Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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martes, 17 de diciembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (V): Mejor Actor Revelación.

Tras el anuncio por parte de la Academia de Cine de las candidaturas oficiales de cada película para los próximos Premios Goya, nuestra última quiniela de noviembre se quedó rápidamente anticuada, dada la inclusión en otras categorías de muchos de los intérpretes que valorábamos con no pocas posibilidades en el apartado correspondiente al mejor actor revelación. Con, prácticamente, la mayor parte de la producción nacional susceptible de ser nominada a los Goya ya vista, nos aventuramos a lanzar el último ránking de ActoresSinVergüenza al mejor actor revelación.

1. Igor Szpakowski, por La por (El miedo).
2. Javier Pereira, por Stockholm.
3. Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi.
4. Miquel Fernández, por La gran familia española.
5. Aron Piper, por 15 años y un día.
6. Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
7. Darío Frías, por Esto no es una cita.
8. Miguel de Lira, por Somos gente honrada.
9. Patrick Criado, por La gran familia española.
10. Francesco Carril, por Los ilusos.
11. Alfonso Bassave, por Presentimientos.
12. Enrico Vecchi, por ¿Quién mató a Bambi?
13. Carlo D'Ursi, por Diamantes negros.


Nos arriesgamos lo nuestro pero, llevados por un irrefrenable deseo personal, nos gustaría que sí o sí llegara a la final por el Goya un ajustadísimo y matizadísimo Igor Szpakowski en La por (El miedo), de Jordi Cadena, donde, a pesar de su juventud, se marca un trabajo cargado de una madurez incuestionable, como ese adolescente lleno de rabia, impotencia y miedo, que intenta refugiarse en sí mismo, sin conseguirlo del todo, mientras trata de encontrar, dentro del mismo infierno, una solución que, en absoluto, se encuentra a su alcance. La mirada del actor, oscilante entre la perplejidad y la rebeldía, se torna pronto en el doloroso narrador involuntario de la película y todo lo que acontece interiormente a su personaje nos llega de forma nítida gracias al vínculo robusto que La por establece entre el espectador y el detallado trabajo de Szpakowski. Por desgracia, la competencia entre los siguientes en el ránking suponen un duro obstáculo a batir para un Szpakowski que compite por una película que ha pasado casi desapercibida.


El mes pasado apostábamos fuerte por el trabajo de Javier Pereira en Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, aunque en la categoría principal. Los responsables de la cinta nos dieron la sorpresa al incluir al actor en la terna de noveles (donde, sin duda, puede tener mayores opciones dada la reñida competencia de la terna protagonista), cuando por todos es conocido que Pereira hace ya tiempo que se "reveló" en el cine con películas como Frío sol de invierno (2004), Heroína (2005) o Tu vida en 65' (2006). Sin embargo, esperamos que esto no entorpezca su camino en la carrera por el Goya y es que Javier Pereira debería con toda justicia llegar a la final de este año, pues en Stockholm el intérprete se marca la que, con diferencia, se debe contar ya como su mejor interpretación para el cine. Despliega primeramente un contagioso encanto, derrochando sensualidad a través de una mirada de fingida inocencia y una sonrisa que, cual zorro, se sabe arma infalible para conseguir sus propósitos; para luego desvelar sus cartas atropelladamente y acabar estampando en la pantalla la idiosincrasia necia e incongruente de un auténtico capullo. Un empeño que Pereira, literalmente, borda, en uno de los mejores títulos del año y que no debería pasar inadvertido para los académicos.


Con la incorporación del anterior a la terna revelación, el líder de este ránking en los últimos meses ha perdido tal posición de honor, pero creemos que no lo tendrá difícil para conseguir una nominación. El trabajo de Jaime Ordóñez para Las brujas de Zugarramurdi, cuyo estruendoso éxito en la taquilla sirve de aval más que suficiente para que la Academia no le pase en alto a lo hora de confeccionar la lista de nominados definitivos, merecería figurar candidato primero por llevar a cabo un trabajo notable, recorrido todo él por un contagioso sentido del humor y una entusiasta ternura que buscan y encuentran pronto las simpatías del espectador, y segundo, por lograr destacar sobre las presencias de estrellas de la talla de Hugo Silva y Mario Casas. Como dijimos el mes pasado: si el filme de Álex de la Iglesia recibe un aluvión de nominaciones, es más que probable que Ordóñez se beneficie de ello.


