Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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lunes, 20 de enero de 2014

Nuevos estrenos confirmados para este primer semestre del 2014.

La semana pasada, la consultora Rentrak desvelaba las fechas de estreno confirmadas de nuevos y esperados títulos de nuestra cinematografía, rellenando un poco más el vacío calendario de estrenos previsto para los próximos meses. A falta de conocer los títulos que formarán parte de la 17ª edición del Festival de Málaga y que, muy probablemente, se rifarán su fecha de estreno en el segundo trimestre del año, estas son las tres películas que cuentan ya con fecha definida para su llegada a las salas.

Cry/Fly (No llores, vuela), de Claudia Llosa.
Estreno: 28 de marzo de 2014.


Seleccionada para formar parte de la Sección Oficial del prestigioso Festival de Berlin, Cry/Fly (No llores, vuela) es el nuevo largometraje de la directora peruana afincada en España, Claudia Llosa, que ya ganó el Oso de Oro en el mismo certamen con La teta asustada (2009), por la que también fue nominada al Oscar en la categoría de mejor película extranjera. Se trata de un film protagonizado por Jennifer Connelly, Cillian Murphy, Mélanie Laurent y Oona Chaplin, una producción de José María Morales (Wanda Vision) e Ibón Cormenzana (Arcadia), con la participación de TVE, CANAL+ y TV3. Coproducida por Canada y Francia y rodada íntegramente en Canadá, en ella, a través de una madre (Jennifer Connelly) y un hijo (Cillian Murphy), nos sumergimos en el pasado, marcado por un accidente que les separa. Ella se convertirá en una famosa artista y sanadora, él en un peculiar cetrero que vive marcado por las huellas de una doble ausencia. En el presente, una joven periodista (Mélanie Laurent) propiciará un encuentro entre ambos que nos hará cuestionarnos el sentido de la vida y del arte, para plantearnos la posibilidad de asumir una vida plena a pesar de las incertidumbres.

Perdona si te llamo amor, de Joaquín Llamas.
Estreno: 20 de junio de 2014.


A punto de iniciar la estación estival llegará a las salas la nueva adaptación de uno de los referentes del género romántico en la literatura, el italiano Federico Moccia, de quién el realizador televisivo Joaquín Llamas adaptará Perdona si te llamo amor, tratando de repetir el éxito que cosecharon en la taquilla española sus anteriores adaptaciones a cargo de Fernando González Molina, Tres metros sobre el cielo (2010) y Tengo ganas de ti (2012). Producida por Telecinco Cinema, se trata de un remake de una primera adaptación que ya firmara el propio autor de la novela en 2008 en Italia, en la que Álex es un ejecutivo publicitario de éxito, que lo tiene todo: es atractivo, inteligente y brillante, pero a sus 37 años aún no ha alcanzado la estabilidad emocional que tanto ansía. Incapaz de asumir el rechazo de su novia a su propuesta de matrimonio, su idílica vida comienza a desmoronarse. Es en ese momento cuando irrumpe en su camino como un vendaval Niki, una joven estudiante de tan solo 17 años que no sólo consigue seducir y enamorar a Álex, sino dar un giro total a su vida. El actor italiano Daniele Liotti y la revelación Paloma Bloyd encabezan un reparto en el que también figuran Cristina Brondo, Adrià Collado, Andrea Duro, Jan Cornet, Irene Montalà, Pep Munné y Oriol Vila.

Blockbuster, de Tirso Calero.
Estreno: 6 de junio de 2014.


Vista en la Sección Oficial del último Festival de Gijón, de donde no arrancó muy buenos comentarios de la prensa, en junio verá la luz por fin en las salas Blockbuster. Se trata de la segunda película de Tirso Calero, tras su desapercibida y de estilo casi amateur Carne cruda (2011). Un homenaje cinematográfico a los actores y al séptimo arte, siguiendo los pasos de un veterano actor (Manolo Zarzo), una auténtica gloria nacional, aquejado de una enfermedad terminal, que decide participar en un corto de ciencia-ficción que dirigen unos jóvenes 'frikis'. Rodada a caballo entre Alicante y Galicia, la película recupera además para la gran pantalla a otros tantos veteranos de nuestro cine: Luis Varela, María José Alfonso, Jesús Guzmán, Guillermo Montesinos o Fernando Esteso. Además, ofrecerá un protagonista cinematográfico a una de las revelaciones jóvenes surgidas de la pequeña pantalla en los últimos años: Adam Jeziersky, famoso gracias a la serie adolescente Física o química. La película está producida por Digital Cine Media, Gold Tower Producciones y GoldStudio Lab.

    jueves, 28 de noviembre de 2013

    Premios Goya 2014: candidatos al Mejor Actor Protagonista.


