Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

Mostrando entradas con la etiqueta María Valverde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Valverde. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de febrero de 2014

Juan Diego recibirá el Fotogramas de Plata de Honor 2013.


Hoy se ha hecho público quién recibirá el preciado Fotogramas de Plata de Honor de este año, premio con el que la longeva revista especializada rinde homenaje a una de las figuras clave de nuestro cine. El elegido este año ha sido el actor Juan Diego (Bormujos de Aljarafe, Sevilla, 1942), por sus casi cinco décadas de trayectoria profesional, no sólo en la gran pantalla, sino también en la pequeña y sobre las tablas.


Intérprete, en el cine, de algunos de los clásicos más emblemáticos del cine español contemporáneo, como Los santos inocentes (1984), de Mario Camus, o El viaje a ninguna parte (1986), de Fernando Fernán Gómez, tiene en su haber prácticamente todos los premios cinematográficos existentes en nuestro territorio: 3 Premios Goya (dos como secundario, por El rey pasmado (1991) y París Tombuctú (1999), y uno como principal, por Vete de mí (2006), siendo el actor que acumula mayor número de nominaciones (9); una Concha de Plata al mejor actor en el Festival de San Sebastián, por Vete de mí, película que también le proporconaría un Premio de la Unión de Actores; dos Biznagas de Plata del Festival de Málaga, por Smoking Room (2002) y Remake (2006) y El triunfo (2006), así como el Premio Málaga a toda su trayectoria; y dos Medallas del CEC, por su labor secundaria en El 7º día (2004) y como principal por Casual Day (2007). Este será el tercer Fotogramas de Plata que recibe Juan Diego, tras los ganados por Vete de mí, como actor de cine, y por Los hombres de Paco, en 2010, como intérprete televisivo.


Recordemos que la gala de entrega de estos 64 Fotogramas de Plata tendrá lugar el próximo 24 de febrero y que, en el terreno cinematográfico, los máximos galardones a las mejores películas española y extranjera se otorgarán a La herida, de Fernando Franco, y La vida de Adèle, de Abdellatif Kechiche, las cintas con mayor número de votos por parte de la crítica reunida por la revista. En los apartados interpretativos, elegidos por los lectores, los ganadores se conocerán en el transcurso de la gala, siendo los definitivos nominados:

Mejor Actriz (Cine):

  • Marian Álvarez, por La herida.
  • Inma Cuesta, por 3 bodas de más.
  • Aura Garrido, por Stockholm.
Mejor Actor (Cine):
  • Javier Cámara, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
  • Mario Casas, por Las brujas de Zugarramurdi.
  • Quim Gutiérrez, por La gran familia española.
Además, por sexto año se concederá también el premio al intérprete más buscado en la web de Fotogramas, siendo los nominados Mario Casas, María Valverde y Àlex Monner.

miércoles, 29 de enero de 2014

"La herida" se hace también con el Fotogramas de Plata a la mejor película.


Como cada año, también la popular revista cinematográfica Fotogramas ha convocado a diversos críticos del país para confeccionar la lista de las mejores películas del 2013, siendo las finalmente elegidas la española La herida, de Fernando Franco, y la francesa La vida de Adèle, de Abdellatif Kechiche, que obtendrán de este modo los Fotogramas de Plata relativos a la mejor película española y extranjera del año.


La entrega de los galardones tendrá lugar durante el transcurso de la tradicional gala que se celebrará en Madrid el próximo 10 de marzo, cuando también se darán a conocer los premiados en las categorías de mejores actores de cine, teatro y televisión, en este caso votados por los lectores de la revista.


En lo que concierne a nuestra materia específica, tres de las cuatro finalistas al Goya son las candidatas a hacerse con este galardón en la que será su 64ª edición: Marián Álvarez, por La herida, Inma Cuesta, por 3 bodas de más, y Aura Garrido, por Stockholm.


Por el contrario, en la categoría masculina, sólo uno de los tres nominados a los Fotogramas de Plata presenta también candidatura a los Goya. Es el caso de Javier Cámara, por su trabajo en Vivir es fácil con los ojos cerrados. Las votaciones de los lectores no han tenido en cuenta a los otros dos grandes favoritos en la categoría, Antonio de la Torre y Eduard Fernández, designando como nominados a Mario Casas, por Las brujas de Zugarramurdi, y a Quim Gutiérrez, por La gran familia española. Es de reseñar al respecto que los tres nominados al mejor actor de cine han sido los intérpretes que mayor número de producciones han estrenado en las salas a lo largo del pasado curso cinematográfico.


Además, por sexto año se concederá también el premio al intérprete más buscado en la web de Fotogramas, premio al que aspiran Mario Casas, Àlex Monner y María Valverde. Por primera vez, también los lectores elegirán su película favorita del año, siendo las finalistas tres grandes éxitos de taquilla como 3 bodas de más, de Javier Ruiz Caldera, La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, y Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia.


jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatas a la Mejor Actriz Protagonista.


Llegamos al final del repaso por las candidaturas interpretativas pre-seleccionadas para competir en los próximos Premios Goya con la lista a la mejor interpretación femenina protagonista. Tal y como deseábamos en nuestra última quiniela, Marian Álvarez, una de las dos grandes favoritas en este apartado ha sido ratificada como principal y no como revelación, como muchos auguraban. Así, la protagonista de La herida sigue liderando el ránking a la mejor actriz, muy bien acompañada por la estupenda Nora Navas de Tots volem el millor per a ella (Todos queremos lo mejor para ella).


Con Maribel Verdú fuera de esta competición, el tercer y cuarto puesto siguen disputándoselo Aura Garrido, por Stockholm (aunque también figure candidata por Viral), Candela Peña, por Ayer no termina nunca, Inma Cuesta, por Tres bodas de más, Marta Etura, por Presentimientos, y Belén Rueda, por Ismael (candidata también, aunque sin opciones, por Séptimo).


Menos opciones parecen tener Ingrid Rubio, por La Estrella, Carmen Maura, por Las brujas de Zugarramurdi, o Ariadna Gil, por Sola contigo. Aunque no tan pocas como las que se barajan para Adriana Ugarte, por Combustión, María Valverde, por La mula, y, sobre todo, para las actrices propuestas por Al final todos mueren (Andrea Duro, Manuela Vellés y Teresa Soria Ruano) o las seleccionadas por El amor no es lo que era (Blanca Romero, Petra Martínez y Aida Folch), todas ellas en papeles demasiado pequeños como para ser consideradas protagonistas.

Las sorpresas.


La principal es la inclusión en esta categoría de Lola Dueñas, por Los amantes pasajeros, perdiendo la cinta de Almodóvar las pocas opciones que tenía ya de conseguir una nominación para la actriz, que si tenía posibilidades era como secundaria. Dueñas, además, también figura candidata por 10.000 noches en ninguna parte.


