Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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martes, 17 de diciembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (V): Mejor Actor Revelación.

Tras el anuncio por parte de la Academia de Cine de las candidaturas oficiales de cada película para los próximos Premios Goya, nuestra última quiniela de noviembre se quedó rápidamente anticuada, dada la inclusión en otras categorías de muchos de los intérpretes que valorábamos con no pocas posibilidades en el apartado correspondiente al mejor actor revelación. Con, prácticamente, la mayor parte de la producción nacional susceptible de ser nominada a los Goya ya vista, nos aventuramos a lanzar el último ránking de ActoresSinVergüenza al mejor actor revelación.

1. Igor Szpakowski, por La por (El miedo).
2. Javier Pereira, por Stockholm.
3. Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi.
4. Miquel Fernández, por La gran familia española.
5. Aron Piper, por 15 años y un día.
6. Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
7. Darío Frías, por Esto no es una cita.
8. Miguel de Lira, por Somos gente honrada.
9. Patrick Criado, por La gran familia española.
10. Francesco Carril, por Los ilusos.
11. Alfonso Bassave, por Presentimientos.
12. Enrico Vecchi, por ¿Quién mató a Bambi?
13. Carlo D'Ursi, por Diamantes negros.


Nos arriesgamos lo nuestro pero, llevados por un irrefrenable deseo personal, nos gustaría que sí o sí llegara a la final por el Goya un ajustadísimo y matizadísimo Igor Szpakowski en La por (El miedo), de Jordi Cadena, donde, a pesar de su juventud, se marca un trabajo cargado de una madurez incuestionable, como ese adolescente lleno de rabia, impotencia y miedo, que intenta refugiarse en sí mismo, sin conseguirlo del todo, mientras trata de encontrar, dentro del mismo infierno, una solución que, en absoluto, se encuentra a su alcance. La mirada del actor, oscilante entre la perplejidad y la rebeldía, se torna pronto en el doloroso narrador involuntario de la película y todo lo que acontece interiormente a su personaje nos llega de forma nítida gracias al vínculo robusto que La por establece entre el espectador y el detallado trabajo de Szpakowski. Por desgracia, la competencia entre los siguientes en el ránking suponen un duro obstáculo a batir para un Szpakowski que compite por una película que ha pasado casi desapercibida.


El mes pasado apostábamos fuerte por el trabajo de Javier Pereira en Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, aunque en la categoría principal. Los responsables de la cinta nos dieron la sorpresa al incluir al actor en la terna de noveles (donde, sin duda, puede tener mayores opciones dada la reñida competencia de la terna protagonista), cuando por todos es conocido que Pereira hace ya tiempo que se "reveló" en el cine con películas como Frío sol de invierno (2004), Heroína (2005) o Tu vida en 65' (2006). Sin embargo, esperamos que esto no entorpezca su camino en la carrera por el Goya y es que Javier Pereira debería con toda justicia llegar a la final de este año, pues en Stockholm el intérprete se marca la que, con diferencia, se debe contar ya como su mejor interpretación para el cine. Despliega primeramente un contagioso encanto, derrochando sensualidad a través de una mirada de fingida inocencia y una sonrisa que, cual zorro, se sabe arma infalible para conseguir sus propósitos; para luego desvelar sus cartas atropelladamente y acabar estampando en la pantalla la idiosincrasia necia e incongruente de un auténtico capullo. Un empeño que Pereira, literalmente, borda, en uno de los mejores títulos del año y que no debería pasar inadvertido para los académicos.


Con la incorporación del anterior a la terna revelación, el líder de este ránking en los últimos meses ha perdido tal posición de honor, pero creemos que no lo tendrá difícil para conseguir una nominación. El trabajo de Jaime Ordóñez para Las brujas de Zugarramurdi, cuyo estruendoso éxito en la taquilla sirve de aval más que suficiente para que la Academia no le pase en alto a lo hora de confeccionar la lista de nominados definitivos, merecería figurar candidato primero por llevar a cabo un trabajo notable, recorrido todo él por un contagioso sentido del humor y una entusiasta ternura que buscan y encuentran pronto las simpatías del espectador, y segundo, por lograr destacar sobre las presencias de estrellas de la talla de Hugo Silva y Mario Casas. Como dijimos el mes pasado: si el filme de Álex de la Iglesia recibe un aluvión de nominaciones, es más que probable que Ordóñez se beneficie de ello.


Miquel Fernández parece seguir teniendo importantes opciones de cara a conseguir su primera nominación al Goya y es que su fantástico trabajo en La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, destaca de manera muy especial sobre el excelente nivel interpretativo de todo el elenco. La película fue una de las cuatro pre-seleccionadas por la Academia de cara a los Oscar, lo que nos hace intuir que su presencia entre las nominadas será fuerte. Esto supone un punto a favor de la candidatura de Fernández, que podría verse arrastrado por el aluvión de votos que obtenga la película. En su contra, tendrá que "competir" con uno de sus compañeros de reparto.



Protagonista absoluto de la película que finalmente nos representará en los Oscar este año, sería bastante extraño que Arón Piper no ocupase una de las cuatro plazas de esta categoría. Con la edad mínima requerida por la Academia para optar a uno de los cabezones ya cumplida, Piper cuenta además con la baza de llevar a cabo un trabajo detallado y esforzado en la descripción del carácter de su personaje en 15 años y un día, algo alentador para un intérprete de su edad. Sin embargo, el pasar del tiempo juega en contra de las opciones finales de la película de Gracia Querejeta, algo que puede suponer menos presencia entre las nominaciones de la esperada.





