Miquel Fernández parece seguir teniendo importantes opciones de cara a conseguir su primera nominación al Goya y es que su fantástico trabajo en La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, destaca de manera muy especial sobre el excelente nivel interpretativo de todo el elenco. La película fue una de las cuatro pre-seleccionadas por la Academia de cara a los Oscar, lo que nos hace intuir que su presencia entre las nominadas será fuerte. Esto supone un punto a favor de la candidatura de Fernández, que podría verse arrastrado por el aluvión de votos que obtenga la película. En su contra, tendrá que "competir" con uno de sus compañeros de reparto.



Protagonista absoluto de la película que finalmente nos representará en los Oscar este año, sería bastante extraño que Arón Piper no ocupase una de las cuatro plazas de esta categoría. Con la edad mínima requerida por la Academia para optar a uno de los cabezones ya cumplida, Piper cuenta además con la baza de llevar a cabo un trabajo detallado y esforzado en la descripción del carácter de su personaje en 15 años y un día, algo alentador para un intérprete de su edad. Sin embargo, el pasar del tiempo juega en contra de las opciones finales de la película de Gracia Querejeta, algo que puede suponer menos presencia entre las nominaciones de la esperada.





















El que su película se estrenara tan pronto jugaba en contra de sus posibilidades, pero la inclusión de Alacrán enamorado entre las cuatro pre-seleccionadas a los Oscar ha dado alas a las opciones de Hovik Keuchkerian de resultar finalmente nominado. Eso, y el agradecido boca a boca que se ha extendido a lo largo de los meses y que apela a una justa revaloración de las virtudes que encierra Alacrán enamorado. Quizás la Academia ofrezca esa segunda oportunidad a la película, teniéndola en cuenta entre los títulos más nominados, lo que conllevaría que la naturalidad y el dinamismo con el que lleva a cabo todo su trabajo Keuchkerian en la película de Santiago A. Zannou, no fuesen pasados por alto a la hora de confeccionar la definitiva lista de candidatos.


El premio al mejor actor en el Festival de Alicante avala las prometedoras opciones de Darío Frías por resultar finalmente nominado por su divertidisímo y desenvuelto protagonismo en la comedia independiente Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard. En ella, el actor asimila convenientemente los cánones de la comedia disparatada y consigue un trabajo consecuente con ello, ocurrente y desinhibido, incorporando no poca ternura al retrato de su atribulado antihéroe. Lo tiene difícil frente a los candidatos procedentes de producciones más visibles y de mayores presupuesto y ambiciones, pero es justo reconocer la valía y la calidad de un trabajo como el suyo, uno de los más estimulantes de los vistos en nuestra cinematografía el presente año.


Veterano actor de televisión, teatro y, algo menos, de cine, Miguel de Lira obtuvo este año una notoriedad extraordinaria gracias a su co-protagonismo en la comedia dramática Somos gente honrada, logrado debut de Alejandro Marzoa. En la piel de ese parado padre de familia que trata de seguir manteniendo las apariencias, De Lira daba toda una lección de humildad interpretativa, al dar forma con admirable contención a todas las aristas de su personaje. En virtud de lo reñida que se presenta la categoría principal, los responsables de la película ganarían votos a favor del trabajo del actor si lo presentasen a competición en la categoría revelación y no sería la primera vez que un curtido y veterano intérprete accede a su primera nominación al Goya en dicha categoría: ¿alguien ha olvidado el caso de Walter Vidarte, nominado como revelación a los 75 años por La noche de los girasoles (2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo, y con una extensa trayectoria que se remontaba a los años 50?


