Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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martes, 21 de enero de 2014

Quiniela Premios Goya 2014: Ganadora Mejor Actriz Revelación.


En la categoría relativa a la mejor actriz revelación está claro que se cumplieron casi al cien por cien todas nuestras previsiones y que el presumible reparto de votos entre las dos candidatas que propusieron los responsables de La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, la película con mayor número de nominaciones a estos Goya, es el más que probable causante de que ni Sandra Martín ni Arantxa Martí, ambas favoritas en todas las quinielas, se hayan colado entre las cuatro finalistas. La división de votos entre la una y la otra ha dado alas a las opciones de otra de nuestras favoritas, configurando un cuarteto de candidatas altamente sugestivo y en el que, para no faltar a la tradición, también figura nominada una ilustre veterana. Y, como dato anecdótico, es preciso señalar que Andalucía copa el grueso de las nominaciones en esta categoría, pues nada menos que tres de las finalistas nacieron en esta Comunidad Autónoma, siendo la última nominada de procedencia extranjera.

Belén López, por 15 años y un día.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: Medallas del CEC (Nom.), ASECAN (Premio).


Con posibilidades más bien remotas en la categoría secundaria, dada la alta tasa de contendientes de esta edición (entre ellas, dos destacadas compañeras de reparto), los productores de la película de Gracia Querejeta hicieron bien en proponer la candidatura de esta sevillana como revelación, instaurando de este modo a la actriz como una de las más firmes candidatas. Desde que debutara con un pequeño papel en Yerma (1998), de Pilar Távora, López ha venido fraguando una extensa y ascendente trayectoria, principalmente inclinada hacia su labor en la televisión y sobre las tablas, aunque logró una nominación al Premio de la Unión de Actores en la categoría revelación por la película La distancia (2006), de Iñaki Dorronsoro, nominación que debía haberse materializado también en los Goya. No obstante, con 15 años y un día y ocho años después, Belén López ha logrado por fin la nominación que ya entonces merecía. ¿Se puede decir por ello que parte como la gran favorita al premio? Creemos que no, a pesar de contar con el aval que supone el representar en la categoría a la película seleccionada para los Oscar por la misma Academia. No obstante, la intérprete carga con el personaje menos descrito de toda la función, aunque se imponga pronto en uno de los motores de la misma, inyectando a sus intervenciones un hálito de vida indispensable para sacar al personaje del plano lineal en el que podría haberse quedado e insuflarle un emotivo y sensible subtexto que refuerzan y justifican el carácter distante y varonil de su rol. Sin embargo, nos tememos que como ocurrió hace unos años con el caso de Ana Wagener (nominada a mejor actriz revelación en 2007 por El patio de mi cárcel), a Belén López le ha salido una dura competencia.

Olimpia Melinte, por Caníbal.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: Medallas del CEC (Nom.).


Favorita indiscutible a ser una de las cuatro finalistas, con toda la prensa puesta a sus pies ya en el Festival de San Sebastián, esta actriz rumana posee una breve pero fulgurante filmografía en su país, cuyo gran punto de inflexión ha sido su protagonismo en la película de Manuel Martín Cuenca y su excelente acogida internacional. Su presencia entre las cuatro nominadas dice mucho a favor de la Academia, pues la actriz, en doble papel, logra dar forma a un trabajo sensitivo y verdaderamente emotivo, que sin perder ni un ápice de frescura, se alza como una de las grandes actuaciones femeninas del año, modélica y sumamente medida y contenida, admirable ya no sólo por su exquisito acabado final, sino también por mostrar sin tapujos, desde escuetas premisas, las personalidades antitéticas de sus dos roles: Alexandra y Nina, teniendo que engordar hasta 10 kilos para encarnar al segundo. Sin embargo, su condición de "actriz extranjera" jugará en contra de sus posibilidades de cara al premio final, eso y que, mucho nos tememos, Caníbal, con sus 8 nominaciones, va a terminar siendo una de las películas que peor paradas salgan del reparto de cabezones, después de la toma de ventaja adquirida por La herida, de Fernando Franco, con su triunfo en los pasados Premios Forqué a la cabeza.

Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: Medallas del CEC (Nom.), Premios Feroz (Nom. Sec.), ASECAN (Nom.).


La segunda andaluza candidata al Goya revelación es, de lejos, la más clara favorita a hacerse finalmente con el premio. Con presencia en casi la práctica totalidad del metraje de la última película de David Trueba, el extraordinario encanto y la luz delicada que aporta a toda la cinta son signos ineludibles de que nos encontramos ante una de las más eficaces y recordadas revelaciones del año, por el título que además supone su debut en la gran pantalla. En Vivir es fácil con los ojos cerrados la joven intérprete brilla muy especialmente a través de la ejecución candorosa que efectúa de su personaje, sonando en cada una de sus réplicas conmovedoramente auténtica, rezumando una belleza templada y delicada que redunda en el exquisito alcance de la vertiente dramática de su intervención. Es el suyo también, uno de los trabajos femeninos más redondos de los vistos en una pantalla de cine este año, por la facilidad manifiesta que posee la actriz para, literalmente, enamorar a la cámara. Todo esto y que Natalia de Molina figura candidata también a prácticamente todos los premios interpretativos del año la convierten en la favorita.

María Morales, por Todas las mujeres.
1 Nom/0 Prem. PALMARÉS PREVIO: 0 Noms.


