Karra Elejalde regresa el viernes a los cines.

Repasamos la filmografía del actor cuando regresa a la comedia con "Ocho apellidos vascos".

Palmarés XXIII Premios de la Unión de Actores.

"Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, una de las vencedoras con 2 premios.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

La Sección Oficial está compuesta por 15 largometrajes muy esperados para este 2014.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Seis títulos integran la sección paralela, competitiva, Zonazine, el espacio independiente.

17º Festival de Málaga. Cine Español.

Málaga Premiere y Estrenos Especiales completan la oferta de novedades del certamen.

martes, 8 de octubre de 2013

Antonio de la Torre, estrella de largo recorrido.


Hablar de la trayectoria de Antonio de la Torre para el cine es hacerlo en términos de una carrera de fondo o de larga distancia, pues este malagueño de 45 años hace ya casi dos décadas que debutó oficialmente en una pantalla grande y, sin embargo, para muchos sigue siendo un recién llegado. La razón es que, hasta hace bastante poco tiempo, nadie era capaz de ponerle un nombre a ese actor que aparecía, casi siempre de refilón, en las más diversas producciones españolas. Por suerte, las vacas flacas pasaron y De la Torre, a día de hoy, se cuenta entre las más rutilantes estrellas de nuestra industria, poseedor de la autonomía suficiente como para significar, por sí solo, un reclamo absoluto de cara al gran público. Algo que pone de manifiesto el estreno este mismo viernes de Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, por la que casi gana la Concha de Plata al mejor actor en el reciente Festival de San Sebastián y en la que vuelve a dar una lección magistral de interpretación que invita a regocijarnos de que el Cine Español le diera la oportunidad una vez de abandonar los papeles "de una sola frase" que venían decorando su filmografía.

Volver (2006).

Porque fue así como este periodista deportivo del canal autonómico Canal Sur dio sus primeros pasos en el cine, donde debutó en Los peores años de nuestra vida (1994), de Emilio Martínez Lázaro, en un papel de periodista con frase que quedaba fuera de plano. Antes ya había atrapado un papel fijo en la serie Lleno, por favor (1993) y obtendría después varios episódicos en otras tantas sitcoms de la pequeña pantalla, como Hermanos de leche (1994), Los ladrones van a la oficina (1994) o Canguros (1995) hasta otro habitual en Turno de oficio: diez años después (1996-1997). En esa época, ya se había matriculado en la escuela de interpretación de Cristina Rota y lograba compaginar su trabajo en Canal Sur con los esporádicos empeños que lograba atrapar de su verdadera vocación de actor. De este modo, se fue labrando una trayectoria para el cine en la que hizo prácticamente de todo: fue taxista en Cuernos de mujer (1995), de Enrique Urbizu; dependiente en El día de la bestia (1995), de Álex de la Iglesia; guarda de aduana en Corsarios del chip (1996), de Rafael Alcázar; guardia civil en Carreteras secundarias (1997), de nuevo con Martínez Lázaro; empleado de parking en Entre las piernas (1999), de Manuel Gómez Pereira; o camionero en Flores de otro mundo (1999), de Icíar Bollaín. Directora ésta que le había dado su primera buena oportunidad en su debut Hola, ¿estás sola? (1995), con un papel de una extensión mínima, pero sustancialmente más lucido que todos los anteriores juntos.

Con Marta Etura en AzulOscuroCasiNegro (2006).

Tras participar con otro corto empeño en Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), de Santiago Segura, De la Torre reincidió en el cine de De la Iglesia al aparecer de nuevo tanto en Muertos de risa (1999) como en La comunidad (2000). Justo antes de llamar la atención con un papel clave en la miniserie de éxito de tres capítulos Padre coraje (2002), de Benito Zambrano. En ese momento llegó a la vida laboral de De la Torre un joven cortometrajista llamado Daniel Sánchez Arévalo, que le reclutó para protagonizar Profilaxis (2003), por el que el intérprete ganaría el premio al mejor actor en el Festival de Cortos de Badajoz. A éste le seguiría Fisica II (2004), mientras engordaba su particular galería de papeles episódicos para el cine con otros tantos en Días de fútbol (2003), de David Serrano, Te doy mis ojos (2003), de Bollaín, El 7º día, de Carlos Saura, El calentito (2005), de Chus Gutiérrez, o La noche del hermano (2005), de Santiago García de Leániz. Por esta vía llegó a su episódico más importante, el del repulsivo marido de Penélope Cruz en Volver (2006), de Pedro Almodóvar, último escalón de una larga lista de empeños injustamente cortos para el cine que llegaba a su fin gracias a coincidir en el tiempo con el primer papel con enjundia y de amplia extensión de toda su trayectoria: el del hermano crápula de AzulOscuroCasiNegro (2006), puesta de largo de Sánchez Arévalo.

Con Guillermo Toledo y Javier Rodríguez en Salir pitando (2007).

De la Torre supo aprovechar al máximo la fantástica oportunidad que le brindaba el joven realizador y efectuó un trabajo formidable, mostrándose plenamente capacitado para ese tipo de registro entre canalla y bobalicón, siendo su gran arma interpretativa un físico anodino, corriente, que casaba bien, convenientemente trabajado, con cualquier tipo de personaje. No obstante, la sorpresa fue mayúscula cuando en la temporada de premios, Antonio de la Torre se hizo nada menos que con el correspondiente al mejor actor en el Festival Cinespaña de Toulouse (compartido con su compañero en el film, Quim Gutiérrez), así como también con el Premio de la Unión de Actores al mejor secundario de cine y, para rematar, un Goya del todo merecido que inauguró para el intérprete una nueva etapa en su trayectoria como actor. Con una excedencia tomada en Canal Sur, De la Torre pudo responder a conveniencia ante la oferta de papeles que se le vino encima. No solo reincidió con su "salvador" Sánchez Arévalo en sus siguientes cortometrajes, Traumalogía (2007) o Pene (2007), sino que subió de categoría estelar de un curso al siguiente, primero en calidad de co-protagonista, formando un divertido trío cómico junto a Guillermo Toledo y Javier Gutiérrez en la intrascendente Salir pitando (2007), de Álvaro Fernández Armero, y luego asentándose como un secundario eficaz y más que competente en títulos relevantes como Mataharis (2007), de nuevo a las órdenes de Bollaín, o El prado de las estrellas (2007), de Mario Camus, obteniendo por Mataharis una nueva candidatura a los Premios de la Unión de Actores, esta vez en la categoría de reparto.