Con Piper y, en menor medida, Szpakowski como claros exponentes del relevo adolescente, es probable que las opciones de Patrick Criado se vean reducidas. No lo tiene fácil el intérprete de La gran familia española, a pesar de llevar a cabo un trabajo loable, rebosante de naturalidad y verosimilitud, y es que se las tendrá que ver con el reparto de votos que conllevará el que su compañero en el filme, Miquel Fernández, también haya sido propuesto en esta categoría por los productores de la cinta. Y, siendo sinceros, entre los dos, Fernández debería llegar a la final.


Ha pasado mucho tiempo desde que Los ilusos, de Jonás Trueba, nos fascinara. Pero aún así, sigue siendo una de las películas más especiales del año y nuestra memoria cinéfila aún la recuerda. La Academia es muy posible que no. De ahí que las opciones de su máximo protagonista, Francesco Carril, se hayan reducido notablemente. No obstante, sería una lástima que tremendo ejercicio de investigación y creación interpretativa, lleno de espontaneidad, inseguridades y frescura no obtuviese un reconocimiento académico como realmente merece y que ya presume de haber ganado el premio al mejor actor en el Festival Cinespaña de Toulouse.


Dado el flojo y deslavazado resultado final de Presentimientos, de Santiago Tabernero, las opciones de resultar finalmente nominado de Alfonso Bassave son ínfimas, pero es justo reconocer la prestancia del actor en una película donde su presencia supone uno de los mayores atractivos finales, tirando de encanto personal para desempeñar con notable y cautivadora arrogancia toda su intervención como ese vividor descarado y aprovechado seductor ante el que resulta muy difícil resistirse.



Tras ver ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, podemos aseverar que las opciones del italiano Enrico Vecchi de resultar finalmente nominado pasan porque los académicos tengan el día juguetón a la hora de realizar las votaciones y la película acumule candidaturas de manera desproporcionada. Sin desempeñar un mal trabajo, de hecho Vecchi se muestra resultón y grato en su atribulado cometido de compañero reacio de fatigas, logrando transmitir la inseguridad de su personaje a través de una naturalizada exageración; el intérprete bebe de la buena interpretación generalizada del filme, pero sin brillar de un modo especial, como sí consiguen otros miembros del reparto.


Resulta hasta cierto punto incomprensible la razón por la que los productores de Diamantes negros, de Miguel Alcantud, han propuesto como protagonistas a sus dos intérpretes africanos cuando, a todas luces, si tenían alguna remota opción de ser finalistas al Goya era en esta categoría, donde sí ha sido propuesto Carlo D'Ursi, también productor de la cinta, por un trabajo muy apegado a una notable corrección, sobria y severa por momentos, en un papel que se desvela un tanto esquemático, a pesar de suponer el único foco amable de la durísima historia contenida en Diamantes negros.

martes, 3 de diciembre de 2013

Crítica de "Diamantes negros": imperfecta pero necesaria denuncia.


Miguel Alcantud posee indiscutibles créditos como realizador por su trayectoria televisiva, pues se ha puesto al frente de numerosos capítulos de series de gran éxito como El internado o Águila roja. Por la cinematográfica, se estrenó detrás de las cámaras hace ya unos cuantos años con un thriller del todo fallido llamado Impulsos (2002), que bebía claramente de la fórmula impuesta por el éxito de Seven (1995), de David Fincher, y reincidió en el género con la co-producción entre España y Gran Bretaña Anastezsi (2007), vista aquí en el marco del Festival de Málaga, pero inédita en salas comerciales. Con Diamantes negros, Alcantud se aleja del thriller para poner en pie, con llamativa y admirable humildad, la historia de dos adolescentes malienses que sueñan con convertirse en grandes estrellas de eso capaz de fascinar a más de medio mundo que es el fútbol, y que son captados por las mafias que operan a espaldas de las normas impuestas por la FIFA y traídos a España con la falsa promesa de fichar por algún equipo grande.