Es a ella a la que, claramente, ha beneficiado el reparto de votos acontecido entre las candidaturas de las dos actrices presentadas por La gran familia española, película dirigida precisamente por el director que le ofreció su más clara oportunidad de éxito en los Goya gracias a su papel en Gordos (2009), por la que ya podría haber aspirado en esta misma categoría. Fogueada desde entonces principalmente en la televisión (de hecho, actualmente es compañera de la también nominada Belén López en el culebrón Amar es para siempre, de Antena 3), esta cordobesa corría el riesgo de quedarse fuera de las nominaciones ya no sólo por la condición de favoritas que regentaban las chicas de La gran familia española, sino también porque otros trabajos femeninos de su misma cinta llamaran la atención de manera más significativa. Ratificada, muy acertadamente, por los productores de la cinta en esta categoría y no en la de secundaria, Morales significa una muy buena alternativa para componer el cuarteto finalista y es que la actriz aporta contundencia y severidad a Todas las mujeres, de Mariano Barroso, resultando estupenda en su participación frente a la absurda pretensión de su oponente masculino, un esplendoroso Eduard Fernández ante el que la actriz ni se amilana ni se ensombrece, dando como resultado un magnífico y sentido duelo interpretativo colmado de reproches. Podría significar un justo Goya revelación, pero su brevedad en la cinta, unido al hecho de que sea la única de las cuatro contendientes que no figura candidata a otros premios del año, nos instan a pensar que no lo tendrá fácil. No obstante, los muchos votos de los académicos que seguro recibirá Fernández podrían arrastrar a Morales hacia la victoria.

Debería ganar: Olimpia Melinte, por Caníbal.
Ganará: Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

martes, 17 de diciembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (V): Mejor Actriz Revelación.

A menos de un mes de conocer la definitiva lista de nominadas, hacemos público nuestro último ránking de favoritas al Goya en la categoría de mejor actriz revelación, que se ha visto bastante alterado con respecto al publicado en el pasado mes de noviembre debido al anuncio, por parte de la Academia, de las candidatas propuestas por los productores de las cintas, incluyéndose en este apartado a alguna que otra actriz que valorábamos con posibilidades en otras categorías interpretativas. Pero también al revés, pues algún que otro trabajo que hubiera sonado con opciones como revelación, ha sido finalmente propuesto como secundario o principal, perdiendo con ello sus actrices cualquier posibilidad de ser finalmente nominadas. Eso y que, tras el visionado de la plana mayor de la producción del año, muchas de las posibles han perdido relevancia debido al poco logrado alcance de su trabajo (léase el caso de Ella Kweku en Ismael).

1. Roser Camì, por La por (El miedo).
2. Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
3. Olimpia Melinte, por Caníbal.
4. Bárbara Santa Cruz, por 3 bodas de más Barcelona, nit d'estiu.
5. Belén López, por 15 años y un día.
6. Arantxa Martí, por La gran familia española.
7. Sandra Martín, por La gran familia española.
8. Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita.
9. María Morales, por Todas las mujeres.
10. Elisa Mouliaá, por Al final todos mueren.
11. Marisol Membrillo, por Somos gente honrada.
12. Rut Santamaría, por 10.000 noches en ninguna parte.
13. María Castro, por Combustión.

Como en su equivalente masculina, La por (El miedo), de Jordi Cadena, ofrece una de las que, con mayor justicia, debería entrar a formar parte del cuarteto finalista en esta categoría. Aunque la competencia sea dura y la película haya pasado prácticamente desapercibida (tanto para el gran público como para la crítica), Roser Camí merece aspirar al Goya por marcarse uno de los trabajos más redondos vistos en nuestro cine este año. Un trabajo que duele mirar, como esa madre literalmente anulada que ha asumido, con no poco estoicismo, la presencia en su cuerpo de los moratones, que se resiste a rebelarse y se conforma con seguir viviendo por inercia. En su piel, Camí ejemplifica el absentismo de voluntad propia en su rol, ejecutando con notable delicadeza el ensimismado automatismo de su personaje, dando de sí un trabajo riguroso y templado, que termina por romperse en un convulsivo y desgarrador clímax dramático.



A pesar de Camí, Natalia de Molina sigue presentándose como la gran favorita al Goya a la mejor actriz revelación del año gracias a Vivir es fácil con los ojos cerrados, sobre todo por el extraordinario encanto y la luz delicada que su presencia aporta a toda la película de David Trueba, donde la intérprete brilla muy especialmente a través de la ejecución candorosa que efectúa de su personaje, sonando en cada una de sus réplicas conmovedoramente auténtica, rezumando una belleza templada y delicada que redunda en el exquisito alcance de la vertiente dramática de su intervención. Es el suyo, uno de los trabajos femeninos más redondos de los vistos también en una pantalla de cine este año. Eso y que su película parte en claras condiciones de ser una de las favoritas en las categorías más importantes, lo que nos invita a pensar que su presencia entre las cuatro finalistas está más que asegurada, a lo que contribuye su reciente nominación como actriz de reparto a la primera edición de los Premios Feroz.


