Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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miércoles, 12 de febrero de 2014

Aina Clotet finaliza el rodaje de "Rastros de sándalo", a las órdenes de María Ripoll.


El pasado 28 de enero finalizó el rodaje en Barcelona de Rastros de sándalo, largometraje de ficción dirigido por María Ripoll, quien no dirigía para el cine desde que en 2006 acometiera la realización de la bonita y generacional Tu vida en 65'. La cinta, cuyo rodaje dio comienzo el pasado 25 de noviembre de 2013 en Mumbai (India), donde se filmó la mitad del metraje durante tres semanas, se ha llevado a cabo sin ningún tipo de subvención pública, siendo financiada exclusivamente con inversores privados, gracias a conocidos, empresas y fundaciones catalanas “que han creído en el proyecto y han constatado que sin su apoyo no podrán existir películas de este estilo ni producidas totalmente desde aquí”, reconocía en su momento la productora del filme, Anna Soler-Pont en Fotogramas.

Con guión de la misma Anna Soler-Pont, la película se basa muy libremente en una de las tramas de la novela del mismo título que publicaron Asha Miró y Anna Soler-Pont en 2007 y que se ha traducido a trece idiomas hasta la fecha. El argumento de la película gira entorno a Mina, una actriz de Bollywood que decide investigar qué fue de su hermana menor Sita, de quien fue separada a la fuerza siendo ella adolescente. Su búsqueda la llevará desde Mumbai a Barcelona… Su protagonista será la actriz y directora Nandita Das, estrella precisamente de la industria cinematográfica hindú. Junto a ella, en el reparto, destaca la participación de las actrices españolas Aina Clotet y Rosa Novell.


Rodada en catalán, aunque con parte de los diálogos en inglés, la propia Soler-Pont explicaba que con Rastros de sándalo, "queremos llegar al gran público con una historia que es un diálogo entre Mumbai y Barcelona, con coreografías de Bollywood y un equipo femenino". A este respecto, cabe señalar que una de las características más interesantes del proyecto es que la dirección de todos los departamentos está a cargo de mujeres, desde la directora a la directora de fotografía, Raquel Fernández; la de reparto, Luci Lenox, o la directora de arte, Anna Pujol Tauler. También han participado Eva Valiño, encargada del sonido, la montadora Irene Blecua, y ha compuesto la banda sonora la gallega Zeltia Montes.

Se trata del primer largometraje de Pontas Films, la productora con sede en Barcelona propiedad de los mismos socios de la Agencia Literaria Pontas (empresa especializada en la venta de derechos de adaptación audiovisual de novelas desde 1992). Rastros de sándalo, actualmente en fase de postproducción y en busca de distribuidora para España, gestiona ya sus ventas internacionales, a través de la empresa Imagina International Sales, presentando un teaser-tráiler en su stand del Mercado de Cine Europeo en la Berlinale. El objetivo es poder estrenar la película durante este año 2014. Televisió de Catalunya-TV3 y Televisión Española-TVE ya han adquirido los derechos de antena.


miércoles, 22 de enero de 2014

Tráiler final de "Estrella fugaz", de Lluis Miñarro, a concurso en el Festival de Rotterdam.

Con motivo del inicio del Festival Internacional de Cine de Rotterdam, que da comienzo hoy mismo y se extenderá hasta el próximo 2 de febrero, se ha hecho público el tráiler final de Estrella fugaz, uno de los proyectos más interesantes del futuro próximo del Cine Español, que supondrá el primer largometraje de ficción del habitual productor Lluis Miñarro, a través de su compañía Eddie Saeta, después de los documentales Familystrip (2009) y Blow Horn (2009). Rodada en localizaciones de Bari (Apulia, Italia) y en la provincia de Barcelona, Estrella fugaz será una aproximación cinematográfica a la personalidad de Amadeo de Saboya, rey de España entre 1870 y 1873 con el nombre de Amadeo I, llamado también el Rey Caballero. Su reinado, de poco más de dos años, estuvo marcado por la inestabilidad política, en donde ninguno de los seis gabinetes políticos que se sucedieron durante el período fueron capaces de solucionar la crisis que vivía el país, agravada por el conflicto independentista en Cuba, que había comenzado en 1868, y una nueva Guerra Carlista, iniciada en 1872.

