Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

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domingo, 9 de febrero de 2014

Crítica de "Mindscape": la errónea explicitud del mentalista.


¿Existe una fórmula infalible que convenientemente bien aplicada sea capaz de convertir a un thriller psicológico en un producto cinematográfico redondo? A tenor de los últimos ejemplos españoles, parece que no. Y es que, mientras unas veces hemos resaltado las lagunas de guión y los numerosos cabos sueltos esparcidos a lo largo de un metraje en aras de un giro final que sacuda al espectador por su condición de sorprendente; en otras hemos debido lamentar el mal uso y abuso de las pistas dispuestas a lo largo de una trama para que ese tan recurrido final sorpresa no sea tildado de tramposo. 


Este es el principal inconveniente de Mindscape, debut en la dirección del premiado y prestigioso cortometrajista Jorge Dorado. Y es que, tan atentos y preocupados se encuentran sus guionistas, Guy Holmes y Martha Holmes, en que no se tache de impostura narrativa la resolución 'sorpresa' de su historia, que colman el texto de una considerable carga de sobreexplicaciones. Ya desde el mismo arranque del filme, Mindscape evidencia una necesidad imperiosa porque todo cuanto se cuente quede detalladamente explicado (la naturaleza y características de esa peculiar agencia de 'detectives de la memoria' por un lado, pero también el pasado traumático de su protagonista), lo cual echa un poco por la borda la intención última de todo buen thriller que se precie: generar intriga, fomentar el suspense.


De hecho, a poco que uno preste atención, se vislumbra a lo largo del recorrido del filme destacados detalles que anticipan el consabido golpe de efecto narrativo de su conclusión, lo que redunda en una apreciable previsibilidad de todo el acto final; lo cual no molesta por su carencia manifiesta de sorpresa, sino por estar precedido de una aglomeración de subtramas y apuntes argumentales que ya en el último momento desvelan su verdadera naturaleza: el despiste y la justificación de la mentira. Eso sí, todo ello en consonancia con el funcionamiento interno de un filme regido en todo momento en base a sus propias reglas, lo cual amortigua bastante la impresión de que Mindscape pueda considerarse una rotunda tomadura de pelo (a excepción de esas pequeñas y, a priori, insignificantes referencias al supuesto espía contratado para seguir los pasos del protagonista que, dada la lógica interna reinante en el filme, quedaría sin justificación alguna).


A pesar de todo, mientras invocamos a ilustres predecesores que ya edificaron intrigas detectivescas en clave mentalista (desde Hitchcock a Nolan), nos vemos obligados a alabar la innegable capacidad del debutante realizador: su extraordinario dominio de la técnica es el motor que dota de verdadera sustancia al contenido de Mindscape. Dorado demuestra poseer pulso suficiente como para levantar de las ruinas un debilitado guión y dotarle de una considerable carga atmosférica, que otorga a las imágenes la tan necesitada intriga (a veces hasta terror) de la que anda desposeído el texto, planificando escrupulosa y sobriamente toda la película, exhibiendo un muy sugerente gusto por dotar de un sutil y elegante empaque visual a su puesta en escena y moviéndose como pez en el agua en materia de dirección de actores (a este respecto, son dignos de aplauso la contenida y matizada labor de su protagonista, Mark Strong, y la hipnótica comparecencia de su partenaire, Taissa Farmiga).


viernes, 24 de enero de 2014

Se estrenan cuatro películas españolas en plena euforia por el éxito en los Miércoles al Cine.

Pues va a ser cierto lo que muchos pensábamos pero otros pretendían ocultar: la culpa de la disminución del público a las salas de cine en España la va a tener el precio de las entradas. Parecía un razonamiento obvio y la prueba más evidente de ello es que, en su segundo miércoles de promoción, Los Miércoles al Cine ha aumentado en más de 100.000 espectadores la cifra del anterior miércoles. Si la semana pasada fueron al cine ese primer día de rebaja unos 238.741 espectadores, este pasado miércoles han sido 375.824 las entradas vendidas a precios especiales. O lo que es lo mismo, nada menos que un 187% más que el mismo fin de semana de 2013, o un 101% más que el 23 de enero de 2013, el miércoles equivalente en el año anterior. La mejor de las noticias de esta promoción, que se alargará hasta el 15 de abril, no es sólo el éxito al alza que está teniendo en sólo dos semanas de vida, sino que está generando un gratificante hábito por ir al cine en nuestra maltrecha sociedad. A ver si sigue la racha y esa bajada del IVA al comercio de obras de arte, que pasa del 21% actual al 10% anunciada hoy por el ejecutivo, se traslada también a todos los ámbitos culturales, especialmente al cine. Y a ver, también, si esta recuperación de espectadores afecta a nuestra industria y las cuatro producciones nacionales que llegan hoy a las salas logran disfrutar de saludables vidas comerciales, a pesar de la escasa difusión que han recibido (sobre todo, alguna de ellas) por parte de sus distribuidoras.

La peli del finde.


Es el caso de esta ópera primaOtel·lo, del director catalán de origen sirio Hammudi Al-Rahmoun Font, que aterriza en nuestras pantallas con sólo 5 copias. Se trata de una adaptación radical y arriesgada del clásico de William Shakespeare, que se estrena después de su exitoso paso por diversos certámenes entre los que destacan: ECU Independent European Film Festival (con premios a la mejor película y mejor actriz), Atlántida Film Fest (Premio del Público), Festival Internacional de Cinema d´Autor de Barcelona (Premio del Público), Festival Du Film Espagnol de Toulouse (Premio mejor opera prima), Festival Plataforma Nuevos Realizadores (Premio mejor película), así como el Festival de Cine Europeo de Sevilla(Sección Nuevas Olas).

La película, que contaba con 16 candidaturas previas a los Premios Goya y se encuentra nominada a los Gaudí en la categoría de mejor dirección de producción, se trata de una producción ESCAC para Escándalo Films, en producción asociada con Corte y Confección de Película, y que se estrena de la mano de Splendor Films. La trama se localiza durante un rodaje del 'Otelo' de Shakespeare, con casting minucioso para una adaptación intensa y arriesgada, y un director dispuesto a sacar el máximo de sus actores, sin escrúpulos morales, legales ni sexuales. Toda una sabandija que con tal de mostrar pasiones, intrigas y celos candentes en la pantalla se esforzará al máximo para crearlos en la vida real, con pasmosas y cómicas consecuencias. Sólo que la frontera entre los hechos y la imaginación se desdibuja y los límites de la representación se ponen en juego. Quizás la tramoya de este film de negrísimo humor, nos deje ver más de lo que nunca hubiésemos imaginado. En su reparto, lleno de rostros desconocidos para el gran público, figuran los nombres de Ann M. PerellóYoucef AllaouiKike Fernàndez y el propio director, Hammudi Al-Rahmoun Font..


Como obra de controversia, Otel·lo parece tenerlo todo, pues ha dividido por completo a la crítica. Así, están los que no la tragan, como Jordi Costa, en El País, para el que "nada de ambiguo, complejo o adulto se palpa en este Otel.lo que tiene su supuesto plato fuerte en la escena de sexo más o menos vehemente que el director obliga a rodar a dos de sus actores y que acabará desencadenando una poco convincente catarsis en el clímax"; o las que la veneran, como Sergio F. Pinilla en Cinemanía, quien asegura que "la película se interroga acerca de hasta donde se puede forzar la representación para extraer arte, incardinando al propio director en el papel del insidioso Yago, quien se vale de métodos orwellianos (como instalar micrófonos en los camerinos) para desencadenar una tragedia".

