Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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viernes, 10 de enero de 2014

"Stockholm" y "Vivir es fácil con los ojos cerrados", las favoritas para el CEC con 7 nominaciones.


Pues ya están aquí, con un día de retraso en virtud de la fecha establecida (el 9 de enero), las nominaciones por parte del Círculo de Escritores Cinematográficos a lo mejor del año, las prestigiosas Medallas del CEC. Un premio que ya existía antes de los Goya y que, con el transcurrir de los años, ha ido modificando su aspecto para alzarse en la más fiel antesala con la que podrían contar los Premios de la Academia si, por una mera cuestión de calendario, su anuncio de candidatos se ofreciera con anterioridad al de los Goya. Como ha venido siendo habitual en los últimos tiempos, las Medallas del CEC han vuelto a coincidir con los definitivos candidatos a los Goya en lo esencial, con algunas que otras sorpresas (casi siempre gratas) y que alzan la voz en favor de algunas de las muchas ausencias injustificadas que se dan cita en los llamados máximos galardones cinematográficos de nuestra industria.


Como en los Goya, también aquí se ha nominado de manera algo excesiva a 15 años y un día, la cinta de Gracia Querejeta, que compite por 6 medallas (tres de ellas en apartados interpretativos). Eso sí, las grandes nominadas a los 'cabezones' de la Academia, han pasado casi sin pena ni gloria por estas nominaciones: La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, sólo figura candidata a dos premios (interpretativos) y Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, salvo la cantada a Terele Pávez, ha obtenido tres candidaturas más, todas técnicas. De este modo, se ha producido una estimable brecha entre los gustos académicos y de los escritores e informadores del cine español, que han erigido como máximas candidatas a sus premios a dos cintas, más pequeñas y logradas, como son Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, y (primera sorpresa agradable del listado) Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen. Las dos compiten por siete medallas, algunas de ellas técnicas que alaban el tino de los miembros del Círculo en dicha materia.


Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, vuelve a figurar entre las máximas aspirantes también a estos premios, como ocurría en los Goya, logrando haber sido nominada en 6 apartados. Las siguientes buenas sorpresas las hallamos en la categoría de dirección novel, donde ha sido incluido Diego Quemada-Díez, por La jaula de oro, y en la de guión original, donde también está presente Juan Cavestany, por Gente en sitios (una de las grandes olvidadas en los Goya).


En el ámbito de los desatinos (que los hay y son garrafales), aparte de las mencionadas nominaciones en los grandes apartados de 15 años y un día, los del Círculo han olvidado nominar a lo grande a una de las mejores películas del año: La herida, de Fernando Franco, presente sólo en dos categorías (las obvias, dirección novel y actriz). Siendo también excesivamente discutible la elección de Eugenio Mira en el apartado a la mejor dirección, por Grand Piano. O la del guión 'adaptado' de Zipi y Zape y el club de la canica, de Óskar Santos.


En el terreno interpretativo, la ausencia más notable la protagoniza Eduard Fernández, sorprendentemente olvidado por su magistral recital en Todas las mujeres, de Mariano Barroso, más aún cuando tres de sus actrices figuran candidatas a la mejor actriz secundaria (un acierto en este sentido, las de Petra Martínez y Nathalie Poza, pero ¿Michelle Jenner? ¿Estando Marta Larralde por la misma película?). En lugar de Fernández, la cuarta plaza, junto a los 'goyescos' Antonio de la Torre, Javier Cámara y Tito Valverde, la ostenta Mario Casas, por La mula. Desconcertante elección, por lo que repercute en el olvido del protagonista de Todas las mujeres, que ha de verse como un digno reconocimiento a la esforzada labor de la estrella a lo largo de todo el curso cinematográfico.


Como actores secundarios, repiten tres de los candidatos al Goya (Roberto Álamo, Carlos Bardem -también nominado por el guión de Alacrán enamorado- y Juan Diego Botto), pero el buen juicio no ha errado en esta ocasión y también ha sido nominado el espléndido trabajo de Sergi López en Ismael. Película con cuatro nominaciones, todas interpretativas: además de estas dos al mejor actor secundario, también ha logrado colar a Belén Rueda, como actriz principal, y a Ella Kweku, como revelación. Para terminar con las interpretaciones masculinas, en la categoría revelación, ha habido también un apreciable consenso en favor de Javier Pereira, Hovik Keuchkerian y Berto Romero, a los que se suma el joven David Solans, por Hijo de Caín, nominado este año a los Gaudí al mejor actor.


En las categorías femeninas se han producido numerosos empates, lo que explica el que en la principal hayan sido nominadas 5 actrices y en las otras dos hasta 6. A las también nominadas al Goya y esperadas candidatas Natalia de Molina, Olimpia Melinte y Belén López, se unen, aparte de la ya mencionada Kweku, dos reconfortantes alegrías en revelación: la inclusión de la colombiana Karen Martínez, por La jaula de oro, y el justo reconocimiento a una de nuestras favoritas en la carrera a los Premios Goya en esta categoría, Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita. Por otro lado, a las tres actrices ya mencionadas de Todas las mujeres y a la multinominada Pávez, los miembros del Círculo han incluido en la terna final también a Maribel Verdú y a Verónica Echegui.