    La pre-selección de candidatos al mejor actor, más que despejar dudas, ofrece aún mayor intriga sobre quienes podrían llegar a la final por el Goya. Los tres favoritos claros siguen siéndolo, pero las candidaturas inesperadas de otros tantos podrían hacer tambalear los cimientos en una categoría que muchos considerábamos cantada.


    Para empezar, el gran favorito, Javier Cámara, ha sido propuesto como protagonista nada menos que por cuatro títulos, Los amantes pasajeros, Ayer no termina nunca, Vivir es fácil con lo ojos cerrados y, por la aún sin estrenar, La vida inesperada (la cinta con la que preveíamos podría ser el favorito en la edición del año que viene). El reparto de votos entre los cuatro trabajos puede restarle puntos y favorecer a sus competidores, como Antonio de la Torre, por Caníbal (que podría obtener doble nominación, pues figura candidato como secundario por La gran familia española), y Eduard Fernández, por Todas las mujeres.


    En un drástico error de perspectiva, los responsables de Las brujas de Zugarramurdi han propuesto a Mario Casas como protagonista (compitiendo además con su compañero, Hugo Silva), lo que da al traste con las opciones que muchos barajaban de una doble nominación: como secundario por ésta y como principal por La mula o Ismael. Hasta cuatro veces aparece también el nombre de Quim Gutiérrez, aunque sus opciones no sean fuertes ni por Tres bodas de más o Los últimos días, podría dar la sorpresa con ¿Quién mató a Bambi? y, sobre todo, La gran familia española.


    Álex González, aunque figure candidato por Combustión, tiene sus verdaderas opciones en su candidatura por Alacrán enamorado. Lo mismo con Ricardo Darín, que tiene en Tesis sobre un homicidio su gran baza, en detrimento de Séptimo.


    Y no menospreciemos las posibilidades de ser finalmente nominados que también tienen Ernesto Alterio, por ¿Quién mató a Bambi?, Eduardo Noriega, por Presentimientos, o el veterano Manolo Zarzo, que ha obtenido dos candidaturas, por Blockbuster y Serie B.

    Las sorpresas.


    La mayor de ellas ha sido la inclusión en esta categoría de uno de los grandes favoritos al mejor actor de reparto, Tito Valverde, por 15 años y un día, que podría quedarse sin su merecida nominación por culpa de la enorme competencia presente en esta categoría principal. Eso sí, sus opciones siguen siendo fuertes y su selección ofrece a la carrera por los Goya aún más emoción.


    Un suicido es lo que representan las candidaturas de Ismael Fristchi y Alejandro Albarracín como principales por Al final todos mueren, frente a tan dura competencia y con papeles tan breves y en una película que apenas vio nadie. Sobre todo, Fritschi hubiera tenido opciones de haber sido propuesto como revelación.


    Como De la Torre, también Fernando Cayo, Jan Cornet y Alberto Ammann podrían ganar una doble nominación, pues son candidatos como principales y secundarios por varias películas. Cayo es candidato por Esto no es una cita, como secundario, y Casi inocentes, como principal. Cornet lo hace por Barcelona, noche de verano (secundario) y Menú degustación (principal). Y Ammann, por Tesis sobre un homicidio (secundario) y Combustión (principal).


    Nos complace mucho también la inclusión del estupendo trabajo de Àlex Brendemühl en El médico alemán. Wakolda, co-producción entre Argentina y España que sólo teníamos en cuenta en la correspondiente categoría de mejor película iberoamericana.


    Por último, como todos los años, vuelven a figurar entre los posibles candidatos nombres destacados del cine internacional, como el legendario Robert Duvall, por A Night in Old Mexico, o Elijah Wood, por Grand Piano.



    jueves, 21 de noviembre de 2013

    Quiniela a los Premios Goya 2014 (IV): Mejor Actor.

    Pocas sorpresas deparará también la categoría al mejor actor protagonista y es que podríamos aventurar ya, sin miedo a equivocarnos, tres de los cuatro finalistas definitivos. La cuarta plaza para estos Premios Goya será la más reñida, pues a ella aspiran algunos trabajos estrenados en salas comerciales relativamente pronto y que cuentan con el obstáculo que supone la selectiva memoria de los académicos; así como también otros adscritos a un género tan poco premiable como es la comedia.