Thriller para todos.



Nominada a los próximos Premios Goya a la mejor dirección novel para Jorge Dorado, llega por fin a las salas este tenso thriller que ya levantó cierto entusiasmo a su paso por la Sección Oficial del último Festival de Sitges. La cinta, que supone la ópera prima de su director, experimentado cortometrajista (nominado al Goya en 2006 por La guerra, codirigido junto a Luiso Berdejo), es una coproducción entre Estados Unidos y España, rodada en inglés y con un reparto internacional, liderado por Taissa FarmigaMark Strong y el veterano Brian Cox, en el que también tienen cabida los españoles Alberto Ammann y Julio Perillán. La trama tontea con el fantástico y la ciencia-ficción, girando en torno a un hombre con la habilidad de entrar en las memorias de las personas. Tendrá que ocuparse del caso de una adolescente problemática para determinar si es una sociópata o víctima de un trauma.

El cineasta Jaume Collet-Serra, responsable de Unknow (Sin identidad) (2011), se inicia aquí como productor con la compañía Ombra Films, cuya propiedad comparte con Juan Solá. StudioCanal, cuyo objetivo es generar películas de los géneros thriller, terror, y fantasía, en inglés, a través del talento español emergente, la financia, distribuyéndola en el Reino Unido, Francia y Alemania, y también se ocupa de las ventas internacionales. Peter Safran (Buried) y la empresa española Antena 3 Films también son productores, en asociación con Roxbury Pictures y con la participación de Canal+ y Televisió de Catalunya. La filmación se desarrolló principalmente en Barcelona y en escenarios de Francia y Canadá.


La película, que supone el estreno español más potente del fin de semana, pues la todopoderosa Warner Bros Pictures la distribuye en España con 154 copias (y sólo dos en V.O.S.), parece haber gustado bastante a la crítica, como refrendan las opiniones suscritas por José Manuel Cuéllar, que en el ABC, sostiene que Mindscape "es una película hecha con mucho talento pero también con tripas y corazón. Una ópera prima que promete oro y mirra"; o por Salvador Llopart, que en La Vanguardia, dice que "Mindscape es una película de ambigüedades, de medias verdades, de mentiras enteras. Sobre todo es una película de atmósfera. Donde lo que es no es lo que parece".

Thriller para incondicionales.


Después de figurar en la Sección Oficial de la pasada Seminci de Valladolid, en donde no ganó ningún premio del palmarés pero sí respetables críticas, Presentimientos, esperado segundo largometraje de Santiago Tabernero, pisa tierra comercial también hoy, alzándose como uno de los títulos más llamativos de este comienzo de 2014, más que nada por el alcance popular que posee su carismática pareja protagonista: dos estrellas de la talla de Eduardo Noriega y Marta Etura, ambos presentes en todas las quinielas previas a los presentes Premios Goya, a los que la cinta optaba en 17 candidaturas. Además de Noriega y Etura, el reparto ofrece papeles secundarios para Alfonso BassaveIrene Escolar, la veterana Gloria Muñoz, el mítico Jack Taylor y la grata recuperación para el cine de Silvia Tortosa.

Basada en una novela de Clara Sánchez, reciente ganadora del Premio Planeta 2013, se trata de un thriller romántico sobre un joven matrimonio en crisis incipiente. Durante unas vacaciones, la mujer sufre un accidente y queda en coma. La estructura de la película se bifurca: la mujer, en un mundo onírico e inconsciente, trata de resolver su pasado y sus problemas de pareja. En el mundo real, su marido afronta el mismo problema. Separados en dos realidades paralelas tienen que responderse a la misma pregunta: ¿todavía están enamorados? Con un presupuesto de 3 millones de euros, rodada durante siete semanas en localizaciones de la provincia de Alicante, Presentimientos cuenta con la participación de TVE y supone el debut del actor Eduardo Noriega en la escritura cinematográfica.


Sale al ruedo con unas nada desdeñables 67 copias y unas tibias críticas que no dudan en reconocerle virtudes. Como es el caso de la firmada por Javier Ocaña en El País, que reconoce que "Tabernero y su coguionista, acuden a un referente tan complicado de emular que, por comparación (quizá injusta, pero ineludible al ser tan obvia), es insalvable: nada menos que David Lynch, el de Mulholland Drive, principalmente. (...) Eso sí, el interés de los subtextos y el, en general, estupendo trabajo interpretativo, mantienen a la película en un nivel siempre interesante, aunque no siempre adecuado formalmente". Tampoco Jordi Battle Caminal, en La Vanguardia, se resiste a señalar que "pese a su convincente factura, su absorbente atmósfera de pesadilla y las impecables composiciones de Noriega y Etura, el conjunto resulta incierto y desigual". Para nosotros, Presentimientos ofrece sus mejores bazas en los trabajos de sus protagonistas, mientras tira al traste la propuesta el tratamiento quizás demasiado lánguido, casi telefílmico, de su intriga.

Drama invisible.


Producida por HTTV Media,S.L. e Historias para Contar PC,S.L, Casi inocentes se postula, por desgracia, como otro de los estrenos "invisibles" tan habituales en el cine español reciente, pues se distribuye sólo con 10 copias. La película viene de participar en la 34ª edición del Festival Internacional de Cine de Moscú, dentro del ciclo “Russian Trace”, en el 2012, y cuenta la historia de Alberto y su familia, que un día se reúnen con un grupo de amigos y sufren la pérdida accidental de su hijo León. El accidente que sufre posteriormente el niño marcará para siempre la vida de Alberto, al quedar paralizado por el horror y no poder salvar a su hijo de una muerte segura. Pero un inmigrante logrará salvar la vida del pequeño y la deuda infinita que cae sobre Alberto dará un importante giro a su vida. Según la directora, en la nota de prensa ofrecida por la web oficial de la película, Casi inocentes es un viaje interior donde sueños, sentimiento y dolor llevará a nuestros personajes al vacío más profundo, a la desesperación. Hay que pensar que la decisión que tomamos en un solo instante, puede cambiar el rumbo de toda una vida”. La película poseía candidaturas a los Premios Goya en 10 apartados.

Basada en la novela homónima de Pedro Ugarte, editada por Lengua de TrapoCasi inocentes puede suponer un eficaz vehículo de lucimiento para su pareja de actores protagonistas: un Fernando Cayo, visto recientemente en un papel secundario en la recomendable comedia Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, para el que este papel podría significar su acceso a personajes de mayor envergadura en el cine, equiparables a los que le han dado el prestigio sobre las tablas; y Ana Fernández, a la que no veíamos desde su participación secundaria en Els nens salvatges (2012), de Patricia Ferreira, recuperando ahora la categoría estelar con premio bajo el brazo, el de mejor actriz por este filme en la pasada edición del Festival Internacional de Cine bajo la luna de Islantilla. Junto a ellos, podremos ver también a Jaroslaw Bielski, actor polaco afincado en España, fundador de la Compañía Réplika Teatro y visto en títulos como Los amantes del círculo polar (1998), de Julio Medem, o Sólo mía (2001), de Javier BalaguerAlexandra Jiménez, presente también en la comedia Esto no es una cita, y Mulie Jarju, el protagonista de la mítica Las cartas de Alou (1990), de Montxo Armendáriz.