Lo mismo sucede con Claudia Bassols y Fionnula Flanagan, incomprensiblemente propuestas como protagonistas por Menú degustación, cuando sus opciones reales de lograr nominación estaban en la categoría revelación, para la primera, y secundaria, para la segunda.


Tanto Ana Fernández, por Casi inocentes, como Lydia Bosch, por La hermandad, podrían sumarse a las actrices con posibilidades en esta categoría. Aunque no tanto como Elena Anaya, que se sube al carro de las favoritas con su inesperada selección por Pensé que iba a haber fiesta.


Tampoco habría que perder de vista la sorprendente candidatura de la enorme Vicky Peña, por Una merienda en Ginebra, sorprendente por tratarse de un filme destinado a la televisión. Sin embargo, las críticas hacia el trabajo de la actriz hablan de maestría absoluta, lo que convierte a Vicky Peña en una rival bastante seria.


jueves, 17 de octubre de 2013

María Valverde inicia este mes el rodaje de "Exodus", a las órdenes de Ridley Scott.


Cada vez más centrada en su emergente carrera internacional, el siguiente paso que dará María Valverde fuera de nuestra cinematografía tiene fecha del próximo 21 de octubre, cuando dará comienzo el rodaje en el desierto de Tabernas (Almería) de la superproducción estadounidense y británica Exodus, que estará dirigida nada menos que por Ridley Scott. La película esta basada en el libro del Éxodo y en otras historias del Antiguo Testamento y volverá a llevar a la pantalla grande la historia de Moisés.

En declaraciones a Europa Press, Carlos Rosado, presidente de la Andalucía Film Commission, ha dicho que este será el rodaje internacional más importante de los últimos diez años, sobre todo en lo que atañe a su impacto económico (supondrá una inyección en territorio nacional de 43 millones de euros), además de "reposición del territorio almeriense y de España como receptor de grandes producciones cinematográficas". 

Con cerca de 8.000 figurantes así como otros 500 empleados únicamente destinados a las labores de preparación de los decorados y ambientación en Almería, la cinta estará protagonizada por Christian Bale, quien dará vida a Moisés, y en papeles secundarios un reparto de estrellas realmente sugestivo: Sigourney Weaver, John Turturro, Aaron Paul, Ben Kingsley y Joel Edgerton.

Con estreno en salas previsto para diciembre del 2014, probablemente entonces hablemos ya de María Valverde como de otra más de nuestras estrellas afincadas laboralmente en Estados Unidos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Mario Casas crece como actor en "La mula".


Probablemente, nuestra opinión sobre un filme como La mula distaría mucho de la que es tras su visionado si ésta hubiera llegado a las salas en la forma y en el fondo en los que la había concebido su autor original, el director británico Michael Radford. Cierto es que su toque, entre sentimental y academicista, se deja ver en buena parte del metraje, se intuye y se adivina en la concepción de algunas partes de la película, pero no en todas. Ahí radica el principal defecto de la película, en que los problemas y tensiones que provocaron la retirada del director diez días antes de concluir el rodaje de la película se hacen patentes en notorios y poco disimulados errores técnicos que salpican toda la puesta en escena de La mula. Son especialmente llamativos algunos fallos de raccord, discontinuidades espaciales desconcertantes y confusas, incómodos cambios en las texturas y la iluminación de unas cuantas imágenes, que por momentos, dan la impresión de pertenecer a películas distintas. En cierto modo es así, al menos pertenecen a directores distintos y el montaje final, debido a una experta en el campo como es Teresa Font (El día de la bestia, Días contados), acusa en exceso la parcheada concordancia entre el material original, rodado por Radford, y el añadido, atribuido a Sebastián Grousset.


Esto y un guión que estira sin demasiada inspiración una premisa argumental que más que trama debe llamarse MacGuffin, pues sólo hace las veces de pretexto para invitarnos a acompañar a ese joven acemilero jienense en pleno frente de batalla, más preocupado por el bienestar de su mula y por su romance sentimental, que por los olores a guerra y la batalla ideológica que dividía al país. De este modo, el guión, basado en la novela homónima de Juan Eslava Galán, desaprovecha escandalosamente las infinitas posibilidades que la historia le ofrecía de efectuar un certero y desmitificador retrato de la Guerra Civil española, y que al no profundizar en las diversas situaciones que nos plantea, ni tan siquiera hace un mínimo esfuerzo en ahondar en las voluntades y los ánimos de los diversos personajes que jalonan el metraje, da de sí un nada hiriente paseo por la contienda. Todo está en La mula cogido como con pinzas y falto de verdadero interés cinematográfico, pues resulta demasiado evidente la escasa voluntad autoral de sus imágenes, que no emocionan ni conmueven y simplemente se suceden dejándonos imperturbables en nuestras butacas.


Y, sin embargo, a pesar de todo ello, La mula no es una mala película. Pues sobre tanta adversidad, siempre prevalecen las múltiples virtudes de un filme que resulta loable y valiente. Loable por lograr mantener intacta la atmósfera algo naif que impregnaba ya el original literario y porque esté toda la puesta en escena de la cinta salpicada de un aura verdaderamente entrañable y candoroso. Planteada bajo los estilemas de la comedia romántica tradicional, La mula logra traspasar los tópicos y pervivir como una simpática, que no divertida, mirada a una trágica contienda fratricida, alejándose desde su mismo arranque de la, tan socorrida por nuestro cine, actitud panfletaria y apologética. Sin siquiera tener la intención de llegar al despiece satírico de Berlanga y Azcona en La vaquilla (1985), La mula obtiene buenos resultados en la materia al ironizar desde una base oportunamente ternurista sobre los leit-motivs de la barbarie bélica, lo que la convierte en una película en cierto modo valiente. También porque, por primera vez en mucho tiempo en una cinta española, se afronta la Guerra Civil desde dentro de las mismas trincheras, donde los bombardeos y las balas perdidas son el pan de cada día, siendo estos momentos los más certeramente conseguidos de toda la película, gracias a la intensidad y a la verosimilitud que contienen las imágenes, a lo que ayuda definitivamente la renuncia del film a utilizar un escenario ranciamente recreado.