    1. Javier Cámara, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.
    2. Antonio de la Torre, por Caníbal.
    3. Eduard Fernández, por Todas las mujeres.
    4. Javier Pereira, por Stockholm.
    5. Mario Casas, por La mula.
    6. Álex González, por Alacrán enamorado.
    7. Ricardo Darín, por Tesis sobre un homicidio.
    8. Quim Gutiérrez, por ¿Quién mató a Bambi?
    9. Ernesto Alterio, por ¿Quién mató a Bambi?
    10. Javier Cámara, por Ayer no termina nunca.
    11. Ricardo Darín, por Séptimo.





    Favorito a ganar la Concha de Plata en San Sebastián, Javier Cámara tiene asegurada su sexta nominación al Goya este año gracias a Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, por un trabajo de enorme aprehensión, que invita a descartar a cualquier otro actor para tal empeño, incapaces todos de abordarlo de forma tan sobresaliente como él lo hace. Cámara parece haber nacido para interpretar a este personaje, pues resulta un intérprete especialmente dotado para reflejar sin coartadas ante las cámaras todo el patetismo de sus criaturas, sin caer nunca en convencionalismos pueriles o en falsas y amaneradas caricaturas, estériles siempre de emoción. El actor está literalmente espléndido a lo largo de todo el filme, sin alardes desorbitados, desde una agradecida y primorosa contención, plasmando con una naturalidad cercana a la espontaneidad todos los claroscuros de un personaje eminentemente ingenuo.


    Con toda la crítica rendida a sus pies y la alta expectación que ha despertado en el público el que se denomina ya como su mejor trabajo para el cine, el Antonio de la Torre de Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, es el otro gran favorito en todas las quinielas. Radicalmente demoledor en su esterilizada y minuciosa exposición del carácter retraído y autosuficiente de su personaje, a través de una conveniente contención y una solidez apabullante, De la Torre sustenta toda su actuación en el magnífico partido que de su expresiva y contundente mirada líquida extrae el director para que los pensamientos, las dudas y hasta los miedos del personaje traspasen la pantalla y, llegado el caso, congelen el ánimo del respetable. Todo ello, además, protegido por una descollante naturalidad, sin subrayados ni estridencias del todo innecesarios, lo que ayuda a implantar la conseguida condición de absoluto personaje anónimo, de ser otro tipo más del montón, que sobrevuela al protagonista, añadiendo con esto un componente aún más sobrecogedor a la historia. Literalmente devorado por la personalidad de su personaje, De la Torre termina confeccionando una actuación de implacable y árido efectismo en el respetable, razón más que suficiente como para creer que será uno de los cuatro nominados al Goya.


    Habitual en las nominaciones desde que irrumpiera en el cine hace solo 14 años, lleva ya acumuladas siete, de las que dos se materializaron en sus correspondientes cabezones. Además, conduce con mano diestra, segura y fascinante la desequilibrada película de Mariano Barroso, Todas las mujeres, logrando una actuación en absoluto estado de gracia. El intérprete se permite el lujazo de pasearse sin tapujos por todos los vericuetos de su personaje, ahondando incluso en los más desagradables, y hacerlo además desde una sublime precisión, matizando y depurando hasta el extremo cada uno de los rasgos (físicos, psíquicos y emocionales) de su personaje, logrando que tan impresentable protagonista no solo nos resulte simpático sino que, para más inri, nos induzca a no poca compasión. Eso sí, en su pletórica exhibición interpretativa colabora el sugestivo juego dialéctico y la química mutante que logra establecer con todas sus oponentes. Probablemente no sea el favorito al premio, pero sus opciones de colarse entre los cuatro nominados no menguarán fácilmente.



    Apuesta personal nuestra, el trabajo de Javier Pereira en Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, debería con toda justicia llegar a la final por el Goya de este año, pues en ella el intérprete se marca la que, con diferencia, se debe contar ya como su mejor interpretación para el cine, desplegando primeramente un contagioso encanto, derrochando sensualidad a través de una mirada de fingida inocencia y una sonrisa que, cual zorro, se sabe arma infalible para conseguir sus propósitos; para luego desvelar sus cartas atropelladamente y acabar estampando en la pantalla la idiosincrasia necia e incongruente de un auténtico capullo. Un empeño que Pereira, literalmente, borda, en uno de los mejores títulos del año y que no debería pasar inadvertido para los académicos.

    A principios de año nadie lo hubiera dicho, pero tras ganar la Biznaga de Plata al mejor actor en el Festival de Málaga, Mario Casas se aupó a todas las quinielas para los próximos Goya gracias a La mula, película de la que su labor se alza como el gran pilar sobre el que sostenerse. Absolutamente empático y convincente en la piel de ese descreído e inocente cabo, supone el mejor empeño interpretativo del actor hasta la fecha. Su acemilero se nos presenta imprevistamente matizado siempre, incluso allí donde hubiera sido fácil salir airoso tirando de tics y viciados hábitos interpretativos, Casas responde con notable entereza y no poco encanto. ¿Valorará la Academia el logrado esfuerzo interpretativo de la estrella o le subestimará por su consabido estatus de 'chico guapo'? No obstante, el temprano estreno de la película dentro del primer semestre del año hace peligrar las opciones de un Mario Casas que, además, tiene previsto otro importante y sugestivo empeño dramático a finales de año.