No hemos podido encontrar críticas referentes a esta última película, así que tendremos que esperar a verla para formarnos una justa opinión sobre ella. Por lo pronto, nos despedimos deseándonos un feliz fin de semana (de cine y en el cine).

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!

jueves, 2 de enero de 2014

Las últimas de 2013 llegan este enero.

Adiós 2013. Bienvenido 2014. Aunque, cinematográficamente hablando, enero va a ser el mes en el que aterricen en la cartelera producciones de 2013 que no llegaron a tiempo (por motivos de la índole que sea) para estrenarse en los cines en el transcurso de su año natural. Por lo menos, han logrado fecha de estreno en un mes en el que no vamos a dejar de hablar de premios. El ya cercano día 3, la Acadèmia del Cinema Català dará a conocer los candidados a los VI Premios Gaudí, cuatro días después; el 7, lo hará la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España a los XXVIII Premios Goya; y el 9, el Círculo de Escritores Cinematográficos de España (CEC) hará lo propio con los candidatos a los, por otra parte, premios más longevos de nuestro cine. Va a ser un mes movidito y esperemos que, a parte de galas de premios (el 13 se conceden los Forqué y el 27 los Feroz), hablemos también de buen cine español.

Pensé que iba a haber fiesta, de Victoria Galardi.


El próximo 10 de enero de 2014 llegará a las salas comerciales tras muchos meses de retraso con respecto a su estreno en Argentina el pasado mes de mayo, Pensé que iba a haber fiesta, tercer largometraje como directora y guionista de Victoria Galardi, co-directora de Amorosa Soledad (2007) y Cerro Bayo (2010), ganadora del premio Otra Mirada-TVE en el Festival de San Sebastián. Precisamente, en la última edición de este festival ya se pudo visionar esta Pensé que iba a haber fiesta, película protagonizada por un dúo de actrices en el mejor momento de sus respectivas trayectorias, Elena Anaya y Valeria Bertuccelli, y producida por Gale Cine, la productora de la realizadora, Fernando Trueba PC y Magma Cine.


Se trata de una comedia dramática en la que Ana (Elena Anaya) comienza una relación apasionada con el exmarido de su íntima amiga Lucía (Valeria Bertuccelli), mientras cuida de su casa y su hija durante unas vacaciones. Han pasado más de cuatro años desde la separación pero ¿por cuánto tiempo la expareja de una amiga es alguien intocable? Según el material para la prensa dispuesto por su distribuidora, Caramel Films, en Pensé que iba a haber fiesta la directora nos narra un drama con toques de comedia donde el eje principal está puesto en los personajes, sobre todo en esas dos amigas, esas dos mujeres diferentes e iguales a la vez, complejas, competitivas, adorables, inseguras... Se trata, pues, de una película sobre la búsqueda del amor, la amistad, la soledad, los miedos, la culpa y el universo femenino, que cuenta con la colaboración del INCAA y el ICAA, así como también con la participación de TVE. Pensé que iba a haber fiesta ha recibido, además, muy buenas críticas para su pareja artística protagonista y cuenta con 15 candidaturas previas a los próximos Premios Goya, incluidas las de mejor película, dirección y guión original, así como menciones para sus dos actrices: Anaya en principal y Bertuccelli como secundaria.

Obra 67, de David Sáinz.


Obra 67 es, hasta la fecha, la primera y la única cinta que llegará a las salas de las nacidas de esa singular iniciativa que es #littlesecretfilm, una especie de dogma cinematográfico que, entre otros mandamientos, obligaba a rodar el largo en 12 horas, que el guión lo cofirmaran el director y el equipo artístico, que nadie sacara rédito económico y que las películas se pudieran ver gratuitamente en la Red. Surgido a principios de este año, 2013, hace unos meses llegaron a un acuerdo con el canal Calle 13 para expandir en televisión su visión: las películas para la televisión tenían que rodarse en 13 horas, el presupuesto sería de 2.000 euros, el equipo no podía tener más de 13 integrantes, las historias deberían circunscribirse a los géneros emitidos por este canal (terror y thrillers), y tras su emisión en la pequeña pantalla y otros formatos de pago (como Yomvi y la misma web de Calle 13), deberían estar disponibles en la Red bajo la licencia Creative Commons.


La buena noticia no se queda ahí y es que Obra 67 podría ser objeto de un remake por parte de Hollywood. La cinta, que se emitió el pasado lunes 16 de diciembre en el canal Calle 13, con 17.500 espectadores -la más vista del proyecto-, ha sido adquirida para su distribución comercial por Versus Entertainment y tiene previsto su estreno en la gran pantalla también el próximo día 10, quedando ya firmada la opción de su versión estadounidense. Siendo considerada unánimemente por todos como la mejor obra de la muestra, la cinta, cuyo guión parte de la improvisación constante de su elenco, arranca con la charla entre dos colegas, El Chispa y Cristo (Álvaro Pérez y Jacinto Bobo), a la puerta de una prisión a la espera de que salga, tras 20 años encerrado, el padre del Chispa, El Candela, un veterano y famosísimo ladrón (al que da vida Antonio Dechent). Mientras que el Candela se intenta adaptar al cambiado mundo con el que se encuentra, su hijo planea conseguir dinero para cumplir su sueño musical utilizando a su idolatrado padre como referencia.

La hermandad, de Julio Martí.


Retrasado su estreno desde el inicialmente previsto mes de noviembre hasta el presente 17 de enero, La hermandad, de Julio Martí, de cuyo rodaje han pasado ya casi dos años, supone la ópera prima de su director y reincide en el clásico esquema de "casas encantadas" con madura heroína en continuo y desconocido peligro. Para la ocasión, el argumento gira en torno a un apartado monasterio, donde una rama de monjes benedictinos, que sigue al pie de la letra unas estrictas normas de pobreza y obediencia, curan las heridas de Sara, una afamada escritora de novelas de terror y misterio que acaba de sufrir un grave accidente y deberá guardar cama en el monasterio, donde la electricidad o el teléfono carecen de sentido. La curiosidad de escritora de Sara no tarda en despertar gracias ciertos detalles que llaman su atención. Extrañas manchas en el techo, llantos infantiles en la noche, una vieja fotografía, un escalofriante libro sobre la Hermandad, sus extrañas costumbres, una cripta escondida... Algo se mueve entre los muros del monasterio y un oscuro secreto se encierra en su interior.