Esta apuesta por la utilización de localizaciones realistas dota a la película de la garra y el empuje del que carece el libreto que la sustenta, algo que también sucede en el campo interpretativo, donde es el trabajo actoral el que otorga sustancia y entidad a unos personajes demasiado lineales, en apariencia superficialmente bosquejados. El gran pilar sobre el que se sostiene toda la película es, de lejos, la labor de su protagonista, un Mario Casas absolutamente empático y convincente en la piel de ese descreído e inocente cabo que supone el mejor empeño interpretativo del actor hasta la fecha. Su acemilero se nos presenta imprevistamente matizado siempre, incluso allí donde hubiera sido fácil salir airoso tirando de tics y viciados hábitos interpretativos, Casas responde con notable entereza y no poco encanto. A su lado, María Valverde, pizpireta, juguetona, ilumina la pantalla, irradia frescura, pero no logra solventar el que su personaje no sea más que un mero elemento decorativo en la función. Es, por el contrario, Secun de la Rosa el otro intérprete que ha de recibir más parabienes, tirando de su contrastado buen hacer en cometidos similares se impone pronto como el elemento cómico del relato, evolucionando con entusiasta soltura y campechanía. Tanto ellos como el resto de un aplicado y correcto reparto, donde se hace obligado destacar el concurso de Pepa Rus, Luis Callejo, Jesús Carroza, Eduardo Velasco y Maite Sandoval, todos con ejemplares acentos, elevan al final la inconexa y ensimismada ligereza corrosiva del conjunto consiguiendo que merezca la pena detenerse a contemplar La mula.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Actor: Mario Casas.
- Mejor Actor Secundario: Secun de la Rosa.
- Mejor Dirección Artística: Jonathan McKinstry.
- Mejor Diseño de Vestuario: Nereida Bonmatí.
- Mejor Sonido: Licio Marcos de Oliveira y Jordi Rossinyol Colomer.
- Mejores Efectos Especiales: Reyes Abades.

viernes, 10 de mayo de 2013

"La mula" de Mario Casas ya camina por la cartelera.

¡¡Ya es viernes!! Después unos largos, larguísimos diez días sin movimientos en las carteleras vuelven las novedades a traer aires frescos al ensimismado panorama actual. Hoy es día de estrenos, algunos francamente especiales, lo que no quiere decir que se prevea un gran taquillazo a la vista, más bien al contrario. Así que, no nos vamos a andar por las ramas y entramos de lleno en la materia.

La(s) peli(s) del finde.


Con nada menos que 120 copias en circulación, Wanda saca este viernes a la luz la esperadísima La mula, a la que (por fin) han dejado de disputársela en los tribunales, de hacer sangre sobre lo aparatoso de su rodaje y de sus problemas financieros. Está claro que nosotros queríamos ver ya, sea como fuere, la película, aunque luego todos estos inconvenientes repercutan en nuestra valoración final de un título que llega a las salas sin la firma de su principal responsable, el británico Michael Radford, que abandonó el rodaje casi al final del mismo, siendo sustituido por un director cuyo nombre nadie ha querido desvelarnos. Es esto, precisamente, lo que le ocurre a Beatriz Martínez a la hora de enfrentarse a su artículo crítico sobre la película en el presente Nº433 de la revista Dirigido por...: "¿Cómo valorar pues una película de cuyas imágenes no parece querer hacerse responsable nadie? ¿Cómo no sentir desasosiego y extrañeza en los títulos de crédito cuando el director aparece como Anónimo?". A su paso por el reciente Festival de Málaga, la película dejó impresiones encontradas y es que, parece, se hace demasiado patente la ausencia de Radford en algunos momentos, sobre todo, por la no supervisión del director de un montaje final que, parece, dista mucho de lo que él tenía pensado. Aún así, o precisamente por todo esto, la expectación ante su llegada a las salas es máxima y La mula se prevé éxito de público, para lo que además cuenta con el concurso en su reparto de un nutrido elenco de estrellas made in Spain, con el infalible gancho comercial que supone el protagonismo de Mario Casas, además premiado en Málaga por este trabajo, bien arropado por María Valverde, Secun de la Rosa, Jesús Carroza, Eduardo Velasco, Luis Callejo o Daniel Grao; todos ellos tratando de dar cordura a una propuesta ambientada en la Guerra Civil pero contada como tan pocas veces antes (por desgracia) nos lo han hecho: a través del tono conciliador y humanizador de la comedia.


El otro título nacional que se asoma este fin de semana a las marquesinas tiene pocas opciones de llamar la atención ante la competencia furiosa que supone lidiar con productos que poseen grandes posibilidades en circuitos muy concretos y limitados. Lo más probable es que Mussolini va a morir, lo nuevo de Rafael Gordon, basada en la obra de teatro homónima, pase desapercibida por las salas cinematográficas nacionales. Estamos frente a un drama histórico que narra las últimas horas que en 1945 pasaron juntos el dictador Mussolini y su amante Chiaretta Petacci antes de ser fusilados y colgados públicamente, hasta aquí todo muy bien, salvo que la película está narrada bajo los modus operandi del personalísimo director, que nos presenta una puesta en escena de inspiración fuertemente teatral para servirnos este diálogo entre un personaje histórico francamente fascinante y la mujer que pasó con él sus últimas horas de vida, a través de dos únicos intérpretes desconocidos para el gran público, como son Miguel Torres y Julia Quintana.

¿Bienvenido, Mr. Marshall?


Este viernes, para llevarnos un poco la contraria, Hollywood nos ofrece un poco de todo. Aunque, siendo mucho más específicos, habría que señalar que ellos, en sí mismos, nos ofrecen lo mismo de siempre. Lo que pasa es que han logrado reclutar para su industria a uno de los más interesantes y brillantes cineastas orientales del presente cinematográfico y, claro, es obvio resaltar que Stoker es, de lejos, el estreno más sugestivo de la semana. De todos modos, no hay que llamarse a engaño, Hollywood no ha abducido el talento de Park Chan-wook, sino que, más bien, el realizador, llevado por su ambiciosa sed de explorar nuevas vías cinematográficas, ha sabido aprovechar la coyuntura y lanzarse a ampliar territorios donde poder seguir manifestando esa potente y demoledora, aunque siempre bella por encima de todo, concepción visual suya. Stoker cuenta, a su salida a las salas, con el factor que supone el estar dirigida por un director que  posee un entregado público que le es fiel y aunque supone un film difícil, cuenta con muchos elementos fuertes para una audiencia más masiva, como el trío de estrellas protagonistas: una cada vez más consolidada Mia Wasikowska, un inquietante Matthew Goode y una Nicole Kidman, aferrándose ya a sólidos personajes secundarios en lo que se aventura su decadencia artística. Aunque los responsables de su distribución saben a la perfección que no manejan un producto convencional, de ahí su limitado estreno en Estados Unidos y sus pobres cifras finales, en España, donde se ocupa de esta tarea Fox, es de esperar que lo haga con una presencia en torno a los 80 cines. No está nada mal para un título que puede quedarse fácilmente en minoritario, pues el público no ha respondido convenientemente en USA, aunque la crítica se ha mostrado, por lo general, bastante entusiasta, como corroboran los artículos publicados en la británcia Empire o en el Chicago Sun-Times.