Diamantes negros funciona a la perfección como un nuevo y doloroso relato de 'sueños rotos', en este caso, los de unos inocentes y entusiastas menores de edad que, creyendo estar a punto de ver cumplido su gran sueño, emprenden el viaje sin valorar las posibles consecuencias negativas, para ellos y para sus familias, que tal aventura les pueda procurar. Engañados y obligados a dar de sí lo mejor que tienen, en el terreno de juego, y a adaptarse y acomodarse a un estilo de vida, el europeo, que en nada se parece al que están acostumbrados, mientras esperan a que suenen las trompetas. La puesta en escena de Alcantud acierta en pleno al no cargar las tintas en el componente dramático que puede desprenderse de situaciones como las presentadas en la trama, adoptando la función los patrones del documental para observar con respetuosa mirada el procesamiento emocional y la toma de conciencia que llevan a cabo los dos protagonistas, frente a un sistema que, más que como a personas, les trata como a mercancías. Diamantes negros desprende luz y optimismo en su primera parte, ayudada por las naturalizadas interpretaciones de su pareja protagonista, Setigui Diallo y Hamidou Samaké, para, en la segunda, cuando los sueños dejan paso a la realidad y la mentira desvela su verdadero rostro, tornarse en una película amarga, cruda y desesperanzada.


Por el contrario, como película-denuncia de una realidad verdaderamente incómoda, Diamantes negros peca de resultar, por momentos, maniqueísta, pues jamás ofrece un retrato hondo y profundo de los tres ejes responsables del devenir de los protagonistas, a pesar de las simbólicas y logradas interpretaciones de sus tres intérpretes -Guillermo Toledo, Carlo D'Ursi y, sobre todo, Carlos Bardem-. Al final de la función, lo único que conoceremos de ellos es que sus actos están regidos únicamente por sus ambiciones económicas, mientras en el otro lado del campo sus incautas víctimas no dejarán de sufrir a causa de ellos. El alcance final de la consabida crítica a tales prácticas, equiparables al comercio de esclavos, deviene por esta razón en un ejercicio frustrado y frustrante, desde el punto de vista racional, pues uno acaba teniendo la impresión de que en Diamantes negros, más que mostrarnos con honesta imparcialidad la fatídica realidad que se oculta bajo el bien llamado negocio del fútbol, se quiere obligarnos a tomar partido, soslayando además parte de la información que completa y redondea la historia. A este respecto, cabe mencionar la precipitada resolución de una de las tramas, con el empleo de una elipsis, a modo de parche, como recurso atropellado para no embrollarse en dar mayores explicaciones.


Sin embargo, la impresión final es agridulce. Por un lado, Diamantes negros no alcanza nunca la altura emocional que debiera, tratando además un tema de sabor inequívocamente humano, pero es obligado agradecer a Alcantud, primero, la solvencia técnica con la que construye todo el filme, a través de un lenguaje limpio y sencillo, eficaz de puro directo, donde sobresale el estupendo montaje de Pablo Blanco, dinámico y efusivo, que no sincopado, y que aporta realismo y verosimilitud a las secuencias futbolísticas propiamente dichas, hasta ahora enemigas del séptimo arte; y segundo, su valentía, por atreverse a hablar sin tapujos o rodeos sobre una problemática impunemente escamoteada para la opinión pública en base a los intereses económicos y mercantilistas de unos pocos, pero en demasía poderosos. Diamantes negros podrá ser tachada en el futuro de no ser una película redonda, de caer en algunos tópicos y no brillar especialmente desde sus moderados resultados, pero lo que nunca podrá reprochársele es el no poseer la voluntad de ser notablemente franca en sus ambiciones y leal con aquello que denuncia.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Guión Original: Miguel Alcantud.
- Mejor Actor Secundario: Carlos Bardem.
- Mejor Actor Revelación: Carlo D'Ursi.
- Mejor Dirección de Producción: Rafael Álvarez.
- Mejor Montaje: Pablo Blanco.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Negocios sucios: se estrenan "Diamantes negros", "Viral" y "Alaba zintzoa (La buena hija)".