Miñarro recupera para el Cine Español el cine histórico, aunque Estrella fugaz parece que no responderá a las convenciones impuestas por este tipo de películas y gozará de un tratamiento más moderno y poético, con guión del propio director junto a Sergi Belbel, autor del libreto de Eva (2011), de Kike Maíllo. Contará además con el trabajo fotográfico de Jimmy Gimferrer, galardonado en el Festival de San Sebastián por Aita (2010), de José María de Orbe, y tendrá una de sus mayores bazas, sobre todo, en un reparto que lidera el camaleónico Àlex Brendemühl en la piel del personaje protagonista.

Junto a él, el elenco de Estrella fugaz se completa con Bárbara Lennie, Lola Dueñas, Francesc Garrido, Francesc Orella, Rosa Novell y los televisivos Gonzalo Cunill, presente en la serie Bandolera (2011), y el joven Álex Batllori, visto recientemente en La mosquitera (2010), de Agustí Vila, y en la serie Física o química (2010-2011). La cinta no será la única representante de la cinematografía patria en el mencionado certamen, pues también se proyectarán títulos ya estrenados en nuestras pantallas como Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, Història de la meva mor (Historia de mi muerte), de Albert Serra, o El futuro, de Luis López Carrasco, además de La distancia, de Sergio Caballero, quien ya ganara el máximo galardón del mismo festival, el Premio Tiger, con su ópera prima Finisterrae (2011).

lunes, 13 de enero de 2014

"Estrella fugaz", de Luis Miñarro, competirá en el Festival Internacional de Rotterdam.


El 2014 no puede empezar de mejor manera para el Cine Español: estos días hemos conocido el anuncio de la primera presencia de un título patrio en un festival internacional, se trata del Festival Internacional de Cine de Rotterdam, que para su 43ª edición ha seleccionado a Estrella fugaz (Stella cadente) para competir en su Sección Oficial y que tendrá lugar del próximo día 22 de enero hasta el 2 de febrero de 2014. Con motivo del anuncio, se han hecho públicos el primer póster y tráiler de uno de los proyectos más interesantes del futuro próximo del Cine Español, que supondrá el primer largometraje de ficción del habitual productor Lluis Miñarro, a través de su compañía Eddie Saeta, después de los documentales Familystrip (2009) y Blow Horn (2009).


Rodada en localizaciones de Bari (Apulia, Italia) y en la provincia de Barcelona, Estrella fugaz será una aproximación cinematográfica a la personalidad de Amadeo de Saboya, rey de España entre 1870 y 1873 con el nombre de Amadeo I, llamado también el Rey Caballero. Su reinado, de poco más de dos años, estuvo marcado por la inestabilidad política, en donde ninguno de los seis gabinetes políticos que se sucedieron durante el período fueron capaces de solucionar la crisis que vivía el país, agravada por el conflicto independentista en Cuba, que había comenzado en 1868, y una nueva Guerra Carlista, iniciada en 1872.



Miñarro recupera para el Cine Español el cine histórico, aunque Estrella fugaz parece que no responderá a las convenciones impuestas por este tipo de películas y gozará de un tratamiento más moderno y poético, con guión del propio director junto a Sergi Belbel, autor del libreto de Eva (2011), de Kike Maíllo. Contará además con el trabajo fotográfico de Jimmy Gimferrer, galardonado en el Festival de San Sebastián por Aita (2010), de José María de Orbe, y tendrá una de sus mayores bazas, sobre todo, en un reparto que lidera el camaleónico Àlex Brendemühl en la piel del personaje protagonista.