Por lo demás, Hollywood tiene el gusto de ofrecernos este fin de semana otro blockbuster dedicado a arrasar la taquilla. Se trata de Olympus Has Fallen (Objetivo: la Casa Blanca), el nuevo ejercicio de pirotecnia visual remezclado por el experto en cine de acción Antoine Fuqua, que nos cuenta el asalto de un comando norcoreano a la Casa Blanca que toma como rehenes al Presidente y a su equipo, lo que obligará al gobierno en funciones a tomar una única solución: introducir en la residencia presidencial a un antiguo agente del Servicio Secreto para que, él solito, acabe uno por uno con todos los terroristas y libere al denostado Presidente. Y no, no está protagonizada ni por Jean Claude Van Damme ni por Chuck Norris. Creo que es lo más flagrante de este título, el que posee un colosal reparto de estrellas entregadas a la causa patriotera y heróica, en el sentido más norteamericano del término, como son Gerard Butler, Aaron Eckhart, Morgan Freeman, Dylan McDermott, Ashley Judd, Radha Mitchell, Melissa Leo o una recuperada para el cine palomitero Angela Bassett. Nueva muestra de cómo el cine yanqui bucea de nuevo en la paranoia y el miedo a ser atacados dentro de nuestras propias fronteras, Objetivo: la Casa Blanca juega a ganar proponiendo un enorme espectáculo repleto de efectos especiales que no ha convencido en modo alguno a la crítica, como leemos en el New Yorker, el New York Post o el Wall Street Journal. Como suele ser habitual en este tipo de productos, la respuesta del público ha sido invariablemente contraria, recaudando en Estados Unidos unos excelentes 72,9 millones de € desde su estreno. 

El último título anglosajón que llega este fin de semana a las salas es The Imposter (El impostor), de Bart Layton, especie de documental cuya sinopsis es la siguiente: En junio de 1994, Nicholas Barclay, un niño tejano de 13 años, desapareció sin dejar rastro. Tres años después, se reciben noticias sorprendentes sobre el caso: el chico, que ha sido hallado en España, afirma que ha sido torturado por sus secuestradores. Tras la inicial alegría de la familia al recuperarlo, se plantea un problema inexplicable: ¿cómo es posible que el hijo rubio de los Barclay sea ahora moreno? La película ha ido obteniendo un enorme prestigio a través del circuito de festivales por donde ha ido viéndose y ha sabido enganchar público a su paso por las salas estadounidenses y británicas, países en los que ha encandilado a la prensa especializada, como demuestran las críticas recogidas en The Washington Post, en The New York Times o en The Hollywood Reporter. No habrá, por tanto, que dejar escapar este propuesta, distribuida en nuestro país por una gran conocedora de este tipo de productos, Avalon, contada, parece ser, a modo de thriller y con un final sorprendente.

Rebelde (War Witch), de Kim Nguyen, fue el film canadiense nominado al Oscar este año a la mejor película de habla no inglesa y que se estrena, ahora, en nuestro país de la mano de Good Films, después de su buen éxito en Estados Unidos. La película está contada a través de la voz y los ojos de Komana, una niña de catorce años, que le cuenta al hijo que crece dentro de ella la historia de su vida durante la guerra. Todo empezó cuando, a los doce años, fue secuestrada por el ejército rebelde y convertida en niña soldado. Dotada de un lirismo pavoroso y mostrando la violencia africana sin amarillismos de ninguna clase, Rebelde se descubre en una interesante propuesta, arriesgada y comprometida, para este fin de semana. Una película que, como es norma en todas las finalistas al Oscar en su categoría, ha puesto de acuerdo a toda la prensa de manera bastante positiva, como leemos en USA Today o en Los Angeles Times.

El último de los estrenos de la semana nos llega desde Italia y también se trata de una película dura, contada en estilo casi documental. Hablamos de Díaz: Non pulire questo sangue (Díaz: no limpiéis esta sangre) (2012), dirigida por Daniele Vicari, Una película basada en los hechos ocurridos en 2001, en Génova, durante la conferencia del G8. Aunque la ciudad se había blindado para recibir a los dirigentes de las potencias mundiales, un grupo de activistas, la mayoría estudiantes, se encerraron en la escuela Díaz y fueron desalojados brutalmente por la policía. Según denunció Amnistía Internacional, en Génova tuvo lugar la violación de los derechos humanos más grave desde la II Guerra Mundial (1939-1945). Jordi Costa, en su pertinente crítica en El País acusa a Vicari de poner en pie un "acercamiento sensacionalista, coral y lastrado por los trazos gruesos de la peor propaganda a la brutal represión policial". Puede estar en lo cierto Costa, pero también no lo es menos el que estamos ante una película del todo pertinente y muy necesaria debido a la crispación social que vivimos en la actualidad, reflejo de la valentía de una cinematografía de la que la española podría y debería tomar ejemplo rápido, al menos para comenzar a abordar temáticas y conflictos que afecten a la cúpula de poder imperante en nuestro país y al momento social que se vive en las calles.

Sin más, me despido hasta la semana que viene, recordándoos la urgente necesidad de que acudáis al cine más cercano (si es en Versión Original Subtitulada, mejor) y paséis por la taquilla (si es para ver Cine Español, mejor, si no, también me vale), que la cosa está muy mal, que el precio de las entradas anda por las nubes (yo lo sufro en mis carnes), pero que merece la pena recuperar una forma de ocio, casi un ritual, que de seguir así vamos a terminar perdiendo irremisiblemente.

¡¡¡Un saludos, Sinvergüenzas!!!

jueves, 2 de mayo de 2013

Estrellas para un cine invisible este mayo de 2013.

Nuevo mes para pocas estrellas. Con el palmarés del reciente Festival de Málaga Cine Español todavía fresco en la memoria de la gente, en mayo aterrizarán algunos de los títulos que han formado, de una u otra forma, parte de la primera gran cita del cine nacional del año, tratando de rentabilizar en su carrera comercial las impresiones vertidas durante tan importante semana para el sector. No obstante, las cintas españolas que se aventurarán este mes a hacerse un hueco en las salas son, mayoritariamente, minoritarias. Cintas pequeñas que, muy probablemente, pasarán inadvertidas para el gran público, a excepción de, quizás, la primera de ellas. De este modo, este mes de mayo se presenta, a priori, bastante desierto en lo que a poder de convocatoria en las taquillas se refiere. ¿Hablaremos en los mismos términos de la calidad global de las cintas?

La mula, anónima.

