valore como es debido la categoría de esta actriz, aunque el estreno de la cinta queda ya lejos en la memoria de los votantes y, para más inri, las nuevas incorporaciones a este ránking la han hecho perder bastantes posiciones.


El artificio presentado por 10.000 noches en ninguna parte, de Ramón Salazar, ofrece poco margen a las opciones de la película de cara a posibles nominaciones a los Goya. Quizás, una de las más evidentes resulte ser la de la revelación de la cinta, Rut Santamaría, quien gracias a la austera y casi hiriente interpretación que efectúa del personaje de la egoísta hermana, se labra uno de los trabajos más esmerados de la función y, por lo menos, uno a los que el sentido sumamente estético de la puesta en escena empleada por el director menos afecta negativamente. No obstante, la condición de "rareza" de la que presume 10.000 noches en ninguna parte supone bastantes obstáculos de cara a conseguir alguna nominación. Eso y que Santamaría comparte candidatura con la, también muy alabada, frescura de su compañera de reparto Paula Medina.


Ya el mes pasado apenas dábamos cancha a las opciones de María Castro y, debido al destacable nivel de las nuevas incorporaciones, volvemos a afirmar que se queda fuera absolutamente de todas las quinielas su trabajo en Combustión, de Daniel Calparsoro, aunque desde aquí volvemos a repetirnos en lanzar una baza a su favor precisamente por lograr, con muy pocos elementos -sólo una serie de sutiles detalles-, alejar a su también muy estándar personaje de la vulgaridad interpretativa, consiguiendo alzarse con tan poco en lo mejor de la función.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatas a la Mejor Actriz Revelación.


En la categoría relativa a la Mejor Actriz Revelación, parece que no íbamos muy desencaminados en nuestra última quiniela y los productores han ratificado a prácticamente todas las favoritas que nosotros barajábamos. De este modo, tanto Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados, como Olimpia Melinte, por Caníbal, las máximas aspirantes a lograr la nominación, comparten candidatura con las protagonistas de La gran familia española, Arantxa Martí y Sandra Martín, con lo que la posibilidad de que un reparto técnico de votos entre ambas las deje a las dos fuera de la terna, sigue estando presente.


Esto podría repercutir el que accedieran a la nominación otras fuertes contendientes como Roser Camí, por La por (El miedo), Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita, Marisol Membrillo, por Somos gente honrada, o María Morales, por Todas las mujeres, éstas últimas designadas, afortunadamente, en la categoría donde más posibilidades tienen de éxito, aunque la última compita también junto a su compañera de reparto, Lucía Quintana.


Otras candidatas cantadas eran Elisa Mouliaá, por Al final todos mueren, María Castro, por Combustión, Ella Kweku, por Ismael, Sara Sálamo, por Tres-60, y Elena Furiase, por Un dios prohibido.


Las sorpresas.

Empezando por los olvidos, la inclusión de Marta Torné, por Menú degustación, en lugar de Claudia Bassols, designada como protagonista, lo que ha hecho perder a la película sus opciones no en una, sino en dos categorías. Algo parecido ocurre con Los ilusos, por la que Isabelle Stoffel, su gran opción en esta categoría, ha sido incluida en la terna a la mejor actriz de reparto. Exactamente lo mismo a lo ocurrido con Úrsula Corberó, por ¿Quién mató a Bambi?, presente entre las secundarias.


La película Temporal no ha sido incluida en ninguna categoría, con lo que las opciones de Maggie Civantos son nulas. Sin embargo, sí figuran candidatas una película del año pasado, Memorias de mis putas tristes, por la que figura propuesta Olivia Molina, y títulos que aún  no han llegado a las salas, como Presentimientos o 10.000 noches en ninguna parte, por las que son candidatas Irene Escolar, por la primera, y Paula Medina y Rut Santamaría, por la segunda.


Bárbara Santa Cruz figura candidata por nada menos que tres películas: Tres bodas de más, Barcelona, noche de verano e Ilusión. Y, también, nos alegra comprobar cómo los responsables de Casting han designado como secundarias a la mayoría de sus prometedoras actrices, dejando, eso sí, vía libre a las opciones de su protagonista: Esther Rivas, única representante de la película en la categoría.


En un dramático giro del destino para todas las candidatas, los responsables de 15 años y un día han designado como revelación el trabajo de Belén López, una de nuestras favoritas a secundaria, que se alza desde ya en una más que posible finalista.


Por último, como dato anecdótico, si hace dos años nos sonrojaba la presencia entre los candidatos a una posible nominación de Kiko Rivera, por Torrente 4: Lethal Crisis, este año la caspa vuelve a estar presente en esta ronda previa a los Premios Goya, pues figura entre las candidatas Sonia Monroy, por Serie B.