Su condición de "actriz extranjera" lleva a la rumana Olimpia Melinte a partir con cierta desventaja en la carrera por este Goya gracias a Caníbal, la magnífica película de Manuel Martín Cuenca. La actriz, que en doble papel logra dar forma a un trabajo sensitivo y verdaderamente emotivo, que sin perder ni un ápice de frescura, se alza como una de las grandes actuaciones femeninas del año, modélica y sumamente medida y contenida, ha recibido excelentes críticas por su trabajo desde que la cinta se proyectase en San Sebastián. Además, cuenta con el aval de poseer la condición de protagonista femenina en una de las películas que, a buen seguro, acumulará mayor número de candidaturas.


El reciente éxito en taquilla de 3 bodas de más, de Javier Ruiz Caldera, unido a la rendición absoluta de la crítica ante su breve pero desternillante trabajo, ejemplificada por su nominación como actriz de reparto a los Premios Feroz, que otorga la crítica española, nos invitan a pensar en Bárbara Santa Cruz como una fuerte contendiente en este apartado. Y no sólo por la tronchante malicia que exhibe en tan divertida comedia, sino también merece un puesto de honor entre las favoritas al Goya de este año, por significar lo mejor del desequilibrado reparto coral de la endeble Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden, donde dota a su personaje (y a su historia) de un componente diferenciador: una más que agradecida autoironía, plasmada gracias a la sutil y soslayada vis cómica con la que afronta la práctica totalidad de su participación. La buena acogida comercial de ambas cintas podría jugar a su favor y, teniendo en cuenta que se haya propuesta al premio por un tercer trabajo más (Ilusión, de Daniel Castro), nadie debe poner en duda que estamos ante una de las más claras revelaciones femeninas del año.


La veterana Belén López perdía posiciones de manera imparable en la categoría secundaria, allí donde la ubicábamos al inicio de esta particular carrera a los premios Goya. Sin embargo, los productores de 15 años y un día optaron por proponer su trabajo como revelación, consiguiendo con ello instaurar a la actriz como una de las favoritas indiscutibles en esta terna. Y es que figurar en el reparto de la película seleccionada para los Oscar refuerza las opciones de Belén López, que dependen de si 15 años y un día se posiciona como una de las películas más nominadas, lo que sin duda la beneficiaría. Apechugando con el personaje menos descrito de toda la función, la sevillana se impone pronto en uno de los motores de la misma, inyectando a sus intervenciones un hálito de vida indispensable para sacar al personaje del plano lineal en el que podría haber quedado e insuflarle un emotivo y sensible subtexto que refuerzan y justifican el carácter distante y varonil de su rol.



Las chicas de La gran familia española, de Daniel Sánchez ArévaloSandra Martín y Arantxa Martí, abandonan las primeras posiciones de este ránking, pero siguen teniendo opciones de colarse en la terna final por el Goya al trabajar en una de las películas que, probablemente, más cantidad de votos acumulen. La gran familia española es una de las cintas que más ha gustado a los académicos este año, lo sabemos por su inclusión entre las cuatro pre-seleccionadas para representarnos a los Oscar, lo que mantiene tanto a Martín como a Martí en una posición bastante privilegiada en la carrera por el Goya. No obstante, la una competirá contra la otra y esta división de votos podría restarles puntos a ambas.



El Premio a la mejor actriz en la Sección Zonazine del Festival de Málaga ya nos predisponía a pensar en las posibilidades de Virginia Rodríguez de cara a una nominación al Goya a la mejor actriz revelación. Una vez vista Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, no cabe duda de que su actuación es una de las que merecería llegar a la final. Sobre todo por tirar por la borda el arquetipo de heroína presente siempre en este tipo de películas y regalarnos una actuación cargada de ironía, compacta y precisa, efectuando un divertido retrato de un personaje que podría tacharse fácilmente de arpía. La casi invisible distribución de la película a su llegada a las salas juega a la contra de sus posibilidades reales, no obstante, los académicos siempre gustan de dar la sorpresa incluyendo producciones de tan bajo presupuesto como ésta entre las nominadas.


Escasa distribución ha tenido también Todas las mujeres, de Mariano Barroso, la película por la que María Morales vuelve a sonar fuerte en las quinielas a la mejor actriz revelación (ya sonó su nombre hace varias temporadas cuando participó en Gordos, de Sánchez Arévalo). Como en aquella ocasión, corre el riesgo de quedarse fuera precisamente porque otros trabajos femeninos de su misma cinta llamen la atención. Ratificada, muy acertadamente, por los productores de la cinta en esta categoría y no en la de secundaria, Morales significa una muy buena alternativa para componer el cuarteto finalista y es que la actriz aporta contundencia y severidad, resultando estupenda en su participación frente a la absurda pretensión de su oponente masculino.


Con pocas opciones, para qué nos vamos a engañar, parte Elisa Mouliaá por su trabajo en uno de los cortometrajes que conforman Al final todos mueren, concretamente el dirigido por David Galán Galindo. Sin embargo, no podemos pasar la oportunidad de señalarla como una de nuestras indiscutibles favoritas, por el inabarcable encanto con el que lleva a cabo toda su intervención y por el fresco y socarrón sentido del humor que desprende desde la pantalla como esa joven a punto de dar a luz, minutos antes del choque de un meteorito contra La Tierra. Su química con su compañero de función no puede ser más irresistible, siendo su trabajo uno de los alicientes primordiales de la cinta.