El morbo y la polémica preceden a la llegada a las salas de uno de los, comúnmente denominados, títulos malditos del cine contemporáneo. Maldito por los avatares presupuestarios y legales que afectaron primero a su rodaje, con enfrentamiento público entre su director primigenio, el británico Michael Radford, y la productora española Alejandra Frade y que tuvieron como consecuencia el abandono del proyecto, casi al final del rodaje, del primero, renegando desde ese mismo momento de la cinta (razón por la que a día de hoy llega a nosotros de manera "anónima"); y después a su calificación pertinente desde el ICAA, lo cual provocó el que La mula se haya pasado los dos últimos años aguardando una sentencia que determinase su libertad para ser distribuida con normalidad. Montada sin la supervisión estricta de su máximo creador (su director), La mula veía por fin la luz dentro de la Sección Oficial a concurso del pasado Festival de Málaga, de donde salió victoriosa al obtener el premio al mejor actor. Sorpresa mayúscula, en todos los sentidos, pues ahí donde todo el mundo esperaba encontrar otro gran título echado a perder (con el caso reciente de la también muy polémica Manolete (2008), de Menno Meyjes, aún en la cabeza), la opinión generalizada de los medios especializados ha sido inesperadamente positiva, lo cual genera aún mayor expectación ante su inminente llegada a las salas el próximo 10 de mayo. Esto y contrastar la cacareada madurez interpretativa de su protagonista, Mario Casas, flamante vencedor en Málaga, cuya presencia en la cabeza del cartel invita a pensar en una más que rentable carrera comercial, quizás la única destacada que se producirá a lo largo de este mes de mayo. A Casas le acompañan en el reparto María Valverde, Secun de la Rosa, Luis Callejo, Daniel Grao, Jesús Carroza y Eduardo Velasco, entre otros, dando forma así a uno de los estrenos más significativos del cine español en lo que llevamos de año que será difícil de juzgar desde un punto de vista crítico al tratarse de una cinta hecha con remiendos, donde han "metido mano" varios directores.


Mussolini va a morir, de Rafael Gordon.


También el 10 de mayo se producirá el estreno de la última película de Rafael Gordon (La reina Isabel en persona -2000-, Teresa, Teresa -2003-), cineasta a contracorriente y en modo alguno convencional, para el que hacer cine únicamente consiste en tener clara una idea y un actor. En el caso de Mussolini va a morir dos (y desconocidos): Miguel Torres y Julia Quintana. La película es una adaptación de la obra homónima escrita también por Gordon y explora las últimas horas que pasaron juntos el Duce y la que fuera su última amante, Claretta Petacci, antes de ser fusilados en 1945. Como en La reina Isabel en persona o en Teresa, Teresa, Gordon nos propone un ejercicio de aprehensión sobre una figura histórica, mundialmente conocida, para obligarnos a entablar una batalla ante el paradigma del ser humano, con el pretendidamente humanizado retrato del creador del fascismo en Italia. En palabras del mismo director: "Mussolini va a morir no refleja la imagen de un símbolo o de un monstruo, nos habla del pequeño Mussolini que todo humano lleva dentro. Conocer nuestro instinto carnita y primitivo es el propósito de la película. Es un relato del ser humano baja extrema presión". La película, que ya fue presentada en las candidaturas previas a la pasada edición de los Premios Goya, por lo que no formará parte de la presente competición de 2013, se prevé otro de los innumerables "estrenos fantasma" a los que, lamentablemente, estamos tan acostumbrados en nuestra cinematografía.


El cosmonauta, de Nicolás Alcalá.


Mucho hemos venido hablando últimamente del revolucionario sistema de financiación llamado crowdfunding, sobre todo desde el estreno en el Festival de Málaga de Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, a la postre una de las triunfadoras del palmarés. Pues bien, el próximo 14 de mayo se estrena, en los Cines Callao de Madrid, El cosmonauta, de Nicolás Alcalá, un largometraje que llega para revolucionar (o eso intentará) el sistema de recaudación, producción y distribución convencional del cine en el actualidad. Financiada a través del ya célebre micromecenazgo, con el que desde una mínima aportación (dos euros) cualquiera podía convertirse en productor de la película, el proyecto arrancó hace ahora cuatro años, en mayo de 2009 y desde entonces, ha conseguido nada menos que 245.454,75€ de un presupuesto final de 462.340,00€ (que incluye la pertinente subvención del ICAA), con algo más de 5.000 inversores. Todo ello gracias a una intensa y brillante campaña promocional repartida en varios frentes, redes sociales y blogs, en la que además se ofrecía la posibilidad a los espectadores y fans del proyecto de copiar y modificar contenidos que se subían siempre bajo licencia creative commons, lo que quiere decir que la película ha ampliado el concepto de copyright permitiendo que, con algunas condiciones, la cinta se distribuya libremente, se copie, se remezcle y modifique originando nuevas obras utilizando su material original. Pero las novedades no acaban ahí, y es que aparte de tener cerrada ya su proyección en ciudades como Madrid, Barcelona, Los Ángeles, Nueva York, Minneapolis, Moscú, Ginebra o Londres, el próximo 14 de mayo, además, se subirá la película a Internet, para su visionado gratuito, dentro del sistema innovador y revolucionario por el que han apostado. El lanzamiento en DVD y Blue-Ray, según han anunciado, se producirá días después con una edición de lujo a un precio realmente bajo (que rondará los diez euros para el DVD y los 12-14 para el Blue-Ray). Y, en televisión, donde han de esperar entre 12 y 36 meses para programar una película anteriormente estrenada en cine, con El cosmonauta, en cambio, podrán hacerlo desde el primer día, barajándose la posibilidad de retransmitir en directo y de forma sincronizada la proyección en Madrid de la película. Rodada en inglés y con actores desconocidos para el gran público, está enmarcada a finales de los años 60, en plena carrera espacial entre soviéticos y americanos, y nos cuenta la historia del primer cosmonauta ruso que llegó a la Luna, no consiguió regresar y se le dio por desaparecido en el espacio. Él, sin embargo, a través de fantasmales mensajes de radio, afirma que ha vuelto a la Tierra, pero que la ha encontrado vacía, sin un alma. Su irreal presencia y su voz irán destruyendo poco a poco el mundo de sus seres queridos.


La última isla, de Dácil Pérez de Guzmán.


