Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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jueves, 6 de febrero de 2014

Crítica de "Casi inocentes": casi "tv-movie".


No son pocos los profesionales técnicos de nuestro cine que se atreven a cruzar el umbral profesional y tomar las riendas de un proyecto (incluso más) en calidad de director. La última en llegar ha sido la hasta ahora directora artística Papick Lozano, que se ha lanzado a la dirección de largometrajes llevando a la pantalla, para la ocasión, un material ajeno, la novela del escritor vasco Pedro Ugarte "Casi inocentes", en la que, a medio camino entre el thriller psicológico y el drama familiar, se entretejía una reflexión sobre las relaciones familiares, en concreto el papel de la paternidad, y el recelo congénito que todos padecemos ante lo desconocido, en este caso personificado en la figura de un inmigrante ruso con el que nuestro protagonista se sentirá en continua deuda por haber rescatado de un incendio a su hijo.


Por desgracia, en su traspaso a imágenes, las páginas de la novela pierden fuerza y efectividad, debido a una puesta en escena que, tratando de ser fiel a la distanciada perspectiva del original, se torna pronto en mera ilustración de los hechos, quedando prácticamente toda ella a merced del trabajo actoral, con una abundancia de primeros planos, y denotando una alarmante falta de personalidad por parte de su creadora. Casi inocentes avanza, tras un inicio un tanto insípido, a través de una, siempre, bastante correcta planificación, que no depara al espectador sorpresa alguna, ni tan siquiera un mínimo de emoción; es más, que tiende incluso por momentos a una esquemática representación con referentes harto televisivos, que en su estandarizado mecanismo diluyen las posibilidades analíticas de la trama y la reducen a una mera colección de estereotipos, filmados de forma previsible y lastrada su intencionalidad narrativa por innecesarios e inmaduros subrayados estilísticos (ralentís, grúas, algún traveling virtuosista).


Todo ello en conjunción nos brinda la sospecha de que Lozano no ha sabido (o ha podido) disponer de todos los elementos que hubiera deseado para llevar a cabo sus propósitos. O que, aún con el conocimiento adquirido en la técnica, no ha logrado manejarlos en beneficio de la historia. Así, Casi inocentes llega a nosotros como una obra del todo imperfecta, que no consigue brillar ni en su vertiente de thriller psicológico, con ese padre angustiado por saldar la deuda contraída con el hombre que salvó a su hijo y que se convierte pronto en una insustancial y sosa bajada a los infiernos, ni en el persistente conflicto familiar, donde el papel de la paternidad y la entrega y atención para con los hijos que éste conlleva, son mostrados desde una óptica aséptica, afortunadamente alejada del ternurismo de manual, pero dada la impersonalidad del conjunto, carente de verdadero interés (a este respecto, para este servidor, sobran los flash-backs que explicitan la triste relación del protagonista con su progenitor).


La función, ni siquiera, la logra salvar un reparto verdaderamente entregado, donde sobresale por motivos obvios el protagonismo de Fernando Cayo, que evidencia una implicación con todas las aristas de su personaje digna de mejores causas. Y es que el tratamiento tan molestamente desapasionado que evidencia toda la obra se ceba muy particularmente con la sincera emoción que le imprime el intérprete a todas sus intervenciones. Tampoco la siempre estupenda Ana Fernández ofrece en Casi inocentes un trabajo digno de recordar, más por el superficial perfilado sufrido por el dibujo de su personaje, ante lo cual la actriz, comprensiblemente, brinda una actuación desvaída y no poco ensimismada. Jaroslaw Bielski logra aprovecharse de la coyuntura para hacer sobresalir sus secuencias sobre las demás, aunque la inhóspita rigidez corporal de su trabajo no basta para sacar del tópico a su rol. Por último, es obligado señalar el desaprovechamiento que padece una fugaz y ajustada Alexandra Jiménez en un filme de parsimonioso acontecer e insignificante alcance.


viernes, 24 de enero de 2014

Se estrenan cuatro películas españolas en plena euforia por el éxito en los Miércoles al Cine.

Pues va a ser cierto lo que muchos pensábamos pero otros pretendían ocultar: la culpa de la disminución del público a las salas de cine en España la va a tener el precio de las entradas. Parecía un razonamiento obvio y la prueba más evidente de ello es que, en su segundo miércoles de promoción, Los Miércoles al Cine ha aumentado en más de 100.000 espectadores la cifra del anterior miércoles. Si la semana pasada fueron al cine ese primer día de rebaja unos 238.741 espectadores, este pasado miércoles han sido 375.824 las entradas vendidas a precios especiales. O lo que es lo mismo, nada menos que un 187% más que el mismo fin de semana de 2013, o un 101% más que el 23 de enero de 2013, el miércoles equivalente en el año anterior. La mejor de las noticias de esta promoción, que se alargará hasta el 15 de abril, no es sólo el éxito al alza que está teniendo en sólo dos semanas de vida, sino que está generando un gratificante hábito por ir al cine en nuestra maltrecha sociedad. A ver si sigue la racha y esa bajada del IVA al comercio de obras de arte, que pasa del 21% actual al 10% anunciada hoy por el ejecutivo, se traslada también a todos los ámbitos culturales, especialmente al cine. Y a ver, también, si esta recuperación de espectadores afecta a nuestra industria y las cuatro producciones nacionales que llegan hoy a las salas logran disfrutar de saludables vidas comerciales, a pesar de la escasa difusión que han recibido (sobre todo, alguna de ellas) por parte de sus distribuidoras.

La peli del finde.


Es el caso de esta ópera prima, Otel·lo, del director catalán de origen sirio Hammudi Al-Rahmoun Font, que aterriza en nuestras pantallas con sólo 5 copias. Se trata de una adaptación radical y arriesgada del clásico de William Shakespeare, que se estrena después de su exitoso paso por diversos certámenes entre los que destacan: ECU Independent European Film Festival (con premios a la mejor película y mejor actriz), Atlántida Film Fest (Premio del Público), Festival Internacional de Cinema d´Autor de Barcelona (Premio del Público), Festival Du Film Espagnol de Toulouse (Premio mejor opera prima), Festival Plataforma Nuevos Realizadores (Premio mejor película), así como el Festival de Cine Europeo de Sevilla(Sección Nuevas Olas).