A priori, tal sinopsis nos invitaría a abrigar un sonoro y fatídico bostezo y es que la sensación de déjà vu es harto pesada. Las críticas previas que ya comienzan a circular no están siendo muy halagüeñas para una película que cuenta con 15 candidaturas previas a los Goya. Sin embargo, lo interesante del proyecto llega cuando descubrimos que su protagonista principal no es otra que Lydia Bosch, que regresa a la pantalla grande tras un paréntesis cinematográfico de (nada menos) que trece años, desde que protagonizara de forma magnífica You're the one (una historia de entonces) (2000), de José Luis Garci, nominación al Goya a la mejor actriz incluida. Acomodada en la pequeña pantalla, donde ha disfrutado de una consideración casi estelar hasta hace más bien poco, la actriz regresa al cine en busca de un éxito fácil (este tipo de películas siempre tienen un público fiel) y se une al club de actrices españolas inmersas en misteriosas casas habitadas por espectros del Más Allá, club en el que figura en un lugar destacado Belén Rueda (El orfanato), pero al que también perteneció Ana Torrent (No-Do).

Memoria de mis putas tristes, de Henning Carlsen.


Con casi dos años de retraso, se estrena en salas Memoria de mis putas tristes (2012), última película dirigida por el danés Henning Carlsen, de larga y escogida filmografía. La cinta, que supone una adaptación de la célebre novela homónima del Nobel colombiano Gabriel García Márquez, es una co-producción entre España, México y Dinamarca, que ya pudo verse en el 15º Festival de Málaga (2012), donde obtendría el Premio Especial del Jurado Joven, y que aterrizará en las marquesinas el próximo 17 de enero. Con 13 candidaturas previas a los próximos Premios Goya, Memoria de mis putas tristes parte del guión adaptado escrito entre el propio director y el veterano y mítico guionista francés Jean-Claude Carrière, colaborador de, entre otros, Luis Buñuel, en El discreto encanto de la burguesía (1972), Luis García Berlanga, en Tamaño natural (1974), Philip Kaufman, en La insoportable levedad del ser (1988), o, más recientemente, Fernando Trueba, en El artista y la modelo (2012).


En ella, "El sabio", longevo columnista en un periódico provincial, pasa la vida en soltería pagando a toda mujer con quien tiene encuentros sexuales. En la víspera de su 90 cumpleaños, decide celebrarlo dándose un buen regalo: una noche de locura amorosa con una jovencita virgen. Sin embargo, encuentra el amor en el final de su vida, cuando la única aventura que le quedaba era la muerte. Esta es la historia de una relación de amor y obsesión entre un anciano periodista y una niña de clase obrera, que vende su virginidad para ayudar a su familia. La película supone la vuelta del actor mexicano Emilio Echevarría (Amores perros) a un papel de envergadura, netamente protagonista. A él, lo acompañan, por parte española, Ángela Molina y Olivia Molina, madre e hija en la vida real que dan vida al mismo personaje en diferentes épocas. Sobre ellas, sin embargo, destaca la participación de Geraldine Chaplin, en el personaje femenino más lucido de la función, el de la madame Rosa Cabarcas. Completando el elenco principal, Paola Medina y Luis Miguel Lombana.

Casi inocentes, de Papick Lozano.


Producida por HTTV Media,S.L. e Historias para Contar PC,S.L, Casi inocentes viene de participar en la 34ª edición del Festival Internacional de Cine de Moscú, dentro del ciclo “Russian Trace”, en el 2012, y cuenta la historia de Alberto y su familia, que un día se reúnen con un grupo de amigos y sufren la pérdida accidental de su hijo León. El accidente que sufre posteriormente el niño marcará para siempre la vida de Alberto, al quedar paralizado por el horror y no poder salvar a su hijo de una muerte segura. Pero un inmigrante logrará salvar la vida del pequeño y la deuda infinita que cae sobre Alberto dará un importante giro a su vida. Según la directora, en la nota de prensa ofrecida por la web oficial de la película, Casi inocentes es un viaje interior donde sueños, sentimiento y dolor llevará a nuestros personajes al vacío más profundo, a la desesperación. Hay que pensar que la decisión que tomamos en un solo instante, puede cambiar el rumbo de toda una vida”. La película podría optar a los Premios Goya en 10 apartados.


Basada en la novela homónima de Pedro Ugarte, editada por Lengua de Trapo, Casi inocentes puede suponer un eficaz vehículo de lucimiento para su pareja de actores protagonistas: un Fernando Cayo, visto recientemente en un papel secundario en la recomendable comedia Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, para el que este papel podría significar su acceso a personajes de mayor envergadura en el cine, equiparables a los que le han dado el prestigio sobre las tablas; y Ana Fernández, a la que no veíamos desde su participación secundaria en Els nens salvatges (2012), de Patricia Ferreira, recuperando ahora la categoría estelar con premio bajo el brazo, el de mejor actriz por este filme en la pasada edición del Festival Internacional de Cine bajo la luna de Islantilla. Junto a ellos, podremos ver también a Jaroslaw Bielski, actor polaco afincado en España, fundador de la Compañía Réplika Teatro y visto en títulos como Los amantes del círculo polar (1998), de Julio Medem, o Sólo mía (2001), de Javier Balaguer; Alexandra Jiménez, presente también en la comedia Esto no es una cita, y Mulie Jarju, el protagonista de la mítica Las cartas de Alou (1990), de Montxo Armendáriz.

Mindscape, de Jorge Dorado.


Con, también, 15 candidaturas a los Premios Goya, llega por fin a las salas, el día 24, este tenso thriller que ya levantó cierto entusiasmo a su paso por la Sección Oficial del último Festival de Sitges. La cinta, que supone la ópera prima de su director, experimentado cortometrajista (nominado al Goya en 2006 por La guerra, codirigido junto a Luiso Berdejo), es una coproducción entre Estados Unidos y España, rodada en inglés y con un reparto internacional, liderado por Taissa Farmiga, Mark Strong y el veterano Brian Cox, en el que también tienen cabida los españoles Alberto Ammann y Julio Perillán. La trama tontea con el fantástico y la ciencia-ficción, girando en torno a un hombre con la habilidad de entrar en las memorias de las personas. Tendrá que ocuparse del caso de una adolescente problemática para determinar si es una sociópata o víctima de un trauma.


El cineasta Jaume Collet-Serra, responsable de Unknow (Sin identidad) (2011), se inicia aquí como productor con la compañía Ombra Films, cuya propiedad comparte con Juan Solá. StudioCanal, cuyo objetivo es generar películas de los géneros thriller, terror, y fantasía, en inglés, a través del talento español emergente, la financia, distribuyéndola en el Reino Unido, Francia y Alemania, y también se ocupa de las ventas internacionales, mientras la todopoderosa Warner Bros Pictures la distribuirá en España. Peter Safran (Buried) y la empresa española Antena 3 Films también son productores, en asociación con Roxbury Pictures y con la participación de Canal+ y Televisió de Catalunya. La filmación se desarrolló principalmente en Barcelona y en escenarios de Francia y Canadá.

Otel·lo, de Hammudi Al-Rahmoun.


Otra ópera primaOtel·lo, del director catalán de origen sirio Hammudi Al-Rahmoun Font, llegará a nuestras pantallas el mismo 24 de enero. Se trata de una adaptación radical y arriesgada del clásico de William Shakespeare, que se estrenará después de su exitoso paso por diversos certámenes entre los que destacan: ECU Independent European Film Festival (con premios a la mejor película y mejor actriz), Atlántida Film Fest (Premio del Público), Festival Internacional de Cinema d´Autor de Barcelona (Premio del Público), Festival Du Film Espagnol de Toulouse (Premio mejor opera prima), Festival Plataforma Nuevos Realizadores (Premio mejor película), así como el Festival de Cine Europeo de Sevilla(Sección Nuevas Olas). La película cuenta con 16 candidaturas a los Premios Goya.