Primer largometraje de la directora andaluza Dácil Pérez de Guzmán, La última isla llegará por fin a las salas comerciales el próximo 17 de mayo, tras ver retrasado su estreno durante varios meses (inicialmente previsto para finales del año pasado). Rodada a caballo entre Barcelona y la bellísima isla de El Hierro, producida por Fausto Producciones, Rainbow Videoproducciones y Sakai Films, cuenta la experiencia de Alicia, una niña mimada y egoísta loca por los videojuegos, a la que su madre decide mandar a una isla donde vive la vieja tía Belinda. Sin agua corriente ni electricidad, junto al mar y al pie de un volcán, Alicia teme que las vacaciones sean un muermo. Por añadidura, se rumorea que su tía es bruja, que hay un hombre que persigue dragones y dos niños muy raros, así como que algo extraño y magnético emana de la montaña. ¿Será Alicia capaz de sumergirse en el misterioso mundo de la isla? Los secretos y la magia están a la vuelta de la esquina. Film de marcado tono familiar, protagonizado por la niña Carmen Sánchez, conocida en la pequeña pantalla por sus trabajos en series de todo tipo, desde El internado hasta Acusados, cuenta con el apoyo en el reparto de un nutrido grupo de veteranos y sugerentes secundarios, de la talla de Julieta Serrano, Antonio Dechent o Eduardo Velasco, que con ésta suma su segunda película de estreno en cines este mes de mayo. Por desgracia, su inminente llegada a las salas no está levantando una excesiva expectación, lo que hace prever que estamos ante otro estreno, injustamente, limitado de nuestra cinematografía. Quizás, si su distribuidora hubiera sido más sagaz, el fijar la llegada a las salas de un producto fácilmente vendible para el consumo familiar en unas fechas coincidentes con alguna época vacacional (¿la pasada Semana Santa?) y no en un momento tan poco propicio como el aletargado mes de mayo, cinematográficamente hablando, a lo mejor le hubiera garantizado una más que digna vida comercial.


Chaika, de Miguel Ángel Jiménez.


Atípica co-producción entre España, Georgia y Rusia, segundo largometraje de Miguel Ángel Jiménez tras su ópera prima Ori (2009), bastante bien recibida por la prensa especializada en el Festival de San Sebastián. Chaika es una historia de amor entre una prostituta y un marineno perdedor, reconstruida entre dos largas estaciones; el eterno invierno de Siberia y el verano en las polvorientas estepas de Kazajistan. El joven Tursyn regresa a casa para enfrentarse a lo que queda de su familia: un viejo nómada a punto de morir y un padre náufrago. Los dos harán emerger los vagos recuerdos que Tursyn tiene de su madre. Chaika es la aventura de unir esos recuerdos que la vida ha dejado dispersos en los páramos más recónditos de la tierra, casi en el fin del mundo. Suena a cine difícil, complejo y, desgraciadamente, también minoritario, lo que convierte a Chaika en otro de los títulos que, muy probablemente, conocerán una efímera carrera comercial, avalada por una casi inexistente presencia en los medios de comunicación, lo que podría provocar el que pasase completamente desapercibida y quedase condenada al olvido. Un reparto eminentemente georgiano, por consiguiente, absolutamente desconocido aquí, fomenta el grado de invisibilidad de la película a su llegada a los cines el próximo 24 de mayo.


La Estrella, de Alberto Aranda.


Basada en la novela homónima de la autora Belén Carmona, que además es coautora del guión del filme, narra la historia de Estrella, una mujer alegre, positiva, y demasiado generosa con los que la rodean. Junto a Salva, su novio de toda la vida, y a Trini, su amiga del alma, aparenta una felicidad que no es tal. Estrella cuida de todos... menos de ella. Y es que Estrella se ha olvidado de sí misma. Pero nuestra Estrella tiene duende, para el flamenco y para la vida, y pronto descubrirá que ella también tiene derecho a ser feliz. Ópera prima del habitual productor, La Estrella llegará a las salas el próximo 24 de mayo, avalada por los buenos comentarios suscitados en el pasado Festival de Málaga, en donde fue proyectada dentro de la sección no competitiva Málaga Premiere. No obstante, su mayor gancho de cara a la taquilla es el duelo interpretativo que parecen lidiar sus dos protagonistas femeninas: Ingrid Rubio, en lo que parece una formidable vuelta a los protagonistas cinematográficos, y Carmen Machi, en un papel más dramático de lo que nos tiene acostumbrados en su trayectoria cinematográfica. Las acompañan Marc Clotet, Carlos Blanco y Fele Martínez, también recuperado para la gran pantalla. Esperemos que el concurso de Rubio y, sobre todo, Machi, propicie a La Estrella una distribución mínimamente normalizada.


Fill de Caín (Hijo de Caín), de Jesús Monllaó Plana.


Ópera prima de su director, presentada dentro de la Sección Oficial del Festival de Málaga, donde ganó el Premio ASECAN a la mejor ópera prima, Hijo de Caín es un thriller sobre Nico Albert, un adolescente de carácter muy peculiar, inteligencia excepcional y una única obsesión: el ajedrez. Carlos y Coral, preocupados por la extraña actitud de su hijo, deciden contratar al psicólogo infantil Julio Beltrán. A través de la terapia y de la afición común al ajedrez, Julio se adentrará en el inquietante mundo de Nico y en las complejas relaciones de esta familia aparentemente normal. Descubrir la verdad a tiempo será la única opción para evitar que la esencia del mal acabe dominando sus vidas. Saludada con división de opiniones a su paso por el festival, está claro que estamos ante una cinta de género, parece ser que bastante bien construida en su aparato formal, aunque bastante previsible en el narrativo. Obtendrá adeptos en su estreno el próximo 31 de mayo, sobre todo entre los amantes del género y, más que nada, por tener a la cabeza del reparto al experimentado y siempre estupendo Jose Coronado, además en uno de sus siempre bien resueltos papeles oscuros y severos. A Coronado le acompañan esta vez Julio Manrique, María Molins (¡atentos, porque se dice que es la sorpresa de la cinta!), el veterano y mítico Jack Taylor y el niño David Solans, protagonista definitivo de la cinta. Rodada en catalán y español, tememos que su distribución se haga únicamente en su versión doblada íntegramente en castellano, lo que restaría puntos a una película que se presiente, por lo menos, interesante.


jueves, 11 de abril de 2013

De cómo a Mario Casas casi le dejan sin "La mula"

Como todos los que seguís diariamente actoresSinVergüenza o estáis al tanto de la actualidad cinematográfica (española) sabéis, el ya confirmado estreno de La mula significa todo un acontecimiento para la cinematografía patria, porque termina así un auténtico calvario. Su distribuidora, Wanda Vision ha hecho público por fin su tráiler. A priori, lo que vemos, ni pinta mal ni pinta bien. El trabajo en la reconstrucción histórica es notable, eso sí salta a la vista. Pero tampoco esto es una novedad, porque nuestro cine, si algo sabe hacer bien, es ambientar las historias que transcurren en ese período convulso y gris de nuestro pasado llamado Guerra Civil, porque nadie puede decir que no hayamos visitado el tema. La mula, un nuevo acercamiento a aquélla maldita contienda, esta vez en clave de humor y con la dosis de prestigio que da el estar basada en una novela, esta vez debida a Juan Eslava Galán, llegará a las salas comerciales, después de llevar casi dos años terminada, el próximo 10 de mayo, tras competir por la preciada Biznaga de Oro del 16º Festival de Málaga Cine Español, pero lo hará sin autor.