El que su película se estrenara tan pronto jugaba en contra de sus posibilidades, pero la inclusión de Alacrán enamorado entre las cuatro pre-seleccionadas a los Oscar ha dado alas a las opciones de Hovik Keuchkerian de resultar finalmente nominado. Eso, y el agradecido boca a boca que se ha extendido a lo largo de los meses y que apela a una justa revaloración de las virtudes que encierra Alacrán enamorado. Quizás la Academia ofrezca esa segunda oportunidad a la película, teniéndola en cuenta entre los títulos más nominados, lo que conllevaría que la naturalidad y el dinamismo con el que lleva a cabo todo su trabajo Keuchkerian en la película de Santiago A. Zannou, no fuesen pasados por alto a la hora de confeccionar la definitiva lista de candidatos.


El premio al mejor actor en el Festival de Alicante avala las prometedoras opciones de Darío Frías por resultar finalmente nominado por su divertidisímo y desenvuelto protagonismo en la comedia independiente Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard. En ella, el actor asimila convenientemente los cánones de la comedia disparatada y consigue un trabajo consecuente con ello, ocurrente y desinhibido, incorporando no poca ternura al retrato de su atribulado antihéroe. Lo tiene difícil frente a los candidatos procedentes de producciones más visibles y de mayores presupuesto y ambiciones, pero es justo reconocer la valía y la calidad de un trabajo como el suyo, uno de los más estimulantes de los vistos en nuestra cinematografía el presente año.


Veterano actor de televisión, teatro y, algo menos, de cine, Miguel de Lira obtuvo este año una notoriedad extraordinaria gracias a su co-protagonismo en la comedia dramática Somos gente honrada, logrado debut de Alejandro Marzoa. En la piel de ese parado padre de familia que trata de seguir manteniendo las apariencias, De Lira daba toda una lección de humildad interpretativa, al dar forma con admirable contención a todas las aristas de su personaje. En virtud de lo reñida que se presenta la categoría principal, los responsables de la película ganarían votos a favor del trabajo del actor si lo presentasen a competición en la categoría revelación y no sería la primera vez que un curtido y veterano intérprete accede a su primera nominación al Goya en dicha categoría: ¿alguien ha olvidado el caso de Walter Vidarte, nominado como revelación a los 75 años por La noche de los girasoles (2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo, y con una extensa trayectoria que se remontaba a los años 50?


Con Piper y, en menor medida, Szpakowski como claros exponentes del relevo adolescente, es probable que las opciones de Patrick Criado se vean reducidas. No lo tiene fácil el intérprete de La gran familia española, a pesar de llevar a cabo un trabajo loable, rebosante de naturalidad y verosimilitud, y es que se las tendrá que ver con el reparto de votos que conllevará el que su compañero en el filme, Miquel Fernández, también haya sido propuesto en esta categoría por los productores de la cinta. Y, siendo sinceros, entre los dos, Fernández debería llegar a la final.


Ha pasado mucho tiempo desde que Los ilusos, de Jonás Trueba, nos fascinara. Pero aún así, sigue siendo una de las películas más especiales del año y nuestra memoria cinéfila aún la recuerda. La Academia es muy posible que no. De ahí que las opciones de su máximo protagonista, Francesco Carril, se hayan reducido notablemente. No obstante, sería una lástima que tremendo ejercicio de investigación y creación interpretativa, lleno de espontaneidad, inseguridades y frescura no obtuviese un reconocimiento académico como realmente merece y que ya presume de haber ganado el premio al mejor actor en el Festival Cinespaña de Toulouse.


Dado el flojo y deslavazado resultado final de Presentimientos, de Santiago Tabernero, las opciones de resultar finalmente nominado de Alfonso Bassave son ínfimas, pero es justo reconocer la prestancia del actor en una película donde su presencia supone uno de los mayores atractivos finales, tirando de encanto personal para desempeñar con notable y cautivadora arrogancia toda su intervención como ese vividor descarado y aprovechado seductor ante el que resulta muy difícil resistirse.



Tras ver ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, podemos aseverar que las opciones del italiano Enrico Vecchi de resultar finalmente nominado pasan porque los académicos tengan el día juguetón a la hora de realizar las votaciones y la película acumule candidaturas de manera desproporcionada. Sin desempeñar un mal trabajo, de hecho Vecchi se muestra resultón y grato en su atribulado cometido de compañero reacio de fatigas, logrando transmitir la inseguridad de su personaje a través de una naturalizada exageración; el intérprete bebe de la buena interpretación generalizada del filme, pero sin brillar de un modo especial, como sí consiguen otros miembros del reparto.


Resulta hasta cierto punto incomprensible la razón por la que los productores de Diamantes negros, de Miguel Alcantud, han propuesto como protagonistas a sus dos intérpretes africanos cuando, a todas luces, si tenían alguna remota opción de ser finalistas al Goya era en esta categoría, donde sí ha sido propuesto Carlo D'Ursi, también productor de la cinta, por un trabajo muy apegado a una notable corrección, sobria y severa por momentos, en un papel que se desvela un tanto esquemático, a pesar de suponer el único foco amable de la durísima historia contenida en Diamantes negros.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatos al Mejor Actor Revelación.


La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España acaba de hacer pública la extensa lista de candidatos propuestos por los productores de las cintas que lucharán este año por los Premios Goya. Y, como viene siendo habitual, surgen las sorpresas al repasar la distribución de los intérpretes según las categorías asignadas. Qué estrategias seguirán los responsables de cada película para lograr el mayor número posible de nominaciones finales sigue siendo una incógnita, lo que está claro es que muchas de nuestras predicciones se han ido al garete dada la lista definitiva, como ocurre en la categoría correspondiente al mejor actor revelación.