La película, que contaba con 16 candidaturas previas a los Premios Goya y se encuentra nominada a los Gaudí en la categoría de mejor dirección de producción, se trata de una producción ESCAC para Escándalo Films, en producción asociada con Corte y Confección de Película, y que se estrena de la mano de Splendor Films. La trama se localiza durante un rodaje del 'Otelo' de Shakespeare, con casting minucioso para una adaptación intensa y arriesgada, y un director dispuesto a sacar el máximo de sus actores, sin escrúpulos morales, legales ni sexuales. Toda una sabandija que con tal de mostrar pasiones, intrigas y celos candentes en la pantalla se esforzará al máximo para crearlos en la vida real, con pasmosas y cómicas consecuencias. Sólo que la frontera entre los hechos y la imaginación se desdibuja y los límites de la representación se ponen en juego. Quizás la tramoya de este film de negrísimo humor, nos deje ver más de lo que nunca hubiésemos imaginado. En su reparto, lleno de rostros desconocidos para el gran público, figuran los nombres de Ann M. Perelló, Youcef Allaoui, Kike Fernàndez y el propio director, Hammudi Al-Rahmoun Font..


Como obra de controversia, Otel·lo parece tenerlo todo, pues ha dividido por completo a la crítica. Así, están los que no la tragan, como Jordi Costa, en El País, para el que "nada de ambiguo, complejo o adulto se palpa en este Otel.lo que tiene su supuesto plato fuerte en la escena de sexo más o menos vehemente que el director obliga a rodar a dos de sus actores y que acabará desencadenando una poco convincente catarsis en el clímax"; o las que la veneran, como Sergio F. Pinilla en Cinemanía, quien asegura que "la película se interroga acerca de hasta donde se puede forzar la representación para extraer arte, incardinando al propio director en el papel del insidioso Yago, quien se vale de métodos orwellianos (como instalar micrófonos en los camerinos) para desencadenar una tragedia".

Thriller para todos.



Nominada a los próximos Premios Goya a la mejor dirección novel para Jorge Dorado, llega por fin a las salas este tenso thriller que ya levantó cierto entusiasmo a su paso por la Sección Oficial del último Festival de Sitges. La cinta, que supone la ópera prima de su director, experimentado cortometrajista (nominado al Goya en 2006 por La guerra, codirigido junto a Luiso Berdejo), es una coproducción entre Estados Unidos y España, rodada en inglés y con un reparto internacional, liderado por Taissa Farmiga, Mark Strong y el veterano Brian Cox, en el que también tienen cabida los españoles Alberto Ammann y Julio Perillán. La trama tontea con el fantástico y la ciencia-ficción, girando en torno a un hombre con la habilidad de entrar en las memorias de las personas. Tendrá que ocuparse del caso de una adolescente problemática para determinar si es una sociópata o víctima de un trauma.

El cineasta Jaume Collet-Serra, responsable de Unknow (Sin identidad) (2011), se inicia aquí como productor con la compañía Ombra Films, cuya propiedad comparte con Juan Solá. StudioCanal, cuyo objetivo es generar películas de los géneros thriller, terror, y fantasía, en inglés, a través del talento español emergente, la financia, distribuyéndola en el Reino Unido, Francia y Alemania, y también se ocupa de las ventas internacionales. Peter Safran (Buried) y la empresa española Antena 3 Films también son productores, en asociación con Roxbury Pictures y con la participación de Canal+ y Televisió de Catalunya. La filmación se desarrolló principalmente en Barcelona y en escenarios de Francia y Canadá.


La película, que supone el estreno español más potente del fin de semana, pues la todopoderosa Warner Bros Pictures la distribuye en España con 154 copias (y sólo dos en V.O.S.), parece haber gustado bastante a la crítica, como refrendan las opiniones suscritas por José Manuel Cuéllar, que en el ABC, sostiene que Mindscape "es una película hecha con mucho talento pero también con tripas y corazón. Una ópera prima que promete oro y mirra"; o por Salvador Llopart, que en La Vanguardia, dice que "Mindscape es una película de ambigüedades, de medias verdades, de mentiras enteras. Sobre todo es una película de atmósfera. Donde lo que es no es lo que parece".

Thriller para incondicionales.


Después de figurar en la Sección Oficial de la pasada Seminci de Valladolid, en donde no ganó ningún premio del palmarés pero sí respetables críticas, Presentimientos, esperado segundo largometraje de Santiago Tabernero, pisa tierra comercial también hoy, alzándose como uno de los títulos más llamativos de este comienzo de 2014, más que nada por el alcance popular que posee su carismática pareja protagonista: dos estrellas de la talla de Eduardo Noriega y Marta Etura, ambos presentes en todas las quinielas previas a los presentes Premios Goya, a los que la cinta optaba en 17 candidaturas. Además de Noriega y Etura, el reparto ofrece papeles secundarios para Alfonso Bassave, Irene Escolar, la veterana Gloria Muñoz, el mítico Jack Taylor y la grata recuperación para el cine de Silvia Tortosa.

Basada en una novela de Clara Sánchez, reciente ganadora del Premio Planeta 2013, se trata de un thriller romántico sobre un joven matrimonio en crisis incipiente. Durante unas vacaciones, la mujer sufre un accidente y queda en coma. La estructura de la película se bifurca: la mujer, en un mundo onírico e inconsciente, trata de resolver su pasado y sus problemas de pareja. En el mundo real, su marido afronta el mismo problema. Separados en dos realidades paralelas tienen que responderse a la misma pregunta: ¿todavía están enamorados? Con un presupuesto de 3 millones de euros, rodada durante siete semanas en localizaciones de la provincia de Alicante, Presentimientos cuenta con la participación de TVE y supone el debut del actor Eduardo Noriega en la escritura cinematográfica.


