Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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martes, 11 de febrero de 2014

"La gran familia española" y "Alacrán enamorado", máximos nominados a los XXIII Premios de la Unión de Actores.


En plena resaca de los Premios Goya, conocíamos ayer a los candidatos definitivos a la XXIII edición de los Premios de la Unión de Actores de la Comunidad de Madrid, el sindicato profesional creado para la defensa y reivindicación de los intereses de los actores. Como cada año, los afiliados al mismo han escogido a los que consideran los mejores de cada categoría interpretativa y en los ámbitos laborales de la profesión: cine, televisión y teatro. En lo que se refiere a nuestra materia específica, el cine, los Premios de la Unión de Actores llegan, también como cada año, esencialmente tarde para aportar su estimable granito de arena de emoción y notoriedad a la temporada de premios. Y este año, además, se han descolgado visiblemente de los gustos y criterios imperantes en el resto de grandes premios de nuestra cinematografía.


Las bases para estos XXIII Premios de la Unión de Actores imponían que los trabajos susceptibles de recibir nominación se hubiesen estrenado entre el 1 de enero de 2013 y el 30 de noviembre de 2013, siendo además requisito imprescindible el que los responsables de las obras cinematográficas cumplimentasen a su debido tiempo el formulario de inscripción de sus respectivos candidatos. Explicamos esto porque, en vista no ya sólo de los nominados finales, sino también echando un vistazo a la lista de interpretaciones preseleccionadas, hay sonadas ausencias, entre ellas algunos de los recientes ganadores del Goya y algunos de los máximos favoritos también a los Premios de la Academia.


Eso sí, la máxima nominada en los Goya lo es también aquí: La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, concurre con 5 candidaturas. La sigue Alacrán enamorado, de Santiago A. Zannou, con presencia en todas las categorías masculinas (4 nominaciones). Siendo la tercera en discordia, con 3 nominaciones, 10.000 noches en ninguna parte, la aún inédita en salas tercera película de Ramón Salazar. Ni Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, ni Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, ni La herida, de Fernando Franco, ni Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, se cuentan entre las finalistas.


No debe extrañarnos, por tanto, que no figuren entre las candidatas finales a estos premios ninguna de las nominadas a mejor actriz en los recientes Goya (ni en otros premios como los Forqué, los Feroz o las Medallas del CEC) y es que ni Inma Cuesta, ni Nora Navas, ni Aura Garrido, ni la ganadora Marian Álvarez, ni tan siquiera Candela Peña o Belén Rueda, otras de las grandes favoritas, eran candidatas previas en la categoría. Como tampoco lo fueron Javier Cámara, Eduard Fernández o Tito Valverde, como actores protagonistas, o Terele Pávez, Maribel Verdú y las chicas de Todas las mujeres, como secundarias.


Mientras que el ganador del Goya revelación, Javier Pereira, por Stockholm, sí figuraba entre los candidatos susceptibles de recibir nominación (y no su compañera en el film, Aura Garrido) y se ha quedado incomprensiblemente fuera, Belén López ha logrado la única candidatura posible de la que disponía su película, 15 años y un día. A la sevillana la acompañan como nominadas a la mejor actriz secundaria una de las grandes olvidadas a los Goya, Verónica Echegui, por La gran familia española, y Lola Dueñas, candidata sorpresa por su marciano personaje en 10.000 noches en ninguna parte.


La de mejor actriz de reparto, para papeles secundarios de menor entidad y visibilidad en la trama de una película, ofrece las dos únicas opciones de la desapercibida y aún sin fecha definida de estreno en salas, Casting, por la que son candidatas la desconocida Carmen Mayordomo y la actriz y directora Natalia Mateo. Junto a ellas, la frescura y la gracia exhibida por Alicia Rubio en la piel de aquella prima cachonda en La gran familia española.


El apartado femenino se completa con la categoría reina, donde figura nominada la única de todas las presentes que viene de luchar por un Goya, Susi Sánchez, por su estremecedor trabajo en 10.000 noches en ninguna parte. Ante la ausencia de los grandes trabajos femeninos protagonistas del año, Sánchez parece a todas luces la gran favorita, aunque deberá medirse con el extraordinario despliegue que llevaba a cabo Ingrid Rubio en La Estrella, nuevo y pertinente reconocimiento a un trabajo que corría el riesgo de pasar desapercibido en esto de los grandes premios y que viene de ser candidato también a los Gaudí. La tercera y última nominada es, sorprendentemente, Leticia Dolera, que concurre con su actuación en Violet, cinta de Luiso Berdejo aún pendiente de llegar a las salas.


En el apartado al mejor actor protagonista se echa de menos (y mucho) la presencia de Antonio Dechent, por A puerta fría, por la que, como Pereira, sí había sido seleccionado en las rondas previas. Las particulares normas de inscripción de estos premios ha hecho posible que, eliminando la fuerte competencia en esta categoría, se produzca la inclusión entre los nominados de Álex González, por Alacrán enamorado, y de Andrés Gertrudix, por 10.000 noches en ninguna parte. Frente a ellos, el único candidato a los grandes premios y, por consiguiente, el gran favorito: Antonio de la Torre, por Caníbal.


De la Torre repite el doblete de los Goya también aquí, pues figura candidato como secundario por La gran familia española. Ésta, además, es la única categoría de estos premios en la que se dan cinta tres trabajos presentes en los Goya, pues repiten candidatura los grandes favoritos: Carlos Bardem, por Alacrán enamorado, y el ganador del cabezón Roberto Álamo, por La gran familia española.


Como actores de reparto, la Unión de Actores ha nominado al popular Miguel Ángel Silvestre, por Alacrán enamorado, la única y escueta recompensa que ha recibido este intérprete por este trabajo; al curtido José Luis García Pérez, único representante entre los nominados de esa maravilla de película llamada A puerta fría; y al joven Dani Muriel, candidato por Diamantes negros, que se traduce en la única nominación de esta estimable cinta en toda la temporada de premios de este año.


Las categorías revelación, que no distinguen entre ámbitos laborales, incluyen las interpretaciones de Arancha Martí, por La gran familia española (una de las olvidadas a los Goya), y la esperada Olimpia Melinte, por Caníbal; mientras en el apartado masculino sólo se recoge la labor del nominado al Goya Hovik Keuchkerian, en Alacrán enamorado, como única representante del campo cinematográfico.