De la lista de favoritos publicada en nuestra última quiniela, han sido corroborados en la categoría prácticamente todos los posibles. Se refuerzan así las opciones de Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi (único representante de la película en esta categoría), Arón Piper, por 15 años y un día, Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado, y Miquel Fernández, por La gran familia española, que además tendrá que vérselas con su compañero de reparto Patrick Criado, también designado.


Pujando por llegar a la final se hallan también los muy remarcables trabajos de Igor Szpakowski, por La por (El miedo), Darío Frías, por Esto no es una cita, Francesco Carril, por Los ilusos, y, en un acierto de perspectiva, Miguel de Lira, por Somos gente honrada, propuesto por los responsables del filme en la categoría en la que más opciones claras tenía. Todo lo contrario a lo sucedido con los protagonistas de Diamantes negros, Setigui Diallo y Hamidou Samake, dos desconocidos propuestos en una de las categorías más reñidas: la principal. En su lugar, figura candidato al mejor actor revelación Carlo D'Ursi.

Las sorpresas.


La ausencia de Ismael Fritschi, por Al final todos mueren, y Vito Sanz, por Los ilusos, ambos propuestos en las categorías de actor protagonista y actor de reparto, respectivamente, lo que literalmente les ha dejado fuera de la lucha por una nominación. Por su parte, el thriller Alpha, por el que considerábamos con opciones a Álex Barahona, ni siquiera ha entrado a formar parte de la competición. 


Aparte de la mencionada ausencia de los protagonistas de Diamantes negros o de Ismael Fritschi, destaca también la no inclusión en la lista de Adam Jezierski, por Blockbuster, aunque sí figure candidato por Tres-60, compartiendo categoría con el protagonista de la cinta, Raúl Mérida.


Juan Blanco ha obtenido nada menos que cuatro candidaturas, tres en esta categoría, por Afterparty, Al final todos mueren y Viral, por la que también figura como actor protagonista. Y Christian Mulas es candidato por dos películas: Zipi y Zape y el club de la canica y Combustión.


Resultan dignas de mención la presencia entre estos candidatos previos de intérpretes de títulos prácticamente invisibles, poseedores de algunos premios en distintos festivales, como Christian Dolz, por Frontera, o Javier López, por Casting. Como también, la del mediático Berto Romero, por Tres bodas de más.


Pero sobre todas ellas, destaca la selección de Javier Pereira, por Stockholm, que nosotros predecíamos en la categoría protagonista, lo que coloca al intérprete entre los máximos favoritos a la gran final.



viernes, 15 de noviembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (IV): Mejor Actor Revelación.

Octubre nos dejó unos cuantos favoritos en este categoría, que noviembre termina de redondear con la inclusión de otros tantos trabajos que deberían, por méritos propios, figurar entre los cuatro finalistas. Una de las categorías sin duda más reñidas, la correspondiente al mejor actor revelación aún no dispone de ningún favorito totalmente claro y las opciones de todos los intérpretes contenidos en este ránking pasan claramente por la suerte que corran sus películas en el cómputo general de votos.

1. Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi.
2. Miquel Fernández, por La gran familia española.
3. Aron Piper, por 15 años y un día.
4. Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
5. Darío Frías, por Esto no es una cita.
6. Ismael Fritschi, por Al final todos mueren.
7. Miguel de Lira, por Somos gente honrada.
8. Patrick Criado, por La gran familia española.
9. Francesco Carril, por Los ilusos.
10. Enrico Vecchi, por ¿Quién mató a Bambi?
11. Álex Barahona, por Alpha.
12. Vito Sanz, por Los ilusos.


Un mes después, sigue liderando el ránking de nuestras apuestas el trabajo de Jaime Ordóñez para Las brujas de Zugarramurdi, cuyo estruendoso éxito en la taquilla sirve de aval más que suficiente para que la Academia no le pase en alto a lo hora de confeccionar la lista de nominados definitivos. Pero también, Ordóñez merecería figurar candidato primero por llevar a cabo un trabajo notable, recorrido todo él por un contagioso sentido del humor y una entusiasta ternura que buscan y encuentran pronto las simpatías del espectador, y segundo, por lograr destacar sobre las presencias de estrellas de la talla de Hugo Silva y Mario Casas. Como dijimos el mes pasado: si el filme de Álex de la Iglesia recibe un aluvión de nominaciones, es más que probable que Ordóñez se beneficie de ello.


Quien, junto al anterior, parece estar más claro en la lista de posibles sigue siendo Miquel Fernández, cuyo fantástico trabajo en La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, destaca de manera muy especial sobre el excelente nivel interpretativo de todo el elenco. La película fue una de las cuatro pre-seleccionadas por la Academia de cara a los Oscar, lo que nos hace intuir que su presencia entre las nominadas será fuerte. Esto supone un punto a favor de la candidatura de Fernández, que podría verse arrastrado por el aluvión de votos que obtenga la película. En su contra, que tendrá que "competir" con uno de sus compañeros de reparto.


Protagonista absoluto de la película que finalmente nos representará en los Oscar este año, sería bastante extraño que Arón Piper no ocupase una de las cuatro plazas de esta categoría. Con la edad mínima requerida por la Academia para optar a uno de los cabezones ya cumplida, Piper cuenta además con la baza de llevar a cabo un trabajo detallado y esforzado en la descripción del carácter de su personaje en 15 años y un día, algo alentador para un intérprete de su edad. Sin embargo, el pasar del tiempo juega en contra de las opciones finales de la película de Gracia Querejeta, algo que puede suponer menos presencia entre las nominaciones de la esperada.





