¡¡¡Ya es viernes!!! Concluimos este concurrido mes de noviembre, cinematográficamente hablando, con la llegada a las salas de un par de títulos bastante esperados, justo después de conocerse la lista de las 136 películas que lucharán por convencer a los académicos y obtener alguna de las preciadas nominaciones a los Premios Goya, una semana después de conocer también la creación de los Premios Feroz, vamos, los premios de la crítica especializada o, si lo prefieren, los Globos de Oro españoles y cuyos nominados conoceremos en diciembre, con lo que se dará el pistoletazo de salida oficial a la temporada de premios nacionales de cine. ¿Rascarán algo las películas que llegan hoy a las salas? Por si acaso, teniendo en cuenta sus limitados estrenos, yo no me las perdería.

La peli del finde.


Tras muchos meses de espera desde que abandonara el último Festival de Málaga dejando muy buenas impresiones en la prensa especializada y portando el Premio del Público, llega a las salas, rodeada de no poca expectación, Diamantes negros, la película que podría significar la confirmación definitiva como director de Miguel Alcantud, tras su desigual ópera prima Impulsos (2002) y el thriller, aún sin estrenar en nuestro país, Anastezsi (2007). Con ésta que ahora nos ocupa, abandona el cine de género para abordar una realidad social que, hasta ahora, no había sido llevada a la gran pantalla: el tráfico de personas que maneja en la sombra el negocio del fútbol. Para ello, Alcantud se inspira en una historia real y narra el viaje de Amadou y Moussa, que son captados en Mali por un ojeador de fútbol, separados de sus familias y llevados a Madrid para triunfar. Vivirán entonces un periplo por España, Portugal y el norte de Europa que les enseñará de primera mano las sombras del deporte rey.

Con 19 candidaturas previas a los Premios Goya, Diamantes negros está protagonizada por los actores no profesionales Setigui Diallo y Hamidou Samake y cuenta con rostros conocidos de nuestro star system en papeles secundarios, como son Guillermo Toledo y Carlos Bardem, y las participaciones de los televisivos Santiago Molero y Raúl Tejón, así como también ofrece la oportunidad de reencontrarnos con la actriz Ana Risueño. Además, otorga un destacado papel para el productor de la cinta, el italiano Carlo D'Ursi. El filme puede adscribirse fácilmente al cine de denuncia, pues la intención última de Diamantes negros no es otra que denunciar el trafficking, término con el que se designa la práctica de muchos clubes europeos de contratar a menores de edad de fuera de Europa, en contra de las normas establecidas por la FIFA.


La crítica se ha volcado con la propuesta. Así lo manifiesta, por ejemplo, Fotogramas, en donde Mirito Torreiro escribe que Diamantes negros supone una película "honesta, limpia en sus planteamientos, va directa al grano, denuncia sin estridencias, pero también sin que le tiemble el pulso. Tan interesante como inédita". También en Cinemanía, Carlos Marañón alaba la película de Alcantud: "contada a pie de campo, de barrio y hasta de vertedero, la mirada cruda, sin concesiones, del filme se centra en lo esencial: el trabajo de los dos protagonistas africanos, intuitivos debutantes frente a las jugosas (y breves) apariciones de actores de prestigio (Carlos Bardem, Guillermo Toledo, Ana Risueño), un contraste que actúa como altavoz de verosimilitud para la denuncia más honesta del cine español reciente". En El Antepenúltimo Mohicano, sin embargo, matizan las virtudes de la película: "Diamantes negros es una cinta que íbamos necesitando. Porque aunque se puedan poner en entredicho varios de sus enfoques, o la falta de sutilidad de todo el conjunto, está bien que alguien haya verbalizado las cuestiones que aquí se plantean de forma clara y a gritos".

Paranormal Fnac.