Junto a él, el elenco de Estrella fugaz se completa con Bárbara Lennie, Lola Dueñas, Francesc Garrido, Francesc Orella, Rosa Novell y los televisivos Gonzalo Cunill, presente en la serie Bandolera (2011), y el joven Álex Batllori, visto recientemente en La mosquitera (2010), de Agustí Vila, y en la serie Física o química (2010-2011).

sábado, 30 de noviembre de 2013

María Barranco ganó su segundo Goya por "Las edades de Lulú" en un año con poca chicha.


Si ya venía siendo una insufrible constante el que no se dieran en nuestra cinematografía papeles suficientemente lucidos para nuestras actrices, el curso de 1990 degeneró en tal práctica hasta unos niveles vergonzosos, pues apenas hallamos papeles femeninos secundarios relevantes en la producción nacional de aquel año, no hablemos ya de trabajos que superen la incómoda discreción. La composición de dicha categoría a los Premios Goya tuvo que conformarse con la inclusión entre las finalistas de algún que otro trabajo en modo alguno remarcable, que para nada resulta reprochable a tenor del nivel medio de algunas olvidadas. Eso sí, como siempre hay excepciones, es obligado destacar el injusto olvido de Eulalia Ramón, por su trabajo en Las cartas de Alou, de Montxo Armendáriz, una interpretación que hubiera dado lustre a una categoría que, atendiendo a sus nominadas, ganó justamente quien más lo merecía.


Tiene mérito ganar tu segundo Goya por un título cuyo escabrosismo se halla a estas alturas completamente desfasado y su sentido del erotismo parece de manual, como lo es la adaptación del best seller de Almudena Grandes, que la propia autora llevó a cabo junto a un Bigas Luna en alarmantes horas bajas. El papel de la travesti Eli es el más redondo de toda la función de Las edades de Lulú y más por la acertada exposición que de él lleva a cabo en la película su intérprete que por un detallado dibujo del mismo. Nada más lejos de la realidad, pues el personaje se encuentra descrito con trazo grueso y solo la entrega de María Barranco lo eleva muy por encima del pobre nivel de una película que, además, cuenta con dos importantes lastres en el trabajo de su pareja protagonista. A diferencia de ellos, en su corta intervención, la Barranco se hace imperecedera, afrontando el estereotipo de su rol desde el efectivo, por fresco, desinhibido y alocado, registro que la había hecho popular, pero logrando además dotar de no poca carga trágica a su escena cumbre del trío frustrado con los protagonistas. Todo un acierto el del director el de focalizar la atención de la cámara en el minucioso y expresivo trabajo de María Barranco a lo largo de esa dolorosa masturbación, pasando por alto la presencia en la escena de los otros dos intérpretes. La afortunada gravedad que emplea para su trabajo vocal ayuda a dejar bien claro el esforzado trabajo en la construcción del personaje llevado a cabo por la actriz, que acomete con contundente verosimilitud y desbordante naturalidad la arriesgada exposición física de su personaje, en secuencias nada amigas de tabúes o prejuicios. Por lo que cabe destacar también que el Goya vino a premiar como se merecía el tremendo ejercicio de valentía efectuado por la actriz en un papel en modo alguno convencional.


Ante el bajo nivel en la interpretación femenina de reparto ofrecido por la cosecha de 1990, no desentona entre las finalistas la nueva colaboración de esta barcelonesa con el director manchego tras Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), en la que definitivamente se asentó el 'tipo' en el que mejor parece encajar la personalidad de la actriz. En la piel de Lola, la hermana productora de la protagonista, Loles León desplegó con inteligencia toda su desenvoltura espontánea, dando forma a una mujer temperamental y elemental, gritona, casi populachera, muy acorde a las necesidades estrafalarias propias del universo almodovariano, tan conocido por todos. Brilla el trabajo de Loles León cuando responde con absoluta entrega y convicción a estas premisas de surrealismo "kistch", como en el descacharrante número musical que protagoniza con poco disimulado entusiasmo, o cuando va soltando por la escena las "paridas" verbales dispuestas a lo largo de su intervención con una inimitable aprehensión de lo vulgar y lo chabacano, de divertidísima resolución. Mostrándose igualmente competente cada vez que su personaje entra dentro de la trama principal del filme, aunque sin el fulgor extravagante exhibido en la otra parte, sí al menos irradiando una naturalidad realmente estimulante. Lastra el resultado final de su actuación la sensación de que no ha habido trabajo alguno de composición del personaje por parte de la actriz, sino que toda su labor se ha sustentado en una plasmación milimétrica de la exuberante frescura propia de la intérprete y que, por tanto, estamos ante un trabajo de fácil ejecución, tocado por la incontestable gracia con la que Loles León sabe decorar cada empresa que ejecuta. Sin menospreciar las cualidades interpretativas de la actriz, lo cierto es que necesitaría de cometidos menos bidimensionales como éste para lograr convencer en registros más ambiciosos que el desplegado con aplomo y plenitud en ¡Átame!.