Sale al ruedo con unas nada desdeñables 67 copias y unas tibias críticas que no dudan en reconocerle virtudes. Como es el caso de la firmada por Javier Ocaña en El País, que reconoce que "Tabernero y su coguionista, acuden a un referente tan complicado de emular que, por comparación (quizá injusta, pero ineludible al ser tan obvia), es insalvable: nada menos que David Lynch, el de Mulholland Drive, principalmente. (...) Eso sí, el interés de los subtextos y el, en general, estupendo trabajo interpretativo, mantienen a la película en un nivel siempre interesante, aunque no siempre adecuado formalmente". Tampoco Jordi Battle Caminal, en La Vanguardia, se resiste a señalar que "pese a su convincente factura, su absorbente atmósfera de pesadilla y las impecables composiciones de Noriega y Etura, el conjunto resulta incierto y desigual". Para nosotros, Presentimientos ofrece sus mejores bazas en los trabajos de sus protagonistas, mientras tira al traste la propuesta el tratamiento quizás demasiado lánguido, casi telefílmico, de su intriga.

Drama invisible.


Producida por HTTV Media,S.L. e Historias para Contar PC,S.L, Casi inocentes se postula, por desgracia, como otro de los estrenos "invisibles" tan habituales en el cine español reciente, pues se distribuye sólo con 10 copias. La película viene de participar en la 34ª edición del Festival Internacional de Cine de Moscú, dentro del ciclo “Russian Trace”, en el 2012, y cuenta la historia de Alberto y su familia, que un día se reúnen con un grupo de amigos y sufren la pérdida accidental de su hijo León. El accidente que sufre posteriormente el niño marcará para siempre la vida de Alberto, al quedar paralizado por el horror y no poder salvar a su hijo de una muerte segura. Pero un inmigrante logrará salvar la vida del pequeño y la deuda infinita que cae sobre Alberto dará un importante giro a su vida. Según la directora, en la nota de prensa ofrecida por la web oficial de la película, “Casi inocentes es un viaje interior donde sueños, sentimiento y dolor llevará a nuestros personajes al vacío más profundo, a la desesperación. Hay que pensar que la decisión que tomamos en un solo instante, puede cambiar el rumbo de toda una vida”. La película poseía candidaturas a los Premios Goya en 10 apartados.

Basada en la novela homónima de Pedro Ugarte, editada por Lengua de Trapo, Casi inocentes puede suponer un eficaz vehículo de lucimiento para su pareja de actores protagonistas: un Fernando Cayo, visto recientemente en un papel secundario en la recomendable comedia Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, para el que este papel podría significar su acceso a personajes de mayor envergadura en el cine, equiparables a los que le han dado el prestigio sobre las tablas; y Ana Fernández, a la que no veíamos desde su participación secundaria en Els nens salvatges (2012), de Patricia Ferreira, recuperando ahora la categoría estelar con premio bajo el brazo, el de mejor actriz por este filme en la pasada edición del Festival Internacional de Cine bajo la luna de Islantilla. Junto a ellos, podremos ver también a Jaroslaw Bielski, actor polaco afincado en España, fundador de la Compañía Réplika Teatro y visto en títulos como Los amantes del círculo polar (1998), de Julio Medem, o Sólo mía (2001), de Javier Balaguer; Alexandra Jiménez, presente también en la comedia Esto no es una cita, y Mulie Jarju, el protagonista de la mítica Las cartas de Alou (1990), de Montxo Armendáriz.


No hemos podido encontrar críticas referentes a esta última película, así que tendremos que esperar a verla para formarnos una justa opinión sobre ella. Por lo pronto, nos despedimos deseándonos un feliz fin de semana (de cine y en el cine).

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!

lunes, 20 de enero de 2014

"Casi inocentes" recupera para el cine la insondable mirada de Ana Fernández.


La echábamos de menos. Desaparecida de la gran pantalla en los últimos años, cuando en el curso pasado (2012) la encontramos incorporando un destacado papel secundario en Els nens salvatges (Los niños salvajes), de Patricia Ferreira, caímos en la cuenta del desaprovechamiento artístico al que la industria del cine nacional estaba sometiendo a una de las revelaciones más fructíferas habidas en nuestro cine con el cambio de siglo. Lanzada al estrellato cinematográfico de la noche a la mañana, cuando se acercaba ya a la peligrosa edad de los 40, Ana Fernández pudo sortear con relativa fortuna la habitual carencia de personajes de verdadera envergadura tan temida por las actrices en edad madura, repartiéndose con otras contadas compañeras el grueso de los papeles protagonistas del momento, ayudada, eso sí, por el concurso en su filmografía de directores de no poco prestigio. Sin embargo, la escasez de personajes femeninos relevantes en el cine español ha acabado cebándose también con ella, algo que la ópera prima Casi inocentes, de Papick Lozano, trata de paliar devolviéndonos a la actriz en papel protagonista.

Con Carlos Álvarez-Novoa, en Solas (1999).

Chica del tiempo en la televisión autonómica de Andalucía y mucho teatro ambulante con Federico García Lorca a rastras foguearon a esta mujer de penetrante mirada, rostro bello y preciosa voz (también trabajó como dobladora) antes de intervenir en salteados episodios de algunas series de televisión, hacer un papelito de lavandera en la versión para el cine del clásico de Lorca Yerma (1998), de Pilar Távora, y saltar a la primera línea de la producción nacional con su primer papel netamente protagonista: su alcohólica maltratada de Solas (1999), magistral y dolorosa ópera prima de Benito Zambrano. Un papel espeluznante que nos descubría a una actriz madura, completa y sumamente expresiva, que manifestaba un control absoluto de todos sus recursos interpretativos, evidenciando un enorme talento capaz de manifestar ante la gran pantalla, con delicada y aplastante fiereza, la trágica y desamparada naturaleza de la mujer mil veces pisoteada y vapuleada, en clara herencia de la heroína lorquiana, que la erigió en una de las intérpretes que mayor cantidad de premios y nominaciones acumalaría en aquella temporada: el Goya y el Premio de la Unión de Actores a la mejor actriz revelación (quedando finalista a este último también en la categoría principal), la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) a la mejor actriz secundaria, el Premio Francisco Rabal a la mejor actriz, compartido con su compañera de reparto, María Galiana, en la Semana del Cine Español de Murcia, y el de mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Bruselas.

Con Roberto Enríquez, en Sé quién eres (2000).