Teniendo en cuenta las peculiaridades en los procesos de selección inherentes a estos Premios de la Unión de Actores, resulta difícil dilucidar qué nivel de influencia o simple emoción hubieran podido tener estas candidaturas, de haberse conocido con anterioridad, en el resultado final de los nominados a los Premios de la Academia. Queda, eso sí, la sensación de que estos XXIII Premios de la Unión de Actores sirven de 'premios consolación' a una gran mayoría de olvidados a los distintos premios cinematográficos de nuestra industria. A tenor de las circunstancias, no podemos decir que los afiliados al famoso sindicato hayan logrado paliar injusticias precedentes pues, sin menospreciar a ninguno de los actuales candidatos a estos galardones, lo mejor del año, cinematográficamente hablando, brilla (casi) por su ausencia.

La gala de entrega tendrá lugar el próximo 10 de marzo de 2014, en el Teatro Arteria Coliseum, en plena Gran Vía de Madrid.


Categorías Femeninas (Cine)


Mejor Actriz Protagonista:

  • Ingrid Rubio, por La Estrella.
  • Leticia Dolera, por Violet.
  • Susi Sánchez, por 10.000 noches en ninguna parte.
Mejor Actriz Secundaria:

  • Belén López, por 15 años y un día.
  • Lola Dueñas, por 10.000 noches en ninguna parte.
  • Verónica Echegui, por La gran familia española.
Mejor Actriz de Reparto: 
  • Alicia Rubio, por La gran familia española.
  • Carmen Mayordomo, por Casting.
  • Natalia Mateo, por Casting.
Mejor Actriz Revelación:
  • Arancha Martí, por La gran familia española.
  • Beatriz Grimaldos, por "La gaviota".
  • Olimpia Melinte, por Caníbal
Categorías Masculinas (Cine)

Mejor Actor Protagonista:
  • Álex González, por Alacrán enamorado.
  • Andrés Gertrudix, por 10.000 noches en ninguna parte.
  • Antonio de la Torre, por Caníbal.
Mejor Actor Secundario:
  • Antonio de la Torre, por La gran familia española.
  • Carlos Bardem, por Alacrán enamorado.
  • Roberto Álamo, por La gran familia española.
Mejor Actor de Reparto:
  • Dani Muriel, por Diamantes negros.
  • Jose Luis García Pérez, por A puerta fría.
  • Miguel Ángel Silvestre, por Alacrán enamorado.
Mejor Actor Revelación:
  • Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
  • Jorge Usón, por "Feelgood".
  • Llorenç González, por Gran hotel (TV).
Por número de nominaciones:
  • La gran familia española = 5 nominaciones.
  • Alacrán enamorado = 4 nominaciones.
  • 10.000 noches en ninguna parte = 3 nominaciones.
  • Caníbal = 2 nominaciones.
  • Casting = 2 nominaciones.
  • 15 años y un día = 1 nominación.
  • A puerta fría = 1 nominación.
  • Diamantes negros = 1 nominación.
  • La Estrella = 1 nominación.
  • Violet = 1 nominación.

sábado, 4 de enero de 2014

Los Premios Gaudí sucumben a "Los últimos días", la gran favorita con 11 nominaciones.


La Academia del Cine Catalán dio a conocer ayer por la mañana los candidatos definitivos a la VI edición de sus Premios Gaudí, el máximo galardón que se concede a la producción catalana, y las sorpresas han sido múltiples. Los últimos días, la cinta apocalíptica de los hermanos Pastor, estrenada en el primer trimestre del año y que apenas suena en las quinielas a los próximos Premios Goya, se ha impuesto como la gran favorita al sumar el mayor número de nominaciones (11), entre ellas algunas de las más importantes, como mejor película en lengua no catalana, dirección o guión, junto a su presencia entre los finalistas a casi todas las categorías técnicas. Como ocurría el año pasado, cuando Lo imposible, de Juan Antonio Bayona, ganó 6 estatuillas, los Gaudí vuelven a ensalzar con este reconocimiento a Los últimos días a un cine industrialmente impecable y de buen acabado técnico, de exportación fácil, y de clara vocación comercial, por mucho que esto repercuta al nivel narrativo que, como en la cinta de los Pastor, cojeaba de forma alarmante.


Algo que evidencian también las 8 nominaciones logradas por Fill de Caín (Hijo de Caín), de Jesús Monllaó Plana, incluida la de mejor película, thriller muy bien armado en su aspecto formal que pecaba de un grave error de previsibilidad, lo que ponía de manifiesto la condición de novel de su director. No obstante, su presencia entre las favoritas para los académicos catalanes servirá para resarcir a sus responsables del injusto veto sufrido por la cinta en los Premios Goya, donde debido a un error de trámite en el momento de presentar sus candidaturas, la Academia dejó fuera de la competición a Hijo de Caín por incumplimiento de las bases de participación.


En el mismo saco podríamos incluir las 6 nominaciones conseguidas por Grand piano, de Eugenio Mira, todas técnicas (salvo la de mejor película en lengua no catalana), que vienen a valorar muy positivamente la excelencia técnica de un producto excesivamente hueco en su base argumental y servicial a los cánones del cine de consumo; o las 3 anecdóticas alcanzadas por El cuerpo, de Oriol Paulo, thriller mejor construido que los anteriores y, por lo tanto, preferible a ellos, estrenado en diciembre del año pasado.


La otra gran favorita y que a todas luces se perfila como la cinta que más opciones posee para materializar sus candidaturas en premios, es Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella), de Mar Coll. Esta extraordinaria pieza, de corte intimista, ha obtenido el favor de la Academia también en 8 categorías, siendo una fuerte contendiente en las de mejor película, dirección, guión y, sobre todo, actriz protagonista, pues Nora Navas no sólo ganó la Espiga de Plata a la mejor actriz en el pasado Festival de Valladolid por esta película, sino que además se perfila como una de las máximas favoritas a figurar candidata también a los Premios Goya.