Gordos (2009).

Al año siguiente, De la Torre ya podía presumir de un considerable aumento en la extensión de sus personajes para el cine, pudiendo hablar de Una palabra tuya (2008), de Ángeles González Sinde, como de su primer protagonista para el cine, a pesar de tratarse de un papel de soporte a las dos protagonistas de la función, tal y como quedaría reflejado al ganar el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) al mejor actor de reparto. Retorno a Hansala (2008), de Chus Gutiérrez, sí fue un protagonista con todas las de la ley que el actor supo resolver con estoicismo, a pesar del componente trágico de la historia, registro en el que aún no había tenido la oportunidad de desenvolverse. Acto seguido, sorprendió a toda la industria al ganar peso de forma considerable para dar entidad fílmica al protagonsita de Gordos (2009), la comedia dramática que nuevamente le regaló Sánchez Arévalo y donde De la Torre literalmente ofrecía un recital de precisión y naturalidad como ese gordo homosexual y deprimido, en un trabajo por el que volvió a quedar finalista a los Premios de la Unión de Actores (ahora como principal) y le brindó su segunda nominación al Goya.

Balada triste de trompeta (2010).

Fantásticos secundarios en la independiente La isla interior (2009), de Dunia Ayaso y Félix Sabroso, y la superproducción Lope (2010), de Andrucha Waddington, precedieron a su consolidación definitiva como estrella cinematográfica con el protagonismo de la atronadora Balada triste de trompeta (2010), la llamada obra de madurez de Álex de la Iglesia, en la que el intérprete se sometía literalmente a un desquiciado espectáculo interpretativo que le valió el Premio Sant Jordi al mejor actor (compartido con su compañero de armas en el filme, Carlos Areces) y su tercera nominación al Goya, la segunda como actor principal. Poco importa que sus siguientes empeños para la primera división de nuestro cine volvieran a ser de reparto, como en Primos (2011), de Sánchez Arévalo (nuevo Premio de la Unión de Actores en la categoría de reparto), o La chispa de la vida (2011), de De la Iglesia; el nombre de Antonio de la Torre poseía ya tal peso en la industria que el intérprete podía permitirse el lujo de apoyar con su presencia proyectos de carácter más independiente (La mitad de Óscar (2010), de Manuel Martín Cuenca) o, literalmente, experimental (Dispongo de barcos (2010), de Juan Cavestany), sin perder ni por asomo la categoría adquirida.

Con Mario Casas en Grupo 7 (2012).

Algo de lo que dan fe sus tempranos emparejamientos artísticos junto intérpretes más jóvenes y guapos y que ponen de manifiesto la clase y el talento de Antonio de la Torre ejerciendo ya labores de veterano versado en la materia. Sin quererlo, se comió enteritos tanto a Mario Casas en Grupo 7 (2012), de Alberto Rodríguez, como a Alberto Ammann en Invasor (2012), de Daniel Calparsoro. Dando forma con ambos empeños a un año cinematográficamente inmejorable, coronado con un nuevo Premio de la Unión de Actores al mejor actor principal por la primera y sendas nominaciones tanto a los CEC como al Goya por ambas películas, como secundario por Invasor y principal por Grupo 7. La seguridad que puedan proporcionar un nuevo secundario para Almodóvar en Los amantes pasajeros (2013) o el retorno al cine de Sánchez Arévalo en La gran familia española (2013), sólo refuerzan al intérprete ante la gran prueba de fuego que supone afrontar un protagonista del calibre de Caníbal, donde todo el peso de la cinta recae sobre sus hombros y, parece ser, de manera estremecedora y brillante, a tenor de las críticas recibidas que lo señalan como el gran trabajo interpretativo de la estrella, que muy probablemente le proporcionará su sexta nominación al Goya. No cabe duda de que el límite al talento de De la Torre aún dista mucho de estar cerca en una trayectoria que terminará convirtiendo al actor en uno de los imprescindibles del Cine Español.

lunes, 7 de octubre de 2013

Zipi y Zape en: la aventura más sosa jamás contada.


Hablar de Zipi y Zape y el club de la canica como de una adaptación cinematográfica de imagen real de las célebres historietas creadas por José Escobar resulta del todo inapropiado a tenor de que no queda nada de los personajes animados y sus aventuras dibujadas en la película de Oskar Santos, salvo el nombre de los susodichos y el color de sus melenas. Todo, absolutamente todo, de lo que acontece en la trama y metraje de Zipi y Zape y el club de la canica pertenece a la propia invención de sus artífices. No hay, por tanto, intención alguna en este producto de ser lo más mínimamente fiel a las fuentes que le sirven de inspiración. Lo que, sin duda, defraudará a los fans de los personajes originales a la hora de asimilar esta película, pero no supone una razón de fuerza mayor como para denigrarla.


Sí lo es el hecho de que, tomando los visos de una cinta de aventuras de corte familiar, con referentes cinematográficos harto visibles y conocidos por todos (desde el clásico y gérmen del género Los Goonies (1985), de Richard Donner, hasta la más reciente saga de Harry Potter), Oskar Santos haya desaprovechado la ocasión que tenía entre manos para poner en pie una oda a la aventura con mayúsculas, que nos contagiara de ese espíritu entre osado e infantil y nos encandilara con una parafernalia de intrincados desafíos de los que sólo en el cine uno es capaz de salir airoso. Y no. Santos y sus guionistas, Jorge Lara, Francisco Roncal y Moisés Gómez Ramos, se limitan a cocinar una aventurilla de andar por casa, una especie de gincana en la que el riesgo brilla por su ausencia y las dosis de aventura proporcionan la misma emoción que ver danzar a la bailarina diminuta de una cajita de música.


Huelga decir en su favor que Zipi y Zape y el club de la canica luce una estampa de sobresaliente, pues viene arropada por una puesta en escena milimétricamente calculada e imponente. La factura técnica de la cinta es de campeonato, con esa inteligente dosificación de los efectos especiales durante todo el metraje hasta la traca final, donde lo digital cobra protagonismo de manera elegante y sin enturbiar ni tan siquiera dejar en segundo plano a la imagen real. La fotografía, la dirección artística, el vestuario, el sonido, todo sin excepción primorosamente cuidado, otorgando a la película una poderosa y solemne categoría, digna de una gran superproducción. El pero es que, debajo de todo esto, no hay una historia que realmente nos enganche y nos deslumbre, que mientras el grupo de chavales protagonistas se patea ese palacio de apariencia gótica de arriba abajo buscando los diamantes a uno le atrae mucho más la suntuosa decoración de tal despacho o la lóbrega penumbra que reina en la cocina.