Se trata de una producción ESCAC para Escándalo Films, en producción asociada con Corte y Confección de Película, y que se estrenará de la mano de Splendor Films. La trama se localiza durante un rodaje del 'Otelo' de Shakespeare, con casting minucioso para una adaptación intensa y arriesgada, y un director dispuesto a sacar el máximo de sus actores, sin escrúpulos morales, legales ni sexuales. Toda una sabandija que con tal de mostrar pasiones, intrigas y celos candentes en la pantalla se esforzará al máximo para crearlos en la vida real, con pasmosas y cómicas consecuencias. Sólo que la frontera entre los hechos y la imaginación se desdibuja y los límites de la representación se ponen en juego. Quizás la tramoya de este film de negrísimo humor, nos deje ver más de lo que nunca hubiésemos imaginado. En su reparto, lleno de rostros desconocidos para el gran público, figuran los nombres de Ann M. Perelló, Youcef Allaoui, Kike Fernàndez y el propio director, Hammudi Al-Rahmoun Font.

Presentimientos, de Santiago Tabernero.


Después de figurar en la Sección Oficial de la pasada Seminci de Valladolid, de donde no ganó ningún premio del palmarés pero sí respetables críticas, Presentimientos, esperado segundo largometraje de Santiago Tabernero, pisará tierra comercial también el 24 de enero, alzándose como uno de los títulos más llamativos de los que nos están por llegar, más que nada por el alcance popular que posee su carismática pareja protagonista: dos estrellas de la talla de Eduardo Noriega y Marta Etura, ambos presentes en todas las quinielas a los próximos Premios Goya, a los que la cinta opta en 17 candidaturas. Además de Noriega y Etura, el reparto ofrece papeles secundarios para Alfonso Bassave, Irene Escolar, la veterana Gloria Muñoz, el mítico Jack Taylor y la grata recuperación para el cine de Silvia Tortosa.


Basada en una novela de Clara Sánchez, reciente ganadora del Premio Planeta 2013, se trata de un thriller romántico sobre un joven matrimonio en crisis incipiente. Durante unas vacaciones, la mujer sufre un accidente y queda en coma. La estructura de la película se bifurca: la mujer, en un mundo onírico e inconsciente, trata de resolver su pasado y sus problemas de pareja. En el mundo real, su marido afronta el mismo problema. Separados en dos realidades paralelas tienen que responderse a la misma pregunta: ¿todavía están enamorados? Con un presupuesto de 3 millones de euros, rodada durante siete semanas en localizaciones de la provincia de Alicante, Presentimientos cuenta con la participación de TVE y supone el debut del actor Eduardo Noriega en la escritura cinematográfica.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Tráiler y póster de "Betibú", "thriller" con Alberto Ammann y Jose Coronado en el reparto.


Tras Tesis sobre un homicidio (2013), de Hernán Goldfrid, Alberto Ammann presentará este 2014 un nuevo thriller policíaco rodado en Argentina, con producción de Haddock Films y participación española por parte de Tornasol. Se trata de Betibú, segundo largometraje del director Miguel Cohan, quien ya frecuentara el género en su ópera prima Sin retorno (2010). Para la ocasión, juno a Ana Cohan, ha adaptado para el cine una novela de Claudia Piñeiro, y a otorgado el protagonismo del filme a un solvente trío de intérpretes que completan, junto a Ammann, la estupenda Mercedes Morán y el eficaz Daniel Fanego. La parte española del cast la representa Jose Coronado, en un papel de colaboración.

Todo comienza un lunes como cualquier otro, en el apacible y custodiado country La Maravillosa, donde una empleada doméstica encuentra degollado a su patrón, Pedro Chazarreta. La noticia no tarda en propagarse y ocupar los titulares de todos los diarios, noticieros y medios electrónicos del país: Chazarreta no es sólo un empresario poderoso sino también el único sospechoso de asesinar a su mujer y simular un tonto accidente doméstico. Para dar cobertura a la escandalosa noticia, Rinaldi, CEO de El Tribuno, uno de los periódicos de mayor tirada del país, decide convocar a Nurit Iscar, aclamada escritora de novelas policiales que, sin embargo, lleva años oculta en un ostracismo creativo y voluntario trabajando como escritora fantasma. La apremiante situación económica de Nurit la obliga a aceptar la propuesta de instalarse en el country La Maravillosa y escribir desde allí una serie de notas de no ficción sobre lo que pronto será el caso periodístico del año.

La película, que se encargará de distribuir la todopoderosa Warner Bros., tiene ya fecha de estreno en Argentina, programada para el próximo 13 de febrero de 2014, aunque aún no disponga de fecha confirmada para su llegada a las salas españolas.

 

jueves, 28 de noviembre de 2013

Premios Goya 2014: candidatos al Mejor Actor Protagonista.


La pre-selección de candidatos al mejor actor, más que despejar dudas, ofrece aún mayor intriga sobre quienes podrían llegar a la final por el Goya. Los tres favoritos claros siguen siéndolo, pero las candidaturas inesperadas de otros tantos podrían hacer tambalear los cimientos en una categoría que muchos considerábamos cantada.


Para empezar, el gran favorito, Javier Cámara, ha sido propuesto como protagonista nada menos que por cuatro títulos, Los amantes pasajeros, Ayer no termina nunca, Vivir es fácil con lo ojos cerrados y, por la aún sin estrenar, La vida inesperada (la cinta con la que preveíamos podría ser el favorito en la edición del año que viene). El reparto de votos entre los cuatro trabajos puede restarle puntos y favorecer a sus competidores, como Antonio de la Torre, por Caníbal (que podría obtener doble nominación, pues figura candidato como secundario por La gran familia española), y Eduard Fernández, por Todas las mujeres.


En un drástico error de perspectiva, los responsables de Las brujas de Zugarramurdi han propuesto a Mario Casas como protagonista (compitiendo además con su compañero, Hugo Silva), lo que da al traste con las opciones que muchos barajaban de una doble nominación: como secundario por ésta y como principal por La mula o Ismael. Hasta cuatro veces aparece también el nombre de Quim Gutiérrez, aunque sus opciones no sean fuertes ni por Tres bodas de más o Los últimos días, podría dar la sorpresa con ¿Quién mató a Bambi? y, sobre todo, La gran familia española.


Álex González, aunque figure candidato por Combustión, tiene sus verdaderas opciones en su candidatura por Alacrán enamorado. Lo mismo con Ricardo Darín, que tiene en Tesis sobre un homicidio su gran baza, en detrimento de Séptimo.


Y no menospreciemos las posibilidades de ser finalmente nominados que también tienen Ernesto Alterio, por ¿Quién mató a Bambi?, Eduardo Noriega, por Presentimientos, o el veterano Manolo Zarzo, que ha obtenido dos candidaturas, por Blockbuster y Serie B.

Las sorpresas.


La mayor de ellas ha sido la inclusión en esta categoría de uno de los grandes favoritos al mejor actor de reparto, Tito Valverde, por 15 años y un día, que podría quedarse sin su merecida nominación por culpa de la enorme competencia presente en esta categoría principal. Eso sí, sus opciones siguen siendo fuertes y su selección ofrece a la carrera por los Goya aún más emoción.