    El que Alacrán enamorado, de Santiago A. Zannou, fuera incluida dentro de la terna de las cuatro películas pre-seleccionadas por la Academia a los Oscar ha dado alas a las opciones de su protagonista de cara a una justa nominación al Goya al mejor actor. A pesar del también temprano estreno de la película, Álex González tiene a su favor el haber superado las expectativas, gracias a la admirable y convincente labor que realiza del protagonista de la cinta, detallando con aplomo minucioso todo el arco emocional que recorre su personaje a lo largo de la película. Sin duda, una excelente noticia que invita a concebir no pocas esperanzas en un actor perteneciente a una generación de intérpretes, en general, poco solventes en papeles tan rigurosos como éste. Por contra, su juventud y su atractivo físico son un lastre para tomar en serio sus opciones al Goya, a lo que hay que sumar la implacable competencia que suponen pesos pesados del calibre de los arriba mencionados.

    Como con Mario Casas, las opciones de Ricardo Darín por Tesis sobre un homicidio, de Hernán A. Golfrid, pasan por otro protagonismo de la estrella argentina en uno de los títulos más taquilleros del año, Séptimo, de Patxi Amezcua. Eso, el estreno demasiado anticipado de la cinta y la condición de co-producción entre España y Argentina, lo que puede provocar que la película no entre en la competición por los galardones ordinarios. No obstante, quede constancia del sobrio, impecable, infinitamente matizado, proverbialmente expresivo trabajo llevado a cabo por Darín, alma, motor y estructura base de Tesis sobre un homicidio, demostrando una magistral capacidad para, tras los primeros minutos de metraje, desaparecer por completo dentro de su hermético personaje sin dejar en ningún momento de traspasar la pantalla, conectar con el espectador y que éste empatice hasta el paroxismo con su rol.


    Si existiera la categoría de mejor actor de comedia, Quim Gutiérrez sería a día de hoy uno de los favoritos indiscutibles a alzarse con el premio gracias a ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, donde el actor nos desvela un pulso cómico de la mejor ley, sustentado en una comicidad histriónica altamente efectiva en gran consonancia con el tono exagerado y disparatado de la función. La pega, de cara a una posible nominación a los Goya, es que, salvo gloriosas excepciones, la comedia nunca ha figurado entre las debilidades de una Academia que, además, ya cuenta con el trabajo de Javier Cámara en Vivir es fácil con los ojos cerrados como la mejor representación del género.


    Lo mismo se podría decir de las opciones de Ernesto Alterio por la misma película, aunque es obligado señalar que de colarse entre los cuatro finalistas, sería con todo el merecimiento del mundo, pues, aunque evidencia cierta desorientación en algunas escenas de transición, la estrella logra estamparnos luego un jocoso y sádico recital de primera, de esos que elevan el listón de cualquier función. Lo tiene difícil Alterio, aunque confiamos en que disponga en años sucesivos de mejores oportunidades para ganarse esa tan merecida tercera nominación al Goya que se le viene resistiendo desde hace unos años.

    Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet, aterrizó en la cartelera demasiado pronto para la temporada de premios, pero Javier Cámara se marcaba en ella una actuación deslumbrante, expresando mucho a través de muy pocos elementos, haciéndose sublime, componiendo una interpretación sosegada y pragmática, convenientemente medida y ajustada en un cadencioso crescendo dramático que se erige en la mejor actuación del actor para el cine, hasta el momento. Tiene a su favor, además, la sensación de que la Academia le debe un Goya después de nominarle hasta cinco veces de manera infructuosa, pero el proverbial despliegue efectuado por la estrella en Vivir es fácil con los ojos cerrados eclipsará por completo el aquí comentado.


    Tras su mal recibido estreno (a nivel crítico), Séptimo parece propiciarle pocas opciones de ser finalista al ajustado y completo trabajo de Ricardo Darín, que logra con su actuación transmitirnos de manera palpable, casi visceral, desde el desconcierto inicial de su personaje hasta el coraje de un hombre capaz de tirar por la borda toda su existencia con tal de recuperar a sus hijos, exponiendo ante la cámara a lo largo de ese viaje la angustia, el miedo, la rabia y la desesperación que van sucediéndose en el ánimo de su criatura. Logrando él solo generar en el espectador el verdadero leit-motiv para asistir sin pestañear a toda la función. Si la Academia hubiera de elegir entre los dos empeños de la estrella argentina de este año, éste de Séptimo debería quedar descartado.