Por no hablar de la pésima dirección que demuestra Santos en lo que a las actuaciones de los niños se refiere, salvándose sólo en esta parte la chica, Claudia Vega, precisamente por ser la única con alguna buena experiencia ante las cámaras demostrada (Eva, Barcelona nit d'estiu). Por su parte, Javier Gutiérrez elabora un villano de postín, a través de una manifiesta prepotencia, pero canta de lejos lo poco desarrollado y lo escasamente perfilado ya desde el guión de su personaje. Para colmo de males, la anunciada participación del gran Álex Angulo se termina reduciendo a un cameo vistoso y poco más. En resumidas cuentas, esta Zipi y Zape y el club de la canica termina siendo una de las grandes mentiras cinematográficas del año, pues no sólo no alcanza las expectativas generadas sino que ni tan siquiera llega a intentar cumplir lo que venía prometiendo. Y es que, seamos sinceros, para revivir el espíritu de la aventura infantil no hacen falta muchos fuegos de artificio: valga de ejemplo aquella entrañable y magnífica joya de hace un par de temporadas llamada Héroes (2010), de Pau Freixas.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Música Original: Fernando Velázquez.
- Mejor Fotografía: Josu Inchaustegui.
- Mejor Dirección Artística: Juan Pedro de Gaspar y Géza Kerti.
- Mejor Montaje: Carolina Martínez Urbina.
- Mejor Vestuario: Andrea Flesch.
- Mejor Maquillaje y Peluquería: Hildegard Haide y Zsolt Kromberger.
- Mejor Sonido: Aitor Berenguer y Alfredo Díaz.
- Mejores Efectos Especiales: Balázs Hoffmann y Sebastian Csaba Kiss.

Quiniela a los Premios Goya 2014 (III): Mejor Actor Revelación.

Estamos comenzando el último trimestre del año, sin lugar a dudas, el más decisivo en la carrera hacia los Premios Goya, sobre todo porque es aquí cuando el Cine Español pone toda la carne en el asador y echa al ruedo las películas con mayores posibilidades de éxito. Algunas de ellas ya han desembarcado en las carteleras y ya es hora de seguir nuestras conjeturas sobre lo que podría suceder con el anuncio de las nominaciones. Hoy nos ocupamos de una de las categorías sin duda más reñidas, la correspondiente al mejor actor revelación. Reñida porque, a día de hoy, aún no se ha perfilado ningún favorito totalmente claro.

1. Jaime Ordóñez, por Las brujas de Zugarramurdi.
2. Miquel Fernández, por La gran familia española.
3. Aron Piper, por 15 años y un día.
4. Miguel de Lira, por Somos gente honrada.
5. Patrick Criado, por La gran familia española.
6. Hovik Keuchkerian, por Alacrán enamorado.
7. Francesco Carril, por Los ilusos.
8. Vito Sanz, por Los ilusos.


El estruendoso éxito en la taquilla de Las brujas de Zugarramurdi nos invita a hablar de Jaime Ordóñez como uno de los intérpretes con mayores posibilidades en esta categoría. No sólo por llevar a cabo un trabajo notable, recorrido todo él por un contagioso sentido del humor y una entusiasta ternura que buscan y encuentran pronto las simpatías del espectador, sino por lograr destacar sobre las presencias de estrellas de la talla de Hugo Silva y Mario Casas. Si el filme de Álex de la Iglesia recibe un aluvión de nominaciones, es más que probable que Ordóñez se beneficie de ello.


Quien, junto al anterior, parece estar más claro en la lista de posibles es Miquel Fernández, cuyo fantástico trabajo en La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, destaca de manera muy especial sobre el excelente nivel interpretativo de todo el elenco. La película fue una de las cuatro pre-seleccionadas por la Academia de cara a los Oscar, lo que nos hace intuir que su presencia entre las nominadas será fuerte. Esto supone un punto a favor de la candidatura de Fernández, que podría verse arrastrado por el aluvión de votos que obtenga la película. En su contra, que tendrá que "competir" con uno de sus compañeros de reparto.



Protagonista absoluto de la película que finalmente nos representará en los Oscar este año, sería bastante extraño que Arón Piper no ocupase una de las cuatro plazas de esta categoría este año. Con la edad mínima requerida por la Academia para optar a uno de los cabezones ya cumplida, Piper cuenta además con la baza de llevar a cabo un trabajo detallado y esforzado en la descripción del carácter de su personaje en 15 años y un día, algo alentador para un intérprete de su edad.


Veterano actor de televisión, teatro y, algo menos, de cine, Miguel de Lira obtuvo este año una notoriedad extraordinaria gracias a su co-protagonismo en la comedia dramática Somos gente honrada, logrado debut de Alejandro Marzoa. En la piel de ese parado padre de familia que trata de seguir manteniendo las apariencias, De Lira daba toda una lección de humildad interpretativa, al dar forma con admirable contención a todas las aristas de su personaje. En virtud de lo reñida que se presenta la categoría principal, los responsables de la película ganarían votos a favor del trabajo del actor si lo presentasen a competición en la categoría revelación y no sería la primera vez que un curtido y veterano intérprete accede a su primera nominación al Goya en dicha categoría: ¿alguien ha olvidado el caso de Walter Vidarte, nominado como revelación a los 75 años por La noche de los girasoles (2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo, y con una extensa trayectoria que se remontaba a los años 50?


Con Piper como claro exponente del relevo adolescente, es probable que las opciones de Patrick Criado se vean reducidas. No lo tiene fácil el intérprete de La gran familia española, a pesar de llevar a cabo un trabajo loable, rebosante de naturalidad y verosimilitud, se las tendrá que ver con el reparto de votos que conllevará el que su compañero en el filme, Miquel Fernández, también sea propuesto en esta categoría por los productores de la cinta. Y, siendo sinceros, entre los dos, Fernández debería llegar a la final.


El que su película se estrenara tan pronto jugaba en contra de sus posibilidades, pero la inclusión de Alacrán enamorado entre las cuatro pre-seleccionadas a los Oscar ha dado alas a las opciones de Hovik Keuchkerian de resultar finalmente nominado. La naturalidad y el dinamismo con el que lleva a cabo todo su trabajo en la película de Santiago A. Zannou, no deberían pasarse por alto a la hora de confeccionar la definitiva lista de candidatos.