El que su película se estrenara tan pronto jugaba en contra de sus posibilidades, pero la inclusión de Alacrán enamorado entre las cuatro pre-seleccionadas a los Oscar ha dado alas a las opciones de Hovik Keuchkerian de resultar finalmente nominado. Eso, y el agradecido boca a boca que se ha extendido a lo largo de los meses y que apela a una justa revaloración de las virtudes que encierra Alacrán enamorado. Quizás la Academia ofrezca esa segunda oportunidad a la película, teniéndola en cuenta entre los títulos más nominados, lo que conllevaría que la naturalidad y el dinamismo con el que lleva a cabo todo su trabajo Keuchkerian en la película de Santiago A. Zannou, no fuesen pasados por alto a la hora de confeccionar la definitiva lista de candidatos.


El premio al mejor actor en el Festival de Alicante avala las prometedoras opciones de Darío Frías por resultar finalmente nominado por su divertidisímo y desenvuelto protagonismo en la comedia independiente Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard. En ella, el actor asimila convenientemente los cánones de la comedia disparatada y consigue un trabajo consecuente con ello, ocurrente y desinhibido, incorporando no poca ternura al retrato de su atribulado antihéroe. Lo tiene difícil frente a los candidatos procedentes de producciones más visibles y de mayores presupuesto y ambiciones, pero es justo reconocer la valía y la calidad de un trabajo como el suyo, uno de los más estimulantes de los vistos en nuestra cinematografía el presente año.




Mal que nos pese, pocas opciones cuenta de llegar a la final goyesca un título tan recomendable como Al final todos mueren, ni tan siquiera parece tener opciones el mejor trabajo interpretativo recogido en ella, el de un adorable, literalmente espléndido Ismael Fritschi en el cuarto episodio de la cinta, el dirigido por David Galán Galindo, incorporando uno de los mejores personajes de comedia surgidos en el Cine Español reciente, merecedor (desde ya) de una película para él solo. Si el cortometraje se hubiera exhibido de forma independiente, probablemente hablaríamos del trabajo de Fritschi como el de uno de los más premiados en la historia del cortometraje español. Pero Al final todos mueren es un largo, formado por cuatro (o cinco) cortometrajes y, además, con una muy escasa distribución y visibilidad. Para nosotros, sería uno de los cuatro finalistas, pero nosotros no somos la Academia.



Veterano actor de televisión, teatro y, algo menos, de cine, Miguel de Lira obtuvo este año una notoriedad extraordinaria gracias a su co-protagonismo en la comedia dramática Somos gente honrada, logrado debut de Alejandro Marzoa. En la piel de ese parado padre de familia que trata de seguir manteniendo las apariencias, De Lira daba toda una lección de humildad interpretativa, al dar forma con admirable contención a todas las aristas de su personaje. En virtud de lo reñida que se presenta la categoría principal, los responsables de la película ganarían votos a favor del trabajo del actor si lo presentasen a competición en la categoría revelación y no sería la primera vez que un curtido y veterano intérprete accede a su primera nominación al Goya en dicha categoría: ¿alguien ha olvidado el caso de Walter Vidarte, nominado como revelación a los 75 años por La noche de los girasoles (2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo, y con una extensa trayectoria que se remontaba a los años 50?


Con Piper como claro exponente del relevo adolescente, es probable que las opciones de Patrick Criado se vean reducidas. No lo tiene fácil el intérprete de La gran familia española, a pesar de llevar a cabo un trabajo loable, rebosante de naturalidad y verosimilitud y es que se las tendrá que ver con el reparto de votos que conllevará el que su compañero en el filme, Miquel Fernández, también sea propuesto en esta categoría por los productores de la cinta. Y, siendo sinceros, entre los dos, Fernández debería llegar a la final.


Ha pasado mucho tiempo desde que Los ilusos, de Jonás Trueba, nos fascinara. Pero aún así, sigue siendo una de las películas más especiales del año y nuestra memoria cinéfila aún la recuerda. La Academia es muy posible que no. De ahí que las opciones de su máximo protagonista, Francesco Carril, se hayan reducido notablemente. Eso y que el sistema de distribución al que respondió su llegada a las salas podría no cumplir cien por cien las bases de la competición. No obstante, sería una lástima que tremendo ejercicio de investigación y creación interpretativa, lleno de espontaneidad, inseguridades y frescura no obtuviese un reconocimiento académico como realmente merece. A ver si el reciente premio al mejor actor ganado en el Festival Cinespaña de Toulouse le ayuda a ganar posiciones.



Con ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, ya en las marquesinas, podemos aseverar que las opciones del italiano Enrico Vecchi de resultar finalmente nominado pasan porque los académicos tengan el día juguetón a la hora de realizar las votaciones y la película acumule candidaturas de manera desproporcionada. Sin desempeñar un mal trabajo, de hecho Vecchi se muestra resultón y grato en su atribulado cometido de compañero reacio de fatigas, logrando transmitir la inseguridad de su personaje a través de una naturalizada exageración; el intérprete bebe de la buena interpretación generalizada del filme, pero sin brillar de un modo especial, como sí consiguen otros miembros del reparto.