    ATENTOS A:


    Mañana mismo aterriza en las salas comerciales La por (El miedo), lo último de Jordi Cadena, visto en Valladolid y que trae consigo un aplaudido trabajo protagónico de Ramón Madaula, en un registro duro y contundente, como padre maltratador, de esos que tan del gusto académico son.


    Historia melodramática para el protagonismo de un Mario Casas que se intuye supondrá un cambio de registro importante en el actor. Ismael se encuentra además dirigida por un excelente director de actores, Marcelo Piñeyro, ¿convencerá todo esto a la Academia?


    Presente en la Seminci, de donde salió beneficiado de buenos comentarios críticos, el trabajo de Eduardo Noriega en el thriller psicológico Presentimientos, de Santiago Tabernero, no llegará a las pantallas hasta enero, lo cual podría dificultar sus opciones de lograr su tercera nominación al Goya.



    Tras el mal recibimiento suscitado entre la prensa por Blockbuster, de Tirso Calero, en su presentación oficial en el presente Festival de Gijón, las esperanzadoras opciones que merodeaban al veterano y gloria del cine nacional Manuel Zarzo parecen desinflarse. La película tendrá un estreno limitado a partir del 29 de noviembre, momento en el que discerniremos qué posibilidades tiene Zarzo de llegar a la final.





    miércoles, 20 de noviembre de 2013

    Mala acogida crítica para "Blockbuster", de Tirso Calero, en Gijón.


    El único título nacional presente en la Sección Oficial a concurso de la 51ª edición del presente Festival Internacional de Cine de Gijón ha visto por fin la luz. Se trata de Blockbuster, de Tirso Calero, cinta rodada en blanco y negro, que cuenta la historia de un viejo y olvidado actor que se resiste a no actuar más y quiere morir con las botas puestas aunque tenga que embarcarse en una arriesgada aventura. Se trata de un film de bajo presupuesto, de aire melancólico y tono crepuscular sobre el universo de los actores y, en particular, sobre las viejas glorias caídas en el olvido.


    Protagonizada por un veterano de la categoría de Manolo Zarzo, con una trayectoria artística que se remonta a los años 50 del pasado siglo, estrella de la gran pantalla durante las décadas de los sesenta y setenta, y por el joven y televisivo Adam Jezierski, a los que secundan un catálogo de reputados intérpretes nacionales de históricos recorridos como son Luis Varela, María José Alfonso, Jesús Guzmán, Fernando Esteso o Guillermo Montesinos, la recepción crítica recibida por la película ha sido, lamentablemente, mala.

    Las tres crónicas de la cuarta jornada del certamen que hemos consultado aportan opiniones que rozan el desastre sobre la cinta de Calero. Así, en Cinemanía, señalan que "lo que podría ser una exploración del oficio se transforma en un bochornoso quiero y no puedo que se ahoga en referencias pop (Clerks, Chuck Norris) y abusa de un humor que dejó de tener gracia hace más de dos décadas. Como curiosidad, Fernando Esteso se interpreta a sí mismo en un cameo tan gratuito como desaprovechado, buscando la complicidad del espectador con planos fijos de sus ojos llorosos. No lo logra".


    En Videodromo, son incluso más severos, repartiendo leña hasta a los encargados de seleccionar las películas del certamen, diciendo que "con todo el respeto y admiración que merece un Festival de Cine de esta categoría, hay que escribir unas líneas bastante críticas con la selección de una cinta en competición oficial que lastra muchísimo el buen hacer que desarrolló el equipo de selección de películas tanto el año pasado como lo que habíamos visto hasta ahora en el presente certamen", para a continuación comentar, respecto a Blockbuster, que "todo el artificio que la compone es tan flojo, se mire por donde se mire, que ni la presencia de Fernando Esteso o un esforzado Adam Jezierski logran sacar una mueca de sonrisa ingeniosa. Ni el gran Manolo Zarzo, en quien recae el peso de interpretar a un trasunto de sí mismo, ni otros olvidados que merecen reconocimiento por su gran trayectoria (el citado Esteso, Jesús Guzmán, Maria José Alfonso, Mirta Miller…) pueden salvar una película que podría estar en Gijón, sí, pero en cualquier sección paralela o de otro tipo. Nunca en una competición oficial".