Ha pasado mucho tiempo desde que Los ilusos, de Jonás Trueba, nos fascinara. Pero aún así, sigue siendo una de las películas más especiales del año y nuestra memoria cinéfila aún la recuerda. La Academia es muy posible que no. De ahí que las opciones de su máximo protagonista, Francesco Carril, se hayan reducido notablemente. Eso y que el sistema de distribución al que respondió su llegada a las salas podría no cumplir cien por cien las bases de la competición. No obstante, sería una lástima que tremendo ejercicio de investigación y creación interpretativa, lleno de espontaneidad, inseguridades y frescura no obtuviese un reconocimiento académico como realmente merece. A ver si el reciente premio al mejor actor ganado en el Festival Cinespaña de Toulouse le ayuda a ganar posiciones.


Si Carril lo tiene difícil, su compañero en el reparto, Vito Sanz, aún más. Sobre todo porque a todos los contras con los que tiene que lidiar Carril, Sanz también ha de sumar el propio protagonismo de su compañero en Los ilusos. Quede constancia aquí de nuestra admiración por ese espontáneo cometido secundario donde sobresale una excelente vis cómica basada en un componente sutil de patetismo autoconsciente.

ATENTOS A:


De lo que todavía nos tiene que llegar a las salas, a priori, el que más ruido podría hacer es Enrico Vecchi, por ¿Quién mató a Bambi?, la comedia de Santi Amodeo, que obtendrá un enorme respaldo publicitario a su llegada a los cines el próximo mes, exactamente el 15 de noviembre..


Tampoco debemos perder de vista a Darío Frías, cuyo protagonismo en la comedia Esto no es una cita, de Guillermo Fernández Groizard, fue acogido con no pocos aplausos en la sección ZonaZine del pasado Festival de Málaga. La película llegará a las salas el próximo 8 de noviembre.


Menos opciones (de momento) parece tener Juan Blanco, por Viral, de Lucas Figueroa, precisamente por la tibia recepción que obtuvo también en ZonaZine en el marco del Festival de Málaga. La película tiene previsto su estreno en salas el 29 de noviembre.


El mismo día llegará a los cines Diamantes negros, de Miguel Alcantud, cuyos protagonistas, los actores no profesionales Setigui Diallo y Hamidou Samake, también podrían llamar la atención académica, precisamente por el tono de denuncia social de su película, algo muy del gusto de los votantes.


Tampoco nos olvidamos del protagonista de Casting, de Jorge Naranjo, Javier López, Biznaga de Plata al mejor actor de reparto (compartida con el resto del elenco masculino) en el Festival de Málaga; ni de Adam Jezierski, por Blockbuster, de Tirso Calero. Sin embargo, las opciones de ambos pasan porque sus películas accedan a una distribución y exhibición normalizadas, tal y como exigen las bases de la Academia.


viernes, 4 de octubre de 2013

El mejor cine indie y el "blockbuster" más familiar recalan en nuestras marquesinas.

¡¡¡Ya es viernes!!! Y las buenas noticias nos sacuden a la llegada de las novedades a la cartelera española. Y es que, Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, ha logrado mantenerse en el primer puesto de la taquilla nacional en la semana de su estreno, logrando una recaudación de 1.200.402€. Sin duda, era lo que esperábamos. Pero la cosa no acaba ahí, pues dentro del Top5 aún resisten otras dos producciones españolas: la animada Justin y la espada del valor, de Manuel Sicilia, cede el primer puesto y cae al tercero recaudando un 5,7% más, en concreto 624.892€, obteniendo un acumulado de 1.349.926€ en su segunda semana de exhibición. Por debajo, en la cuarta plaza, sigue resistiendo La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, con unos interesantes 427.439€ recaudados, un 24,4% menos, pero no es una mala cifra si tenemos en cuenta que ésta era su tercera semana de recorrido comercial, que ha perdido presencia en 15 pantallas y que acumula ya una recaudación de 2.135.383€. Parece que el último trimestre del año va a sentar bastante bien a la taquilla española y para seguir sumando euros hoy llega a las salas otro de los productos destinados a amasar dinero en taquilla. ¿Conseguirán Zipi y Zape auparse al podio de honor?

La peli del finde.


Con permiso de los personajes creados por José Escobar, el gran estreno del día no es otro que el de la cinta triunfadora en el reciente Festival de San Sebastián. Llega a las salas, con un número muy reducido de copias (27, 22 dcp's y 5 analógicas), La herida, el debut en la dirección del montador Fernando Franco. Aprovechando el tirón comercial que seguro que tendrán sus recientes premios en el Zinemaldía (Premio Especial del Jurado y Concha de Plata a la mejor actriz), Golem no ha querido dejar pasar mucho tiempo para distribuirla. Eso sí, su punto fuerte, debido al escaso eco que pueda originar en el gran público, será el tan efectivo "boca a boca", lo que nos hace pensar que puede ser una de las reinas del circuito de cine independiente del momento. Y antes de dejarla escapar, no nos olvidemos que probablemente estemos ante una de las futuras triunfadoras también en los próximos Premios Goya.

En La herida, Franco nos pone en la piel de Ana, una mujer de 28 años que se siente útil y satisfecha en su trabajo rutinario ayudando a otros. Sin embargo, fuera de su jornada laboral, Ana tiene serios problemas para relacionarse, pues es socialmente torpe, incluso agresiva, con las personas más cercanas y queridas. Tal es la sinopsis de un contundente e implacable drama que ha, literalmente, fascinado a la crítica especializada, pues le están lloviendo alabanzas desde todos los frentes. Así, Mirito Torreiro, en Fotogramas señala que "Franco, con un pudor franciscano, evita los discursos y las explicaciones verbales (su puesta en escena, tan agobiante como la vida de su protagonista, es ejemplarmente enclaustrada)"; Carlos Marañón, en su crónica del festival para Cinemanía, decía "La herida deja muy buenas sensaciones. Rayan a gran altura tanto Marian Álvarez, la atormentada protagonista (...) como el director Fernando Franco, que hace buen uso de los recursos estilísticos del cine más despojado"; Javier Ocaña, en El País, la define como un "magnífico debut (...), es puro rigor en su forma y en su narrativa, en su sistemática y en su entramado emocional"; y, por último, Luis Martínez, en su crítica para El Mundo sentenciaba que el director "abandona literalmente la cámara en el rostro de la actriz Marian Álvarez. Inmensa".