Se estrena en el ránking, pero en muy baja posición el trabajo de un esforzado Álex Barahona en el desequilibrado thriller Alpha, de Joan Cutrina, probablemente el más llamativo de los empeños interpretativos contenidos en la cinta, pero más por la obcecada intención del intérprete para, primero, convencer en un registro dramático a pesar de su físico y, segundo, dotar de verosimilitud a su parte del pastel, una trama que peca precisamente por el trazado grueso y esquemático. Por contra, las buenas críticas recogidas por la película en los medios (y que no compartimos al cien por cien) podrían darle alas a sus opciones.


Si Francesco Carril lo tiene difícil, su compañero en el reparto, Vito Sanz, aún más. Sobre todo porque a todos los contras con los que tiene que lidiar Carril, Sanz también ha de sumar el propio protagonismo de su compañero en Los ilusos. Quede constancia aquí de nuestra admiración por ese espontáneo cometido secundario donde sobresale una excelente vis cómica basada en un componente sutil de patetismo autoconsciente.

ATENTOS A:


Es el protagonista absoluto de una nueva y sugestiva mirada a la terrible problemática de la violencia machista en el esperado y, a priori, muy interesante filme de Jordi Cadena La por (El miedo). El joven Igor Szpakowski, con los 16 años requeridos recién cumplidos, podría ocupar la plaza del cine independiente que siempre obtiene representación en esta categoría.



Menos opciones (de momento) parece tener Juan Blanco, por Viral, de Lucas Figueroa, precisamente por la tibia recepción que obtuvo también en ZonaZine en el marco del Festival de Málaga. La película tiene previsto su estreno en salas el 29 de noviembre.


El mismo día llegará a los cines Diamantes negros, de Miguel Alcantud, cuyos protagonistas, los actores no profesionales Setigui Diallo y Hamidou Samake, también podrían llamar la atención académica, precisamente por el tono de denuncia social de su película, algo muy del gusto de los votantes.



Blockbuster, de Tirso Calero, va definiendo poco a poco su llegada a las salas. Este mes se podrá ver en el marco del Festival de Gijón, donde compite como única producción nacional en la Sección Oficial. Así mismo, tiene previstos varios pases en salas del circuito independiente. Son pequeños pero decisivos pasos para la consideración de Adam Jezierski entre los favoritos al Goya al mejor actor revelación.


Por último, una quiniela más no nos olvidamos del protagonista de Casting, de Jorge Naranjo, Javier López, Biznaga de Plata al mejor actor de reparto (compartida con el resto del elenco masculino) en el Festival de Málaga, película sobre la que todavía sobrevuela la duda de si llegará definitivamente a las salas o no.


lunes, 11 de noviembre de 2013

"Esto no es una cita", una divertida "screwball" dialogada.


Cimentada sin pudores de ningún tipo sobre el esquema clásico y, por reiteración, tan manido de la comedia romántica, Esto no es una cita, segunda vez en la dirección de largometrajes de Guillermo Fernández Groizard, logra desmarcarse de las comedias "al uso" pertenecientes al género por una manifiesta falta de pretensiones. Porque Esto no es una cita es una comedia romántica que no aspira a sentar cátedra, ni tan siquiera intenta abarcar más allá de lo que el sencillo planteamiento de su trama le permite. A saber, Esto no es una cita va de una pareja de compañeros de trabajos, ambos en la treintena y con un historial sentimental decepcionante, que deciden darse una oportunidad juntos en eso tan idealizado y anhelado por todos que es el amor. Y nada más. Y nada menos. Porque a pesar de tan escueta y previsible premisa, la película de Groizard demuestra pronto que a veces basta con poco para conseguir mucho.


De este modo, a través de un ritmo dinámico y eficaz, esta divertida y entrañable película avanza sin titubeos atravesando los mil y un lugares comunes inherentes al género, pero haciéndolo con una fresca y descarada autonconsciencia, resultando siempre honesta en sus propuestas y brindándonos, de paso, una gratificante vuelta de tuerca a nuestras expectativas, pues a pesar de que seamos conocedores expertos en la materia, Esto no es una cita se permite el lujo de desmarcarse en su forma de los parámetros de la comedia romántica moderna, tan apegada ella a la sensiblería de postal, adquiriendo los usos de la screwball comedy, al menos en lo que al manejo y resolución de muchas de las situaciones se refiere, en las que la aparición del disparate se produce siempre de manera natural, nada forzada y, por ello, consiguiendo un efecto cómico de altura.


Totalmente dialogada (lastre que debe achacarse al origen teatral del texto), el humor que destilan los diálogos contiene la suficiente negrura como para terminar de derrumbar los mitos romanticisitas en los que la cinta, por fortuna, nunca llega a caer. Desternillantes gags verbales y chistes eficaces precisamente por la ausencia de eso tan difícil de evitar que es "querer hacer reír" y que beben de la cotidianidad por todos reconocible, son los puntos fuertes que maneja esta comedia que, eso sí, acarrea la tara de hallarse sustentada en una puesta en escena meramente funcional y al servicio del trabajo de los intérpretes, más cercana en su concepción a cualquier sitcom televisiva que a un producto estrictamente cinematográfico. Importa poco cuando la hilaridad y la carcajada se suceden de forma tan continuada y contagiosa, pero mucho si nos atenemos a su perdurabilidad, a la vigencia de sus virtudes en el futuro.