Las cinco candidatas a mejor actriz han sido las de siempre, es decir: Aura Garrido, Marian Álvarez, Nora Navas e Inma Cuesta, junto a una Belén Rueda que, para nosotros, ocupa un lugar que debería haber sido para Candela Peña, por Ayer no termina nunca. Precisamente, Navas es la única candidatura con la que cuenta Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll, otro de los importantes títulos del año ninguneados por el Círculo de Escritores Cinematográficos, aunque no tanto como La por (El miedo), de Jordi Cadena, de la que no nos cansaremos de hablar en términos de una de las mejores cintas del pasado 2013, ausente en la presente temporada de premios (salvo los Gaudí).

Mejor Película:

  • 15 años y un día, de Gracia Querejeta.
  • Caníbal, de Manuel Martín Cuenca.
  • Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba.
  • Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen.

Mejor Director:

  • Gracia Querejeta, por 15 años y un día.
  • Manuel Martín Cuenca, por Caníbal.
  • David Trueba, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Eugenio Mira, por Grand Piano.

Mejor Director Revelación:

  • Rodrigo Sorogoyen, por Stockholm.
  • Fernando Franco, por La herida.
  • Manuel Sicilia, por Justin y la espada del valor.
  • Diego Quemada-Díez, por La jaula de oro.

Mejor Guión Original:
  • David Trueba, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Antonio Santos Mercero y Gracia Querejeta, por 15 años y un día.
  • Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen, por Stockholm.
  • Juan Cavestany, por Gente en sitios.

Mejor Guión Adaptado:

  • Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuenca, por Caníbal.
  • Santiago A. Zannou y Carlos Bardem, por Alacrán enamorado.
  • Alejandro Hernández y Mariano Barroso, por Todas las mujeres.
  • Francisco Roncal y Jorge A. Lara, por Zipi y Zape y el club de la canica.

Mejor Actor:

  • Antonio de la Torre, por Caníbal.
  • Javier Cámara, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Tito Valverde, por 15 años y un día.
  • Mario Casas, por La mula.

Mejor Actriz:

  • Aura Garrido, por Stockholm.
  • Marián Álvarez, por La herida.
  • Nora Navas, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Inma Cuesta, por 3 bodas de más.
  • Belén Rueda, por Ismael.

Mejor Actor Secundario:

  • Carlos Bardem, por Alacrán enamorado.
  • Sergi López, por Ismael.
  • Juan Diego Botto, por Ismael.
  • Roberto Álamo, por La gran familia española.

Mejor Actriz Secundaria:

  • Terele Pávez, por Las brujas de Zugarramurdi.
  • Maribel Verdú, por 15 años y un día.
  • Verónica Echegui, por La gran familia española.
  • Michelle Jenner, por Todas las mujeres.
  • Petra Martínez, por Todas las mujeres.
  • Nathalie Poza, por Todas las mujeres.

Mejor Actor Revelación:

  • Javier Pereira, por Stockholm.
  • David Solans, por Hijo de Caín.
  • Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
  • Berto Romero, por 3 bodas de más.

Mejor Actriz Revelación:

  • Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Olimpia Melinte, por Caníbal.
  • Belén López, por 15 años y un día.
  • Karen Martínez, por La jaula de oro.
  • Ella Kweku, por Ismael.
  • Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita.

Mejor Fotografía:

  • Pau Esteve Birba, por Caníbal.
  • Kiko de la Rica, por Las brujas de Zugarramurdi.
  • Daniel Vilar, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Alejandro de Pablo, por Stockholm.

Mejor Montaje:

  • José Luis Romeu, por Grand Piano.
  • Pablo Blanco, por Las brujas de Zugarramurdi.
  • Alberto de Toro, por 3 bodas de más.
  • Alberto del Campo, por Stockholm.

Mejor Música:

  • Víctor Reyes, por Grand Piano.
  • Pat Metheny, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Alberto Iglesias, por Los amantes pasajeros.
  • Joan Valent, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Largometraje Documental:

  • Guadalquivir, de Joaquín Gutiérrez Acha.
  • Mary’s Land – Tierra de María, de Juan Manuel Cotelo.
  • El efecto K. El montador de Stalin, de Valentí Figueres.
  • Encierro, de Olivier van der Zee.

Mejor Largometraje de Animación:

  • Justin y la espada del valor, de Manuel Sicilia.
  • Futbolín, de Juan José Campanella.
  • El extraordinario viaje de Lucius Dumb, de Maite Ruiz de Austri.
  • Gigantes, la leyenda de Tombatossals, de Manuel J. García.
  • Hiroku. Defensores de Gaia, de Saúl Barreto Ramos y Manuel González Mauricio.

Mejor Película Extranjera:

  • Gravity, de Alfonso Cuarón (Estados Unidos).
  • 12 años de esclavitud, de Steve McQueen (Estados Unidos).
  • Una familia de Tokio, de Yôji Yamada (Japón).
  • Amor, de Michael Haneke (Francia-Austria-Alemania).