¿Es posible que La herida sea la película más redonda de lo que lleva estrenado hasta el momento el Cine Español? Todo indica que sí. Como también todo indica que con ella asistimos a uno de los recitales interpretativos más completos del año. La madrileña Marian Álvarez, habitual en la televisión, aparece en todas las quinielas como la gran favorita al Goya interpretativo de este año, opciones más que sólidas ya desde que ganara la preciada Concha de Plata. Le acompañan en el reparto intérpretes curtidos como la estupenda Rosana Pastor, Manolo Solo, Ramón Barea, Andrés Gertrudix y Ramón Agirre.

Blockbuster a la española.


Producida por MOD Producciones, Zeta Cinema, Atresmedia Cine y Kowalski Films, Zipi y Zape y el club de la canica asalta los cines españoles después de meses y meses alimentando la espera con una campaña pre-promocional de gran envergadura. La película nos contará cómo Zipi y Zape, dos traviesos mellizos, son internados en el Esperanza, un colegio donde los juegos están prohibidos y donde fundarán el Club de la Canica, la resistencia infantil que desafiará la autoridad de los adultos. Gracias a su inteligencia, su valentía y su inquebrantable fe en la amistad, Zipi y Zape y el resto del club descubrirán un misterioso secreto que se oculta en el colegio y vivirán la aventura más emocionante de sus vidas. Encomendada a Oskar Santos, quien vira completamente de rumbo tras su anterior película, el thriller El mal ajeno (2010), la cinta tiene a un gigante de la distribución detrás, nada menos que Disney, que la lanza al mercado en 354 pantallas: 209 salas exhibiendo dcp's (5 de ellas alternando la versión original en castellano con la doblada al euskera) y 150 con copias analógicas.

La apuesta es alta para esta adaptación de los célebres personajes de Escobar, de cuyo guión se han ocupado Jorge A. Lara y Francisco Roncal. Está claro que sus responsables aspiran a lograr con Zipi y Zape un estruendoso éxito de taquilla, algo que no debería ser difícil tratándose como se trata de una película de corte familiar, por mucho que, de entrada, las críticas recibidas hayan sido un tanto adversas: Jordi Costa, en su crítica para El País, señala que "la película es competente en sus formas y espectacular en su diseño de producción, pero absolutamente desalentadora en su vocacional condición de aventura iniciática"; mientras Oti Rodríguez Marchante, para ABC, advierte que "el esquema es un poco como alguna multinacional del mueble: funcional a la par que vistosillo, y consiste en una presentación de personajes fácilmente detectables por su aroma de arquetipo, como el villano, el gordito, el valiente, el empollón, la chica...". Otros, sin embargo, no son tan puristas a la hora de calificar la película, como es el caso de Pere Vall, en Fotogramas: "no es un producto prehistórico, vintage, sino una propuesta lúdica (como dice su director)"; o Manuel Piñón, en Cinemanía: "hablar de Zipi y Zape y el club de la canica como una actualización es quedarse más cortos que las mangas de un chaleco. Esto es una creación en toda regla, un trabajo de ingeniería digno del mejor diseñador de montañas rusas".

Entre tremenda división de opiniones, habrá que juzgar por uno mismo esta cinta que viene protagonizada por los chavales, desconocidos hasta el momento, Daniel Cerezo y Raúl Rivas, seleccionados en un multitudinario casting por colegios de toda España, a los que acompaña la revelación de hace unos años Claudia Vega (Eva (2011), de Kike Maíllo) y la experiencia de los veteranos Javier Gutiérrez, Álex Angulo, Javier Cifrián y Joseba Apaolaza.


Sin más, me despido recordándoos que hoy también llegan a las salas la interesantísima producción chilena Gloria, de Sebastián Lelio, ganadora del Oso de Plata a la mejor actriz en el pasado Festival de Berlín para una, parece ser, brillante Paulina García y la sugestiva y fascinante nueva obra del mexicano Alfonso Cuarón, de nombre Gravitiy, protagonizada por Sandra Bullock y George Clooney, una de las grandes apuestas para los próximos Oscar. Como veis, la oferta en los cines no puede ser más sugerente.

¡¡Un saludo, Sinvergüenzas!!

Ya disponemos de un avance de los "Presentimientos" de Eduardo Noriega y Marta Etura.

Ya se ha dado a conocer el tráiler de otro de los títulos más esperados con los que el Cine Español piensa engancharnos en los próximos meses. Se trata del thriller psicológico Presentimientos, segundo largometraje de Santiago Tabernero. La película, que participa en la Sección Oficial de la ya a la vuelta de la esquina Semana de Cine Internacional de Valladolid (SEMINCI), aún no tiene fecha confirmada de estreno en salas, pero tiene ya las espaldas bien cubiertas y es que su reparto lo lideran estrellas de la talla de Eduardo Noriega y Marta Etura, ambos presentes desde ya en todas las quinielas a los próximos Premios Goya.


Para Noriega, supone el retorno a los papeles de envergadura para nuestro cine, después de pasar los últimos años compaginando papeles de reparto tanto al otro lado del charco, como en The Last Stand (El último desafío) (2013), de Kim Jee-Woon, secundando nada menos que a Arnold Schwarzenegger, o en el western Sweetwater (2013), de Logan Miller, que llegará a las salas estadounidenses el próximo 11 de octubre; como en este, lo último fue su participación en el reparto coral de Una pistola en cada mano (2012), de Cesc Gay. Presentimientos podría significar para el actor no sólo su tercera nominación al Goya como mejor actor, sino también la primera en calidad de guionista, pues escribió el libreto junto al director a partir de la novela homónima de Clara Sánchez.


Para Etura, según muestran las imágenes del tráiler, Presentimientos significará su primer papel netamente protagonista, con sustancia, alejado del típico rol de "la chica de la pelí" al que nuestra industria parecía relegarla últimamente. En ella dará vida a Julia, que inmersa en una crisis sentimental con su pareja, Félix (Noriega) se marcha con él de vacaciones unos días a la costa. Allí sucederá un accidente que cambiará sus vidas. 


Con un presupuesto de 3 millones de euros, rodada durante siete semanas en localizaciones de la provincia de Alicante, Presentimientos cuenta con la participación de TVE. El reparto lo completan Alfonso Bassave, Irene Escolar, la veterana Gloria Muñoz y el mito vivo del cine que sigue siendo Jack Taylor.

"Ismael", con Mario Casas y Belén Rueda, ya tiene tráiler.