Un suicido es lo que representan las candidaturas de Ismael Fristchi y Alejandro Albarracín como principales por Al final todos mueren, frente a tan dura competencia y con papeles tan breves y en una película que apenas vio nadie. Sobre todo, Fritschi hubiera tenido opciones de haber sido propuesto como revelación.


Como De la Torre, también Fernando Cayo, Jan Cornet y Alberto Ammann podrían ganar una doble nominación, pues son candidatos como principales y secundarios por varias películas. Cayo es candidato por Esto no es una cita, como secundario, y Casi inocentes, como principal. Cornet lo hace por Barcelona, noche de verano (secundario) y Menú degustación (principal). Y Ammann, por Tesis sobre un homicidio (secundario) y Combustión (principal).


Nos complace mucho también la inclusión del estupendo trabajo de Àlex Brendemühl en El médico alemán. Wakolda, co-producción entre Argentina y España que sólo teníamos en cuenta en la correspondiente categoría de mejor película iberoamericana.


Por último, como todos los años, vuelven a figurar entre los posibles candidatos nombres destacados del cine internacional, como el legendario Robert Duvall, por A Night in Old Mexico, o Elijah Wood, por Grand Piano.



jueves, 9 de mayo de 2013

Un espectáculo presuntuoso que ni arde ni quema.


En cierto modo, los amantes del Cine Español hemos de congratularnos de que exista una película como Combustión, lo último de Daniel Calparsoro. Primero y más que nada, por erigirse en ejemplo indiscutible de que también aquí, en España, con menos medios y menos dinero que en otras cinematografías, con la megalómana Estados Unidos a la cabeza siempre, somos capaces y tenemos el suficiente don del riesgo como para lanzarnos a fabricar un producto de obvia vocación puramente comercial. Y hacerlo, además, bastante bien, sabiendo conjugar de modo atractivo y sugerente los poco diversos elementos que convierten un título cualquiera en una bomba de relojería a su llegada a los cines. La teoría se la sabe muy bien Calparsoro, director experto, como casi ningún otro en nuestra industria, a la hora de concebir la acción cinematográfica. El punto fuerte de Combustión es, sin duda, la mano firme con la que su director filma y monta las escenas de acción de su película, porque aparte de seguir a rajatabla los patrones establecidos, como si aplicara de manera obediente pauta por pauta del "Manual para Directores de Acción", también sabe imprimir un tono, entre sobrio y sofisticado, a las imágenes más trepidantes de su filme.


He aquí la gran sorpresa que nos depara el visionado de Combustión. Y, lamentablemente, la única. Bueno, no exactamente la única, pero sí la más destacable. Porque sorpresa es también, aunque de un modo diametralmente contrario, el que el responsable de un título tan recomendable como Invasor (2012) haya tirado por la borda las posibilidades que el nuevo material le ofrecía para seguir demostrando que hacer cine de acción (en España) no estaba reñido con hacer buen cine. Y es que bajo el imponente y espectacular armazón formal de Combustión, un espectador mínimamente exigente apenas puede hallar más que chamusquina. Es tanta la memez y la obviedad que se ocultan tras ese colorista dispositivo visual que cabrea reconocer en algunos momentos la inmodesta intención del director por emular con su criatura una obra maestra como Drive (2011), de Nicolas Winding Refn, intentando con ello alejar su película de la tan socorrida comparación con la saga The Fast and the Furious (2001), iniciada por Rob Cohen. Sin embargo, para desgracia de Calparsoro (y, por extensión, de nosotros, decepcionados espectadores), la cinta está más cerca de la hueca e insustancial propuesta de la segunda, que de la atmosférica y conceptual aportación de la primera.


Por ello, es obligado lamentarse de la existencia de un producto como Combustión dentro de la cinematografía patria por la alta presunción de una cinta que, por momentos, trata de trascender la vacua superficialidad que le da origen: un guión lleno de clichés y lugares comunes, con giros argumentales raquíticos por su obviedad manifiesta y unos personajes arquetípicos, de una pieza, nada trabajados y que meramente responden a tipos vulgarmente establecidos, que intentan hacernos creer que nos están ofreciendo un espectáculo arrollador, distinto, cuando únicamente nos proporcionan lo mismo que cualquier serie de televisión para adolescentes de la actual parrilla nacional, sólo que condensado en poco más de hora y media y no es gratis. Poca culpa de todo esto tienen los incautos intérpretes de esta historia, que con semejantes roles tratan de hacer lo que pueden o mejor saben. Así, Álex González da el tipo de chico embaucado y trata de dar cordura emocional al giro pueril y autómata de su personaje; Alberto Ammann tira de carisma para componer al, de lejos, el más monocorde y estereotipado de los personajes; y Adriana Ugarte logra quitarnos los prejuicios sacándose de la manga (o de debajo de esas diminutas faldas) un erotismo absolutamente potente al que le roban toda la credibilidad las caídas de su personaje en los terrenos puramente románticos. Hay que detenerse, eso sí, a observar de cerca el trabajo de María Castro, la mejor de todo el elenco, precisamente por lograr, con muy pocos elementos -sólo una serie de sutiles detalles-, alejar a su también muy estándar personaje de la vulgaridad interpretativa.


Cabe preguntarse ahora primero por qué de la necesidad de emprender aventuras cinematográficas que, en modo alguno, tienen relación directa con la cultura imperante en nuestro país, tratando de hacer caja en un terreno que no es el nuestro y que no impulsa ni enriquece nuestra identidad cinematográfica. Pero también, alejándonos de este tremendo radicalismo, tenemos que preguntarnos el que, siendo conscientes de nuestras limitaciones, ya que nos disponemos a abordar temáticas y estilos que nos son tan ajenos, como creadores cinematográficos, por qué hacerlo según los modos y usos establecidos por el cine foráneo, por qué no aportar nuestro pequeño granito de arena tratando de virar el género con una propuesta, de algún modo, diferente, desmarcándose así de evidentes comparaciones, más destructivas que otra cosa. Y, teniendo en cuenta el desconcertante rendimiento de la película en la taquilla, también habría que preguntarse por qué, aún asumiendo y presumiendo de los mismos leitmotiv que convierten en oro puro productos similares llegados desde Hollywood, un título como Combustión no convence a su audiencia predeterminada. Quizás porque, por momentos, Combustión, más que un espécimen autosuficiente dentro del género, parece una parodia del mismo. Tal es el grado de disparate que se alcanza en su marco argumental. Y, por último, es lícito preguntarse también por qué ese mal uso y abuso de una banda sonora tan ruidosamente rimbombante, tratando de lograr con ella el mismo efecto que la usada por Winding Refn para su Drive. Lo que Calparsoro y Carlos Jean no parecen haber sabido entender de aquélla, es que la música electrónica empleada por el director danés daba fuerza a la potencia visual de las imágenes, reconvirtiendo de paso la atmósfera intrínseca de las mismas y elevándola a niveles incluso abstractos. En Combustión, sin embargo, la música escogida para acompañar a las imágenes parece querer entablar con ellas un diálogo prestidigitador similar al sucio y achacoso lenguaje videoclipero.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Actriz Revelación: María Castro.
- Mejor Montaje: Antonio Frutos y David Pinillos.
- Mejor Sonido: Sergio Bürmann y James Muñoz.
- Mejores Efectos Especiales: Ferran Piquer.

viernes, 26 de abril de 2013

El Cine Español y Europeo campa a sus anchas en las marquesinas.