Por número de nominaciones:

  • Vivir es fácil con los ojos cerrados = 7 candidaturas.
  • Stockholm = 7 candidaturas.
  • 15 años y un día = 6 candidaturas.
  • Caníbal = 6 candidaturas.
  • Ismael = 4 candidaturas.
  • Todas las mujeres = 4 candidaturas.
  • Las brujas de Zugarramurdi = 4 candidaturas.
  • Grand Piano = 3 candidaturas.
  • 3 bodas de más = 3 candidaturas.
  • Alacrán enamorado = 3 candidaturas.
  • La herida = 2 candidaturas.
  • Justin y la espada del valor = 2 candidaturas.
  • La jaula de oro = 2 candidaturas.
  • La gran familia española = 2 candidaturas.
  • La mula = 1 candidatura.
  • Todos queremos lo mejor para ella = 1 candidatura.
  • Hijo de Caín = 1 candidatura.
  • Esto no es una cita = 1 candidatura.
  • Gente en sitios = 1 candidatura.
  • Zipi y Zape y el club de la canica = 1 candidatura.
  • Los amantes pasajeros = 1 candidatura.

sábado, 4 de enero de 2014

Los Premios Gaudí sucumben a "Los últimos días", la gran favorita con 11 nominaciones.


La Academia del Cine Catalán dio a conocer ayer por la mañana los candidatos definitivos a la VI edición de sus Premios Gaudí, el máximo galardón que se concede a la producción catalana, y las sorpresas han sido múltiples. Los últimos días, la cinta apocalíptica de los hermanos Pastor, estrenada en el primer trimestre del año y que apenas suena en las quinielas a los próximos Premios Goya, se ha impuesto como la gran favorita al sumar el mayor número de nominaciones (11), entre ellas algunas de las más importantes, como mejor película en lengua no catalana, dirección o guión, junto a su presencia entre los finalistas a casi todas las categorías técnicas. Como ocurría el año pasado, cuando Lo imposible, de Juan Antonio Bayona, ganó 6 estatuillas, los Gaudí vuelven a ensalzar con este reconocimiento a Los últimos días a un cine industrialmente impecable y de buen acabado técnico, de exportación fácil, y de clara vocación comercial, por mucho que esto repercuta al nivel narrativo que, como en la cinta de los Pastor, cojeaba de forma alarmante.


Algo que evidencian también las 8 nominaciones logradas por Fill de Caín (Hijo de Caín), de Jesús Monllaó Plana, incluida la de mejor película, thriller muy bien armado en su aspecto formal que pecaba de un grave error de previsibilidad, lo que ponía de manifiesto la condición de novel de su director. No obstante, su presencia entre las favoritas para los académicos catalanes servirá para resarcir a sus responsables del injusto veto sufrido por la cinta en los Premios Goya, donde debido a un error de trámite en el momento de presentar sus candidaturas, la Academia dejó fuera de la competición a Hijo de Caín por incumplimiento de las bases de participación.


En el mismo saco podríamos incluir las 6 nominaciones conseguidas por Grand piano, de Eugenio Mira, todas técnicas (salvo la de mejor película en lengua no catalana), que vienen a valorar muy positivamente la excelencia técnica de un producto excesivamente hueco en su base argumental y servicial a los cánones del cine de consumo; o las 3 anecdóticas alcanzadas por El cuerpo, de Oriol Paulo, thriller mejor construido que los anteriores y, por lo tanto, preferible a ellos, estrenado en diciembre del año pasado.


La otra gran favorita y que a todas luces se perfila como la cinta que más opciones posee para materializar sus candidaturas en premios, es Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella), de Mar Coll. Esta extraordinaria pieza, de corte intimista, ha obtenido el favor de la Academia también en 8 categorías, siendo una fuerte contendiente en las de mejor película, dirección, guión y, sobre todo, actriz protagonista, pues Nora Navas no sólo ganó la Espiga de Plata a la mejor actriz en el pasado Festival de Valladolid por esta película, sino que además se perfila como una de las máximas favoritas a figurar candidata también a los Premios Goya.


Favorita a figurar en los Goya en la categoría documental, La plaga, alabado y premiadísimo debut en la dirección de Neus Ballús, ha proporcionado las más entusiastas sorpresas de la lista de candidatos a estos Premios Gaudí, al sumar 5 candidaturas, colándose entre las finalistas a la mejor película, mejor dirección y mejor guión. También a 5 premios aspira otra de nuestras cintas imprescindibles del pasado año, La por (El miedo), de Jordi Cadena, ninguneada en la categoría reina, figura, no obstante, entre las candidatas a mejor dirección y mejor guión, amén de mejor actor secundario para el intachable trabajo realizado por Ramon Madaula, para el que ésta supone su primera nominación a estos galardones.


Son significativas también las 4 nominaciones recibidas por la personal Història de la meva mort (Historia de mi muerte), de Albert Serra, que aunque sólo figure candidata en apartados técnicos, hablan muy bien sobre los paradójicos gustos de unos académicos que tampoco han olvidado el auténtico sleeper del año, la colorista pero insustancial Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden, candidata en 3 categorías, siendo una de ellas la de mejor película del año.