Actriz cordobesa de larga trayectoria en televisión, a Marisol Membrillo le ha tocado este año el premio gordo con su papel en Somos gente honrada, de Alejandro Marzoa, donde podía lucir a sus anchas el magnífico temple dramático que la caracteriza. Con una sobresaliente capacidad para comunicar cualquier pequeño detalle de su personaje, Membrillo se pasa toda la película robando planos sin despeinarse, razón más que suficiente como para que la Academia valore como es debido la categoría de esta actriz, aunque el estreno de la cinta queda ya lejos en la memoria de los votantes y, para más inri, las nuevas incorporaciones a este ránking la han hecho perder bastantes posiciones.


El artificio presentado por 10.000 noches en ninguna parte, de Ramón Salazar, ofrece poco margen a las opciones de la película de cara a posibles nominaciones a los Goya. Quizás, una de las más evidentes resulte ser la de la revelación de la cinta, Rut Santamaría, quien gracias a la austera y casi hiriente interpretación que efectúa del personaje de la egoísta hermana, se labra uno de los trabajos más esmerados de la función y, por lo menos, uno a los que el sentido sumamente estético de la puesta en escena empleada por el director menos afecta negativamente. No obstante, la condición de "rareza" de la que presume 10.000 noches en ninguna parte supone bastantes obstáculos de cara a conseguir alguna nominación. Eso y que Santamaría comparte candidatura con la, también muy alabada, frescura de su compañera de reparto Paula Medina.


Ya el mes pasado apenas dábamos cancha a las opciones de María Castro y, debido al destacable nivel de las nuevas incorporaciones, volvemos a afirmar que se queda fuera absolutamente de todas las quinielas su trabajo en Combustión, de Daniel Calparsoro, aunque desde aquí volvemos a repetirnos en lanzar una baza a su favor precisamente por lograr, con muy pocos elementos -sólo una serie de sutiles detalles-, alejar a su también muy estándar personaje de la vulgaridad interpretativa, consiguiendo alzarse con tan poco en lo mejor de la función.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatas a la Mejor Actriz Revelación.


En la categoría relativa a la Mejor Actriz Revelación, parece que no íbamos muy desencaminados en nuestra última quiniela y los productores han ratificado a prácticamente todas las favoritas que nosotros barajábamos. De este modo, tanto Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados, como Olimpia Melinte, por Caníbal, las máximas aspirantes a lograr la nominación, comparten candidatura con las protagonistas de La gran familia española, Arantxa Martí y Sandra Martín, con lo que la posibilidad de que un reparto técnico de votos entre ambas las deje a las dos fuera de la terna, sigue estando presente.


Esto podría repercutir el que accedieran a la nominación otras fuertes contendientes como Roser Camí, por La por (El miedo)Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita, Marisol Membrillo, por Somos gente honrada, o María Morales, por Todas las mujeres, éstas últimas designadas, afortunadamente, en la categoría donde más posibilidades tienen de éxito, aunque la última compita también junto a su compañera de reparto, Lucía Quintana.


Otras candidatas cantadas eran Elisa Mouliaá, por Al final todos mueren, María Castro, por Combustión, Ella Kweku, por Ismael, Sara Sálamo, por Tres-60, y Elena Furiase, por Un dios prohibido.


Las sorpresas.

Empezando por los olvidos, la inclusión de Marta Torné, por Menú degustación, en lugar de Claudia Bassols, designada como protagonista, lo que ha hecho perder a la película sus opciones no en una, sino en dos categorías. Algo parecido ocurre con Los ilusos, por la que Isabelle Stoffel, su gran opción en esta categoría, ha sido incluida en la terna a la mejor actriz de reparto. Exactamente lo mismo a lo ocurrido con Úrsula Corberó, por ¿Quién mató a Bambi?, presente entre las secundarias.


La película Temporal no ha sido incluida en ninguna categoría, con lo que las opciones de Maggie Civantos son nulas. Sin embargo, sí figuran candidatas una película del año pasado, Memorias de mis putas tristes, por la que figura propuesta Olivia Molina, y títulos que aún  no han llegado a las salas, como Presentimientos o 10.000 noches en ninguna parte, por las que son candidatas Irene Escolar, por la primera, y Paula Medina y Rut Santamaría, por la segunda.


Bárbara Santa Cruz figura candidata por nada menos que tres películas: Tres bodas de más, Barcelona, noche de verano e Ilusión. Y, también, nos alegra comprobar cómo los responsables de Casting han designado como secundarias a la mayoría de sus prometedoras actrices, dejando, eso sí, vía libre a las opciones de su protagonista: Esther Rivas, única representante de la película en la categoría.


En un dramático giro del destino para todas las candidatas, los responsables de 15 años y un día han designado como revelación el trabajo de Belén López, una de nuestras favoritas a secundaria, que se alza desde ya en una más que posible finalista.


Por último, como dato anecdótico, si hace dos años nos sonrojaba la presencia entre los candidatos a una posible nominación de Kiko Rivera, por Torrente 4: Lethal Crisis, este año la caspa vuelve a estar presente en esta ronda previa a los Premios Goya, pues figura entre las candidatas Sonia Monroy, por Serie B.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (IV): Mejor Actriz Revelación.

Ha llegado noviembre y, un mes después, nuestra anterior quiniela se ha quedado desfasada y es que, a lo largo de este mes han llegado a las salas nuevas producciones que nos han ofrecido una visión aún más completa del presente curso cinematográfico, en general, y de las interpretaciones femeninas revelación, en particular. El Festival de San Sebastián ya anunciaba a dos de las actrices con más puntos en esta categoría y, tras sus estrenos en salas, no nos queda otra que confirmar esas expectativas.

1. Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
2. Olimpia Melinte, por Caníbal.
3. Arantxa Martí, por La gran familia española.
4. Sandra Martín, por La gran familia española.
5. Virginia Rodríguez, por Esto no es una cita.
6. María Morales, por Todas las mujeres.
7. Elisa Mouliaá, por Al final todos mueren.
8. Marisol Membrillo, por Somos gente honrada.
9. Bárbara Santa Cruz, por Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano).
10. Isabelle Stoffel, por Los ilusos.
11. María Castro, por Combustión.
12. Claudia Bassols, por Menú degustación.



Ni que decir tiene que Natalia de Molina se presenta como la gran favorita al Goya a la mejor actriz revelación del año gracias a Vivir es fácil con los ojos cerrados, sobre todo por el extraordinario encanto y la luz delicada que su presencia aporta a toda la película de David Trueba, donde la intérprete brilla muy especialmente a través de la ejecución candorosa que efectúa de su personaje, sonando en cada una de sus réplicas conmovedoramente auténtica, rezumando una belleza templada y delicada que redunda en el exquisito alcance de la vertiente dramática de su intervención. Es el suyo, además, uno de los trabajos femeninos más redondos de los vistos en una pantalla de cine este año. Eso y que su película parte en claras condiciones de ser una de las favoritas también en las categorías más importantes, lo que nos invita a pensar que su presencia entre las cuatro finalistas está más que asegurada.


Su condición de "actriz extranjera" lleva a la rumana Olimpia Melinte a partir con cierta desventaja en la carrera por este Goya gracias a Caníbal, la magnífica película de Manuel Martín Cuenca. La actriz, que en doble papel logra dar forma a un trabajo sensitivo y verdaderamente emotivo, que sin perder ni un ápice de frescura, se alza como una de las grandes actuaciones femeninas del año, modélica y sumamente medida y contenida, ha recibido excelentes críticas por su trabajo desde que la cinta se proyectase en San Sebastián. Además, cuenta con el aval de poseer la condición de protagonista femenina en una de las películas que, a buen seguro, acumulará mayor número de candidaturas.


En la anterior quiniela nos olvidamos de Sandra Martín, por su trabajo en La gran familia española. Quede aquí constancia de que, opinamos, tendrá casi las mismas opciones que su compañera de reparto Arantxa Martí de aspirar al Goya. Ambas han perdido posiciones en este ránking, aunque todavía se mantienen entre las cuatro actrices con más posibles y es que sus opciones de colarse en la terna final por el Goya pasan por trabajar en una de las películas que, probablemente, más cantidad de votos acumulen. La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, es una de las cintas que más ha gustado a los académicos este año, lo sabemos por su inclusión entre las cuatro pre-seleccionadas para representarnos a los Oscar, lo que mantiene tanto a Martín como a Martí en una posición bastante privilegiada en la carrera por el Goya. No obstante, la una competirá contra la otra y esta división de votos podría restarles puntos a ambas.



El Premio a la mejor actriz en la Sección Zonazine del Festival de Málaga ya nos predisponía a pensar en las posibilidades de Virginia Rodríguez de cara a una nominación al Goya a la mejor actriz revelación. Una vez vista Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, no cabe duda de que su actuación es una de las que merecería llegar a la final. Sobre todo por tirar por la borda el arquetipo de heroína presente siempre en este tipo de películas y regalarnos una actuación cargada de ironía, compacta y precisa, efectuando un divertido retrato de un personaje que podría tacharse fácilmente de arpía. La casi invisible distribución de la película a su llegada a las salas juega a la contra de sus posibilidades reales, no obstante, los académicos siempre gustan de dar la sorpresa incluyendo producciones de tan bajo presupuesto como ésta entre las nominadas.


Escasa distribución ha tenido también Todas las mujeres, de Mariano Barroso, la película por la que María Morales vuelve a sonar fuerte en las quinielas a la mejor actriz revelación (ya sonó su nombre hace varias temporadas cuando participó en Gordos, de Sánchez Arévalo). Como en aquella ocasión, corre el riesgo de quedarse fuera precisamente porque otros trabajos femeninos de su misma cinta llamen la atención. Eso y que todavía no sabemos en qué categoría la propondrán los productores de la película (también podría ir como secundaria). A pesar de todo, significa una muy buena alternativa para componer el cuarteto finalista y es que la actriz aporta contundencia y severidad, resultando estupenda en su participación frente a la absurda pretensión de su oponente masculino.


Con pocas opciones, para qué nos vamos a engañar, parte Elisa Mouliaá por su trabajo en uno de los cortometrajes que conforman Al final todos mueren, concretamente el dirigido por David Galán Galindo. Sin embargo, no podemos pasar la oportunidad de señalarla como una de nuestras indiscutibles favoritas, por el inabarcable encanto con el que lleva a cabo toda su intervención y por el fresco y socarrón sentido del humor que desprende desde la pantalla como esa joven a punto de dar a luz, minutos antes del choque de un meteorito contra La Tierra. Su química con su compañero de función no puede ser más irresistible, siendo su trabajo uno de los alicientes primordiales de la cinta.