¡¡¡Ya es viernes!!! Y este fin de semana, en España, estamos de enhorabuena. Sí, ya sé que las cosas no andan muy bien por ahí, en la taquilla, pero vamos a ser optimistas, porque la cartelera se renueva con ocho títulos más y, esta es la buena noticia, tres son españoles, dos franceses, uno italiano, otro danés y un último norteamericano. Sí, sí, habéis leído bien. Sólo un estreno USA se cuela esta semana en las marquesinas, así que a ver si a nuestros productos les da por aprovechar la coyuntura y levantan un poco los ánimos del personal. Y es que, además, los tres títulos españoles que recalan en las carteleras este fin de semana parecen estar dirigidos a audiencias diametralmente distintas, lo que puede jugar a favor de las tres y lograr que ninguna de ellas se quede sin encontrar su merecido hueco, su indispensable público, en las salas.

La(s) peli(s) del finde.


Con el Festival de Málaga a punto de clausurarse, aterrizan comercialmente dos de las propuestas que compiten por colarse en el palmarés final, precisamente el fin de semana en el que conoceremos el fallo del Jurado, que de incluirlos entre los premiados, quizás sirva de acicate para llevar a la gente en masa a los cines en busca de las propuestas nacionales. El más esperado de ellos es, ¡qué duda cabe!, Ayer no termina nunca, último trabajo de Isabel Coixet, cuyo nombre ya de por sí supone un gancho difícil de pasar por alto. Aunque no arrancará con unas cifras muy elevadas en su estreno, lo más seguro es que la película guste a los incondicionales de la directora catalana, genere entre ellos un buen boca-oreja y logre hacer una carrera comercial bastante digna, sobre todo tratándose de una producción en modo alguno ambiciosa, al menos desde un punto de vista económico. En esta ocasión, la directora vuelve al terreno que mejor conoce, contarnos una historia de amor desde el personalísimo universo que la caracteriza, para a través de ella o, tomándola como excusa, explorar un futuro próximo (2017) masacrado por la crisis económica. Carlos Boyero, como es costumbre, se mostró absolutamente en contra de la propuesta de la directora en su pertinente crónica del Festival de Berlín (donde la película fue programada en la Sección Panorama), publicada en El País, mientras que Luis Martínez, durante la cobertura del mismo certamen, en su correspondiente crónica en El Mundo, tampoco se mostró excesivamente receptivo. Un poco menos duro se muestra José Arce en La Butaca. De todos modos, no descubro nada nuevo si atendemos al natural rechazo que la crítica española suele procurar a los films de Coixet. En Málaga, la película fue recibida con aplausos y elogios, así que mientras la crítica le da la espalda, nosotros abogamos por juzgarla por nosotros mismos, sobre todo para asistir al cacareado duelo interpretativo de su pareja protagonista: unos, parece ser, Javier Cámara y Candela Peña, en auténtico estado de gracia.


El segundo título español, que también viene de dividir al personal en su pase dentro de la Sección Oficial del Festival de Málaga, es Combustión, lo nuevo del artificioso y efectista Daniel Calparsoro, que esta vez llega respaldado por una importante campaña promocional a través del grupo Antena 3. Sí señores, Combustión llega a las salas dispuesta a reventar las taquillas. ¿Lo logrará? Mirad que tenemos ejemplos recientes de títulos que prometían el oro y el moro y luego se han quedado con una mano delante y otra detrás. Por el bien de los creadores de Combustión (y por el del índice de la recaudación española), esperemos que el batacazo no se vuelva a repetir. En principio, la película posee numerosos ingredientes para atraer al público (sobre todo, al joven) a las salas: acción trepidante, carreras de coches que se prometen adrenalínicas, una historia que vagabundea por el territorio del thriller y un trío protagonista de absoluto infarto tanto para ellas (nada menos que los guapos Alberto Ammann y Álex González), como para ellos (Adriana Ugarte, más sexy y explosiva que nunca). ¿Colará la fórmula? El cóctel puede resultar molotov, pero recordemos que el encargado de agitarlo ha sido el eficiente Calparsoro, al que se le presume bastante crédito en productos de estas características, sobre todo después de títulos como Invasor (2012) o Guerreros (2002), algo así es lo que se desprende de las palabras publicadas en El País por Gregorio Belinchón en su crónica del presente Festival de Málaga, mientras Arce, en La Butaca, no se muestra tan considerado con el resultado final de la película, como tampoco la salva Juan Carlos Ferrer en Mundocine.


El tercer y último título nacional también va dirigido a una audiencia eminentemente joven, pero juega a las de ganar, pues apuesta por uno de los géneros predilectos de este target de audiencia: el terror paranormal. Se trata de Emergo, debut en la dirección del catalán Carles Torrens, que lleva a la pantalla un guión escrito nada menos que por Rodrigo Cortés, sí, sí, el director de Buried (2010), quién también firma el montaje de la cinta. La película, rodada en inglés con el concurso de un desconocido reparto internacional, donde tienen cabida los españoles Fermí Reixach y Francesc Garrido, atrajo no pocos adeptos a su paso por el Festival de Sitges del 2011, de donde, no obstante, salió sin ningún premio, pero dejando claro el potencial de su director, como recogían en su pertinente crónica del festival en la web losExtras. La cinta nos cuenta cómo tres expertos en lo paranormal intentan ayudar a un hombre viudo y sus dos hijos a entender qué sucede en su casa, donde las cosas se mueven solas y sucesos extraños tienen lugar. Todo ello, a través de una puesta en escena que bebe claramente de influencias muy reconocibles en el género gracias a títulos recientes como la saga Rec (2007), de Jaume Balagueró y Paco Plaza, o Paranormal Activity (2007), de Oren Peli. Quizás Emergo no aporte nada nuevo al género, pero seguro interesará a los fans del fantástico, como bien parece ocurrirle a Arce, desde La Butaca.

¿Bienvenido, Mr. Marshall?

Bueno, hoy vamos a ser buenos. Pero porque ellos lo han sido primero y no nos han bombardeado con sus megaproducciones con presupuestos de escándalo o, peor aún, con sus productillos de relleno que no hay ni por donde coger. Como viene siendo norma, de Estados Unidos nos llega un más que previsible taquillazo, previsible porque se estrena en nuestro país una semana antes que en el suyo: Iron Man 3 (¿Ya van por la tercera?), que esta vez dirige Shane Black, director con la estrambótica comedia negra Kiss, Kiss, Bang, Bang (2005) en sus créditos. Vaya por adelantado mi más profundo respeto ante esta saga por el simple hecho de dar de comer (y muy bien) a actorazos como Robert Downey Jr., Ben Kingsley, Gwyneth Paltrow o Don Cheadle, que, ciertamente, no se vieron en otra y es que participar en esta franquicia les ha devuelto la vida, cinematográficamente hablando. Dicho esto, he de reconocer mi más inabarcable indiferencia ante la colosal llegada a los cines de esta película. Claro, que ni soy fan de los cómics originales, ni tan si quiera he visto las dos anteriores películas (ni The Avengers (Los vengadores), de Joss Whedon, de la que también es secuela). Y tampoco creo que lo haga como excusa para poder ver esta tercera entrega, por mucho que la crítica norteamericana se haya deshecho en elogios con ella, como demuestran las críticas escritas por el prestigioso Todd McCarthy en The Hollywood Reporter, destacando la excelente interpretación de Downey Jr., o el siempre interesante, el británico Peter Bradshaw en The Guardian. Sí, la recepción de esta gran superproducción entre la prensa especializada ha sido escandalosamente positiva, pero con tres nuevos títulos nacionales en las marquesinas, yo me quedo con el producto interior, por muy bruto que éste llegue a ser (llamadme patriota, si queréis).