Entre estas últimas resulta obligado señalar las entonadas interpretaciones de todo el elenco, donde los intérpretes secundarios cumplen con entusiasta entrega sus estereotipados cometidos: Fernando Cayo se pasea por la pantalla con un divertido porte de galán cautivador, Alexandra Jiménez triunfa añadiendo al suyo un muy disfrutable punto de locura y Jorge Pobes acierta al mantener su actuación apegada a una estimulante coherencia con la realidad. Pero la función pertenece con todas las de la ley a su pareja protagonista: Darío Frías asimila convenientemente los cánones de la comedia disparatada y consigue un trabajo consecuente con ello, ocurrente y desinhibido, incorporando no poca ternura al retrato de su atribulado antihéroe. Virginia Rodríguez, por su parte, tira por la borda el arquetipo de heroína presente siempre en este tipo de películas y nos regala una actuación cargada de ironía, compacta y precisa, que encuentra en su oposición con la desenvoltura de Frías el mejor complemento para seducirnos. Ambos, por igual, merecen llegar a la final por el Goya revelación.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Guión Original: Pablo Flores.
- Mejor Actor Revelación: Darío Frías.
- Mejor Actriz Revelación: Virginia Rodríguez.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Éramos pocos y parió la abuela: siete estrenos españoles para el finde.

¡¡¡Ya es viernes!!! Y hoy, segundo fin de semana de noviembre, toca llevarse las manos a la cabeza ante el aluvión de estrenos que tenemos por delante. Nada menos que siete películas de nacionalidad española (sí, sí, habéis leído bien) desembarcan en la cartelera dispuestas a emprender la siempre incierta (tratándose de cine hecho aquí) carrera comercial. Algunos de ellos pisarán las salas por tiempo limitado (ya se ha dicho) y con un número muy inferior de copias, con lo que tendremos que aprovechar los futuros siete días para ir al cine y no perderse ni una. Pero, antes de proceder al despiece de las novedades, una reflexión: ¿por qué si la media de estrenos españoles por semana viene siendo de dos películas, de pronto nos lanzan siete un solo viernes? Realmente, no hay cuota de mercado disponible para tantos títulos y más (lamento decirlo) siendo españoles. Hay que ser realistas: coincidir con un macropublicitado estreno como el de Séptimo es tirarse de cabeza al vacío y sin red.

La peli del finde.



El único de todos los títulos que llegan hoy que puede rascar algo del pastel podría ser Stockholm, segunda película (primera en solitario) de Rodrigo Sorogoyen, que después de un tour festivalero de lo más variado y prestigioso (Málaga, Toronto, Londres, Bruselas, Valladolid), llega avalada por ser una de las ganadoras del pasado Festival de Málaga, con 3 premios (y de los gordos: dirección, actriz y guión novel). Está claro que Stockholm podría encontrar su público de manera fácil, a pesar de que su distribuidora, Yedra, la lanza en sólo 15 salas, y es que parece destinada a ocupar un lugar privilegiado, casi de película de culto, para una determinada generación de espectadores, románticos, desencantados y desorientados treintañeros principalmente. Con un presupuesto mínimo, supone la primera aventura en la producción de Caballo Films y es una de las primeras y más representativas películas de la alternativa de moda a las subvenciones oficiales, llamada crowdfunding. 


Calificada en su recorrido festivalero como una pequeña gran joya, Stockholm ha, literalmente, encandilado a la crítica especializada, que no solo ha alabado el trabajo de Sorogoyen y la obra en sí, sino que además se reservan muy buenos comentarios para el trabajo de su pareja protagonista: Javier Pereira y la ganadora de la Biznaga de Plata en Málaga, Aura Garrido. Andrea G. Bermejo escribe en Cinemanía: "pequeña película con sorpresa y una gran Aura Garrido"; Mirito Torreiro dice en Fotogramas: "una dirección de actores que para sí querrían directores mucho más curtidos, que hace que Garrido, sobre todo, pero también Pereira se luzcan a modo. Y (...) una espléndida elegancia en la construcción del espacio, en los movimientos de cámara, que permiten avizorar, ojalá, a un director"; en El Mundo, podemos leer, en la crónica de Luis Martínez del mencionado festival: "puntúa el riesgo, la crudeza y el esmerado trabajo de Aura Garrido (...) sencillamente inmensa. Por dolida".


'Cause this is thriller, thriller night!!!


Director que debutara hace unos años con el compacto thriller 25 kilates (2009), un título a rescatar urgentemente del olvido, Patxi Amezcua regresa al género para su segunda película, aunque esta vez se aleja del policíaco y aborda el lado psicológico de una trama ciertamente inquietante: un padre y sus dos hijos juegan a ver quién llega primero a la calle desde un séptimo piso: si el padre en el ascensor o los niños por las escaleras. Cuando el padre llega a la planta baja, resulta que los niños no aparecen, no hay ni rastro de ellos. A partir de ahí, comienza la búsqueda frenética de un padre y una madre por encontrar a sus hijos. ¿Dónde están? ¿Qué les ha ocurrido? ¿Por qué a ellos? Telecinco Cinema ha puesto toda la carne en el asador y espera lograr con esta cinta su hit taquillero del año, que Fox sitúa en 301 cines. La mastodóntica campaña de promoción no debería errar, como no lo hizo en Argentina, país co-productor, donde la película recaudó algo más de cinco millones y medio de dólares (algo más de 33 millones en pesos). Sin embargo, a pesar del protagonismo de una pareja de actores con no poco prestigio y tirón en taquilla, como son Ricardo Darín y Belén Rueda, las no tan entusiastas críticas podrían causarle un flaco favor.