Actriz cordobesa de larga trayectoria en televisión, a Marisol Membrillo le ha tocado este año el premio gordo con su papel en Somos gente honrada, de Alejandro Marzoa, donde podía lucir a sus anchas el magnífico temple dramático que la caracteriza. Con una sobresaliente capacidad para comunicar cualquier pequeño detalle de su personaje, Membrillo se pasa toda la película robando planos sin despeinarse, razón más que suficiente como para que la Academia valore como es debido la categoría de esta actriz, aunque el estreno de la cinta queda ya lejos en la memoria de los votantes y, para más inri, las nuevas incorporaciones a este ránking la han hecho perder bastantes posiciones.


Lejos de toda duda, Bárbara Santa Cruz merece un puesto entre las favoritas al Goya en esta categoría, no solo por significar lo mejor del desequilibrado reparto coral de la endeble Barcelona, nit d'estiu (Barcelona, noche de verano), de Dani de la Orden, sino por dotar a su personaje (y a su historia) de un componente diferenciador: una más que agradecida autoironía, plasmada gracias a la sutil y soslayada vis cómica con la que afronta la práctica totalidad de su participación. La buena acogida comercial de la cinta podría jugar a su favor, pero su propia condición de cinta independiente la hará prácticamente invisible frente a las últimas incorporaciones como máximas favoritas.


Aunque no tan invisible como lo son las opciones de Isabelle Stoffel, por Los ilusos. Por mucho que cuente a su favor la agradecida frescura que aporta a toda la primera parte de la película de Jonás Trueba, desplegando una vis cómica radiante en la secuencia del bar a través de una cuasi autoparodia. No hay que olvidar que Stoffel desaparece por completo de la película al finalizar casi el primer tercio de la misma y que, aún tratándose de uno de los mejores títulos paridos por el cine nacional este año, Los ilusos podría pasar inadvertida para los académicos por su manifiesta condición de cine outsider.


Ahora sí podemos afirmar que se queda fuera absolutamente de todas las quinielas el trabajo de María Castro en Combustión, de Daniel Calparsoro, aunque desde aquí volvemos a repetirnos en lanzar una baza a su favor precisamente por lograr, con muy pocos elementos -sólo una serie de sutiles detalles-, alejar a su también muy estándar personaje de la vulgaridad interpretativa, consiguiendo alzarse con tan poco en lo mejor de la función.


Tampoco parece tener muchas posibilidades el correcto, sencillo e impoluto trabajo de Claudia Bassols en Menú degustación, el esperado regreso a la dirección de Roger Gual que se saldó con un tibio resultado. La actriz daba veracidad a su atribulado personaje en sus dudas sentimentales, pero el escaso interés suscitado por la cinta a su llegada a las salas y, sobre todo, el rápido olvido de la misma cuatro meses después no benefician a las opciones de Bassols.

ATENTOS A:


Ismael, de Marcelo Piñeyro, es una de las pocas cintas que quedan por estrenarse que tiene verdaderos visos de convertirse en una de las películas con mayor presencia en las nominaciones a los Premios Goya. De ser así, no debería resultar nada extraño que una de ellas recompensara el trabajo de la debutante Ella Kweku.


Actriz primordialmente de teatro y de doblaje, Roser Camí ha venido desarrollando una escueta trayectoria cinematográfica hasta la fecha, cuando llegará a las salas su alabado trabajo en La por (El miedo), de Jordi Cadena, en la piel de una mujer víctima de malos tratos, lejos de toda duda, una de las características que elevan las posibilidades de un papel de resultar nominado a los Goya. Otra cosa es que el cine de Cadena nunca ha gozado de muchas simpatías entre los votantes: su anterior obra, Elisa K., codirigida junto a Judith Colell, sólo figuró nominada en el apartado de guión adaptado.


Con categoría estelar se viene hablando desde hace tiempo de la figura de Úrsula Corberó, dado el éxito obtenido por la actriz en la pequeña pantalla. En el cine, aún le falta demostrar que merece tal consideración. La comedia ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, promete darle la oportunidad de demostrarlo. Pero, ¿opinarán lo mismo los académicos?


La joven malagueña Maggie Civantos, habitual de la televisión, podría dar la campanada este año gracias a su intervención en la coral Temporal, de José Luis López, cuyo estreno para este mismo mes de noviembre conocíamos hace relativamente poco. Todo depende del alcance mediático y promocional, así como de las críticas que obtenga, a su llegada a las salas.


Tras el estreno en la SEMINCI de Presentimientos, lo nuevo de Santiago Tabernero, poco se ha hablado de ella en la película. No obstante, la cinta tiene previsto su estreno para enero, justo el mismo mes en el que se anuncian los nominados, algo que siempre resulta ventajoso, aunque las quinielas hablan de nominaciones para su pareja protagonista. ¿Arrastrará esto los votos hacia la participación de Irene Escolar, actriz que ya disfrutó de verdaderas opciones de ser nominada gracias a Los girasoles ciegos (2008), de José Luis Cuerda?


Por último, con varios pases programados en Madrid para este mes, sigue sin tenerse noticias fiables de un más que deseado estreno en salas comerciales de Casting, de Jorge Naranjo, una de las cintas triunfadoras en el pasado Festival de Málaga. Ello sigue manteniendo en el limbo las opciones de su protagonista, Esther Rivas, quien con unas críticas inmejorables recibidas tras la presentación de la película en dicho festival, que la señalaban como una justa vencedora del premio a la mejor actriz, al final compartió premio a la mejor actriz de reparto con el resto del elenco femenino.

sábado, 19 de octubre de 2013

Barroso filma a (excelentes) actores en una película teatral.