La película, que contaba con todos los ingredientes para convertirse en una de las grandes producciones de nuestro cine (director de prestigio, Michael Radford, historia de amor en contexto bélico, una pareja de actores de gran éxito como protagonistas: Mario Casas y María Valverde), ha acabado engrosando la lista de Films Malditos de la historia del cine español. Y todo por culpa del dinero. ¡Ay, poderoso caballero! Los problemas surgieron ya al principio de la puesta en marcha del proyecto, una co-producción entre España (a través de Gheko Films), Irlanda (Subotica) y Reino Unido (Workhouse, cuyo administrador es Michael Radford, el director de la película). Ya al inicio, las compañías anglosajonas no aportaron todo el capital que debían para la financiación de la película y que obtendrían a partir de las específicas subvenciones de sus respectivos países -el UK Film Council, el organismo público del cine británico, tenía a fecha de 2011 1,5 millones de euros reservados a la película- y aquí comenzaron las diferentes versiones. Según los españoles, los extranjeros no cumplieron con su parte del contrato y, para colmo, Radford comenzó a pedirle dinero a la responsable de Gheko Films, Alejandra Frade, para poder seguir trabajando en la película. Según Radford, fueron los españoles los que se negaron a firmar ningún contrato que no les beneficiara directamente a ellos, por lo que las subvenciones irlandesa y británica jamás llegaron. Sólo la de Eurimages, el fondo de la Unión Europea para co-producciones cinematográficas.

Valverde y Casas junto a Radford en la presentación a la prensa del rodaje en julio de 2009.

En medio de este caos por conseguir la financiación necesaria, la pre-producción de la pelicula se alargó tanto que se cayó del proyecto el actor que encarnaría el papel protagonista: Óscar Jaenada (finalmente, sustituido por el definitivo Mario Casas). Entonces se produjeron las tensiones durante el rodaje. Según Radford, que había hasta aprendido español para escribir un guión de la película él mismo, prácticamente todo el equipo español de La mula recibió sus honorarios religiosamente, mientras que el británico no. Según Frade, Radford mentía y le debía a Gheko la cantidad total de 250.000 euros, la deuda de los préstamos.

Por otro lado, Frade, que impuso una querella contra Radford por calumnias, denunció también a Ignasi Guardans, entonces director del ICAA (el Instituto de Cine, dependiente del Ministerio de Cultura) por prevaricación, cohecho y tráfico de influencias. La productora española asegura que tanto él, como los directores del UKFC y del IFB (Irlanda) conspiraron contra la película, hasta el punto de que el ICAA le negó la calificación (y, por lo tanto, su posible distribución) debido a que Michael Radford se había negado a firmarla como una obra suya. Y es que, Radford había abandonado el rodaje de la película a poco más de una semana de finalizar el mismo. Según Frade, debido a que ella no había querido firmarle una cesión casi total de los derechos de la película. Ante semejante situación, Frade, contrató al publicista de origen francés Sebastián Grousset para que terminara la película.


Para más inri, justo cuando un juez español había sobreseído el caso, otro británico, a petición de Radford, prohibió la proyección del filme como medida cautelar. Sin embargo, y aún no estando calificada por el ICAA, la productora Gheko Films hizo un montaje de la película y a punto estuvo de presentarla en la Mostra de Valencia del año 2011. Para quienes vieron aquél montaje, La mula era una película plana y en exceso publicitaria, algo bastante distinto a lo que hubiera hecho un director responsable de películas de la categoría de 1984 (1984) o Il postino (El cartero -y Pablo Neruda-) (1994). Nuevo tema de debate a la mesa, porque Frade insistió en que la cinta se montó siguiendo las instrucciones precisas que había dejado el cineasta antes de su salida del proyecto.

Cuando parecía que estaba todo perdido, tras tres años desde el final del rodaje, el Juzgado Central Contencioso y Administrativo nº11 de Madrid acabó dando la razón a Frade, considerando "española" a todos los efectos la película y ratificando su clasificación por edad, desestimando de este modo el concepto de "lesividad" alegado por la Administración (ICAA) para anular la clasificación de la película y su declaración de nacionalidad. Así, desde el pasado mes de nomiembre de 2012, Gheko Films tiene libertad absoluta para estrenar La mula, aunque ello conlleve hacerlo sin un director otorgándole su autoría.


De momento, han conseguido colarla en la Sección Oficial del Festival de Málaga, donde, de rascar algún premio del palmarés, tendrá más asegurado que nunca un buen rendimiento en taquilla que ya tenía más que garantizado. Y no sólo por estar protagonizada por la pareja de moda del cine español, sino por el morbo que ha generado tanto embrollo judicial. Obviando esto, ¿podremos valorar la película como tal o tendremos que ser, hasta cierto punto, más permisivos tras conocer todos los vaivenes por los que ha pasado hasta verse estrenada? La respuesta, el 10 de mayo en las salas. Para mis queridos paisanos malagueños, el viernes 26 de abril, como indica la programación oficial del Festival. Mientras llegan ambas citas, ya podemos hacernos una ligera idea de cómo será La mula.


martes, 9 de abril de 2013

16º Festival de Málaga Cine Español: Sección Oficial al completo.


No sé muy bien dónde había leído que la última película, de próximo estreno a finales de este mes, de Isabel Coixet, Ayer no termina nunca, inauguraría el próximo 16º Festival de Málaga Cine Español dentro de la Sección Oficial, pero fuera de concurso. Hecha pública ya toda la programación de dicho certamen, he de manifestar mi sentido mea culpa ante la falsedad de dicha afirmación. Porque sí, la película inaugurará el festival en la Sección Oficial, pero, eso sí, a concurso. Lo que invita a pensar que, muy probablemente, Ayer no termina nunca formará parte del palmarés definitivo de una edición donde se darán cita algunos de los títulos más esperados del futuro próximo de nuestro cine, rivalizando en peso mediático con otros, no por menos esperados menos destacables, que pugnan por sobresalir favorablemente en una cita anual que sirve de baremo sustancioso para lo que vendrá a ser la producción cinematográfica española del presente año 2013. Veteranos realizadores como Coixet, Daniel Calparsoro, Gracia Querejeta o el argentino Alberto Lecchi se medirán con otros tantos jóvenes debutantes en esto de las tareas de dirección de largometrajes, dentro de un marco de un Festival que, un año más, vuelve a apostar fuerte por el ensalzamiento y la promoción de las óperas primas. Veremos cómo reciben los críticos las nuevas apuestas que se han seleccionado para competir por la Biznaga de Oro desde el 20 al 27 de abril.

El amor no es lo que era, de Gabriel Ochoa.

Entre el aluvión de óperas primas que se darán cita en la capital andaluza destaca, por su generoso y atractivo reparto, la comedia coral de Gabriel Ochoa, El amor no es lo que era, con Aida Folch, Alberto San Juan, Jose Coronado, Petra Martínez o Blanca Romero entre sus protagonistas. Su principal problema a la hora de resultar galardonada es su proyección, dentro de la programación, en el último día de concurso. 