Favorita a figurar en los Goya en la categoría documental, La plaga, alabado y premiadísimo debut en la dirección de Neus Ballús, ha proporcionado las más entusiastas sorpresas de la lista de candidatos a estos Premios Gaudí, al sumar 5 candidaturas, colándose entre las finalistas a la mejor película, mejor dirección y mejor guión. También a 5 premios aspira otra de nuestras cintas imprescindibles del pasado año, La por (El miedo), de Jordi Cadena, ninguneada en la categoría reina, figura, no obstante, entre las candidatas a mejor dirección y mejor guión, amén de mejor actor secundario para el intachable trabajo realizado por Ramon Madaula, para el que ésta supone su primera nominación a estos galardones.


Son significativas también las 4 nominaciones recibidas por la personal Història de la meva mort (Historia de mi muerte), de Albert Serra, que aunque sólo figure candidata en apartados técnicos, hablan muy bien sobre los paradójicos gustos de unos académicos que tampoco han olvidado el auténtico sleeper del año, la colorista pero insustancial Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden, candidata en 3 categorías, siendo una de ellas la de mejor película del año.


En el capítulo específico de la interpretación, hay que reseñar los olvidos entre los finalistas de los otros intérpretes de El miedo, los sobresalientes Roser Camí y Igor Szpakowski, éste último especialmente reseñable cuando en su lugar figura candidato el también joven David Solans, por Hijo de Caín, en un trabajo más convencional y esquemático que el de Szpakowski. Junto a Solans, compiten al premio al mejor actor protagonista el ganador del Goya el año pasado, José Sacristán, por El muerto y ser feliz, y dos de los máximos favoritos a figurar candidatos a los Premios de la Academia este mismo año, Eduard Fernández, por Todas las mujeres, y Javier Cámara, por Ayer no termina nunca. Fernández se postula ya como el claro favorito, siendo más que probable que obtenga así su tercer Premio Gaudí en la que supone su cuarta nominación a estos premios.


A Navas, para quien éste podría ser su segundo Gaudí tras el obtenido por Pa negre (Pan negro) (2010), de Agustí Villaronga, le disputará el premio nada menos que Candela Peña, por Ayer no termina nunca, para quien ésta podría ser la única nominación importante que obtendrá este año al estar muy reñida la competición a los Goya. Significa su segunda candidatura a los Gaudí, justo un año después de ganarlo en la categoría secundaria por Una pistola en cada mano (2012), de Cesc Gay. Lo mismo con Vicky Peña, para quien esta nominación por Un berenar a Ginebra (Una merienda en Ginebra) supone su segunda vez tras obtenerlo como secundaria por Catalunya über alles (2011), de Ramon Térmens. Por su parte, Ingrid Rubio se estrena en los Gaudí por su espléndido protagonista en La Estrella, merecido reconocimiento a un trabajo que nos tememos pasará desapercibido en el resto de premios cinematográficos del año.


También por La Estrella ha logrado ser candidata en la categoría secundaria Carmen Machi, significando ésta una de sus primeras menciones para uno de los premios cinematográficos más importantes del país. No lo tendrá fácil, pues compite nada menos que con las actrices de Todos queremos lo mejor para ella: Àgata Roca, en su primera nominación, y Clara Segura, que obtiene aquí su tercera nominación a un premio que ya ganó por Les dues vides d'Andrés Rabadán (Las dos vidas de Andrés Rabadán) (2008), de Ventura Durall. La cuarta finalista no es otra que la última ganadora del Gaudí protagonista, María Molins, por Hijo de Caín, logrando también así su tercera nominación.


Como Madaula, sus compañeros en la liza al mejor secundario Jose Coronado y Pau Durà compiten por primera vez a los Gaudí, por Hijo de Caín y Todos queremos lo mejor para ella, respectivamente; siendo Sergi López el único de los contendientes con experiencia en estos galardones, pues ya había sido candidato, también como secundario, por Petit indi (2009), de Marc Recha. Su presente nominación, debida a su maravilloso trabajo en Ismael, supone una grata sorpresa no sólo por el merecimiento de la misma, sino porque muy probablemente sea una de las pocas recompensas que obtendrá un trabajo digno de los más grandes premios cinematográficos del año.


Por último, se hace obligado reseñar la nominación obtenida por una de las grandes favoritas a los Goya, La herida, de Fernando Franco, en la categoría de mejor película europea, junto a tres de las películas que más premios y menciones andan recibiendo en los últimos tiempos: la última ganadora del Oscar a la mejor película en lengua extranjera, Amour (Amor), de Michael Haneke, la ganadora de la Palma de Oro del último Festival de Cannes, La vie d'Adèle (La vida de Adèle), de Abdellatif Kechiche, y Hannah Arendt, de Margarethe von Trotta.



Mejor Película:

  • Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden.
  • Fill de Caín (Hijo de Caín), de Jesús Monllaó Plana.
  • La plaga, de Neus Ballús.
  • Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella), de Mar Coll.
Mejor Película en Lengua No Catalana:

  • El cuerpo, de Oriol Paulo.
  • El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo.
  • Grand Piano, de Eugenio Mira.
  • Los últimos días, de Álex y David Pastor.
Mejor Director:

  • Neus Ballús, por La plaga.
  • Jordi Cadena, por La por (El miedo).
  • Mar Coll, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Álex y David Pastor, por Los últimos días.
Mejor Guión:

  • Neaus Ballús y Pau Subirós, por La plaga.
  • Jordi Cadena y Núria Villazán, por El miedo.
  • Mar Coll y Valentina Viso, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Álex y David Pastor, por Los últimos días.
Mejor Actriz Protagonista:

  • Nora Navas, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Candela Peña, por Ayer no termina nunca.
  • Vicky Peña, por Un berenar a Ginebra (Una merienda en Ginebra).
  • Ingrid Rubio, por La Estrella.
Mejor Actor Protagonista:

  • Javier Cámara, por Ayer no termina nunca.
  • Eduard Fernández, por Todas las mujeres.
  • José Sacristán, por El muerto y ser feliz.
  • David Solans, por Hijo de Caín.
Mejor Actriz Secundaria:
  • Carmen Machi, por La Estrella.
  • María Molins, por Hijo de Caín.
  • Àgata Roca, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Clara Segura, por Todos queremos lo mejor para ella.
Mejor Actor Secundario:

  • Jose Coronado, por Hijo de Caín.
  • Pau Durà, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Sergi López, por Ismael.
  • Ramon Madaula, por El miedo.
Mejor Dirección de Producción:

  • Josep Amorós, por Los últimos días.
  • Aritz Cirbián, por Otel·lo.
  • Oriol Maymó, por Món Petit (Mundo Pequeño).
  • Iván S. Mas, por Hijo de Caín.
Mejor Película Documental:
  • Bajarí, de Eva Vila.
  • Els records glaçats, de Albert Solé.
  • Mundo Pequeño, de Marcel Barrena.
  • Serrat y Sabina, el símbolo y el cuate, de Francesc Relea.
Mejor Dirección Artística:

  • Alain Bainée, por Mindscape.
  • Balter Gallart, por Los últimos días.
  • Sylvia Steinbrecht, por 3 bodas de más.
  • Sebastian Vogler y Mihnea Mihailescu, por Història de la meva mort (Historia de mi muerte).
Mejor Montaje:

  • Bernat Aragonès, por Hijo de Caín.
  • Neus Ballús y Domi Parra, por La plaga.
  • David Gallart, por El miedo.
  • Elena Ruiz y Albert Gutiérrez, por Barcelona, noche de verano.
Mejor Música Original:

  • Joan Dausà, por Barcelona, noche de verano.
  • Víctor Reyes, por Grand Piano.
  • Pau Vallvé, por Mundo Pequeño.
  • Fernando Velázquez, por Los últimos días.
Mejor Dirección de Fotografía:

  • Daniel Aranyó, por Los últimos días.
  • Diego Dussuel, por La plaga.
  • Sergi Gallardo, por El miedo.
  • Jimmy Gimferrer, por Historia de mi muerte.
Mejor Vestuario:

  • Núria Anglada, por Hijo de Caín.
  • Patricia Monné, por Grand Piano.
  • Lourdes Pérez y Rosa Tharrats, por Historia de mi muerte.
  • Olga Rodal, por Los últimos días.
Mejor Sonido:

  • Albert Manera, Isaac Bonfill, Oscar Grau y Marc Orts, por Hijo de Caín.
  • Albert Manera, James Muñoz y José A. Manovel, por Grand Piano.
  • Albert Manera, Oriol Tarragó y David Calleja, por El cuerpo.
  • Licio Marcos de Oliveira, Oriol Tarragó y David Calleja, por Los últimos días.
Mejores Efectos Especiales:

  • Lluís Castells (Fassman); Lluís Rivera (In Extremis Film Service); David Martí y Montse Ribé (DDT), por El cuerpo.
  • Lluís Rivera, Pablo Perona, Juanma Nogales, Jon Aguirre, Manuel Ramírez e Isidro Jiménez, por Los últimos días.
  • Àlex Villagrasa y Raúl Romanillos, por Grand Piano.
  • Mister X, Cúbica User T38, DDT (David Martí y Montse Ribé), por Mamá.
Mejor Maquillaje y Peluquería:

  • Laura Bruy y Txus González, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Ana López-Puigcerver y Belén López-Puigcerver, por Grand Piano.
  • Patricia Reyes, por Los últimos días.
  • Mariona Trias y Lluís Soriano, por Historia de mi muerte.
Mejor Película Europea:

  • Amour (Amor), de Michael Haneke.
  • Hannah Arendt, de Margarethe von Trotta.
  • La herida, de Fernando Franco.
  • La vie d'Adèle (La vida de Adèle), de Abdellatif Kechiche.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Se estrena el primer tráiler de "Ciudad Delirio", la nueva película de Chus Gutiérrez.


Rodada en la ciudad colombiana de Cali, Ciudad Delirio, co-producción entre la española Film Fatal (fundada en 2011 por Elena Manrique, ex-productora de Telecinco Cinema que tiene en su haber títulos como Celda 211 o El orfanato) y la colombiana 64 A Films, que cuenta con la participación de TVE y será distribuida en nuestro territorio por Vértigo Films, ya dispone de fecha confirmada de estreno en Colombia, el 11 de abril de 2014, y de un primer tráiler promocional.


La cinta, que supone el regreso a la dirección de la granadina Chus Gutiérrez, reincidirá en el género de la comedia romántica, protagonizada por Javier, un médico español tímido y reservado, que asiste en Cali a un congreso de Medicina. Por cuestiones del azar, comparte una noche mágica con Angie, bailarina y coreógrafa, cuyas ilusiones están puestas en la audición para formar parte del espectáculo de salsa más famoso del mundo: DELIRIO. A su vuelta a Madrid, Javier no se encuentra a gusto en el trabajo, ni con su pareja y animado por su mejor amiga, quien trabaja como médico en Cali, decide instalarse allí una temporada y volver a tener contacto con los pacientes, ejercerciendo medicina de atención primaria, muy opuesto a los fríos estudios y estadísticas a los que se ha dedicado en los últimos años.


Como no podía ser de otro modo dada la trama, el aspecto coreográfico goza de un protagonismo especial. Para ello, la producción cuenta con la colaboración de Blanca-Li, una de las coreógrafas europeas más versátiles y gran amante de la salsa, y de Bibiana Vargas, campeona mundial de salsa. Aún desconocemos la fecha exacta de su estreno en salas nacionales de Ciudad Delirio, que podría significar una oportunidad de oro para su protagonista, Julián Villagrán, a puntito de subir de categoría y asentarse con pies de plomo como una verdadera estrella en nuestra industria. A ello le ayudarán la estrella de la televisión colombiana Carolina Ramírez, que sostiene el papel femenino protagonista de la función, y la presencia en un papel secundario de nuestra recuperadísima Ingrid Rubio.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (V): Mejor Actriz.

Con dos favoritas realmente claras desde hace meses, salidas de los festivales de San Sebastián y Valladolid, la categoría a la mejor actriz parece haberse ido clarificando en las últimas semanas, sobre todo tras conocer a las tres finalistas a los Premios Forqué, que prácticamente nos han proporcionado el nombre de la tercera nominada. Las dudas sobre quién ocupará la cuarta plaza siguen en el aire, sobre todo después de producirse un empate en las votaciones a los Premios Feroz y resultar finalmente seis y no cinco candidatas en el apartado a la mejor actriz principal.

1. Marián Álvarez, por La herida.
2. Nora Navas, por Todos queremos lo mejor para ella.
3. Aura Garrido, por Stockholm.
4. Inma Cuesta, por 3 bodas de más.
5. Candela Peña, por Ayer no termina nunca.
6. Belén Rueda, por Ismael.
7. Elena Anaya, por Pensé que iba a haber fiesta.
8. Ingrid Rubio, por La Estrella.
9. Marta Etura, por Presentimientos.
10. Carmen Maura, por Las brujas de Zugarramurdi.
11. Ariadna Gil, por Sola contigo.