Como si de una prolongación de aquel hermano caradura y filibustero al que daba vida con sobrada perfección Juanjo Puigcorbé en la estimulante ópera prima de Mariano Barroso Mi hermano del alma (1994), este Nacho, protagonista absoluto de Todas las mujeres, parece una vuelta de tuerca sobre el poder manipulador y defraudador del hombre en confrontación, en este caso, con la mujer y no precisamente por un ejercicio de poder, sino más bien por una falta de escrúpulos apabullante o, como ocurre en esta ocasión, por una falta de madurez alarmante que impide al "macho alfa" afrontar de cara y con todas sus consecuencias los problemas derivados de sus propios actos. Para la ocasión, Barroso ha condensado el material filmado como formato para una serie de televisión de seis episodios (para la TNT, bajo el mismo nombre, en 2010) y nos lo sirve ahora en pantalla grande, en una película dividida también en capítulos, y cuyo hilo conductor es la torpe búsqueda de ayuda de un hombre para sortear con el menor daño posible una condena de cárcel por un delito recién cometido.


En esta angustiada y desesperada odisea, Nacho recurre a todas las mujeres importantes en su vida para hallar el consejo adecuado y, algunas veces, algo más que eso, echando mano de su inquebrantable desfachatez para, a través de sutiles chantajes emocionales, lograr sus propósitos. El problema es la infravaloración del macho sobre la hembra y la feliz constatación de que éstas, seres más aventajados que el Nacho de la función, no se parecen ni por asomo a la Caperucita del cuento. De ahí surge el leit-motiv de un relato estricta e impunemente teatral, donde prima el diálogo sobre la acción, ésta última prácticamente inexistente. Teatral también por la utilización del (casi) espacio único donde se desarrolla la práctica totalidad de la trama, Todas las mujeres pone toda la carne en el asador en los duelos verbales que entabla el protagonista con cada una de las mujeres a las que acude en busca de auxilio. Pero por muy brillantes que estos puedan llegar a ser (según el caso) y por muy negro que pueda ser también el ligero humor que destilan algunas réplicas, no son pilares suficientes para sostener un producto cinematográfico.


Y es que la opción de puesta en escena escogida por el director se desentiende completamente de los fundamentos cinematográficos y se adhiere con autocomplaciencia a los parámetros de un 'teatro filmado', reposando toda la estructura de la película en el trabajo de los intérpretes con el texto, no aportando la cámara de Barroso absolutamente nada al transcurrir de la película. Con una fotografía de grano, debido a la escasa iluminación natural utilizada, y rodada con cámara al hombro, lo que aporta un componente incluso 'feísta' a toda la función, en Todas las mujeres se desprecia la técnica cinematográfica en favor de una servidumbre meramente funcional al trabajo de los intérpretes, lo que puede ser una opción más que segura dado el saber hacer de todo el elenco, pero que estando dirigida por quien lo está, en Todas las mujeres se nos antoja una pobre y acomodaticia elección que lo único que consigue es desaprovechar el alcance que podría haber tenido un texto como éste de haber sido filmado con algo más de ingenio y ambición por parte de su director.


En suma, habría que hablar de Todas las mujeres como una película fallida más del Cine Español del momento si no fuera porque, como mencionábamos en el párrafo anterior, la labor de prácticamente todo el elenco de la película eleva por encima de la media el resultado de este teatral artefacto, conducido con mano diestra, segura y fascinante por un Eduard Fernández en absoluto estado de gracia. El intérprete se permite el lujazo de pasearse sin tapujos por todos los vericuetos de su personaje, ahondando incluso en los más desagradables, y hacerlo además desde una sublime precisión, matizando y depurando hasta el extremo cada uno de los rasgos (físicos, psíquicos y emocionales) de su personaje, logrando que tan impresentable protagonista no solo nos resulte simpático sino que, para más inri, nos induzca a no poca compasión. Eso sí, en su pletórica exhibición interpretativa colabora el sugestivo juego dialéctico y la química mutante que logra establecer con todas sus oponentes. Desde una desconocida Lucía Quintana, en brevísima pero emotiva aparación, hasta una excelsa Nathalie Poza, en un trabajo cargado de fina ironía, el ramillete de actrices que pululan por la pantalla pone el listón bastante alto: María Morales aporta contundencia y severidad a la absurda pretensión de su oponente, Petra Martínez destila mala uva con una clase y elegancia desbordantes y Marta Larralde logra una agradecida naturalidad a pesar de lo impostado de algunos momentos que protagoniza. Sólo Michelle Jenner parece no encajar del todo, aunque más por falta de precisión en el dibujo de su personaje que por un error de interpretación.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Guión Adaptado: Mariano Barroso y Alejandro Hernández.
- Mejor Actor: Eduard Fernández.
- Mejor Actriz Secundaria: Petra Martínez.
- Mejor Actriz Secundaria: Nathalie Poza.
- Mejor Actriz Secundaria: Marta Larralde.
- Mejor Actriz Revelación: María Morales.
- Mejor Montaje: Elsa Díaz Pirinoli y Pablo Mas Serrano.

viernes, 18 de octubre de 2013

"Todas las mujeres" contra una cartelera hostil.