En La Gaceta, diario de Argentina, señalaban (con algún que otro spoiler incluido, lo menciono para que no leáis toda la crítica): "la media hora inicial de Séptimo es estimulante porque el thriller se construye con las piezas adecuadas (...) Y de pronto, en el punto clave, la película frena en seco. El guión del navarro Amezcua y de Alejo Flah, deja de bordear los lugares comunes para caer en ellos". Mientras, en el Diario Clarín, le otorgaban la mayoría del mérito conseguido por la película al trabajo de su estrella masculina: "la tensión y la intriga se mantienen hasta ese click en el que uno sabe más que el otro. Allí donde el realizador Patxi Amezcua se la juega (...). Pero más importante aún, es de los que sin Darín resultarían algo insustanciales". En nuestro país, Noel Ceballos, en Fotogramas, ha sido algo más complaciente: "el director Patxi Amezcua ejecuta una serie de sutiles variaciones sobre una escenografía mínima, logrando fundir la arquitectura del edifcio con la progresiva angustia de un Darín aplicado a lo que, en esencia, es su one-man show".


El habitual productor Joan Cutrina debuta en la dirección de largometrajes de ficción con este thriller policíaco para contarnos la historia, basada en hechos reales, de tres amigos que se ven obligados a separarse tras un atraco frustrado. Ocho años más tarde, la vida los vuelve a unir por azar a pesar de haber tomado caminos muy distintos. Eric sale de prisión tras ocho años de encierro durante los que ha perdido lo que más quería; Toni ha decidido dejar de vivir al margen de la ley y se ha convertido en policía; por último, Tom es el capo de una banda de criminales que actúa con la complicidad de la policía de la ciudad. Su distribuidora, Splendor Films, la saca con 30 copias (todas en soportes digitales), lo que no está mal siendo una cinta de un muy ajustado presupuesto.


Contiene, a priori, elementos que pueden gustar al público de las multisalas, sin embargo, su carácter de independiente puede echar por tierra sus aspiraciones comerciales. Eso y una recepción crítica más bien fría, como constata la firmada por Toni Vall en Cinemanía, sobre la que concluye: "bien rodada aunque diezmada por ramalazos de convencionalidad". Mientras, en la web Cine Maldito, la defienden a ultranza: "una propuesta española, en definitiva, que va por libre y que arrastra tras de sí los ademanes de los mejores patrones plásticos que el thriller policiaco nos ha podido ofrecer". Nuestra opinión, no obstante, va más en consonancia con la primera. A pesar de esto, la película juega la baza de presentar liderando el reparto a un trío de actores sin desperdicio: Miquel Fernández, Álex Barahona y Juan Carlos Vellido, que están secundados por Irene Montalà, Xenia Tostado y Adolfo Fernández.


De forma inesperada, conocíamos esta semana el estreno también este viernes de Frontera, primer largo de ficción de Manuel Pérez Cáceres, que viene a ser la primera producción española producida e interpretada por un grupo de presos reales en colaboración con profesionales del cine. Impulsada por la productora Corneluis Films y transFORMAS, entidad dedicada a la formación y creación artística en contextos de exclusión social y resolución de conflictos, Frontera es la conclusión de un proceso de investigación y creación en torno al concepto de “frontera” que la Asociación Transformas ha estado desarrollando desde 2009 bajo el título ‘Yo_frontera_territorio’ y se engloba dentro del proyecto integral teatroDENTRO. Su sinopsis no puede ser más sugerente: un grupo de teatro ensaya una versión de "12 hombres sin piedad" cuando los interrumpe una alarma. Nos encontramos dentro de la prisión de Quatre Camins de Barcelona y la señal indica el aislamiento de los módulos. El grupo, integrado por seis presos y ocho personas del exterior, permanecerá aislado por una epidemia de origen desconocido. La falta de información y el temor a un posible contagio pondrá a prueba su fortaleza y cambiará para siempre sus vidas.



Presente en la Sección Zonazine del pasado Festival de Málaga, de donde salió ganando una Biznaga de Plata al mejor actor para el preso en la vida real, actor no profesional, Christian Dolz, Frontera aterriza en las salas con sólo 13 copias para todo el ámbito nacional y dejó a los expertos sensaciones encontradas a su paso por el certamen andaluz. En Cine Maldito advierten que: "la cinta capta nuestro interés rápido y nos mantiene intrigados casi todo el tiempo, pero llegado el tramo final es inevitable preguntarse hacia dónde quiere ir realmente su director", mientras en Cinema Bites nos ofrecen algo de esperanza: "la cinta en cambio creo que tiene problemas de estructura (...). Poderosas interpretaciones, un mensaje que subyace actual y en cierto sentido polémico son las cualidades de esta película".

La "divina" comedia.


Compañera de la anterior en la citada sección paralela del Festival de Málaga, Esto no es una cita juega la baza de apostar por uno de los géneros predilectos del gran público, la comedia romántica, y está narrada de manera convencional, lo que explica que también fuera una de las grandes vencedoras de aquél palmarés, con dos premios: el del público y el relativo a la mejor actriz. Segundo largometraje del director, tras una abultada trayectoria en la ficción televisiva, medio en el que ha seguido trabajando tras el fiasco de su ópera prima Proyecto Dos (2008), Guillermo Fernández Groizard posee un caballo ganador con esta historia sencilla en la que Roberto y Paula, compañeros de oficina, comienzan una relación, llena de altibajos, para olvidar a sus respectivos ex. Las risas parecen estar aseguradas, aunque su distribuidora, Pirámide, no haya querido (o podido) arriesgar demasiado, sacando a la luz sólo 11 copias (todas digitales).