Ni que decir tiene que ser la última Concha de Plata a la mejor actriz es sinónimo de posicionarse como la gran favorita al Goya del año. Marián Álvarez parecía no tener competencia alguna en esta categoría, pero tras la Seminci y el premio ganado por Nora Navas la incógnita se cierne sobre la condición de favorita indiscutible que poseía la protagonista de La herida, de Fernando Franco, quien además ha ganado el premio correspondiente a la mejor actriz en el festival Cinespaña de Toulouse y figura candidata tanto a los Forqué como a los Feroz. Presente en absolutamente todos los planos de un filme que reposa adecuada y confiadamente en su labor, Álvarez desborda la pantalla exponiendo sin tapujos, pormenorizadamente y de manera harto dolorosa y empática, el infierno interior que subyuga a su personaje. Hay quienes sostenían que los responsables de la cinta podrían proponerla en la categoría revelación, lo cual incluso favorecería sus opciones al Goya, pues ahí sí que no conocería competencia alguna. No obstante, lo justo es reconocer que su revelación ya se produjo hace unos años con Lo mejor de mí (2007), de Roser Aguilar, y que un trabajo de esta envergadura debe optar al Goya en la "categoría reina", donde ha sido propuesta finalmente.


Desde Valladolid, con la Espiga de Plata bajo el brazo a la mejor actriz, Nora Navas se ha impuesto como la otra gran favorita a ganar el Goya de este año. Su cabezón por Pa negre (Pan negro) (2010), de Agustí Villaronga, queda aún muy reciente en la memoria de los académicos, lo que podría restarle opciones. No obstante, merecería ganar (tanto como Marián Álvarez) por marcarse un magnífico trabajo en Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll, donde Navas está en absoluto estado de gracia, recayendo también sobre ella todo el peso de una película que, ciertamente, no sería lo mismo sin su labor. Ya en la primera secuencia, con su cojera perfecta y el tartamudeo oportuno, la intérprete nos bosqueja un aplicado y preciso retrato de su personaje, que a lo largo de los siguientes minutos logrará desarrollar y desplegar ante la cámara con absoluta libertad, haciendo fácil lo difícil, logrando que las rarezas de su comportamiento nazcan y se expongan ante nosotros con pasmosa naturalidad, no siendo capaces en ningún momento de advertir de qué mecanismos o de qué métodos surge tal prodigio interpretativo, llegando incluso a brindarnos de manera magistral la exposición escrupulosa, medida y esmerada del desconcierto que embarga a su personaje. Es tan sublime el grado de perfección alcanzado por la actriz, que incluso hay momentos del filme en el que el cambio de registro ambiental, del drama a la comedia o viceversa (pues la cinta coquetea con ambos por igual), lo marca el propio trabajo de Nora Navas. Como Álvarez, también ha recibido nominaciones a los Forqué y a los Feroz y, muy seguramente, sea nominada (y gane) el Gaudí de la Academia del Cine Catalán.


Ha llegado tarde a las salas, pero lo ha hecho a tiempo como para posicionar a su protagonista entre las favoritas en la carrera por los Premios Goya. Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, aparte de ser uno de los mejores títulos del año, viene de ser uno de los triunfadores del ya lejano Festival de Málaga, donde Aura Garrido se alzó con la Biznaga de Plata a la mejor actriz. Había ganas de visionar su trabajo y, una vez visto, es justo reconocer que la joven actriz merece figurar entre el cuarteto finalista al Goya y es que Garrido lidia con el arco dramático más complicado de los dos únicos personajes de la función y logra al final una actuación gigantesca, de puro perfecta, porque el comportamiento esquivo de su personaje al inicio no es sólo una pose, sino que encierra siempre algo enfermizo y endémico, algo que vertebra toda su actuación y que Garrido logra transmitir a lo largo de todo el metraje, por mucho que también, y al mismo tiempo, nos obsequie un esmerado y detallado transcurrir de emociones y actitudes, hilvanadas con sensatez y armonía. Aunque en Málaga compartió premio interpretativo con Candela Peña, Garrido le ha sacado ventaja a su oponente en la carrera por el Goya, pues figura candidata ya a los Premios Forqué y a los Feroz, lo cual nos invita a pensar que la tercera plaza tiene ya grabado su nombre.


El arrollador éxito de taquilla de 3 bodas de más, de Javier Ruiz Caldera, supone un aval más que suficiente para considerar las opciones de Inma Cuesta al Goya como bastante serias. Pero es que, además, la crítica se ha deshecho en elogios hacia su trabajo y ya figura candidata a los Premios Feroz, donde de existir una división de categorías entre actrices dramáticas y cómicas, Cuesta triunfaría en la segunda sin discusión alguna. Y es que la actriz está en 3 bodas de más sencillamente espectacular. Inma Cuesta se entrega con deslumbrante ingenio a su difícil cometido, consciente tal vez de tener entre manos uno de los personajes femeninos más jugosos y ricos que se hayan escrito para una comedia en mucho tiempo. Sería injusto no reconocer que parte de las virtudes que encierra 3 bodas de más tienen su origen en el desternillante trabajo de su actriz, capaz de sortear las limitaciones que su (atractivo) físico podían propinar a la consecución de la verosimilitud de su rol y, a través de una hilarante y atinada manifestación de tics y mohínes, dar con la medida justa del carácter anodino y patoso del personaje. Un enorme triunfo personal el conseguido por la actriz en esta película que podría redondearse con una merecidísima nominación al Goya.


Única candidata segura desde principios de año, Candela Peña ha ido perdiendo posiciones a medida que han ido viendo la luz los previos trabajos reseñados. Y todo porque el estreno de su película se produjo con demasiada antelación para el calendario académico. Sería una lástima porque su heróico, demoledor y desgarrador tour de force, principal gancho indiscutible de Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet, supone la mejor interpretación de su carrera, aún jugando peligrosamente, en algunos momentos, con una afectación excesiva. Un mal menor que no impidió que ganara la Biznaga de Plata a la mejor actriz en el Festival de Málaga. A su favor también cuenta el hecho de que, haga lo que haga, siempre cuenta con el beneplácito de una Academia que la ha premiado ya en tres ocasiones y que, además, ha sido incluida entre las seis finalistas en la misma categoría a los Premios Feroz.