Casting, de Jorge Naranjo.

Todo lo contrario le ocurre a Casting, de Jorge Naranjo, programado su pase el segundo día del festival, lo que de responder a las expectativas, esta pequeña película sobre la relación que se establece entre dos jóvenes actores a lo largo de un casting, podría impresionar favorablemente al Jurado. Eso y el concurso de un plantel de jóvenes y prometedores actores, cuyos personajes se llaman igual que ellos en la realidad, en un curioso juego entre realidad y ficción, y donde destacarán, seguro, su pareja protagonista: Javier López y la guapa Esther Rivas.



Hijo de Caín, de Jesús Monllaó.

Hijo de Caín, el debut de Jesús Monllaó, llama la atención por la poderosa presencia protagonista de Jose Coronado (Premio Málaga-Sur de esta edición) y por el sabor a thriller psicológico que sobrevuelan a las primeras imágenes que nos han llegado de la película.




Somos gente honrada, de Alejandro Marzoa.

Producida por El Terrat, se trata de una comedia de enredo en torno a un alijo de cocaína y que se alza ya en la gran favorita al tan preciado Premio del Público del festival, siempre tan agradecido, decantado hacia  propuestas adscritas a este género. Jugará sus mejores cartas gracias al socorrido concurso cómico de su pareja protagonista, los televisivos Paco Tous y Miguel de Lira, secundados por los guapos Unax Ugalde y Manuela Vellés.


Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet.

Como indicábamos al principio, la película de Coixet parte con clara ventaja de cara al palmarés final de esta 16ª edición y es que las buenas críticas recibidas tras su presentación internacional en el pasado Festival de Berlín nos predisponen a pensar que nos encontramos ante otra de esas piezas intimistas y sensibles de la directora catalana. Suyos parecen, a todas luces, los premios interpretativos de este año, que recaerían en unos ensalzados trabajos de Javier Cámara y Candela Peña, repitiendo la jugada que ya protagonizaron con éxito tras vencer en el mismo certamen con la película Torremolinos 73 (2003), de Pablo Berger.


15 años y un día, de Gracia Querejeta.

Muchos puntos de figurar vencedora tiene también esta película, que promete otra vuelta de tuerca más a los temas que más preocupan a su experimentada y sensible realizadora, siempre con la institución familiar en el punto de mira. Por lo que apreciamos, no faltan a priori favoritos a los Biznagas de Plata interpretativas, teniendo también muchos puntos a su favor los protagonistas de 15 años y un día, un recuperado para el cine Tito Valverde y la siempre estupenda Maribel Verdú. Señalar, por último, que Querejeta ya triunfó en Málaga hace unos años con Héctor (2004), alzándose con la Biznaga de Oro del Festival.


Sola contigo, de Alberto Lecchi.

También tiene posibilidades de resultar premiada Sola contigo, la película de Lecchi de la que ya hablamos en un artículo aparte a razón del estreno de su tráiler, que posee entre sus fuertes el protagonismo absoluto de una Ariadna Gil, por fortuna, recuperada para el cine español. La película, programada para el penúltimo día del festival, es un thriller sustentado sobre los hombros de una Gil a la que secunda el argentino Leonardo Sbaraglia.


Combustión, de Daniel Calparsoro.

Siendo sinceros, la participación de Combustión, la cinta de Calparsoro, parece responder a las necesidades de cumplir con el compromiso de programar películas apoyadas por la productora cinematográfica del grupo Antena 3, por algo es uno de los patrocinadores oficiales del certamen. A simple vista, Combustión no parece tener mucho que rascar en el palmarés final.



Diamantes negros, de Miguel Alcantud.

El televisivo Miguel Alcantud, que ya presentó en Málaga hace unos años Anastezsi (2007) sin llamar una especial atención, volverá a intentarlo este 2013 gracias a Diamantes negros, que narra el encontronazo con la realidad de las jóvenes promesas del fútbol traídas de África y que cuenta en el reparto con las presencias secundarias de Carlos Bardem y Guillermo Toledo. 



Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen.

Otro viejo conocido del certamen es Rodrigo Sorogoyen, que hace unos años presentó en Málaga su ópera prima 8 citas (2008), co-dirigida junto a Peris Romano, y que ahora presenta Stockholm, cinta de bajo presupuesto, una de las primeras películas españolas financiadas a través del sistema de microdonaciones (crowdfunding), de corte psicológico y gracias a la que también podría sonar fuerte para los premios de interpretación su joven y atractiva pareja protagonista: Javier Pereira y Aura Garrido.


Inevitable, de Jorge Algora.


El director de El niño de barro (2007), trae a Málaga Inevitable, un drama sentimental protagonizado por una pareja de inmensos actores como Federico Luppi y Dario Grandinetti, sobre una pareja perfecta, aparentemente perfecta, que entra en crisis cuando muere un compañero de trabajo de él, tras la que buscará refugio en las teorías de un famoso escritor, que le llevarán a buscar la auténtica pasión de su vida. Tanto Luppi como Grandinetti también poseen muchas opciones de cara al premio al mejor actor.



La mula.

El último de los films a competición es La mula, película ambientada en la Guerra Civil, contada a modo de comedia y protagonizada por la pareja de moda en el cine español, Mario Casas y María Valverde. La película, cuya casi totalidad la dirigió el británico Michael Radford, tras los muchos problemas con los que contó en su rodaje y en su fase de post-producción, con juicios de por medio entre sus diversos productores españoles y anglosajones, llega al festival sin autoría, debido a la tácita renuncia de Radford de firmarla.


Todas las mujeres, de Mariano Barroso.

Por último, participa en la Sección Oficial , aunque fuera de concurso (esta sí) Todas las mujeres, donde el actor Eduard Fernández dará vida a un veterinario que se enfrenta a todas las mujeres que han significado algo en su vida y que cuenta con la presencia de Michelle Jenner, Petra Martínez y Nathalie Poza y cuya presencia fuera de concurso lamentamos, enormemente, pues impide que Fernández pueda aspirar a ganar una nueva Biznaga de Plata al mejor actor.


Hasta aquí, el avance de los títulos de tan sugestiva Sección Oficial, muchos menos de los presentes en anteriores ediciones (¡la crisis!). En los próximos días, además de ir desgranando poco a poco algunas de estas cintas, cuando ya vayan haciéndose públicos sus respectivos tráilers, también haremos un recorrido por algunas de las secciones paralelas del 16º Festival de Málaga Cine Español, como la siempre interesante ZonaZine o la recién creada, y no competitiva, Málaga Premiere. Mientras tanto, nos toca mordernos las uñas por la impaciencia de que comience un festival que promete plasmar una mirada marcadamente social al presente cinematográfico nacional.