Daba comienzo así a una de las trayectorias cinematográficas más fulgurantes de las que se recuerdan en nuestro cine reciente. Auspiciada por tremendo aval interpretativo, Ana Fernández pasó de un curso al siguiente de ser una completa desconocida a intervenir y hasta liderar algunos de los proyectos más destacados de nuestra cinematografía. De este modo, el primer empeño cinematográfico de esta actriz tras su impresionante descubrimiento en Solas no podía deparar mejores augurios de cara a un sólido futuro cinematográfico. De nuevo a las órdenes de una debutante, en este caso Patricia Ferreira, Ana Fernández protagonizó Sé quién eres (2000), drama teñido de thriller psicológico que permitía a la recién nacida estrella quitarse de encima la temible sombra del encasillamiento en papeles de raza al que su impactante debut parecía predestinarla, interpretando desde una conveniente austeridad a la psiquiatra protagonista en un trabajo sobresaliente, que confirmaba que el Goya revelación ganado el año anterior había sido uno de los mejor empleados en la historia de estos premios.

Con Julia Gutiérrez Caba, en You're the One (Una historia de entonces) (2000).

Algo de lo que también daría buena cuenta su trabajo secundario en la nostálgica You're the One (Una historia de entonces) (2000), de José Luis Garci, con la Fernández en un predecible papel de criada que ella supo dotar de una dulzura y un empaque de ternura exquisitos, repartiéndose con envidiable desfachatez la atención del respetable frente a una inmensa Julia Gutiérrez Caba, ante la que perdería el Goya y la Medalla del CEC a la mejor secundaria del año a los que había vuelto a aspirar por segundo año consecutivo. Convertida ya en un rostro popular, también gracias a su participación en la serie Policías, en el corazón de la calle (2000), la actriz pasó a engrosar la nómina de actrices más reclamadas por la industria al año siguiente, que inauguraría con el estreno del fallido thriller Reflejos (2002), debut en la dirección de Miguel Ángel Vivas, al que seguiría la llamada de otro de los grandes, Pedro Almodóvar, que la reclutó para un pequeño papel en la magnífica Hable con ella (2002).

Con Alfredo Landa, en Historia de un beso (2002).

El notable thriller familiar En la ciudad sin límites (2002), de Antonio Hernández, dejó constancia de que también Ana Fernández podía responder convenientemente dentro de personajes con un gran poder de seducción, gracias al magnetismo y la clase que la intérprete podía desplegar con sólo el uso de su penetrante mirada. Quizás por ello consentimos también en Historia de un beso (2002), su reencuentro con Garci, ahora en un papel de heroína clásica, distinguida y elegante, con el que Fernández lograba superar el rancio academicismo sobre el que andaba construida toda la puesta en escena, logrando por ello sendas nominaciones al CEC y a los Goya en calidad de actriz protagonista. Un nuevo secundario en La soledad era esto (2002), de Sergio Renán, antecedió a su prestación particular al auge de las tv-movies autonómicas, protagonizando La Mari (2003), de Jesús Garay, para Canal Sur, sobre la emigración andaluza a Cataluña en los setenta, o Mónica (2003), de Eduard Cortés, sobre el acoso sexual en el ámbito laboral, roles que dieron fe de su condición de principal aportación femenina andaluza al star system patrio del momento.

Con Eva Cobo, en Pasos (2005).

Aunque pareció perder fuelle al protagonizar el desastroso debut en el largometraje del novelista Juan Madrid, el thriller policiaco Tánger (2004), regresó de nuevo a los brazos de su principal benefactor, con un pequeño papel en la coral Tiovivo c.1950 (2004), de Garci, y se hizo con el papel co-protagonista del tenso drama psicológico La promesa (2004), de Héctor Carré, donde a pesar de la prestancia de la actriz era casi imposible no claudicar frente al portentoso recital de Carmen Maura. La buena suerte no corrió de su lado al siguiente año, cuando presentó en Málaga el ambicioso y poco sustancial debut detrás de las cámaras del excelente actor Federico Luppi, Pasos (2005), donde la actriz daba de sí una interpretación desvaída y desorientada, en consonancia con la descuidada imprecisión de todo el filme. Algo similar puede achacarse también a Morir en San Hilario (2005), nueva y alicaída inmersión de la actriz Laura Mañá en el 'pseudo' realismo mágico latinoamericano, con Ana Fernández aportando ternura a una propuesta menos incisiva de lo que hubiéramos deseado.

Con Clara Segura y Pep Munné, en Sin tí (2006).

Menos mal que al año siguiente estrenó Amor en defensa propia (2006), de Rafa Russo, meritorio debut en clave de drama romántico con la actriz en una brillante actuación de esa mujer carcomida por los errores del pasado, que trata de darse una segunda oportunidad. Sin embargo, las virtudes de este trabajo quedaron pronto ensombrecidas cuando se visiona Sin ti (2006), de Ramón Masllorens. Fue a ella y no a otra a la que literalmente le robaron el premio a la mejor actriz en el Festival de Cine Español de Málaga. La actriz, astuta gata andaluza, sabía que en Lucía, el eje sobre el que se sustenta toda la película, podía encontrarse una estupenda oportunidad para demostrar todo lo que es capaz de hacer. No es extraño que Fernández se vuelque de lleno para dar entidad a cada poro de esa mujer aburguesada que, tras un estúpido accidente doméstico, se queda irremediablemente ciega logrando entonces “ver” el verdadero sentido de su existencia. Secuencias de un dramatismo desgarrador se entrecruzan a lo largo del metraje con otras más serenas y delicadas, desplegando Ana Fernández en todas ellas unas insuperables dotes interpretativas: alcanza un desmelenamiento ajustado e insoportablemente emotivo para en el plano o segundo siguiente dar paso a una contención dramática cargada de una intensidad tan eléctrica que no nos queda otra que quitarnos el sombrero ante la maestría con la que la intérprete maneja, hace y deshace, sus emociones. Olvidada a los Goya, fue nominada al menos a los ya extintos Premios de Cine de Barcelona.

Entre Adolfo Fernández y Lluís Soler, en Bienvenido a Farewell-Gutmann (2008).