Las apuestas a los Premios Goya de este año se han cimentado tras los pases de las películas presentadas en el reciente Festival de San Sebastián. Pero no hay que olvidar que otro de los títulos potentes de cara a aglutinar nominaciones es Ismael, lo nuevo de Marcelo Piñeyro, que tiene fecha de estreno confirmada para el, todavía lejano, 25 de diciembre.



La cinta, que está producida por AtresMedia Cine, la compañía surgida de la fusión entre Antena 3 y LaSexta, será distribuida nada menos que por la todopoderosa Sony, algo que (aparte de la publicidad extra que desde sus respectivos medios televisivos obtendrá) le garantiza una adecuada y envidiable salida comercial. El riesgo de esta producción tampoco es tan grande si tenemos en cuenta que su protagonista cuenta con un más que contrastado tirón en taquilla y que esta cinta promete el tan ansiado cambio de registro de un actor que necesita demostrar cuanto antes su preparación para afrontar papeles que le alejen de su imagen establecida si quiere permanecer con pies de plomo en la industria.

Nos referimos, claro está a Mario Casas, quien podría ganar gracias a este filme su primera nominación al Goya. Lo tiene difícil si evaluamos la competencia existente en la categoría al mejor actor, con Antonio de la Torre y Javier Cámara liderando todas las quinielas, seguidos muy de cerca por Eduard Fernández. El cuarto puesto podría ser para Casas, que además también cuenta con bastantes posibilidades gracias a su papel en La mula, por la que ya ganó la Biznaga de Plata al mejor actor en el pasado Festival de Málaga.


A Casas le acompañan en el reparto Belén Rueda, Sergi López y Juan Diego Botto, en una película cuya sinopsis es la siguiente: Ismael Tchou es un niño de 8 años de madre africana, quien un día se fuga en AVE rumbo a Barcelona para encontrarse con su padre, al que no conoce. Su única pista es una dirección de un apartamento en la ciudad condal, escrita en el remite de una carta dirigida a su madre Alika. Una vez allí, consigue encontrar el edificio, pero en el apartamento sólo encuentra a Nora, una elegante mujer de unos 50 años que resulta ser la madre de Félix Ambrós, es decir, su desconocida abuela. Para ir abriendo boca, ya podemos echarle un ojo al tráiler, en el que apreciamos el tono amable que subyace en el filme y, por lo menos a priori, unas sugestivas interpretaciones de todo el elenco, Casas inclusive.

jueves, 3 de octubre de 2013

Las buenas intenciones no sostienen "Las manos de mi madre".


Estrenada de tapadillo, con muy pocas copias en circulación, llegaba a las salas el viernes pasado Amaren eskuak (Las manos de mi madre), el debut en la dirección de largometrajes en solitario de Mireia Gabilondo, basada en la novela homónima de Karmele Jaio, sobre una ocupada periodista que siente el derrumbe de su vida cotidiana tras la hospitalización de su madre, aquejada de una falta irreversible de memoria. Desde ese momento, la protagonista, Nerea, deberá lidiar no ya sólo contra sus fantasmas interiores sino también con los de su madre, anclada en un tiempo pasado que Nerea desconoce. Hasta aquí todo muy bien, pero a uno le da la sensación, pasado el primer tercio de la cinta, de que todo lo que acontezca a partir de ahí ya lo ha visto antes en algún que otro sitio.


He aquí el gran problema de Las manos de mi madre, que su historia, por mucho que esté adaptada de una novela, no nos pilla por sorpresa en ninguno de sus puntos. Tenemos a esa hija hiperocupada que apenas advierte la escasa atención que les dedica a su marido y a su hija pequeña, a la que, de buenas a primeras, se le aparece otro fantasma (este de su pasado) y la incertidumbre sobre qué hacer y cómo reaccionar se le entrecruza con la impotencia de compaginar su vida laboral junto al cuidado en el hospital de su madre enferma. Ésta y sus fantasmas le darán las claves oportunas para que Nerea termine comprendiendo el sentido de su propia existencia y comience a reorganizarla buscando el bienestar largamente descuidado. Así, lo que prometía ser una película intimista y emocional, termina pareciéndose mucho al típico melodrama de superación personal cuyo desarrollo y desenlace ya nos sabemos de memoria.


Del mismo modo que sucedía en otra película reciente del Cine Español como En la ciudad sin límites (2002), de Antonio Hernández, en Las manos de mi madre una hija deberá desentrañar el pasado oculto de su progenitora, tarea que le servirá de reflejo de su propia vida y la ayudará a encauzar sus propios desajustes. Sin embargo, mientras en la cinta de Hernández se abogaba por un tratamiento cercano al thriller psicológico que invitaba al espectador a fascinarse por los descubrimientos de su protagonista, en la película de Mireia Gabilondo se opta por contar la misma historia desde una óptica demasiado ternurista, tratando de reforzar el componente emocional de una trama que por obvia pierde cualquier posibilidad de empatizar con el espectador, por mucho que la estupenda composición de Pascal Gaigne apele sensiblemente a removernos por dentro.


Quedan, eso sí, el retrato más o menos veraz de la vida compartida en la fría estancia de un hospital y unas intenciones en verdad loables al querer abordar una enfermedad como el alzheimer desde una perspectiva completamente alejada del drama y la tragedia que siempre la acompañan, lo que salva a Las manos de mi madre de merecer la invisibilidad a la que parece estar condenada. Eso y el oficio de su realizadora, que sin virtuosismos técnicos, logra contar algo mil veces visto sin pecar de estridente o artificiosa, a través de una planificación sosegada, en algunos momentos sumamente elegante, y sin perder ritmo en toda la película. En lo que respecta a sus actrices, es justo reconocer la entrega de su protagonista, Ainara Gurrutxaga, y su predisposición a exponer sin tapujos ante la cámara las dudas, el dolor y la culpa padecidos por su personaje. Son destacables también los trabajos de Esther Remiro, como la madre enferma, y de Loli Astoreka, en el papel de la tía que vuelve desde Alemania con la intención de echarle una mano a su sobrina y que termina convirtiéndose en indispensable a la hora de reconstruir el pasado oculto de Luisa. Pero sobre ellas, siempre quedará la profesionalidad de una Vicky Peña, en un papel de colaboración, ingrato por su escaso protagonismo en pantalla, pero que pone de manifiesto la categoría de una actriz para la que ningún papel es pequeño.