¡¡¡Ya es viernes!!! Llegan novedades a una cartelera que sigue dominando la ingravidez de Alfonso Cuarón y donde los títulos nacionales ya estrenados siguen manteniéndose firmes en sus posiciones, no acumulando grandes pérdidas en sus recaudaciones. Zipi y Zape y el club de la canica, de Oskar Santos, ha permanecido como la tercera película más vista de la semana, recaudando sólo un 9,5% menos que en su estreno, unos 969.072€, logrando un acumulado de 2.228.886€.

Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, han bajado hasta la quinta posición en la que era su tercera semana de recorrido comercial, sumando otros 562.287€ y un acumulado de 3.224.899€, lo que la convierte en la tercera película española más taquillera en lo que llevamos de año. Justin y la espada del valor, de Manuel Sicilia, está a punto de alcanzar los 2 millones de recaudación, logrando esta semana, gracias a los 256.734€ recaudados, un total de 1.988.709€, anclándose en el puesto número 8 de las más vistas. Uno por debajo se ha quedado La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, con 155.460€ más para un total de 2.724.068€.

El estreno de la semana pasada, Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, ha entrado directamente en el puesto 19, con unos discretísimos 47.895€, lo que invita a hablar de un significativo fracaso en la taquilla, algo del todo injusto en virtud de que hablamos de una de las mejores películas de la temporada.

La peli del finde.


Todo parece indicar que el traspiés comercial de Caníbal volverá a repetirse esta semana con el estreno más importante de nuestra cinematografía este viernes: Todas las mujeres, de Mariano Barroso. Su distribuidora, Avalon, la saca con tan solo 24 copias, lo que nos hace intuir una más que invisible carrera comercial para la película. Lo que invita al desconsuelo, pues a tenor de lo que leemos en la prensa especializada, éste puede ser otro de los títulos del año. Según Jordi Costa, en Fotogramas, "hay mucho del mejor Barroso en esta pequeña joya: uno podría leerla como un thriller hiperrealista casi en clave Fargo (Joel Coen, 1996), o como un juego de ping-pong entre lo masculino y lo femenino, en el que se van desvelando los juegos de fuerzas, seducción y poder que se ocultan tras toda relación humana. Eduard Fernández está soberbio, pero, por fortuna, su fulgor no eclipsa a nadie, porque el elenco femenino se lo pone tremendamente difícil en cada tenso duelo verbal"; Sergio F. Pinilla la describe en Cinemanía como una "intensa, teatral y cómica exhibición de talento interpretativo"; mientras que Luis Martínez, en El Mundo, remata así: "una película, o casi, muy cerca de la perfección. Perfecta por ser perfectamente imperfecta. Brillante por no querer ser lo que finalmente es: una gran película".

La cinta está basada en una miniserie de seís capítulos que Mariano Barroso dirigió para la TNT en 2010. En ella, Nacho (Fernández), veterinario, se enfrenta a las mujeres que han significado algo en su vida para pedirles un urgente favor. Ante él aparece su amante, su madre, su psicóloga, su compañera, su ex-novia y su cuñada. Con todas ellas tiene cuentas pendientes y a todas ellas se tiene que enfrentar para resolverlas. Además del protagonismo absoluto de Fernández, la película nos regala un ramillete de actrices de verdadero infarto, desde la excelente veterana Petra Martínez, hasta la recuperación para el cine de la estupenda Nathalie Poza, pasando por las más jóvenes Michelle Jenner y Marta Larralde y las más desconocidas Lucía Quintana y María Morales.


Estreno minoritario.


Y tanto. Porque por deseo expreso de su director, Pirámide estrena también, pero en un solo cine de Barcelona, Nos veremos en el infierno, de Martín Garrido, antes de probar suerte en el resto del país a partir de noviembre. Thriller de bajo presupuesto, la película nos cuenta como algunos hospitales psiquiátricos, con el fin de reducir gastos, deciden dar de alta a ciertos enfermos mentales considerando que pueden ser tratados en sus casas o en centros privados. Suau, un enfermo que ha pasado siete años recluido por asesinato, queda en libertad. Sin saber qué hacer, vuelve a casa de su padre, al que encuentra arruinado. Ha vendido muebles y cuadros y vive de la jubilación de su suegra. Al principio la relación entre padre e hijo parece estable, pero el ambiente se va enrareciendo hasta que se enfrentan echándose en cara todas las equivocaciones del pasado. Al final llegarán a un acuerdo macabro con graves consecuencias para los dos...

En La Vanguardia hemos podido encontrar una pequeña reseña que la describe como un "proyecto que podía naufragar en los mares del melodrama, convertido por Martín Garrido en inquietante introspección de los infiernos familiares". Señalando, a su vez, un "gran duelo interpretativo entre Raúl Prieto y Valentín Paredes". Fechada en 2011, su tardío estreno en salas dos años después, Nos veremos en el infierno cuenta además en su reparto con la presencia en un papel de colaboración de la joven Ruth Díaz (El Calentito, de Chus Gutiérrez, 2005) y de veteranos algo olvidados por el público actual como Tony Isbert o Juanito Navarro.


Sin más, nos despedimos hasta la semana que viene recordándoos que esta semana, concretamente los días lunes, martes y miércoles, se celebra en nuestro país La Fiesta del Cine. Y para la celebrarlo, la posibilidad de ver una película por tan solo 2,90€. Solo hay que darse de alta en la web, imprimir la acreditación correspondiente y a disfrutar del cine como no lo hacéis nunca.

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!