Tras incorporar un simpático acento porteño a su pequeña intervención en la coproducción con Argentina, Pura sangre (2006), de Leo Ricciardi, recuperó el andaluz para dar vida a la tradicional y entusiasta madre de la mítica Lola Flores en el lastrado biopic Lola, la película (2007), de Miguel Hermoso, al mismo tiempo que daba lustre interpretativo secundando a un plantel de actores internacionales en la formalmente admirable producción de época El corazón de la tierra (2007), de Antonio Cuadri. Pronto se resarciría de empeños tan poco lucidos con el papel de una trepadora alta ejecutiva en la contundente y espléndida, por crítica y reflexiva, Bienvenido a Farewell-Gutmann (2008), de Xavi Puebla, otra nueva y espléndida demostración del talento de la actriz, que merecidamente fue recompensada con la Biznaga de Plata a la mejor actriz en el Festival de Málaga, además de con una nominación en la categoría protagonista a los Premios Gaudí.

Con Emilio Gutiérez Caba, en Vidas pequeñas (2010).

Desde tan perfecto despliegue, todos los proyectos en los que se ha involucrado la intérprete no han gozado de una distribución normalizada en nuestro país, como las coproducciones con Chile, Muñeca (2008), de Sebasitán Arrau, con Venezuela, Cuidado con lo que sueñas (2008), de Geyka Urdaneta, o con Argentina, Ni Dios, ni patrón ni marido (2009), de Laura Mañá, o Acorralados (2010), de Juan Carlos Desanzo. Ni siquiera la cien por cien española, la modesta cinta sobre historias cruzadas Vidas pequeñas (2010), de Enrique Gabriel, accedió a una vida comercial estándar, después de un complicado proceso de rodaje y de aguardar largos meses hasta alcanzar un limitado estreno en salas y todo ello contando con un elenco de prestigio: junto a Fernández, Emilio Gutiérrez Caba, Ángela Molina, Roberto Enríquez, Asunción Balaguer, Francisco Boira y Alicia Borrachero, entre otros.

Els nens salvatges (Los niños salvajes) (2012).

El mundo del cortometraje y las tablas han sido los ámbitos laborales en los que se ha desarrollado la labor de Ana Fernández en los últimos años, salvando su puntual regreso el año pasado en Los niños salvajes, de Ferreira, en un trabajo verdaderamente emocionante como esa abnegada madre trabajadora que nos recordó con no poca pesadumbre el abandono cinematográfico que padecía y la pérdida considerable de categoría estelar sufrida en tan poco tiempo, pasando de ser una de las intérpretes más reclamadas (para desempeñar, además, labores de protagonista) por la producción de primera a fila a ingresar en la lista de ilustres secundarias, con tan pocos años de diferencia. Actualmente en fase de post-producción,  Ana Fernández tiene para ofrecernos un nuevo secundario en Purgatorio, thriller con el que debutará Pau Teixidor, uno de los más sugestivos filmes previstos para este 2014. Mientras llega ese momento, Casi inocentes, el drama familiar de tensa atmósfera con el debuta en el largometraje la habitual diseñadora de producción Papick Lozano, rodado en 2012 y que ahora se estrena en salas, nos la devuelve en calidad de protagonista femenina justo a tiempo para no olvidar la profesionalidad y la meticulosa garra interpretativa de una de las más aventajadas intérpretes que han pasado por nuestro cine.

jueves, 2 de enero de 2014

Las últimas de 2013 llegan este enero.

Adiós 2013. Bienvenido 2014. Aunque, cinematográficamente hablando, enero va a ser el mes en el que aterricen en la cartelera producciones de 2013 que no llegaron a tiempo (por motivos de la índole que sea) para estrenarse en los cines en el transcurso de su año natural. Por lo menos, han logrado fecha de estreno en un mes en el que no vamos a dejar de hablar de premios. El ya cercano día 3, la Acadèmia del Cinema Català dará a conocer los candidados a los VI Premios Gaudí, cuatro días después; el 7, lo hará la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España a los XXVIII Premios Goya; y el 9, el Círculo de Escritores Cinematográficos de España (CEC) hará lo propio con los candidatos a los, por otra parte, premios más longevos de nuestro cine. Va a ser un mes movidito y esperemos que, a parte de galas de premios (el 13 se conceden los Forqué y el 27 los Feroz), hablemos también de buen cine español.

Pensé que iba a haber fiesta, de Victoria Galardi.


El próximo 10 de enero de 2014 llegará a las salas comerciales tras muchos meses de retraso con respecto a su estreno en Argentina el pasado mes de mayo, Pensé que iba a haber fiesta, tercer largometraje como directora y guionista de Victoria Galardi, co-directora de Amorosa Soledad (2007) y Cerro Bayo (2010), ganadora del premio Otra Mirada-TVE en el Festival de San Sebastián. Precisamente, en la última edición de este festival ya se pudo visionar esta Pensé que iba a haber fiesta, película protagonizada por un dúo de actrices en el mejor momento de sus respectivas trayectorias, Elena Anaya y Valeria Bertuccelli, y producida por Gale Cine, la productora de la realizadora, Fernando Trueba PC y Magma Cine.


Se trata de una comedia dramática en la que Ana (Elena Anaya) comienza una relación apasionada con el exmarido de su íntima amiga Lucía (Valeria Bertuccelli), mientras cuida de su casa y su hija durante unas vacaciones. Han pasado más de cuatro años desde la separación pero ¿por cuánto tiempo la expareja de una amiga es alguien intocable? Según el material para la prensa dispuesto por su distribuidora, Caramel Films, en Pensé que iba a haber fiesta la directora nos narra un drama con toques de comedia donde el eje principal está puesto en los personajes, sobre todo en esas dos amigas, esas dos mujeres diferentes e iguales a la vez, complejas, competitivas, adorables, inseguras... Se trata, pues, de una película sobre la búsqueda del amor, la amistad, la soledad, los miedos, la culpa y el universo femenino, que cuenta con la colaboración del INCAA y el ICAA, así como también con la participación de TVE. Pensé que iba a haber fiesta ha recibido, además, muy buenas críticas para su pareja artística protagonista y cuenta con 15 candidaturas previas a los próximos Premios Goya, incluidas las de mejor película, dirección y guión original, así como menciones para sus dos actrices: Anaya en principal y Bertuccelli como secundaria.

Obra 67, de David Sáinz.