En el capítulo específico de la interpretación, hay que reseñar los olvidos entre los finalistas de los otros intérpretes de El miedo, los sobresalientes Roser Camí y Igor Szpakowski, éste último especialmente reseñable cuando en su lugar figura candidato el también joven David Solans, por Hijo de Caín, en un trabajo más convencional y esquemático que el de Szpakowski. Junto a Solans, compiten al premio al mejor actor protagonista el ganador del Goya el año pasado, José Sacristán, por El muerto y ser feliz, y dos de los máximos favoritos a figurar candidatos a los Premios de la Academia este mismo año, Eduard Fernández, por Todas las mujeres, y Javier Cámara, por Ayer no termina nunca. Fernández se postula ya como el claro favorito, siendo más que probable que obtenga así su tercer Premio Gaudí en la que supone su cuarta nominación a estos premios.


A Navas, para quien éste podría ser su segundo Gaudí tras el obtenido por Pa negre (Pan negro) (2010), de Agustí Villaronga, le disputará el premio nada menos que Candela Peña, por Ayer no termina nunca, para quien ésta podría ser la única nominación importante que obtendrá este año al estar muy reñida la competición a los Goya. Significa su segunda candidatura a los Gaudí, justo un año después de ganarlo en la categoría secundaria por Una pistola en cada mano (2012), de Cesc Gay. Lo mismo con Vicky Peña, para quien esta nominación por Un berenar a Ginebra (Una merienda en Ginebra) supone su segunda vez tras obtenerlo como secundaria por Catalunya über alles (2011), de Ramon Térmens. Por su parte, Ingrid Rubio se estrena en los Gaudí por su espléndido protagonista en La Estrella, merecido reconocimiento a un trabajo que nos tememos pasará desapercibido en el resto de premios cinematográficos del año.


También por La Estrella ha logrado ser candidata en la categoría secundaria Carmen Machi, significando ésta una de sus primeras menciones para uno de los premios cinematográficos más importantes del país. No lo tendrá fácil, pues compite nada menos que con las actrices de Todos queremos lo mejor para ella: Àgata Roca, en su primera nominación, y Clara Segura, que obtiene aquí su tercera nominación a un premio que ya ganó por Les dues vides d'Andrés Rabadán (Las dos vidas de Andrés Rabadán) (2008), de Ventura Durall. La cuarta finalista no es otra que la última ganadora del Gaudí protagonista, María Molins, por Hijo de Caín, logrando también así su tercera nominación.


Como Madaula, sus compañeros en la liza al mejor secundario Jose Coronado y Pau Durà compiten por primera vez a los Gaudí, por Hijo de Caín y Todos queremos lo mejor para ella, respectivamente; siendo Sergi López el único de los contendientes con experiencia en estos galardones, pues ya había sido candidato, también como secundario, por Petit indi (2009), de Marc Recha. Su presente nominación, debida a su maravilloso trabajo en Ismael, supone una grata sorpresa no sólo por el merecimiento de la misma, sino porque muy probablemente sea una de las pocas recompensas que obtendrá un trabajo digno de los más grandes premios cinematográficos del año.


Por último, se hace obligado reseñar la nominación obtenida por una de las grandes favoritas a los Goya, La herida, de Fernando Franco, en la categoría de mejor película europea, junto a tres de las películas que más premios y menciones andan recibiendo en los últimos tiempos: la última ganadora del Oscar a la mejor película en lengua extranjera, Amour (Amor), de Michael Haneke, la ganadora de la Palma de Oro del último Festival de Cannes, La vie d'Adèle (La vida de Adèle), de Abdellatif Kechiche, y Hannah Arendt, de Margarethe von Trotta.



Mejor Película:

  • Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden.
  • Fill de Caín (Hijo de Caín), de Jesús Monllaó Plana.
  • La plaga, de Neus Ballús.
  • Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella), de Mar Coll.
Mejor Película en Lengua No Catalana:

  • El cuerpo, de Oriol Paulo.
  • El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo.
  • Grand Piano, de Eugenio Mira.
  • Los últimos días, de Álex y David Pastor.
Mejor Director:

  • Neus Ballús, por La plaga.
  • Jordi Cadena, por La por (El miedo).
  • Mar Coll, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Álex y David Pastor, por Los últimos días.
Mejor Guión:

  • Neaus Ballús y Pau Subirós, por La plaga.
  • Jordi Cadena y Núria Villazán, por El miedo.
  • Mar Coll y Valentina Viso, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Álex y David Pastor, por Los últimos días.
Mejor Actriz Protagonista:

  • Nora Navas, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Candela Peña, por Ayer no termina nunca.
  • Vicky Peña, por Un berenar a Ginebra (Una merienda en Ginebra).
  • Ingrid Rubio, por La Estrella.
Mejor Actor Protagonista:

  • Javier Cámara, por Ayer no termina nunca.
  • Eduard Fernández, por Todas las mujeres.
  • José Sacristán, por El muerto y ser feliz.
  • David Solans, por Hijo de Caín.
Mejor Actriz Secundaria:
  • Carmen Machi, por La Estrella.
  • María Molins, por Hijo de Caín.
  • Àgata Roca, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Clara Segura, por Todos queremos lo mejor para ella.
Mejor Actor Secundario:

  • Jose Coronado, por Hijo de Caín.
  • Pau Durà, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Sergi López, por Ismael.
  • Ramon Madaula, por El miedo.
Mejor Dirección de Producción:

  • Josep Amorós, por Los últimos días.
  • Aritz Cirbián, por Otel·lo.
  • Oriol Maymó, por Món Petit (Mundo Pequeño).
  • Iván S. Mas, por Hijo de Caín.
Mejor Película Documental:
  • Bajarí, de Eva Vila.
  • Els records glaçats, de Albert Solé.
  • Mundo Pequeño, de Marcel Barrena.
  • Serrat y Sabina, el símbolo y el cuate, de Francesc Relea.
Mejor Dirección Artística:

  • Alain Bainée, por Mindscape.
  • Balter Gallart, por Los últimos días.
  • Sylvia Steinbrecht, por 3 bodas de más.
  • Sebastian Vogler y Mihnea Mihailescu, por Història de la meva mort (Historia de mi muerte).
Mejor Montaje:

  • Bernat Aragonès, por Hijo de Caín.
  • Neus Ballús y Domi Parra, por La plaga.
  • David Gallart, por El miedo.
  • Elena Ruiz y Albert Gutiérrez, por Barcelona, noche de verano.
Mejor Música Original:

  • Joan Dausà, por Barcelona, noche de verano.
  • Víctor Reyes, por Grand Piano.
  • Pau Vallvé, por Mundo Pequeño.
  • Fernando Velázquez, por Los últimos días.
Mejor Dirección de Fotografía:

  • Daniel Aranyó, por Los últimos días.
  • Diego Dussuel, por La plaga.
  • Sergi Gallardo, por El miedo.
  • Jimmy Gimferrer, por Historia de mi muerte.
Mejor Vestuario:

  • Núria Anglada, por Hijo de Caín.
  • Patricia Monné, por Grand Piano.
  • Lourdes Pérez y Rosa Tharrats, por Historia de mi muerte.
  • Olga Rodal, por Los últimos días.
Mejor Sonido:

  • Albert Manera, Isaac Bonfill, Oscar Grau y Marc Orts, por Hijo de Caín.
  • Albert Manera, James Muñoz y José A. Manovel, por Grand Piano.
  • Albert Manera, Oriol Tarragó y David Calleja, por El cuerpo.
  • Licio Marcos de Oliveira, Oriol Tarragó y David Calleja, por Los últimos días.
Mejores Efectos Especiales:

  • Lluís Castells (Fassman); Lluís Rivera (In Extremis Film Service); David Martí y Montse Ribé (DDT), por El cuerpo.
  • Lluís Rivera, Pablo Perona, Juanma Nogales, Jon Aguirre, Manuel Ramírez e Isidro Jiménez, por Los últimos días.
  • Àlex Villagrasa y Raúl Romanillos, por Grand Piano.
  • Mister X, Cúbica User T38, DDT (David Martí y Montse Ribé), por Mamá.
Mejor Maquillaje y Peluquería:

  • Laura Bruy y Txus González, por Todos queremos lo mejor para ella.
  • Ana López-Puigcerver y Belén López-Puigcerver, por Grand Piano.
  • Patricia Reyes, por Los últimos días.
  • Mariona Trias y Lluís Soriano, por Historia de mi muerte.
Mejor Película Europea:

  • Amour (Amor), de Michael Haneke.
  • Hannah Arendt, de Margarethe von Trotta.
  • La herida, de Fernando Franco.
  • La vie d'Adèle (La vida de Adèle), de Abdellatif Kechiche.

martes, 31 de diciembre de 2013

Nuestros 10(+1) mejores actores del 2013.


En el año en el que nos dejaron actores tan grandes e inolvidables como Alfredo Landa, Fernando Guillén o José Sancho, hemos asistido a la confirmación de talentos tan notables que pugnan por convertirse en parte importante de nuestro particular Olimpo de dioses de la pantalla. Y es que, en materia interpretativa, el Cine Español de 2013 nos ha dado importantes razones como para seguir defendiendo la excelente categoría artística de nuestros intérpretes. Nos han hecho llorar, reír, bailar, estremecernos de amor y hasta de miedo, representando desde la gran pantalla a tipos a los que nos pegaríamos como una lapa y viajaríamos tras ellos hasta el fin del mundo o todo lo contrario. 2013 ha sido el año en el que hemos tenido hasta en la sopa la irresistible sonrisa de Quim Gutiérrez, el rey de la cartelera con cuatro películas estrenadas, y en el que hemos vislumbrado la madurez interpretativa de Mario Casas, al que también vimos en tres películas. Pero, sobre ellos, los que más nos han gustado en ActoresSinVergúenza, aquellos que se han colado (o cimentado) en un rincón especial de nuestra cinefilia este 2013 son estos:

10. Carlos Areces, por Los amantes pasajeros.


Le vimos travestido en Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, formando un tronchante tándem con Santiago Segura, pero ni eso pudo hacernos olvidar la genialidad que Pedro Almódovar extrajo de Carlos Areces en Los amantes pasajeros, donde el actor podría ser fácilmente catalogado como "la auténtica reina del baile". El camaleonismo de Carlos 'pestañones' Areces arranca y alcanza grados de estupefacción en el respetable en Los amantes pasajeros, que si suma carcajada tras carcajada es simple y llanamente por el trabajo de Areces, soltando las inenarrables frases escritas por el manchego con esa insulsez tan característica suya y que aporta el nivel justo de mala uva a un personaje estereotipado, sí, pero ciertamente irresistible. Cada leve gesto, cada mirada, cada aparición suya son una invitación descarada a la risotada. Si hay un motivo por el que recomendar el visionado de Los amantes pasajeros, ése es el trabajo de Carlos Areces.