La buena salud del fantástico nacional se nutre hoy del estreno en salas de Viral, ópera prima de Lucas Figueroa, que se acoge al tan demandado y agradecido por el público esquema de thriller paranormal para contarnos la historia de Raúl, un joven de 25 años, que resulta elegido para protagonizar un concurso sin precedentes: tendrá que vivir una semana en el edificio FNAC de la plaza de Callao en Madrid, de donde no podrá salir bajo ningún concepto. Su único contacto con el exterior será a través de las redes sociales. Su objetivo: conseguir 100.000 fans. Sin embargo, muy pronto, ganar no será su única meta: además de intentar conquistar a Lucía (una de las cajeras, de la que está enamorado) y superar su miedo patológico a los espacios cerrados, Raúl tendrá que enfrentarse a los inquietantes sucesos que tienen lugar en el interior de la tienda por las noches.

Con un reparto de jóvenes y guapas caras conocidas de la pequeña pantalla (Juan Blanco, Aura Garrido, Dafne Fernández, Miguel Ángel Muñoz y Pablo Rivero), a los que secundan los veteranos Pedro Casablanc, Enrique Villén y Amparo Valle, Viral decepcionó a la prensa a su paso por el Festival de Málaga, donde concurrió en la sección paralela Zonazine. No obstante, la película, que apuesta como método de financiación por la utilización del product placement publicitario, presenta nada menos que 18 candidaturas a los próximos Premios Goya. Sin embargo, a su llegada a las salas la vuelven a acompañar opiniones reguleras, como la que encontramos en Cinema Bites, donde señalan que el principal "mérito radica en rodar todo el metraje en un único lugar y no caer en la monotonía y después utilizar una localización tan emblemática como es la Fnac de Madrid para construir una historia de suspense sin caer en el ridículo".


En Cine y Bso atajan señalando que "Viral acaba flojeando algo que empezó muy bien". Peor opinión les merece a El Blog de Cine: "es una lástima que Lucas Figueroa no haya apostado abiertamente por abordar Viral como una peculiar comedia romántica, ya que esa faceta de la película donde realmente encontramos ciertos elementos redentores para una obra que fracasa con estrépito siempre que quiere que el, por llamarlo de alguna manera, lado más terrorífico pasa al primer plano". Mucho más demoledores se muestran en La Butaca: "la soporífera aventura (...) tiene una eficacia prácticamente nula a la hora de jugar con el espectador al escondite de caracteres con misterio misterioso de por medio, y demuestra poco tino para reflejar con sano cinismo el absurdo mundo en que vivimos". Por no hablar de El Antepenúltimo Mohicano: "una cinta divertidísima, aunque no por las razones esperadas. Tomando prestada la expresión de un amigo, es el ejemplo materializado de lo que es “el nuevo cine de marca blanca”, el nuevo mundo publicitario que está floreciendo en el centro de Madrid. Se ha abierto la veda para un cine español (otro más) situado en las antípodas de la filosofía creativa que ha surgido con fuerza en los últimos meses, de manos de cineastas con mayor humildad y talento.

¿Hija buena?


Casi de tapadillo, con solo 8 copias, estrena Barton Films Alaba zintzoa (La buena hija), que supone el regreso a la dirección de Javier Rebollo, director de Marujas asesinas (2001) -no confundir, por tanto, con el otro Javier Rebollo, el director de El muerto y ser feliz (2012)-, esta vez compartiendo tareas con el debutante cortometrajista Alvar Gordejuela, de quien parte también el guión, junto a María Eugenia Salaverri, de esta película en la que se nos narra la historia de Susana, una joven limpiadora del hogar que ocupa la casa de una de sus patronas cuando ésta se va de viaje. La muchacha sólo pretende huir de sus muchos problemas y disfrutar de los placeres que alegran la vida de los ricos. Pero lo que comienza siendo una inocente travesura, más tarde se complica con consecuencias dramáticas. Con la producción de Karambola Producciones, Alaba Zintzoa cuenta con la colaboración de ETB y del Departamento de Educación, Política Lingüística y Cultura del Gobierno vasco y la participación de Euskaltel.