Obra 67 es, hasta la fecha, la primera y la única cinta que llegará a las salas de las nacidas de esa singular iniciativa que es #littlesecretfilm, una especie de dogma cinematográfico que, entre otros mandamientos, obligaba a rodar el largo en 12 horas, que el guión lo cofirmaran el director y el equipo artístico, que nadie sacara rédito económico y que las películas se pudieran ver gratuitamente en la Red. Surgido a principios de este año, 2013, hace unos meses llegaron a un acuerdo con el canal Calle 13 para expandir en televisión su visión: las películas para la televisión tenían que rodarse en 13 horas, el presupuesto sería de 2.000 euros, el equipo no podía tener más de 13 integrantes, las historias deberían circunscribirse a los géneros emitidos por este canal (terror y thrillers), y tras su emisión en la pequeña pantalla y otros formatos de pago (como Yomvi y la misma web de Calle 13), deberían estar disponibles en la Red bajo la licencia Creative Commons.


La buena noticia no se queda ahí y es que Obra 67 podría ser objeto de un remake por parte de Hollywood. La cinta, que se emitió el pasado lunes 16 de diciembre en el canal Calle 13, con 17.500 espectadores -la más vista del proyecto-, ha sido adquirida para su distribución comercial por Versus Entertainment y tiene previsto su estreno en la gran pantalla también el próximo día 10, quedando ya firmada la opción de su versión estadounidense. Siendo considerada unánimemente por todos como la mejor obra de la muestra, la cinta, cuyo guión parte de la improvisación constante de su elenco, arranca con la charla entre dos colegas, El Chispa y Cristo (Álvaro Pérez y Jacinto Bobo), a la puerta de una prisión a la espera de que salga, tras 20 años encerrado, el padre del Chispa, El Candela, un veterano y famosísimo ladrón (al que da vida Antonio Dechent). Mientras que el Candela se intenta adaptar al cambiado mundo con el que se encuentra, su hijo planea conseguir dinero para cumplir su sueño musical utilizando a su idolatrado padre como referencia.

La hermandad, de Julio Martí.


Retrasado su estreno desde el inicialmente previsto mes de noviembre hasta el presente 17 de enero, La hermandad, de Julio Martí, de cuyo rodaje han pasado ya casi dos años, supone la ópera prima de su director y reincide en el clásico esquema de "casas encantadas" con madura heroína en continuo y desconocido peligro. Para la ocasión, el argumento gira en torno a un apartado monasterio, donde una rama de monjes benedictinos, que sigue al pie de la letra unas estrictas normas de pobreza y obediencia, curan las heridas de Sara, una afamada escritora de novelas de terror y misterio que acaba de sufrir un grave accidente y deberá guardar cama en el monasterio, donde la electricidad o el teléfono carecen de sentido. La curiosidad de escritora de Sara no tarda en despertar gracias ciertos detalles que llaman su atención. Extrañas manchas en el techo, llantos infantiles en la noche, una vieja fotografía, un escalofriante libro sobre la Hermandad, sus extrañas costumbres, una cripta escondida... Algo se mueve entre los muros del monasterio y un oscuro secreto se encierra en su interior.


A priori, tal sinopsis nos invitaría a abrigar un sonoro y fatídico bostezo y es que la sensación de déjà vu es harto pesada. Las críticas previas que ya comienzan a circular no están siendo muy halagüeñas para una película que cuenta con 15 candidaturas previas a los Goya. Sin embargo, lo interesante del proyecto llega cuando descubrimos que su protagonista principal no es otra que Lydia Bosch, que regresa a la pantalla grande tras un paréntesis cinematográfico de (nada menos) que trece años, desde que protagonizara de forma magnífica You're the one (una historia de entonces) (2000), de José Luis Garci, nominación al Goya a la mejor actriz incluida. Acomodada en la pequeña pantalla, donde ha disfrutado de una consideración casi estelar hasta hace más bien poco, la actriz regresa al cine en busca de un éxito fácil (este tipo de películas siempre tienen un público fiel) y se une al club de actrices españolas inmersas en misteriosas casas habitadas por espectros del Más Allá, club en el que figura en un lugar destacado Belén Rueda (El orfanato), pero al que también perteneció Ana Torrent (No-Do).

Memoria de mis putas tristes, de Henning Carlsen.


Con casi dos años de retraso, se estrena en salas Memoria de mis putas tristes (2012), última película dirigida por el danés Henning Carlsen, de larga y escogida filmografía. La cinta, que supone una adaptación de la célebre novela homónima del Nobel colombiano Gabriel García Márquez, es una co-producción entre España, México y Dinamarca, que ya pudo verse en el 15º Festival de Málaga (2012), donde obtendría el Premio Especial del Jurado Joven, y que aterrizará en las marquesinas el próximo 17 de enero. Con 13 candidaturas previas a los próximos Premios Goya, Memoria de mis putas tristes parte del guión adaptado escrito entre el propio director y el veterano y mítico guionista francés Jean-Claude Carrière, colaborador de, entre otros, Luis Buñuel, en El discreto encanto de la burguesía (1972), Luis García Berlanga, en Tamaño natural (1974), Philip Kaufman, en La insoportable levedad del ser (1988), o, más recientemente, Fernando Trueba, en El artista y la modelo (2012).


En ella, "El sabio", longevo columnista en un periódico provincial, pasa la vida en soltería pagando a toda mujer con quien tiene encuentros sexuales. En la víspera de su 90 cumpleaños, decide celebrarlo dándose un buen regalo: una noche de locura amorosa con una jovencita virgen. Sin embargo, encuentra el amor en el final de su vida, cuando la única aventura que le quedaba era la muerte. Esta es la historia de una relación de amor y obsesión entre un anciano periodista y una niña de clase obrera, que vende su virginidad para ayudar a su familia. La película supone la vuelta del actor mexicano Emilio Echevarría (Amores perros) a un papel de envergadura, netamente protagonista. A él, lo acompañan, por parte española, Ángela Molina y Olivia Molina, madre e hija en la vida real que dan vida al mismo personaje en diferentes épocas. Sobre ellas, sin embargo, destaca la participación de Geraldine Chaplin, en el personaje femenino más lucido de la función, el de la madame Rosa Cabarcas. Completando el elenco principal, Paola Medina y Luis Miguel Lombana.

Casi inocentes, de Papick Lozano.