    Por último, en Cinema ad hoc, rizan el rizo y, aparte de acordarse de la pobre calidad media de nuestro cine seleccionado en la edición del año pasado, comparan a Blockbuster con "una piñata de ideas a la que su director y guionista, Tirso Calero, atizara con palos de ciego sin saber muy bien qué va a caer de tal invento (...) la obsesión por tomarse en serio incluso cuando hace bromas, la necesidad de explicitar cada momento de vergonzante sensiblería (tan diferente, ay, al verdadero sentimiento) en fin, desastre absoluto, sin paliativos ni enmiendas".


    Malos augurios, por tanto, para una cinta que tiene previsto un estreno reducido en salas a partir del 29 de noviembre.

    lunes, 21 de octubre de 2013

    "Blockbuster", de Tirso Calero, único filme español en el Festival Internacional de Cine de Gijón.




    Este fin de semana se desvelaban los nombres de las películas seleccionadas para competir en la 51ª edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, sin lugar a dudas, la cita más importante en territorio nacional del cine independiente, que se desarrollará del 15 al 23 del próximo mes de noviembre. Sólo 15 películas han sido las escogidas para competir en la Sección Oficial y, de todas ellas, sólo una es española: Blockbuster, segundo largometraje de Tirso Calero.

    Rodada a caballo entre Alicante y Galicia, Blockbuster se verá las caras con cintas muy potentes, procedentes de diversos lugares del mundo, entre las que destacan la norteamericana Enough Said (Sobran las palabras), comedia de Nicole Holofcener, que contiene la penúltima interpretación del fallecido James Gandolfini; la francesa Le passé (El pasado), del ganador de un Oscar Asghar Farhadi y que supuso el Premio a la mejor actriz para su protagonista, Bérénice Bejo, en el pasado Festival de Cannes; o la co-producción entre Venezuela y España La distancia más larga, de Claudia Pinto Emperador, que cuenta con el protagonismo de la española Carme Elias.



    Aunque nos pese que sólo uno de los títulos seleccionados sea de nacionalidad española, hay que congratularse de que Blockbuster tenga por fin la oportunidad de ver la luz en una pantalla grande, dada la dudosa distribución que parecía cernirse sobre ella. Rodada en blanco y negro, cuenta la historia de un viejo y olvidado actor que se resiste a no actuar más y quiere morir con las botas puestas aunque tenga que embarcarse en una arriesgada aventura. Se trata de un film intimista, de aire melancólico y tono crepuscular sobre el universo de los actores y, en particular, sobre las viejas glorias caídas en el olvido.

    Para la ocasión, Calero ha puesto al mando de su reparto a un veterano de la categoría de Manolo Zarzo, con una trayectoria artística que se remonta a los años 50 del pasado siglo, estrella de la gran pantalla durante las décadas de los sesenta y setenta. Junto a él, el joven y televisivo Adam Jezierski y un catálogo de reputados intérpretes nacionales de históricos recorridos como son Luis Varela, María José Alfonso, Jesús Guzmán, Fernando Esteso o Guillermo Montesinos.

    sábado, 19 de octubre de 2013

    Quiniela a los Premios Goya 2014 (III): Mejor Actor.

    Conforme van avanzando las semanas, se van sumando nombres de favoritos para una categoría cuya batalla final este año parece, a las claras, que se disputará prácticamente entre dos hombres. Aún así, en los próximos meses irán llegando a las salas nuevos y esperados trabajos masculinos protagonistas que podrían hacer bastante ruido y desestabilizar las opciones de muchos. De momento, por lo que llevamos estrenado este año, la lista de favoritos al Goya al mejor actor debería quedar así:

    1. Antonio de la Torre, por Caníbal.
    2. Eduard Fernández, por Todas las mujeres.
    3. Javier Cámara, por Ayer no termina nunca.
    4. Mario Casas, por La mula.
    5. Ricardo Darín, por Tesis sobre un homicidio.
    6. Álex González, por Alacrán enamorado.


    Ni que decir tiene que, a estas alturas de la película, con toda la crítica rendida a sus pies y la alta expectación que ha despertado en el público el que se denomina ya como su mejor trabajo para el cine, el Antonio de la Torre de Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, es el gran favorito en todas las quinielas. Radicalmente demoledor en su esterilizada y minuciosa exposición del carácter retraído y autosuficiente de su personaje, a través de una conveniente contención y una solidez apabullante, De la Torre sustenta toda su actuación en el magnífico partido que de su expresiva y contundente mirada líquida extrae el director para que los pensamientos, las dudas y hasta los miedos del personaje traspasen la pantalla y, llegado el caso, congelen el ánimo del respetable. Todo ello, además, protegido por una descollante naturalidad, sin subrayados ni estridencias del todo innecesarios, lo que ayuda a implantar la conseguida condición de absoluto personaje anónimo, de ser otro tipo más del montón, que sobrevuela al protagonista, añadiendo con esto un componente aún más sobrecogedor a la historia. Literalmente devorado por la personalidad de su personaje, De la Torre termina confeccionando una actuación de implacable y árido efectismo en el respetable, razón más que suficiente como para creer que nada ni nadie se interpondrá en su camino al Goya.