Protagonizada por un elenco desconocido por el gran público, Leire Ucha, Aitziber Garmendia, Zorion Eguileor, Itziar Lazkano, Mikel Losada, Lander Otaola y Yannick Vergara, La buena hija sólo se podrá ver en las tres capitales vascas, además de Pamplona, Madrid y Barcelona. Y, según los guionistas, Alaba Zintzoa "tiene una sólida base documental y algunas de las secuencias y personajes más extraordinarios y llamativos de la película están basados en personajes y situaciones reales". No obstante, advierten de que "al ser llevados al cine adquieren unas dimensiones distintas, hasta el punto de que pueden parecer fantásticas, como si fueran producto de la imaginación de los guionistas y no de la vida real". A la fecha de esta publicación, nos ha sido imposible encontrar alguna crítica sobre ella.


Hasta aquí el repaso a los estrenos de ficción españoles de este finde, en el que también se deja caer por la cartelera nuestra pareja artística más internacional: Penélope Cruz y Javier Bardem, que forman parte del parpadeante elenco de The Counselor (El consejero), de Ridley Scott.

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatos al Mejor Actor Revelación.


La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España acaba de hacer pública la extensa lista de candidatos propuestos por los productores de las cintas que lucharán este año por los Premios Goya. Y, como viene siendo habitual, surgen las sorpresas al repasar la distribución de los intérpretes según las categorías asignadas. Qué estrategias seguirán los responsables de cada película para lograr el mayor número posible de nominaciones finales sigue siendo una incógnita, lo que está claro es que muchas de nuestras predicciones se han ido al garete dada la lista definitiva, como ocurre en la categoría correspondiente al mejor actor revelación.


De la lista de favoritos publicada en nuestra última quiniela, han sido corroborados en la categoría prácticamente todos los posibles. Se refuerzan así las opciones de Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi (único representante de la película en esta categoría), Arón Piper, por 15 años y un día, Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado, y Miquel Fernández, por La gran familia española, que además tendrá que vérselas con su compañero de reparto Patrick Criado, también designado.


Pujando por llegar a la final se hallan también los muy remarcables trabajos de Igor Szpakowski, por La por (El miedo), Darío Frías, por Esto no es una cita, Francesco Carril, por Los ilusos, y, en un acierto de perspectiva, Miguel de Lira, por Somos gente honrada, propuesto por los responsables del filme en la categoría en la que más opciones claras tenía. Todo lo contrario a lo sucedido con los protagonistas de Diamantes negros, Setigui Diallo y Hamidou Samake, dos desconocidos propuestos en una de las categorías más reñidas: la principal. En su lugar, figura candidato al mejor actor revelación Carlo D'Ursi.

Las sorpresas.


La ausencia de Ismael Fritschi, por Al final todos mueren, y Vito Sanz, por Los ilusos, ambos propuestos en las categorías de actor protagonista y actor de reparto, respectivamente, lo que literalmente les ha dejado fuera de la lucha por una nominación. Por su parte, el thriller Alpha, por el que considerábamos con opciones a Álex Barahona, ni siquiera ha entrado a formar parte de la competición. 


Aparte de la mencionada ausencia de los protagonistas de Diamantes negros o de Ismael Fritschi, destaca también la no inclusión en la lista de Adam Jezierski, por Blockbuster, aunque sí figure candidato por Tres-60, compartiendo categoría con el protagonista de la cinta, Raúl Mérida.


Juan Blanco ha obtenido nada menos que cuatro candidaturas, tres en esta categoría, por Afterparty, Al final todos mueren y Viral, por la que también figura como actor protagonista. Y Christian Mulas es candidato por dos películas: Zipi y Zape y el club de la canica y Combustión.


Resultan dignas de mención la presencia entre estos candidatos previos de intérpretes de títulos prácticamente invisibles, poseedores de algunos premios en distintos festivales, como Christian Dolz, por Frontera, o Javier López, por Casting. Como también, la del mediático Berto Romero, por Tres bodas de más.


Pero sobre todas ellas, destaca la selección de Javier Pereira, por Stockholm, que nosotros predecíamos en la categoría protagonista, lo que coloca al intérprete entre los máximos favoritos a la gran final.