9. Miquel Fernández, por La gran familia española.


Aunque con larga y fecunda trayectoria teatral, en materia cinematográfica se puede hablar de Miquel Fernández como la más sugestiva y esperanzadora revelación acaecida para la gran pantalla este 2013, refrendada además por una manifiesta versatilidad que ha demostrado, con creces, formando parte del trío protagonista del desapercibido thriller Alpha, de Joan Cutrina, y, sobre todo, liderando sin querer el elenco de La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, donde fácilmente se alza como lo mejor de la película gracias a un matizado, preciso y pormenorizado retrato de su personaje, de sus neuras y sus traumas, acertando hasta el más mínimo gesto en su exposición de las mismas. Parece claro que con Fernández ha nacido un actor de auténtico carácter para el cine español, de esos que, como los más grandes, son capaces de saltar de un registro a otro sin mostrar por el camino signos de desgaste. Esperemos no equivocarnos, pero podría ser que en un futuro no lejano hablemos de él en los mismos términos en los que a día de hoy hablamos de Luis Tosar o Eduard Fernández.

8. Fernando Valverde, por 15 años y un día.


Después de ocho largos años sin aparecer en una gran pantalla, Gracia Querejeta nos devolvió a este grande y encima en un papel bastante jugoso en 15 años y un día. Y, tal y como preveíamos, el intérprete no defraudó las expectativas, marcándose para la ocasión un trabajo que roza la perfección en cada uno de sus planos: estoico, admirable, cargado de humanidad y rebosando empatía en cada frase, logrando que la calidez de la que está exenta la cinta, se la otorgue de sobra la presencia de este veterano. Puede hablarse, por tanto, de uno los más extraordinarios y mejor aprovechados come-back que se recuerdan en nuestro cine, digno de la gran categoría interpretativa de Tito Valverde.

7. Francesco Carril, por Los ilusos.


Lejos de toda duda, Carril supone una de las grandes virtudes de esa gran sorpresa cinematográfica que fue Los ilusos, de Jonás Trueba, donde el novel intérprete carga con un protagonista indefinido, descolocado y desubicado (en tiempo y forma) dentro de la narración, probablemente igual que el propio intérprete, y que va ganando enteros (él y su personaje) a medida que van surgiendo conversaciones, miradas y encuentros con otros (intérpretes y personajes), hasta terminar encontrando su sitio; todo ello a través de un tremendo ejercicio de investigación y creación interpretativa completamente alejado de normas y cánones, lleno de espontaneidad, inseguridades y frescura que, por sí solo, justifica su presencia entre los mejores trabajos masculinos vistos en el cine español de 2013.

6. Sergi López, por Ismael.


Ha sido el último en llegar a la cartelera pero poco le ha bastado a este veterano para colarse entre los mejores del año. Y es que, tal y como nos tiene acostumbrados, Sergi López lleva a cabo en Ismael, de Marcelo Piñeyro un excelente y deslumbrante trabajo, en auténtico estado de gracia, imponiéndose pronto, como quien no quiere la cosa, en lo mejor de la película, gracias a una irresistible exhibición de desparpajo como ese músico fracasado que aprovecha cada mínima ocasión para "lanzar fichas" a la, aún de muy buen ver, madre de su amigo. De sus intervenciones nacen los grandes y reconfortantes momentos cómicos de la película, así como también la mayor carga de humanidad y sensitiva verosimilitud que destila la puesta en escena de Ismael. Un trabajo tan holgadamente naturalizado y detallado no podía faltar en nuestra lista.

5. Ramón Madaula, por La por (El miedo).


Quizás sea este uno de los trabajos más logrados y redondos vistos en una película española este año, pero su extensión total en el filme, desgraciadamente corta, nos obliga a mencionarlo en la parte intermedia de la tabla. No obstante, quede constancia de nuestra más rendida admiración hacia la labor de este veterano intérprete, espeluznantemente intachable, pues apenas necesita levantar la voz para transmitir y justificar toda la aprensión que destila la película. Rotundo y circunspecto, el trabajo de Madaula inserta incluso amargos apuntes que nos hablan, de manera insospechada, de ese otro 'miedo', el que padece el maltratador a quedarse irremediablemente solo.

4. Antonio Dechent, por A puerta fría.


Eficaz y siempre eficiente secundario (le pudimos ver en La última isla, de Dácil Pérez de Guzmán), Xavi Puebla nos ofreció, por fin, a este sevillano como máximo protagonista de una película. Justo ganador del premio al mejor actor en el Festival de Málaga 2012 y uno de los grandes olvidados en las nominaciones de los Premios Goya del año pasado, el trabajo de Dechent roza lo sublime transmitiendo verdad desde la nada, poniéndose la naturalidad por bandera y traspasando la pantalla para ahogarnos con la angustia y la desesperación que inundan su mirada. Contagiado por ese espíritu áspero e insensible que recorre toda la película, Dechent nos lanza sin medias tintas toda la bajeza moral de su personaje, invitándonos a recorrer junto a él los rincones más incómodos de esa bajada a los infiernos, de ese desapacible viaje al lugar donde el deber hace tambalear los cimientos de la dignidad.