    Habitual en las nominaciones desde que irrumpiera en el cine hace solo 14 años, lleva ya acumuladas siete, de las que dos se materializaron en sus correspondientes cabezones. Además, conduce con mano diestra, segura y fascinante la desequilibrada película de Mariano Barroso, Todas las mujeres, logrando una actuación en absoluto estado de gracia. El intérprete se permite el lujazo de pasearse sin tapujos por todos los vericuetos de su personaje, ahondando incluso en los más desagradables, y hacerlo además desde una sublime precisión, matizando y depurando hasta el extremo cada uno de los rasgos (físicos, psíquicos y emocionales) de su personaje, logrando que tan impresentable protagonista no solo nos resulte simpático sino que, para más inri, nos induzca a no poca compasión. Eso sí, en su pletórica exhibición interpretativa colabora el sugestivo juego dialéctico y la química mutante que logra establecer con todas sus oponentes. Probablemente no sea el favorito al premio, pero sus opciones de colarse entre los cuatro nominados son altísimas.


    Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet, aterrizó en la cartelera demasiado pronto para la temporada de premios, pero Javier Cámara se marcaba en ella una actuación deslumbrante, expresando mucho a través de muy pocos elementos, haciéndose sublime, componiendo una interpretación sosegada y pragmática, convenientemente medida y ajustada en un cadencioso crescendo dramático que se erige en la mejor actuación del actor para el cine, hasta el momento. Tiene a su favor, además, la sensación de que la Academia le debe un Goya después de nominarle hasta cinco veces de manera infructuosa. El problema es que deberá competir contra sí mismo y es que su aplaudido trabajo en la ya al caer Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, promete eclipsar el aquí comentado.


    A principios de año nadie lo hubiera dicho, pero tras ganar la Biznaga de Plata al mejor actor en el Festival de Málaga, Mario Casas se aupó a todas las quinielas para los próximos Goya gracias a La mula, película de la que su labor se alza como el gran pilar sobre el que sostenerse. Absolutamente empático y convincente en la piel de ese descreído e inocente cabo, supone el mejor empeño interpretativo del actor hasta la fecha. Su acemilero se nos presenta imprevistamente matizado siempre, incluso allí donde hubiera sido fácil salir airoso tirando de tics y viciados hábitos interpretativos, Casas responde con notable entereza y no poco encanto. ¿Valorará la Academia el logrado esfuerzo interpretativo de la estrella o le subestimará por su consabido estatus de 'chico guapo'? No obstante, el temprano estreno de la película dentro del primer semestre del año hace peligrar las opciones de un Mario Casas que, además, tiene previsto otro importante y sugestivo empeño dramático a finales de año.


    Como los dos anteriores, las opciones de Ricardo Darín por Tesis sobre un homicidio, de Hernán A. Golfrid, pasan por otro protagonismo de la estrella argentina en otro de los títulos más esperados del año, a punto de aterrizar en las salas. Eso, el estreno demasiado anticipado de la cinta y la condición de co-producción entre España y Argentina, lo que puede provocar que la película no entre en la competición por los galardones ordinarios. No obstante, quede constancia del sobrio, impecable, infinitamente matizado, proverbialmente expresivo trabajo llevado a cabo por Darín, alma, motor y estructura base de Tesis sobre un homicidio, demostrando una magistral capacidad para, tras los primeros minutos de metraje, desaparecer por completo dentro de su hermético personaje sin dejar en ningún momento de traspasar la pantalla, conectar con el espectador y que éste empatice hasta el paroxismo con su rol.


    El que Alacrán enamorado, de Santiago A. Zannou, fuera incluida dentro de la terna de las cuatro películas pre-seleccionadas por la Academia a los Oscar ha dado alas a las opciones de su protagonista de cara a una justa nominación al Goya al mejor actor. A pesar del también temprano estreno de la película, Álex González tiene a su favor el haber superado las expectativas, gracias a la admirable y convincente labor que realiza del protagonista de la cinta, detallando con aplomo minucioso todo el arco emocional que recorre su personaje a lo largo de la película. Sin duda, una excelente noticia que invita a concebir no pocas esperanzas en un actor perteneciente a una generación de intérpretes, en general, poco solventes en papeles tan rigurosos como éste. Por contra, su juventud y su atractivo físico son un lastre para tomar en serio sus opciones al Goya, a lo que hay que sumar la implacable competencia que suponen pesos pesados del calibre de los arriba mencionados.