Otra habitual en las quinielas es Belén Rueda. Descartadas sus opciones de aspirar al Goya por el flojo thriller Séptimo, de Patxi Amezcua, la actriz ha logrado colarse entre las finalistas a los Premios Feroz como mejor actriz principal por Ismael, de Marcelo Piñeyro, lo que ha provocado que se sume a la lista de grandes favoritas por este melodrama sentimental del que la actriz puede presumir de ser de lo mejorcito de la función, pues se marca una interpretación muy ajustada y precisa, por momentos incluso encantadoramente cómica, aportando esa naturalizada proximidad tan inherente a ella, así como una notable autenticidad en un personaje para el que, sobre el papel, podría no ser la intérprete más indicada. Sin embargo, con una desbordante simpatía, Rueda logra hacerse verosímil en la piel de esa abuela aún de buen ver mientras va desplegando, sin aspavientos y con mucha sobriedad, el despertar de emociones encontradas que asaltan a su personaje en la extraña e intensa jornada retratada por el filme de Piñeyro.


Por desgracia, el trabajo de Elena Anaya en Pensé que iba a haber fiesta, de Victoria Galardi, llegará demasiado tarde a las pantallas como para generar la más que necesaria 'rumorología' que beneficie sus opciones al Goya. Eso y que la condición de co-producción de la película puede jugar a la contra de unas posibilidades que, para más inri, pasan por la excelente acogida que han recibido todos los trabajos arriba mencionados. El suyo no merece menos, pues apechuga con el mayor tiempo en pantalla de la película y, como tal, tira del carro de la función, conduciéndonos de manera armoniosa gracias a una interpretación limpia e íntegra, absolutamente irreprochable, sostenida sobre un esmerado muestrario de las motivaciones de su personaje, por mucho que también represente de forma precisa sus esfuerzos por disimularlos. Un trabajo magnífico y reposado en el que, además, la actriz sabe imponer y hacer visible el espacio privado de su personaje, logrando con ello que compartamos la inquietud y el desasosiego que la acompañan a lo largo y ancho de una película que merecería correr mejor suerte en los Goya de la que, a buen seguro, tendrá.


Presente en el cuarteto favorito de hace unos meses, Ingrid Rubio ha abandonado por completo su puesto de honor y es que sus opciones de llegar a la final, en este momento, son remotas; primero, por el alto y comentado nivel en los trabajos que la preceden y, segundo, por el escaso bombo suscitado por La Estrella, de Alberto Aranda, cinta que pasó más desapercibida por las carteleras de lo que realmente merecía. Sobre todo por el protagonismo exhultante, arrollador y entregado de una fantástica Ingrid Rubio. Sólo ella, su fresca fotogenia y su radiante exposición de talento, justificaban el visionado de la película. Como la Estrella del título, la actriz se marca uno de los mejores trabajos cinematográficos de toda su carrera, recorrido por una frescura contagiosa, que hace irresistibles sus puntuales momentos cómicos, y una implicación emocional con su rol pasmosa, puesta de manifiesto a lo largo de todo el metraje y cuyo punto álgido es la trágica y brillante transición emocional que protagoniza en una de las clases de flamenco y en la que el trabajo metódico de la actriz queda sensacionalmente oculto tras la plasmación vívida de los pensamientos del personaje. Una interpretación luminosa y desenvuelta que no desmerecería figurar entre las favoritas a los próximos Premios Goya.


Como el de Anaya, también el trabajo de Marta Etura en el thriller Presentimientos, de Santiago Tabernero, llega muy tarde a las salas como para suponerlo con verdaderas opciones, reales, de resultar finalmente nominado. Tiene en contra, además, el proceder de un filme en verdad fallido, donde ella se gana a pulso el ser considerada lo mejor de una película que, vistos los resultados, desmerece de tan brillante ejercicio de introspección psicológica, exhibido a través de una pormenorizada y sensitiva sucesión de matices, lo que evidencia el sumo nivel de profesionalidad y talento de una intérprete particularmente dotada para representar ante la cámara, de forma excelente, las tragedias y traumas internos de sus personajes. Una verdadera lástima pues Presentimientos suponía la vuelta de Etura a los personajes protagonistas y de considerable lucimiento.


Último Premio Donostia, la Academia podría aprovechar la racha de homenajes a Carmen Maura y adjudicarle una nueva nominación en la categoría principal, donde no ha vuelto a quedar finalista desde que ganara su tercer Goya por La comunidad (2000), de Álex de la Iglesia. Su cometido en Las brujas de Zugarramurdi está lejos de ser protagónico, pero la clase y la maestría de una actriz de su categoría se imponen pronto en uno de los puntos fuertes de una función que, a buen seguro, acumulará nominaciones por doquier. Si los Académicos tienen el día juguetón, muchos votos irán a parar también a Carmen Maura.


Protagonista absoluta de un filme que pasó sin pena ni gloria por las carteleras, a pesar del interés que podría despertar su trama y su tono de thriller psicológico, Ariadna Gil es, sin duda, lo mejor de una función desperdiciada. Y es que lleva a cabo en Sola contigo, de Alberto Lecchi, un admirable y generoso ejercicio de exposición dramática, del todo introspectivo. La condición de co-producción entre Argentina y España suma peros a sus opciones, junto a la media calidad de la película. No obstante, la vuelta de una de nuestras mejores actrices a la categoría principal de los Goya siempre es bien recibida, sobre todo si se trata de Ariadna Gil.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatas a la Mejor Actriz Protagonista.


Llegamos al final del repaso por las candidaturas interpretativas pre-seleccionadas para competir en los próximos Premios Goya con la lista a la mejor interpretación femenina protagonista. Tal y como deseábamos en nuestra última quiniela, Marian Álvarez, una de las dos grandes favoritas en este apartado ha sido ratificada como principal y no como revelación, como muchos auguraban. Así, la protagonista de La herida sigue liderando el ránking a la mejor actriz, muy bien acompañada por la estupenda Nora Navas de Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella).