Producida por HTTV Media,S.L. e Historias para Contar PC,S.L, Casi inocentes viene de participar en la 34ª edición del Festival Internacional de Cine de Moscú, dentro del ciclo “Russian Trace”, en el 2012, y cuenta la historia de Alberto y su familia, que un día se reúnen con un grupo de amigos y sufren la pérdida accidental de su hijo León. El accidente que sufre posteriormente el niño marcará para siempre la vida de Alberto, al quedar paralizado por el horror y no poder salvar a su hijo de una muerte segura. Pero un inmigrante logrará salvar la vida del pequeño y la deuda infinita que cae sobre Alberto dará un importante giro a su vida. Según la directora, en la nota de prensa ofrecida por la web oficial de la película, “Casi inocentes es un viaje interior donde sueños, sentimiento y dolor llevará a nuestros personajes al vacío más profundo, a la desesperación. Hay que pensar que la decisión que tomamos en un solo instante, puede cambiar el rumbo de toda una vida”. La película podría optar a los Premios Goya en 10 apartados.


Basada en la novela homónima de Pedro Ugarte, editada por Lengua de Trapo, Casi inocentes puede suponer un eficaz vehículo de lucimiento para su pareja de actores protagonistas: un Fernando Cayo, visto recientemente en un papel secundario en la recomendable comedia Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, para el que este papel podría significar su acceso a personajes de mayor envergadura en el cine, equiparables a los que le han dado el prestigio sobre las tablas; y Ana Fernández, a la que no veíamos desde su participación secundaria en Els nens salvatges (2012), de Patricia Ferreira, recuperando ahora la categoría estelar con premio bajo el brazo, el de mejor actriz por este filme en la pasada edición del Festival Internacional de Cine bajo la luna de Islantilla. Junto a ellos, podremos ver también a Jaroslaw Bielski, actor polaco afincado en España, fundador de la Compañía Réplika Teatro y visto en títulos como Los amantes del círculo polar (1998), de Julio Medem, o Sólo mía (2001), de Javier Balaguer; Alexandra Jiménez, presente también en la comedia Esto no es una cita, y Mulie Jarju, el protagonista de la mítica Las cartas de Alou (1990), de Montxo Armendáriz.

Mindscape, de Jorge Dorado.


Con, también, 15 candidaturas a los Premios Goya, llega por fin a las salas, el día 24, este tenso thriller que ya levantó cierto entusiasmo a su paso por la Sección Oficial del último Festival de Sitges. La cinta, que supone la ópera prima de su director, experimentado cortometrajista (nominado al Goya en 2006 por La guerra, codirigido junto a Luiso Berdejo), es una coproducción entre Estados Unidos y España, rodada en inglés y con un reparto internacional, liderado por Taissa Farmiga, Mark Strong y el veterano Brian Cox, en el que también tienen cabida los españoles Alberto Ammann y Julio Perillán. La trama tontea con el fantástico y la ciencia-ficción, girando en torno a un hombre con la habilidad de entrar en las memorias de las personas. Tendrá que ocuparse del caso de una adolescente problemática para determinar si es una sociópata o víctima de un trauma.


El cineasta Jaume Collet-Serra, responsable de Unknow (Sin identidad) (2011), se inicia aquí como productor con la compañía Ombra Films, cuya propiedad comparte con Juan Solá. StudioCanal, cuyo objetivo es generar películas de los géneros thriller, terror, y fantasía, en inglés, a través del talento español emergente, la financia, distribuyéndola en el Reino Unido, Francia y Alemania, y también se ocupa de las ventas internacionales, mientras la todopoderosa Warner Bros Pictures la distribuirá en España. Peter Safran (Buried) y la empresa española Antena 3 Films también son productores, en asociación con Roxbury Pictures y con la participación de Canal+ y Televisió de Catalunya. La filmación se desarrolló principalmente en Barcelona y en escenarios de Francia y Canadá.

Otel·lo, de Hammudi Al-Rahmoun.


Otra ópera prima, Otel·lo, del director catalán de origen sirio Hammudi Al-Rahmoun Font, llegará a nuestras pantallas el mismo 24 de enero. Se trata de una adaptación radical y arriesgada del clásico de William Shakespeare, que se estrenará después de su exitoso paso por diversos certámenes entre los que destacan: ECU Independent European Film Festival (con premios a la mejor película y mejor actriz), Atlántida Film Fest (Premio del Público), Festival Internacional de Cinema d´Autor de Barcelona (Premio del Público), Festival Du Film Espagnol de Toulouse (Premio mejor opera prima), Festival Plataforma Nuevos Realizadores (Premio mejor película), así como el Festival de Cine Europeo de Sevilla(Sección Nuevas Olas). La película cuenta con 16 candidaturas a los Premios Goya.


Se trata de una producción ESCAC para Escándalo Films, en producción asociada con Corte y Confección de Película, y que se estrenará de la mano de Splendor Films. La trama se localiza durante un rodaje del 'Otelo' de Shakespeare, con casting minucioso para una adaptación intensa y arriesgada, y un director dispuesto a sacar el máximo de sus actores, sin escrúpulos morales, legales ni sexuales. Toda una sabandija que con tal de mostrar pasiones, intrigas y celos candentes en la pantalla se esforzará al máximo para crearlos en la vida real, con pasmosas y cómicas consecuencias. Sólo que la frontera entre los hechos y la imaginación se desdibuja y los límites de la representación se ponen en juego. Quizás la tramoya de este film de negrísimo humor, nos deje ver más de lo que nunca hubiésemos imaginado. En su reparto, lleno de rostros desconocidos para el gran público, figuran los nombres de Ann M. Perelló, Youcef Allaoui, Kike Fernàndez y el propio director, Hammudi Al-Rahmoun Font.

Presentimientos, de Santiago Tabernero.


Después de figurar en la Sección Oficial de la pasada Seminci de Valladolid, de donde no ganó ningún premio del palmarés pero sí respetables críticas, Presentimientos, esperado segundo largometraje de Santiago Tabernero, pisará tierra comercial también el 24 de enero, alzándose como uno de los títulos más llamativos de los que nos están por llegar, más que nada por el alcance popular que posee su carismática pareja protagonista: dos estrellas de la talla de Eduardo Noriega y Marta Etura, ambos presentes en todas las quinielas a los próximos Premios Goya, a los que la cinta opta en 17 candidaturas. Además de Noriega y Etura, el reparto ofrece papeles secundarios para Alfonso Bassave, Irene Escolar, la veterana Gloria Muñoz, el mítico Jack Taylor y la grata recuperación para el cine de Silvia Tortosa.