    ATENTOS A:


    Favorito en las quinielas a la Concha de Plata al mejor actor en el pasado Festival de San Sebastián, Javier Cámara lo tiene todo a su favor para recibir su sexta nominación al Goya gracias a Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba. El problema es que, con tres trabajos estrenados en el mismo año (el arriba mencionado, éste y el que lleva a cabo en Los amantes pasajeros, de Pedro Almodóvar) los votos de los académicos se repartan dejándole fuera de la terna. Además, con el agravante de que se rumorea que otro suculento y muy nominable trabajo suyo llegará a las salas antes de que acabe el año: La vida inesperada, de Jorge Torregrossa.


    Presente en la Sección Oficial de la, ya en marcha, Semana de Cine Internacional de Valladolid (SEMINCI), estaremos pendientes de las impresiones que causa el trabajo de Eduardo Noriega en el thriller psicológico Presentimientos, de Santiago Tabernero. De lo que no hay duda es de que hay ganas de verle figurar entre los nominados por tercera vez en su trayectoria.


    Otro thriller nos sirve al siguiente actor con posibles, un Ricardo Darín que parece bordarlo en la piel de ese padre desesperado por encontrar a sus hijos desaparecidos en Séptimo, lo nuevo del muy interesante Patxi Amezcua. El éxito de taquilla cosechado por la cinta en Argentina nos avisa de que estamos ante una de las películas que más va a dar que hablar en las próximas semanas y eso siempre capta la atención de la Academia.


    Historia melodramática para el protagonismo de un Mario Casas que se intuye supondrá un cambio de registro importante en el actor. Ismael se encuentra además dirigida por un excelente director de actores, Marcelo Piñeyro, ¿convencerá todo esto a la Academia?


    Con escaso tirón últimamente en los Goya, la comedia siempre ha dado grandes alegrías a muchos de sus intérpretes. Este año podría significar la vuelta a las nominaciones para un Ernesto Alterio que no ha vuelto a ser nominado desde que lo fuera, precisamente, con otra comedia: Días de fútbol (2003), de David Serrano. ¿Quién mató a Bambi?, de Santi Amodeo, será una de las comedias del año, probable bombazo en taquilla mediante, lo que dará alas a las opciones de Alterio.


    Más de lo mismo para el caso de un Quim Gutiérrez, que por ¿Quién mató a Bambi? parece lucir una comicidad de clase A. Presente en la cartelera a lo largo de todo el año (Los últimos días, La gran familia española, Tres bodas de más), no resulta desproporcionado considerarle con opciones en las quinielas.


    Ser el protagonista de una de las cintas independientes del año tiene su aquél, el problema es que Stockholm, de Rodrigo Sorogoyen, promete pasar bastante desapercibida, a pesar de los premios obtenidos en el Festival de Málaga y su protagonista, Javier Pereira se las tendrá que ver con contrincantes más publicitados que él.


    Tanto el maestro por excelencia, siempre susceptible de resultar nominado (haga lo que haga), Juan Diego, por Anochece en la India, de Chema Rodríguez, como el veterano y gloria del cine nacional Manuel Zarzo, por Blockbuster, de Tirso Calero, podrían colarse con fuerza en las quinielas. Pero sus verdaderos obstáculos son el desconcierto y la incertidumbre que provoca el que sus cintas aún no tengan fecha de estreno confirmada.


    lunes, 17 de junio de 2013

    "Blockbuster", con Manolo Zarzo, ya tiene tráiler.



    Blockbuster, la película que podría este año significar la primera nominación al Goya de un astro de la interpretación de la categoría de Manuel Zarzo, ya tiene tráiler. Se trata de la segunda película de Tirso Calero, tras su desapercibida y de estilo casi amateur Carne cruda (2011). Un homenaje cinematográfico a los actores y al séptimo arte, siguiendo los pasos de un veterano actor (Zarzo), una auténtica gloria nacional, aquejado de una enfermedad terminal, que decide participar en un corto de ciencia-ficción que dirigen unos jóvenes 'frikis'.

    Rodada a caballo entre Alicante y Galicia, la película recupera además para la gran pantalla a otros tantos veteranos de nuestro cine: Luis Varela, María José Alfonso, Jesús Guzmán, Guillermo Montesinos o Fernando Esteso, dos años después de estar en boca de todos por su regreso en tono autoparódico en Torrente 4 (2011), de Santiago Segura. Además, supone la gran oportunidad del popular Adam Jeziersky, famoso gracias a la serie adolescente Física o química, de efectuar su primer protagonista neto en el cine.