Puntos fuertes a los Goya 2014:
- Mejor Dirección Novel: Mireia Gabilondo.
- Mejor Actriz Revelación: Ainara Gurrutxaga.
- Mejor Guión Adaptado: Josu Bilbao.
- Mejor Música Original: Pascal Gaigne.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Octubre nos trae a casi todas las estrellas en los títulos más anhelados.

¡Bienvenidos a octubre! El mes en el que tras el letargo veraniego y la paulatina llegada a las salas en septiembre de algunas de las películas más esperadas, aterrizan los ases que el Cine Español tenía guardados en la manga y que, como casi siempre, vienen de generar mucha expectación gracias a su inclusión en los festivales más reputados. Sin ir más lejos, este octubre se estrenarán los títulos españoles presentes en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián, ahí es nada. Pero no son los únicos, pues también llegarán cintas largamente esperadas, propiciando con ello una amplitud de oferta cinematográfica nacional que, esperemos, dé alas a la deslucida taquilla patria.

La herida, de Fernando Franco.


Ganadora del Premio Especial del Jurado y de la Concha de Plata correspondiente a la mejor actriz en el recién clausurado 61º Festival de San Sebastián, este debut se ha posicionado desde ese momento como una de las grandes favoritas a los próximos Premios Goya. Podría tenerlo bastante fácil en las categorías de dirección novel y actriz principal. Este drama, escrito entre su director y Enric Rufas, gira en torno a la figura de Ana, una mujer de 28 años que se siente útil y satisfecha en su trabajo rutinario ayudando a otros. Sin embargo, fuera de su jornada laboral, Ana tiene serios problemas para relacionarse, pues es socialmente torpe, incluso agresiva, con las personas más cercanas y queridas. Retrato seco sobre el Trastorno Límite de la Personalidad o Síndrome Borderline que llega a las salas sólo seis días después de su triunfo en el Kursaal, este viernes 4 de octubre, para rentabilizar el tirón publicitario que suponen tan importantes galardones, La herida también nos ofrece, aparte de un excelente trabajo de su protagonista, Marian Álvarez, la posibilidad de reencontrarnos cinematográficamente con la estupenda Rosana Pastor y con secundarios como Ramón Barea, Manolo Solo, Luis Callejo o Andrés Gertrudix.


Zipi y Zape y el club de la canica, de Oskar Santos.


También el día 4 llega esta macropublicitada producción, la apuesta fuerte del grupo Atresmedia Cine para este otoño. Basada en los célebres personajes del cómic creados por José Escobar, la cinta nos contará cómo Zipi y Zape, dos traviesos mellizos, son internados en el Esperanza, un colegio donde los juegos están prohibidos y donde fundarán el Club de la Canica, la resistencia infantil que desafiará la autoridad de los adultos. Gracias a su inteligencia, su valentía y su inquebrantable fe en la amistad, Zipi y Zape y el resto del club descubrirán un misterioso secreto que se oculta en el colegio y vivirán la aventura más emocionante de sus vidas. Aventuras familiares que prometen una buena y cuantiosa dosis de efectos digitales y si es posible unos buenos y bienvenidos millones de euros en las taquillas. Seguro que, además, lanzará al estrellato a sus desconocidos protagonistas, Daniel Cerezo y Raúl Rivas, seleccionados en un multitudinario casting por colegios de toda España, aunque el plato fuerte serán las participaciones de los veteranos Javier Gutiérrez, Álex Angulo y Javier Cifrián.


Caníbal, de Manuel Martín Cuenca.


Favorita en las quinielas tanto a ser la elegida para representarnos en los próximos Oscar como dentro de la Sección Oficial del reciente Festival de San Sebastián, este thriller psicológico e inquietante, el regreso del siempre sugestivo cine de Martín Cuenca, promete ser uno de los platos fuertes de la presente temporada cinematográfica. La crítica nacional e internacional prácticamente se ha rendido ante Carlos, el sastre más prestigioso de Granada. Un hombre respetable. Su vida es el trabajo y comer. Pero no cualquier cosa: se alimenta de mujeres desconocidas, con las que no tiene ningún vínculo emocional. Pero todo eso cambia el día que conoce a la joven rumana Nina, que busca desesperadamente a su hermana gemela Alexandra, desaparecida días atrás. Llegará a las salas el próximo día 11 de octubre y por fin saldremos de dudas acerca de si estamos o no ante la que muchos ya denominan como la mejor película española del año. Eso y comprobar si el siempre estupendo Antonio de la Torre se marca la interpretación de su carrera. Al actor andaluz le acompañan en el reparto la revelación Olimpia Melinte, la veterana María Alfonsa Rosso y el reciente ganador del Goya revelación Joaquín Núñez.


Todas las mujeres, de Mariano Barroso.


Una semana después llega, después de su presentación en la Sección Oficial (fuera de concurso) en el pasado Festival de Málaga, donde fue recibida con una magnífica acogida por la prensa especializada, esta comedia negra que cuenta la historia de Nacho, un veterinario, que se enfrenta a las mujeres que han significado algo en su vida. Ante él aparece su amante, su madre, su psicóloga, su compañera, su ex-novia y su cuñada. Con todas ellas tiene cuentas pendientes y a todas ellas se tiene que enfrentar para resolverlas. Este regreso de Barroso al cine intimista y pequeño promete ser una de las joyas de esta temporada y, además, es posible que proporcione a su actor protagonista su octava nominación al Goya porque, al parecer, Eduard Fernández vuelve a hacer de las suyas sumando otro maravilloso trabajo a una filmografía a rebosar de ellos. Para colmo, si el recital de Fernández no es suficiente gancho, habrá que mencionar el fabuloso catálogo de actrices que le secundan: Michelle Jenner, Nathalie Poza, Petra Martínez, Marta Larralde, Lucía Quintana y María Morales.


Grand Piano, de Eugenio Mira.


Tras muchas especulaciones sobre ella, el 25 de octubre verá la luz en salas otra de las apuestas de Atresmedia del año, el trhiller Grand Piano, tercer largo de Eugenio Mira que vuelve a rodar en inglés y con dos estrellas internacionales de la talla de Elijah Wood y John Cusack encabezando el reparto de un filme que ha cosechado excelentes críticas a su paso por el reciente Festival de Toronto y que, además, inaugurará por todo lo alto la próxima y ya muy cercana 46ª Semana de Cine Fantástico de Sitges. En ella, un pianista se sienta al piano y se encuentra una nota amenazadora, en la que se le conmina a ejecutar el mejor concierto de su vida si quiere salvar su vida y la de su esposa.


Al final todos mueren, de Javier Botet, David Galán Galindo, Roberto Pérez Toledo, Pablo Vara y Javier Fesser.