Todo parece apuntar a que su paso por la cartelera será fugaz, algo que va en consonancia (por desgracia) con la naturaleza de una cinta como ésta, de bajo presupuesto y sin pretensiones, que entusiasmó a la crítica a su paso por el Festival de Málaga. "Divertidísima comedia romántica de acertadísimo reparto, diálogos picantes, divertidos, irónicos", leemos en Cinema Bites, mientras en Making Of ofrecen incluso prometedoras esperanzas hacia su pareja protagonista: "Esto no es una cita es una comedia ágil cuyo ingrediente principal es el diálogo y el elenco que hacen posible esta película. Virginia y Darío forman un dúo espectacular, cómico, distendido, ligero, perfecto". No por otra razón, tanto Virginia Rodríguez (premio a la mejor actriz en Málaga) como Darío Frías (premio al mejor actor en el Festival de Alicante) figuran desde hace meses en todas las quinielas a los próximos Premios Goya en las categorías revelación. Junto a ellos, los más conocidos Fernando Cayo, Alexandra Jiménez y María Garralón, máximos representantes de la obligada galería de divertidos personajes secundarios que deben poblar las películas pertenecientes al género. 


A través de su propia productora, la más conocida por su trabajo como actriz, Antonia San Juan regresa a la pantalla grande no solo ante las cámaras, sino también reincidiendo en su faceta de guionista y realizadora, tras la decepcionante experiencia que supuso su debut como directora, Tú eliges (2009). Para la ocasión, la San Juan vuelve a localizar su película en las Islas Canarias, para construir un retrato de la peculiar forma de ser de los isleños a través de la historia de una familia, cuya vida rutinaria se ve alterada cuando el padre fallece. Drama y tragedia se dan la mano con el particular sentido del humor de su creadora en esta película que llega por fin a las salas tras todo un año viajando alrededor del mundo por distintos festivales (Alicante, Barcelona, Londres, Sydney, San Francisco), de donde volvió con el Premio del Público en el Festival de Cine Gay y Lésbico de Barcelona, así como los relativos a la mejor película y a la mejor actriz en el Festival de Alicante.




Con papel casi protagonista para Macarena Gómez, secundada por el televisivo Luis Miguel Seguí (también productor del filme), Secun de la Rosa y el célebre (también por la pequeña pantalla) Eduardo Casanova (junto a un ramillete de actrices desconocidas por el gran público), Del lado del verano es, ¡qué duda cabe!, un nuevo ejercicio de exhibicionismo por parte de la San Juan, que se reserva para ella altas dosis de lucimiento. Ensalzada por un público que le es fiel, la crítica probablemente la condene, a tenor de lo avanzado ya en las páginas de Cinemanía: "habrá a quien le parezca un detalle baladí, pero para hacer una buena película no basta con tener algo que contar. Se precisa de un guión, un mínimo de competencia en la puesta en escena, actores dignos y diálogos conseguidos. Nada de esto se da cita en Del lado del verano". Varapalo crítico el que se avecina también dada la opinión recogida por la película en el extranjero, concretamente en la web australiana SBS, donde titulan "un melodrama que vale la pena perderse".

Finde 'Metacine'.


Ninguneada en el pasado Festival de Málaga (es la cuarta película salida de dicho certamen que llega a las salas hoy, lo cual implica una buena noticia), donde compitió en la sección paralela Zonazine sin obtener recompensa alguna por parte del Jurado, este filme mezcla elementos de historia, narrativa y películas caseras para contar la insólita historia de Maxime Stransky, actor, revolucionario, falsificador, productor en Hollywood y colaborador cercano de Josef Stalin. Es, en definitiva, la odisea personal de alguien que se atrevió a soñar y fue devorado por sus sueños: amigo de Sergei Eisenstein, Stransky fue actor en el Moscú de los 20, y eventualmente se convirtió en un personaje digno de leyenda: espía, participe en la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, ejecutor de la operación Borodino – durante la cual obtuvo los planos de la bomba atómica –, tuvo dos familias (una rusa y otra estadounidense) y vivió muchas otras anécdotas. Maxime presta su voz a las aventuras narradas y se deja ver como un héroe imperfecto, uno de los personajes más extraordinarios del siglo XX de quien casi nadie, hasta ahora, había tenido noticias más allá del telón de hierro. La película es un relato de ficción maquillado de documental y está producido por la productora valenciana independiente Los Sueños de la Hormiga Roja. Sólo 6 copias se ponen en circulación para salas.


Con un reparto en el que no figura ningún intérprete conocido por el gran público (Jordi Collado, Marisa Ibañez, Anthony Senen, Valentí Piñot, Joan Raga y Victoria Cuevas), posee un interminable palmarés que cuenta con premios en festivales tan diversos como el de Nevada, el de Honolulu, el Sunscreen Film Festival o el de México, y supone el regreso a la dirección del director Valentí Figueres, padre del documental sobre la Guerra Civil Vivir de pie. Las guerras de Cipriano Mera (2009), que tan buenas críticas recogió en su día. Las de la presente tampoco han sido nada desdeñables, lo que nos invita a intuir que se trate de un filme absolutamente de culto, que no habría que dejar pasar si se posee verdadera curiosidad cinematográfica. Así, en Cinemanía, Carlos Marañón describe la película como "un acierto en lo experimental, una traba en lo recreativo (...). Juguete de metacine para degustar con vodka soviético". Por su parte, en Cine Maldito, opinan que estamos ante "una cinta estimable e interesante, nacida sin vocación comercial pero sí con una evidente pasión por su material de estudio, pasión que Figueres logra transmitir al espectador en sus mejores momentos".

Hasta aquí este superficial repaso a los estrenos de este fin de semana cargadito, como nunca antes, de gran cantidad de títulos, muchos de ellos condenados a una existencia invisible en las marquesinas. Ojalá me equivoque (por lo menos con algunos que otros).

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!