3. Javier Cámara, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.


Si hay un actor que este año merezca un premia, sea el que sea, ése es Javier Cámara. No sólo nos volvió a deleitar con su cara más 'loca' en Los amantes pasajeros, si no que, además, se atrevió a marcarse un rotundo y emocionalmente sublime duelo interpretativo frente a Candela Peña en Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet. Por si esto no fuera poco, en el último trimestre del año David Trueba nos lo volvió a servir como inolvidable protagonista de Vivir es fácil con los ojos cerrados, en un trabajo de enorme aprehensión, que invita a descartar a cualquier otro actor para tal empeño, incapaces todos de abordarlo de forma tan sobresaliente como él lo hace. Cámara parece haber nacido para interpretar a este personaje, pues resulta un intérprete especialmente dotado para reflejar sin coartadas ante las cámaras todo el patetismo de sus criaturas, sin caer nunca en convencionalismos pueriles o en falsas y amaneradas caricaturas, estériles siempre de emoción. El actor está literalmente espléndido a lo largo de todo el filme, sin alardes desorbitados, desde una agradecida y primorosa contención, plasmando con una naturalidad cercana a la espontaneidad todos los claroscuros de un personaje eminentemente ingenuo y dándole, de paso, un giro imprevisto y muy agradecido a su registro tragicómico.

2. Àlex Brendemühl, por Wakolda (El médico alemán).


Àlex Brendemühl podría haber alcanzado este año un nuevo estatus dentro del panorama interpretativo nacional y tal cosa se la debe el actor al trabajo que lleva a cabo en Wakolda (El médico alemán), de Lucía Puenzo. Habiendo estrenado este mismo año Insensibles, de Juan Carlos Medina, donde su aplicado y funcional empeño casi nos obligaba a hablar de desaprovechamiento, llegó a tiempo esta co-producción con Argentina para resarcirle, donde se marca una prodigiosa interpretación en la piel de ese diabólico personaje, lamentablemente célebre, que fue el médico y antropólogo nazi Josef Mengele. Un trabajo metódico hasta el paroxismo, que incluso moldea su efectivo acento alemán con insertos del particular acento del sur de la Patagonia (lugar donde se localiza la trama), y que Brendemühl ejecuta con una fría contención, pero sin renunciar a una imprevista humanización de un personaje con el que el espectador llegará hasta a simpatizar, dada la considerable cercanía y llaneza con la que su actor nos lo muestra en pantalla. Doble mérito, por tanto, el de ser rotundamente fiel a la imagen establecida de un personaje a través de su legado histórico y el de traspasar el umbral de representación del mito para dotar al personaje de un alma ciertamente tangible y corpórea, que desalienta al espectador dada su palpable carga de verosimilitud interna.

1. Eduard Fernández, por Todas las mujeres (ex-aequo).


Conduce con mano diestra, segura y fascinante la desequilibrada película de Mariano Barroso, Todas las mujeres, logrando una actuación en absoluto estado de gracia. El intérprete se permite el lujazo de pasearse sin tapujos por todos los vericuetos de su personaje, ahondando incluso en los más desagradables, y hacerlo además desde una sublime precisión, matizando y depurando hasta el extremo cada uno de los rasgos (físicos, psíquicos y emocionales) de su personaje, logrando que tan impresentable protagonista no solo nos resulte simpático sino que, para más inri, nos induzca a no poca compasión. Eso sí, en su pletórica exhibición interpretativa colabora el sugestivo juego dialéctico y la química mutante que logra establecer con todas sus oponentes femeninas, que le sirven en bandeja la posibilidad de marcarse unos irreprochables duelos interpretativos de primerísimo nivel. Sin lugar a dudas, Eduard Fernández, cuando parecía que ya no podía sorprendernos más, demuestra en Todas las mujeres estar, como su personaje, por encima del bien y del mal.

1. Antonio de la Torre, por Caníbal (ex-aequo).


Le vimos tirando de carisma en Los amantes pasajeros, luego efectuando un modélico empeño cómico en La gran familia española y, para rematar el año, se dejó ver en Gente en sitios, esa obra maestra indescriptible de Juan Cavestany. Pero si alguien dudaba que este 2013 ha sido el año de Antonio de la Torre, no tiene más que recuperar del injusto olvido esa admirable pieza que fue Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, donde el actor andaluz se mostraba radicalmente demoledor en su esterilizada y minuciosa exposición del carácter retraído y autosuficiente de su personaje. A través de una conveniente contención y una solidez apabullante, De la Torre va dando forma a la que se debe erigir desde ya en su mejor actuación para el cine, sustentada toda ella en el magnífico partido que de su expresiva y contundente mirada líquida extrae el director para que los pensamientos, las dudas y hasta los miedos del personaje traspasen la pantalla y, llegado el caso, congelen el ánimo del respetable. Todo ello, además, protegido por una descollante naturalidad, sin subrayados ni estridencias del todo innecesarios, lo que ayuda a implantar la conseguida condición de absoluto personaje anónimo, de ser otro tipo más del montón, que sobrevuela al protagonista, añadiendo con esto un componente aún más sobrecogedor a la historia. Literalmente devorado por la personalidad de su personaje, De la Torre termina confeccionando una actuación de implacable y árido efectismo en el respetable que, en el ensimismamiento que la recorre encierra el germen del terror que no tardará en ponerse de manifiesto.

jueves, 26 de diciembre de 2013

"Ismael", de Marcelo Piñeyro, único estreno español del finde.