El mismo día desembarcará esta curiosa película de bajo presupuesto, que ya se presentó oficialmente en el 16º Festival de Málaga dentro de la sección paralela ZonaZine y que contiene cuatro episodios donde el fin del mundo llega según las diferentes maneras de cada uno de los directores de entender el cine: con humor, o acción, desde el thriller, el drama o el romance. Así, se unen un asesino psicópata enfrentado a la necesidad de finalizar su plan maestro; una encarnizada batalla por lograr el acceso a unos supuestos búnkers que ofrecen la salvación; una invasión de románticos empedernidos a la caza desesperada del amor de su vida y una embarazada a punto de dar a luz al último bebé del planeta. Sugestiva sinopsis oficial para un proyecto apadrinado nada menos que por Javier Fesser, quien además se encarga de dirigir el prólogo y el epílogo de este singular proyecto. En su nutrido y variado reparto encontramos algunos rostros conocidos como los de Manuela Vellés, Macarena Gómez, Miguel Ángel Muñoz, Andrea Duro o Alejandro Albarracín.



Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll.


También el 25 se estrenará comercialmente el esperadísimo segundo largo de aquella jovencita que nos encandiló a todos hace unas temporadas con su ópera prima, aquella maravilla llamada Tres días con la familia (2009). Con Todos queremos lo mejor para ella, Mar Coll se enfrenta a la gran prueba de fuego que supone acometer un segundo largometraje tras haber parido casi una obra maestra con el primero. A priori, la catalana parece tenerlas todas consigo y es que a tenor del tráiler parece ser que nos encontramos ante otro de los títulos clave del año. En él, Geni, tras sufrir un accidente de coche y con la ayuda de su familia, intenta retomar su vida anterior aunque no con demasiado éxito. Para salvaguardarse las espaldas y asegurar la calidad del producto final, la directora ha sabido escoger a una intérprete magnífica como es Nora Navas para ejecutar las funciones de hilo conductor. Encargada de inaugurar una semana antes la 56ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI), Todos queremos lo mejor para ella promete ser otra de las favoritas a los próximos Premios Goya, con sitio reservado para Navas en la categoría a la mejor actriz protagonista. Junto a ella, dos actrices del calibre de Clara Segura y la argentina Valeria Bertuccelli.


Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba.


El tercero de los títulos españoles presentes en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián tiene previsto su estreno en salas el último día del mes, el jueves 31 de octubre, estreno adelantado un día por coincidir con el inicio de un simbólico puente que podría beneficiar el arranque comercial de otro de esos títulos importantes de este año. En él se nos contará como Antonio, un profesor que utiliza las canciones de The Beatles para enseñar inglés en la España de 1966, tras enterarse de que su ídolo John Lennon está en Almería rodando una película, decide viajar hasta allí para conocerle. En su ruta recoge a Juanjo, un chico de 16 años que se ha fugado de casa, y a Belén, una joven de 21 que aparenta estar también escapando de algo. Recibida con manifiesta alegría a su paso por el Zinemaldia, lo nuevo de Trueba promete otro trabajo interpretativo de gran nivel por parte de su protagonista, un Javier Cámara que bien podría ir preparando ya su discurso de aceptación del Goya 2014 al mejor actor, en la que vendría a ser su sexta nominación. Le acompañan en los papeles principales de esta nostálgica road movie el último niño en ganar el Goya revelación de la historia, Francesc Colomer, y la desconocida Natalia de Molina, que también podría ser una seria candidata en el apartado revelación. Junto a ellos, la vuelta al cine de David Trueba de tres veteranos de la talla de Ariadna Gil, Ramón Fontserè y Jorge Sanz.

martes, 1 de octubre de 2013

Paz Vega regresa a Sevilla para rodar "La ignorancia de la sangre".


Paz Vega, tras quejarse en alguna que otra ocasión de no recibir ofertas realmente interesantes de este lado del charco, volverá al Cine Español este mismo otoño, cuando tiene previsto que se inicie el rodaje de La ignorancia de la sangre, lo nuevo del siempre interesante Manuel Gómez Pereira. La película adapata la novela homónima de Richard Wilson, que completa la tetralogía del inspector Falcón y dará comienzo cuando Vasili Lukyanov, un mafioso ruso que se dirige a Jerez de la Frontera, muere en un aparatoso accidente de tráfico. Acto seguido, Falcón se personará en el lugar del siniestro donde, además del cadáver ensartado en una barra de hierro, encuentra en el portaequipajes del coche una maleta que contiene casi ocho millones de euros en billetes usados, champán Krug y vodka helado. A Falcón no le será difícil seguir el rastro del muerto hasta la mafia rusa que opera en la Costa del Sol, donde el fallecido había sido acusado de violación, pero nunca juzgado.

Producia por la sevillana Maestranza Films, La ignorancia de la sangre cuenta ya con la participación de TVE, así como con el apoyo del Ayuntamiento de Sevilla y de la Sevilla Film Comission. Sin un presupuesto aún cerrado del todo, Gómez Pereira rodará la mayor parte de la película en la misma Sevilla, así como en otras localizaciones de ciudades andaluzas y, probablemente, las Islas Canarias. En el reparto, además de la actriz sevillana, parecen confirmados Hugo Silva y Juan Diego Botto, para este thriller bastante negro, género en el que el habitual realizador de comedias ya había demostrado pulso y no poca clase a finales de los noventa con Entre las piernas (1999), que muy probablemente podría llegar a las salas comerciales a finales del verano del 2014.


Entre tanto, podremos disfrutar del saber hacer de la estrella andaluza en algunos de los muchos proyectos con los que aterrizará en la cartelera nacional en los próximos meses: Grace of Monaco, de Olivier Dahan, junto a Nicole Kidman y donde dará vida a la estrella de la ópera María Callas; el thriller Kill the Messenger, de Michael Cuesta, junto a un reparto de campanillas que integran Jeremy Renner, Mary Elizabeth Winstead, Andy García, Oliver Platt, Barry Pepper, Ray Liotta y Michael Sheen, entre otros; y la superproducción Pompeii, de Paul W.S. Anderson, donde Paz Vega será Strigana, una oscura y misteriosa suma sacerdotisa de la vieja ciudad, papel claramente de colaboración que, al menos, dará que hablar por estos lares más pronto de lo que podríamos esperar y es que tienen previsto su estreno en Estados Unidos y España para el próximo 28 de febrero de 2014.