Con Maribel Verdú fuera de esta competición, el tercer y cuarto puesto siguen disputándoselo Aura Garrido, por Stockholm (aunque también figure candidata por Viral), Candela Peña, por Ayer no termina nunca, Inma Cuesta, por Tres bodas de másMarta Etura, por Presentimientos, y Belén Rueda, por Ismael (candidata también, aunque sin opciones, por Séptimo).


Menos opciones parecen tener Ingrid Rubio, por La Estrella, Carmen Maura, por Las brujas de Zugarramurdi, o Ariadna Gil, por Sola contigo. Aunque no tan pocas como las que se barajan para Adriana Ugarte, por Combustión, María Valverde, por La mula, y, sobre todo, para las actrices propuestas por Al final todos mueren (Andrea Duro, Manuela Vellés y Teresa Soria Ruano) o las seleccionadas por El amor no es lo que era (Blanca Romero, Petra Martínez Aida Folch), todas ellas en papeles demasiado pequeños como para ser consideradas protagonistas.

Las sorpresas.


La principal es la inclusión en esta categoría de Lola Dueñas, por Los amantes pasajeros, perdiendo la cinta de Almodóvar las pocas opciones que tenía ya de conseguir una nominación para la actriz, que si tenía posibilidades era como secundaria. Dueñas, además, también figura candidata por 10.000 noches en ninguna parte.


Lo mismo sucede con Claudia Bassols y Fionnula Flanagan, incomprensiblemente propuestas como protagonistas por Menú degustación, cuando sus opciones reales de lograr nominación estaban en la categoría revelación, para la primera, y secundaria, para la segunda.


Tanto Ana Fernández, por Casi inocentes, como Lydia Bosch, por La hermandad, podrían sumarse a las actrices con posibilidades en esta categoría. Aunque no tanto como Elena Anaya, que se sube al carro de las favoritas con su inesperada selección por Pensé que iba a haber fiesta.


Tampoco habría que perder de vista la sorprendente candidatura de la enorme Vicky Peña, por Una merienda en Ginebra, sorprendente por tratarse de un filme destinado a la televisión. Sin embargo, las críticas hacia el trabajo de la actriz hablan de maestría absoluta, lo que convierte a Vicky Peña en una rival bastante seria.


jueves, 21 de noviembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (IV): Mejor Actriz.

Como ya señalábamos en la anterior quiniela, la categoría a la mejor actriz en los Premios Goya suele deparar pocas sorpresas pues son pocos, por desgracia, los trabajos femeninos puramente protagonistas los que se dejan ver por nuestras pantallas cada curso cinematográfico. A este mes de noviembre, son dos las favoritas indiscutibles, a las que resulta casi imposible no mencionar incluso entre la ganadora final del Goya. El tercer y cuarto puesto parecen rifárselo solo entre tres candidatas, a las que habría que sumar una más de entre los estrenos pendientes del mes de diciembre.

1. Marian Álvarez, por La herida.
2. Nora Navas, por Todos queremos lo mejor para ella.
3. Aura Garrido, por Stockholm.
4. Candela Peña, por Ayer no termina nunca.
5. Maribel Verdú, por 15 años y un día.
6. Ingrid Rubio, por La Estrella.
7. Carmen Maura, por Las brujas de Zugarramurdi.
8. Ariadna Gil, por Sola contigo.


Ni que decir tiene que ser la última Concha de Plata a la mejor actriz es sinónimo de posicionarse como la gran favorita al Goya del año. Marian Álvarez parecía no tener competencia alguna en esta categoría, pero tras la Seminci y el premio ganado por Nora Navas la incógnita se cierne sobre la condición de favorita indiscutible que poseía el mes pasado la protagonista de La herida, de Fernando Franco, quien además ha ganado el premio correspondiente a la mejor actriz en el festival Cinespaña de Toulouse. Presente en absolutamente todos los planos de un filme que reposa adecuada y confiadamente en su labor, Álvarez desborda la pantalla exponiendo sin tapujos, pormenorizadamente y de manera harto dolorosa y empática, el infierno interior que subyuga a su personaje. Hay quienes todavía sostienen que los responsables de la cinta podrían proponerla en la categoría revelación, lo cual incluso favorecería sus opciones al Goya, pues ahí sí que no conocería competencia alguna. No obstante, lo justo es reconocer que su revelación ya se produjo hace unos años con Lo mejor de mí (2007), de Roser Aguilar, y que un trabajo de esta envergadura debe optar al Goya en la "categoría reina".


Desde Valladolid, con la Espiga de Plata bajo el brazo a la mejor actriz, Nora Navas se ha impuesto como la otra gran favorita a ganar el Goya de este año. Su cabezón por Pa negre (Pan negro) (2010), de Agustí Villaronga, queda aún muy reciente en la memoria de los académicos, lo que podría restarle opciones. No obstante, merecería ganar (tanto como Marian Álvarez) por marcarse un magnífico trabajo en Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll, donde Navas está en absoluto estado de gracia, recayendo también sobre ella todo el peso de una película que, ciertamente, no sería lo mismo sin su labor. Ya en la primera secuencia, con su cojera perfecta y el tartamudeo oportuno, la intérprete nos bosqueja un aplicado y preciso retrato de su personaje, que a lo largo de los siguientes minutos logrará desarrollar y desplegar ante la cámara con absoluta libertad, haciendo fácil lo difícil, logrando que las rarezas de su comportamiento nazcan y se expongan ante nosotros con pasmosa naturalidad, no siendo capaces en ningún momento de advertir de qué mecanismos o de qué métodos surge tal prodigio interpretativo, llegando incluso a brindarnos de manera magistral la exposición escrupulosa, medida y esmerada del desconcierto que embarga a su personaje. Es tan sublime el grado de perfección alcanzado por la actriz, que incluso hay momentos del filme en el que el cambio de registro ambiental, del drama a la comedia o viceversa (pues la cinta coquetea con ambos por igual), lo marca el propio trabajo de Nora Navas.