La tercera en discordia resultó ser el miembro más joven de la familia Flores, Rosario Flores, que a diferencia de sus progenitores y sus hermanos, parecía por aquél entonces decantarse por el mundo de la interpretación en detrimento de la faceta musical, sin duda, la gran baza familiar. Con una todavía incipiente filmografía, en la que ya había incluso asumido el riesgo de interpretar a una lesbiana en la fallida Calé (1987), de Carlos Serrano, y ser dirigida por el interesante Francisco Regueiro en Diario de invierno (1988), su nominación al Goya sirvió para confirmar la categoría semi-estelar de la que disfrutaba en la industria, pero tras el visionado de Contra el viento, de Paco Periñán, resulta obligado reconocer lo desproporcionado de tal hecho. Pues, aún reconociendo que la actriz lleva a cabo un aplicado trabajo dentro de esa incestuosa trama que plantea la película, incorporando con no poca dulzura y encanto el papel de la joven y atenta novia del protagonista, ni su fresca presencia, ni su indudable carisma racial, ni su extraña y peculiar cinegenia, logran elevar del lugar común al que finalmente queda reducido su trabajo, por culpa de una puesta en escena lánguida y deficiente en la que, eso sí, Rosario Flores logra comerse enteritos a la desnaturalizada pareja protagonista.

Las Olvidadas.


Estupenda actriz bastante desaprovechada por nuestra cinematografía, carente de eso tan necesario para acceder a papeles de gran envergadura como era (y sigue siendo) el éxito popular a gran escala, Eulalia Ramón logró en la quinta edición de los Premios Goya alzarse como una de las máximas favoritas en la categoría a la mejor actriz secundaria gracias al éxito obtenido por Las cartas de Alou, de Montxo Armendáriz, en el Festival de San Sebastián. Sin embargo, su bonita y serena interpretación se quedó finalmente fuera de la terna, convirtiéndose así en la gran olvidada en dicha categoría. Sobre todo, por significar con su sola presencia toda la luz y la calidez que posee la cinta, narrada desde una óptica algo gélida. Su Carmen, la chica gentil y amigable que acabará enamorando al inmigrante protagonista de la cinta de Armendáriz, irradia en todo momento felices sensaciones, precisamente por el trabajo de Ramón, tierno y cercano, emprendido con notable sencillez, tanta que sin alardes de ningún tipo, logra convencernos rápido, a través de su mirada y su preciosa sonrisa, de la atracción surgida en su personaje, quizás uno de los pocos elementos de todo el filme que no se aprecia tratado de un modo superficial.


En La teranyina (La telaraña), de Antoni Verdager, Anna Lizarán, premiadísima y reputada actriz teatral, regresaba a la gran pantalla para aportar con su sola presencia gotas de indudable calidad interpretativa. Presente solo en unas pocas, contadas, secuencias, daba vida a la criada entregada del abogado de la familia protagonista, los Rigau, al que daba vida Sergi Mateu. Con muy pocos elementos, Lizarán logra transmitir ante la cámara la devoción ciega que le inspira su señor, así como la humilde y servicial humillación a la que no le importa prestarse casi a menudo. Apoyándose sólo en el hábil uso de su mirada, la actriz consigue captar la atención del espectador, a pesar de significar tan poco su papel desde un punto de vista argumental. Incluso, se hace imborrable en la sádica y denigrante entrega que protagoniza ante su amo en la, claramente, gran escena que protagoniza. Con tan pocos trabajos femeninos remarcables en aquel curso cinematográfico, es obligado hablar de la ajustada y breve composición de Anna Lizarán en La telaraña entre las olvidadas al Goya en la categoría secundaria.