Aunque, eso sí, también hay que tener en cuenta la estimulante oferta que nos llega a los cines desde la Vieja Europa. Como decíamos al principio, este fin de semana nos visitan de casi todas partes. Empecemos por nuestros vecinos, los franceses, que nos ofrecen dos especímenes de los más representativos de su filmografía. Por un lado, se estrena la comedia Les seigneurs (Un gran equipo) (2012), de Olivier Dahan, interesante realizador responsable del Oscar a la mejor actriz que ganó la estupenda Marion Cotillard por La Môme -La vie en rose- (La vida en rosa) (2007). Con Un gran equipo, el director se pasa a la comedia (algo chabacana, de chistes fáciles y burdos) para contarnos la historia de Patrick Orbéra, una vieja gloria del fútbol que no ha logrado reconducir su vida. Sin trabajo y arruinado, ha perdido incluso el derecho a ver a su hija Laura. Apremiado por un juez para que consiga un empleo estable, no le queda otra elección más que irse a una pequeña isla bretona para entrenar al equipo de fútbol local. Si consiguen ganar los tres próximos partidos, habrán conseguido reunir el suficiente dinero para salvar a la fábrica de conservas de la isla, que da empleo a la mitad de sus habitantes, y que está en situación de suspensión de pagos. Patrick se encuentra inmediatamente ante un obstáculo aún mayor: transformar a pescadores en futbolistas casi profesionales. Con semejante sinopsis tampoco es que logre convencernos del todo, aunque la protagonice el español, afincado en Francia (donde es considerado una auténtica estrella del cine), José García. Eso sí, parece que esta vez todas las miradas han ido a parar a uno de los miembros de tan impresentable equipo de fútbol, interpretado por el actor de moda en el país galo: Omar Sy

Mejor pinta tiene L'exercice de l'État (El ejercicio del poder) (2011), de Pierre Schöller, intriga política que fija su mirada en Bertrand Saint-Jean, ministro de Transporte, al que despierta en plena noche su secretario personal para comunicarle que un autobús ha caído por un barranco. No tiene más remedio que dirigirse inmediatamente al lugar del accidente. Empieza así la odisea de un político que debe moverse en un mundo cada vez más complejo y hostil: luchas de poder, caos y crisis económica. Avalada por el Premio FIPRESCI que obtuvo en el Festival de Cannes 2011 dentro de la sección paralela Un Certain Regard y por sus contundentes once nominaciones a los Premios César de la Academia de Cine Francesa, ganando tres: guión original, sonido y actor de reparto (Michel Blanc), la cinta se posiciona como uno de los estrenos europeos más interesantes de los últimos meses por tratarse de una ficción que indaga en la cotidianeidad del poder político, temática muy en boga en el cine francés y que, con la que está cayendo por estos lares, bien podríamos comenzar a poner en práctica también en nuestra cinematografía (que los titulares de la prensa diaria estos meses dan para muchas pelis). No obstante, su recepción ha sido más bien imprecisa y poco concluyente en la prensa especializada, como demuestra la mala crítica que leemos en Film-Foward a la que se opone la buena crítica publicada en Slant Magazine. Habrá que verla para juzgarla, aunque nos sirva de excusa el, aparentemente, excelente trabajo de su protagonista, Olivier Gourmet.

Seguimos de ruta por Europa y recalamos en el país de la bota, Italia, que vuelve a lanzarnos una muestra más de su denostada (por desconocida) cinematografía, esta vez la propuesta llega respaldada por un sonado palmarés de premios dentro del circuito de festivales, entre los que destacan el Premio al Mejor Actor del Festival de Cannes 2010 (compartido con nuestro Javier Bardem en Biutiful), la nominación al mejor actor en los Premios del Cine Europeo 2010 y nada menos que ocho nominaciones a los Premios David de Donatello, los Goya italianos, de los que ganó finalmente tres: director, actor y sonido. Estamos hablando de La nostra vita (2010), de Daniele Luchetti, que llega con nada menos que tres años de retraso a nuestro país (no es la primera ni será la última película italiana a la que le sucede esto en los últimos tiempos y más a partir del cierre de Alta Films, la más importante distribuidora de cine de autor en España). La película nos cuenta la historia de Claudio, un albañil que está muy enamorado de su mujer y espera la llegada de su tercer hijo, cuando un golpe inesperado del destino cambia su vida, lo que provocará que Claudio afronte con rabia la injusticia personal y social que se ha abatido sobre él. Intenso drama que, no obstante, recibió una acogida bastante tibia por parte de la prensa en su presentación en Cannes, como leímos en las crónicas de Boyero en El País o en la de Jay Weissberg en Variety. De todos modos, un premio en Cannes al mejor actor, para Elio Germano, siempre es una buena razón para reconciliarse con una cinematografía como la italiana, tan grandiosa antaño y tan perdida últimamente.

Y cerramos este interesantísimo viaje por Europa en Dinamarca (pero también en Argentina), desde donde nos llega la comedia SuperClásico (Noches de vino y copas) (2011), de Ole Christian Madsen, quizás el estreno más altamente refrescante no ya sólo de la semana, sino también de lo que llevamos de año. Su sinopsis es la siguiente: Christian (Anders W. Berthelsen), un danés de 40 años, viaja a Buenos Aires con Oscar (Jamie Morton), su extravagante hijo adolescente. Su propósito es recuperar a su mujer (Paprika Steen), que los abandonó para convertirse en novia y representante de un famosísimo futbolista argentino (Sebastián Estévanez). Christian se presenta con la excusa de firmar los papeles del divorcio, pero sus planes se verán trastocados debido a una serie de enredos y acontecimientos inesperados. La crítica se ha mostrado ligeramente entusiasta, como leemos en Cinemanía o en Cine Maldito y es que, tal y como está el ambiente, no pasan en balde unas buenas risas, algo que parece garantizar de sobra este título que si bien no dejará una huella remarcable en la Historia del Cine, al menos sabrá mitigar nuestras presentes preocupaciones, y todo gracias a una galería de situaciones de lo más excéntrica.

Pues hasta aquí este repaso puntual a los estrenos de una semana en la que sí o sí estamos obligados a ir al cine, primero para levantar los precarios resultados de los dos fines de semana anteriores y, segundo, porque desembarcan títulos de lo más interesantes que bien que merecen el precio de una entrada. Y recordad: a poder ser, en Versión Original Subtitulada.

¡¡Un saludo, SinVergüenzas!!