Basada en una novela de Clara Sánchez, reciente ganadora del Premio Planeta 2013, se trata de un thriller romántico sobre un joven matrimonio en crisis incipiente. Durante unas vacaciones, la mujer sufre un accidente y queda en coma. La estructura de la película se bifurca: la mujer, en un mundo onírico e inconsciente, trata de resolver su pasado y sus problemas de pareja. En el mundo real, su marido afronta el mismo problema. Separados en dos realidades paralelas tienen que responderse a la misma pregunta: ¿todavía están enamorados? Con un presupuesto de 3 millones de euros, rodada durante siete semanas en localizaciones de la provincia de Alicante, Presentimientos cuenta con la participación de TVE y supone el debut del actor Eduardo Noriega en la escritura cinematográfica.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatas a la Mejor Actriz Protagonista.


Llegamos al final del repaso por las candidaturas interpretativas pre-seleccionadas para competir en los próximos Premios Goya con la lista a la mejor interpretación femenina protagonista. Tal y como deseábamos en nuestra última quiniela, Marian Álvarez, una de las dos grandes favoritas en este apartado ha sido ratificada como principal y no como revelación, como muchos auguraban. Así, la protagonista de La herida sigue liderando el ránking a la mejor actriz, muy bien acompañada por la estupenda Nora Navas de Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella).


Con Maribel Verdú fuera de esta competición, el tercer y cuarto puesto siguen disputándoselo Aura Garrido, por Stockholm (aunque también figure candidata por Viral), Candela Peña, por Ayer no termina nunca, Inma Cuesta, por Tres bodas de más, Marta Etura, por Presentimientos, y Belén Rueda, por Ismael (candidata también, aunque sin opciones, por Séptimo).


Menos opciones parecen tener Ingrid Rubio, por La Estrella, Carmen Maura, por Las brujas de Zugarramurdi, o Ariadna Gil, por Sola contigo. Aunque no tan pocas como las que se barajan para Adriana Ugarte, por Combustión, María Valverde, por La mula, y, sobre todo, para las actrices propuestas por Al final todos mueren (Andrea Duro, Manuela Vellés y Teresa Soria Ruano) o las seleccionadas por El amor no es lo que era (Blanca Romero, Petra Martínez y Aida Folch), todas ellas en papeles demasiado pequeños como para ser consideradas protagonistas.

Las sorpresas.


La principal es la inclusión en esta categoría de Lola Dueñas, por Los amantes pasajeros, perdiendo la cinta de Almodóvar las pocas opciones que tenía ya de conseguir una nominación para la actriz, que si tenía posibilidades era como secundaria. Dueñas, además, también figura candidata por 10.000 noches en ninguna parte.


Lo mismo sucede con Claudia Bassols y Fionnula Flanagan, incomprensiblemente propuestas como protagonistas por Menú degustación, cuando sus opciones reales de lograr nominación estaban en la categoría revelación, para la primera, y secundaria, para la segunda.


Tanto Ana Fernández, por Casi inocentes, como Lydia Bosch, por La hermandad, podrían sumarse a las actrices con posibilidades en esta categoría. Aunque no tanto como Elena Anaya, que se sube al carro de las favoritas con su inesperada selección por Pensé que iba a haber fiesta.


Tampoco habría que perder de vista la sorprendente candidatura de la enorme Vicky Peña, por Una merienda en Ginebra, sorprendente por tratarse de un filme destinado a la televisión. Sin embargo, las críticas hacia el trabajo de la actriz hablan de maestría absoluta, lo que convierte a Vicky Peña en una rival bastante seria.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

"Casi inocentes", de Papick Lozano, nos devolverá a Ana Fernández en papel protagonista.


Con sonados antecedentes en años anteriores, todavía resulta un misterio si algunos de los títulos que llegarán a la cartelera a lo largo del próximo mes de enero de 2014 concurrirán o no a la presente 28ª edición de los Premios Goya, caso de Presentimientos, de Santiago Tabernero, o Casi inocentes, de Papick Lozano, de la que conocíamos hace unos días que tiene fijada su fecha de estreno para el día 24 de enero.

Esta cinta, producida por HTTV Media,S.L. e Historias para Contar PC,S.L, que viene de participar en la 34ª edición del Festival Internacional de Cine de Moscú, dentro del ciclo “Russian Trace”, en el 2012, cuenta la historia de Alberto y su familia, que un día se reúnen con un grupo de amigos y sufren la pérdida accidental de su hijo León. El accidente que sufre posteriormente el niño marcará para siempre la vida de Alberto, al quedar paralizado por el horror y no poder salvar a su hijo de una muerte segura. Pero un inmigrante logrará salvar la vida del pequeño y la deuda infinita que cae sobre Alberto dará un importante giro a su vida. Según la directora, en la nota de prensa ofrecida por la web oficial de la película, “Casi inocentes es un viaje interior donde sueños, sentimiento y dolor llevará a nuestros personajes al vacío más profundo, a la desesperación. Hay que pensar que la decisión que tomamos en un solo instante, puede cambiar el rumbo de toda una vida”.


Basada en la novela homónima de Pedro Ugarte, editada por Lengua de Trapo, Casi inocentes puede suponer un eficaz vehículo de lucimiento para su pareja de actores protagonistas: un Fernando Cayo, visto recientemente en un papel secundario en la recomendable comedia Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, para el que este papel podría significar su acceso a personajes de mayor envergadura en el cine, equiparables a los que le han dado el prestigio sobre las tablas; y Ana Fernández, a la que no veíamos desde su participación secundaria en Els nens salvatges (2012), de Patricia Ferreira, recuperando ahora la categoría estelar con premio bajo el brazo, el de mejor actriz por este filme en la pasada edición del Festival Internacional de Cine bajo la luna de Islantilla.

Junto a ellos, podremos ver también a Jaroslaw Bielski, actor polaco afincado en España, fundador de la Compañía Réplika Teatro y visto en títulos como Los amantes del círculo polar (1998), de Julio Medem, o Sólo mía (2001), de Javier Balaguer; Alexandra Jiménez, presente también en la comedia Esto no es una cita, y Mulie Jarju, el protagonista de la mítica Las cartas de Alou (1990), de Montxo Armendáriz.