Actriz también eminentemente teatral, hacia finales de los ochenta y principios de los noventa, Rosa Novell frecuentó el cine español en películas de no pocas aspiraciones industriales y/o artísticas. Fue el caso de Lo más natural, de Josefina Molina, que se benefició de su corta pero estimulante presencia como la secretaria y amante del hermano de la protagonista, en un cometido minúsculo, que la actriz supo aprovechar al máximo para erigirse en una de las virtudes a reseñar del filme. Sin conseguir sacar de la bidimensionalidad y el esquematismo a su personaje, Novell sí ganaba puntos al dotar a sus intervenciones de una puntillosa acidez y un cinismo irresistible, logrando que el espíritu feminista de su personaje se libere de la pesada y fatua moralina que lo recorre y que se cae sobre su propio peso en la última secuencia que protagoniza. La inteligencia y la independencia de la actriz salvan, en última instancia, su trabajo y, en virtud del ya mencionado escaso nivel competitivo en trabajos femeninos secundarios acaecidos en 1990, se podría hablar de ella como de una de las olvidadas al Goya en esta categoría.

jueves, 9 de mayo de 2013

Luis Miñarro recupera el Cine Histórico para el Cine Español.


Amantes del Cine Histórico, prestad atención. El productor Luis Miñarro, a través de su compañía Eddie Saeta, está rodando estos días su primer largometraje como director de ficción, después de los documentales Familystrip (2009) y Blow Horn (2009), en localizaciones de Bari (Apulia, Italia) y que se desarrollará durante las próximas tres semanas en la provincia de Barcelona. Llevará por título Estrella fugaz y será una aproximación cinematográfica a la personalidad de Amadeo de Saboya, rey de España entre 1870 y 1873 con el nombre de Amadeo I, llamado también el Rey Caballero. Su reinado en España, de poco más de dos años, estuvo marcado por la inestabilidad política, en donde ninguno de los seis gabinetes políticos que se sucedieron durante el período fueron capaces de solucionar la crisis que vivía el país, agravada por el conflicto independentista en Cuba, que había comenzado en 1868, y una nueva Guerra Carlista, iniciada en 1872.


De esta manera, Miñarro vuelve a recuperar para el Cine Español el cine de época, tratando de realizar un viaje poético a la muy poco conocida figura de Amadeo I que bien podría servir de metáfora a la situación de crisis actual en la que vive el país. Con guión del propio director, co-escrito junto a Sergi Belbel, autor del libreto de Eva (2011), de Kike Maíllo, contará con el trabajo fotográfico de Jimmy Gimferrer, galardonado en el Festival de San Sebastián por Aita (2010), de José María de Orbe, y han arrancado a rodar en el interior del Castel del Monte (Castillo del Monte) situado en la mencionada Apulia, construcción que data de entre 1240 y 1250 y que está considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Con la participación del ICEC y la Puglia Film Comission, Estrella fugaz parece venir a recuperar para nuestra cinematografía la espectacularidad inherente al cine de época antaño y tendrá sus grandes bazas, sobre todo, en un reparto que lidera el camaleónico Àlex Brendemühl en la piel del personaje protagonista. Le acompañan las estupendas Bárbara Lennie y Lola Dueñas, los eficaces Francesc Garrido y Francesc Orella, y los televisivos Gonzalo Cunill, presente en la serie Bandolera (2011), y el joven Álex Batllori, visto recientemente en La mosquitera (2010), de Agustí Vila, y en la serie Física o química (2010-2011). Junto a ellos hay que realizar una mención especial para la participación de la veterana actriz barcelonesa Rosa Novell en una película que, de gozar de una buena distribución, podría ser uno de los títulos más importantes del próximo curso cinematográfico de 2014.