Ha llegado tarde a las salas, pero lo ha hecho a tiempo como para posicionar a su protagonista entre las favoritas en la carrera por los Premios Goya. Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, aparte de ser uno de los mejores títulos del año, viene de ser uno de los triunfadores del ya lejano Festival de Málaga, donde Aura Garrido se alzó con la Biznaga de Plata a la mejor actriz. Había ganas de visionar su trabajo y, una vez visto, es justo reconocer que la joven actriz merece figurar entre el cuarteto finalista al Goya y es que Garrido lidia con el arco dramático más complicado de los dos únicos personajes de la función y logra al final una actuación gigantesca, de puro perfecta, porque el comportamiento esquivo de su personaje al inicio no es sólo una pose, sino que encierra siempre algo enfermizo y endémico, algo que vertebra toda su actuación y que Garrido logra transmitir a lo largo de todo el metraje, por mucho que también, y al mismo tiempo, nos obsequie un esmerado y detallado transcurrir de emociones y actitudes, hilvanadas con sensatez y armonía. Como en Málaga, deberá vérselas con su compañera de premio interpretativo en el certamen para conseguir una plaza en la final por el Goya. No obstante, y hasta la llegada a las salas de los títulos previstos para diciembre, el tercer puesto es suyo con toda justicia.


Única candidata segura desde principios de año, Candela Peña ha ido perdiendo posiciones a medida que han ido viendo la luz los previos trabajos reseñados y aún corre el riesgo de perder posiciones ante la aplastante fuerza de algunos que todavía han de pisar la cartelera. Y todo porque el estreno de su película se produjo con demasiada antelación para el calendario académico. Sería una lástima porque su heróico, demoledor y desgarrador tour de force, principal gancho indiscutible de Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet, supone la mejor interpretación de su carrera, aún jugando peligrosamente, en algunos momentos, con una afectación excesiva. Un mal menor que no impidió que ganara la Biznaga de Plata a la mejor actriz en el Festival de Málaga. A su favor también cuenta el hecho de que, haga lo que haga, siempre cuenta con el beneplácito de una Academia que la ha premiado ya en tres ocasiones. 


Actriz siempre susceptible de ser nominada, la que con toda seguridad sea la mayor estrella femenina del momento en nuestro cine, ganó opciones en las anteriores quinielas gracias a que 15 años y un día sea la definitiva seleccionada por la Academia para representarnos a los Oscar. Sin embargo, todo hace pensar que lo tendrá difícil este año para sumar su décima nominación. Con su segundo Goya todavía reciente y la sombra de poder ser propuesta también en la categoría secundaria, lo cierto es que el peso y la calidez que aporta su presencia dentro de la película de Gracia Querejeta nos invitan a pensar en su presencia entre las actrices protagonistas del año. Todo hace indicar que en esta categoría le tocará pelear por la cuarta plaza y es que una interpretación como la que lleva a cabo en 15 años y un día, ajustadísima, de muchos matices, y apechugando con un arriesgado monólogo en un largo plano secuencia, merecería llegar a la final.


Presente en el cuarteto favorito del mes pasado, Ingrid Rubio ha abandonado este mes su puesto de honor y es que sus opciones de llegar a la final son remotas; primero, por el alto y comentado nivel en los trabajos que la preceden y el de los que aún nos está por llegar y, segundo, por el escaso bombo suscitado por La Estrella, de Alberto Aranda, cinta que pasó más desapercibida por las carteleras de lo que realmente merecía. Sobre todo por el protagonismo exhultante, arrollador y entregado de una fantástica Ingrid Rubio. Sólo ella, su fresca fotogenia y su radiante exposición de talento, justificaban el visionado de la película. Como la Estrella del título, la actriz se marca uno de los mejores trabajos cinematográficos de toda su carrera, recorrido por una frescura contagiosa, que hace irresistibles sus puntuales momentos cómicos, y una implicación emocional con su rol pasmosa, puesta de manifiesto a lo largo de todo el metraje y cuyo punto álgido es la trágica y brillante transición emocional que protagoniza en una de las clases de flamenco y en la que el trabajo metódico de la actriz queda sensacionalmente oculto tras la plasmación vívida de los pensamientos del personaje. Una interpretación luminosa y desenvuelta que no desmerecería figurar entre las favoritas a los próximos Premios Goya.


Reciente Premio Donostia, la Academia podría aprovechar la racha de homenajes a Carmen Maura y adjudicarle una nueva nominación en la categoría principal, donde no ha vuelto a quedar finalista desde que ganara su tercer Goya por La comunidad (2000), de Álex de la Iglesia. Su cometido en Las brujas de Zugarramurdi está lejos de ser protagónico, pero la clase y la maestría de una actriz de su categoría se imponen pronto en uno de los puntos fuertes de una función que, a buen seguro, acumulará nominaciones por doquier. Si los Académicos tienen el día juguetón, muchos votos irán a parar también a Carmen Maura.


Protagonista absoluta de un filme que pasó sin pena ni gloria por las carteleras, a pesar del interés que podría despertar su trama y su tono de thriller psicológico, Ariadna Gil es, sin duda, lo mejor de una función desperdiciada. Y es que lleva a cabo en Sola contigo, de Alberto Lecchi, un admirable y generoso ejercicio de exposición dramática, del todo introspectivo. La condición de co-producción entre Argentina y España suma peros a sus opciones, junto a la media calidad de la película. No obstante, la vuelta de una de nuestras mejores actrices a la categoría principal de los Goya siempre es bien recibida, sobre todo si se trata de Ariadna Gil.

ATENTOS A:



Tras su presentación oficial en el reciente Festival de Cine Europeo de Sevilla, el trabajo de Inma Cuesta en la alocada comedia Tres bodas de más, de Javier Ruiz Caldera, ha levantado elogios desde la prensa especializada y se la cuenta ya entre las favoritas al Goya. ¿Podrá una actuación cómica imponerse sobre las dramáticas en la lucha por el Goya? Antecedentes hay.


Otra habitual en las quinielas es Belén Rueda. Descartadas sus opciones de aspirar al Goya por el flojo thriller Séptimo, de Patxi Amezcua, la actriz aún guarda en la recámara Ismael, de Marcelo Piñeyro, melodrama sentimental que llegará a las salas a finales de diciembre y donde sus dosis de lucimiento parecen estar garantizadas.


De la Seminci salió Marta Etura ganando elogios por su trabajo en Presentimientos, de Santiago Tabernero. La película supone el regreso de la actriz a papeles de verdadera consistencia, algo que justifica el que se encuentre en todas las quinielas. Con estreno previsto para el 24 de enero, aún queda por despejar la incógnita de si la cinta concursará en esta edición de los Premios Goya.