¡¡¡Ya es Navidad!!! Con motivo de las esperadas fiestas invernales, la llegada de los estrenos se adelantó al día 25 de diciembre, día festivo en todo el país, tratando de aprovechar el tirón comercial que pueda suponer el que prácticamente todos disfrutarámos de tan merecido descanso. Sólo una cinta española desembarcó en la cartelera y sonaban fuertes las apuestas que predecían un auténtico hit taquillero para rematar este maltrecho curso cinematográfico. Por desgracia, parece ser que la realidad dista mucho de las expectativas generadas.

La peli del finde:


Con 19 candidaturas previas a los Goya se estrenaba justo el día de Navidad, este melodrama de Antena 3 Films y Zeta Audiovisual, que venía siendo, desde hace ya muchos meses, uno de los títulos más esperados en la cartelera del año. Ismael nos cuenta cómo Ismael Tchou, un niño de 10 años de madre africana, se fuga en AVE rumbo a Barcelona para encontrarse con su padre, al que no conoce. Su única pista es una dirección de un apartamento en la ciudad condal, escrita en el remite de una carta dirigida a su madre Alika. Una vez allí, consigue encontrar el edificio, pero en el apartamento sólo encuentra a Nora, una elegante mujer de unos 50 años que resulta ser la madre de Félix Ambrós, es decir, su desconocida abuela.

Distribuida nada menos que por la todopoderosa Sony, algo que (aparte de la publicidad extra que desde sus respectivos medios televisivos ha obtenido) le garantiza una adecuada y envidiable salida comercial, con presencia nada menos que en 241 pantallas. El riesgo de esta producción de cara a un rendimiento ejemplar en la taquilla es bastante escaso, si tenemos en cuenta que su protagonista cuenta con un más que contrastado tirón y que esta cinta prometía el tan ansiado cambio de registro de un actor que necesita demostrar cuanto antes su preparación para afrontar papeles que le alejen de su imagen establecida si quiere permanecer con pies de plomo en la industria. Nos referimos, claro está, a Mario Casas. A quien le secundan un sólido reparto, que incluye a Belén RuedaSergi LópezJuan Diego Botto Mikel Iglesias, además de las revelaciones de la modelo Ella Kweku y el niño Larsson do Amaral.


Como decíamos, las expectativas que se vertían sobre la última película del director argentino Marcelo Piñeyro no se han visto refrendadas. Por un lado, la cinta se ha estrenado en el puesto número 10 de las más vistas en su primer día de exhibición, muy por debajo de lo que se esperaba para una cinta que, aparte de salir al mercado con un amplio margen de copias, contaba con el aval de estar protagonizada por los dos actores más taquilleros del último cine nacional (Casas y Rueda). Todavía es pronto para aseverar que nos encontramos ante un claro fracaso comercial, pues hasta la semana que viene no conoceremos las cifras totales de su recaudación durante este largo fin de semana.

Para más inri, a pesar de la nominación a los Premios Feroz de su protagonista femenina, Ismael no ha entusiasmado a la crítica como, también, se esperaba, mostrándose, por lo general, bastante templados en sus observaciones sobre ella, aunque todos coincidan en aplaudir las buenas intenciones de una cinta elementalmente amable. En Cinemanía, Andrea G. Bermejo admite que pueda haber quienes "dirán que la última película de Piñeyro es de diálogo fácil y explícito, que es irregular en su tono y en sus interpretaciones, hasta ñoña". Mientras, Mirito Torreiro, en su crítica para Fotogramas, da importancia a las virtudes antes que a los defectos,  señalando que Ismael resulta "interesante cuando Piñeyro deja campar por sus fueros a los veteranos, menos cuando el niño se apropia de la función". A este respecto, el que suscribe se muestra completamente de acuerdo en que el gran acierto de la película supone la agradable sencillez y sutileza exhibida por la película en los momentos más alejados del componente melodramático, agradeciendo los insertos de tierna comedia que contiene y confirmando que la química establecida entre un estupendo Sergi López y una ajustadísima Belén Rueda supone lo mejor de toda la función.

Sin más, me despido recomendándoos juzgar Ismael por vosotros mismos y recordándoos que también ayer llegaba a las salas la controvertida primera parte de esa magna obra que seguro será Nymphomaniac, de Lars von Trier. Cerramos esta sección dedicada a los estrenos hasta el 10 de enero, pues hasta entonces ningún otro título español tiene prevista su llegada a las salas.

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!