miércoles, 20 de noviembre de 2013

Quiniela a los Premios Goya 2014 (IV): Mejor Actriz Secundaria.

Con solo una favorita realmente clara, la categoría a la mejor actriz secundaria va a ser hasta el último momento una de las más difíciles de predecir, entre otras cosas porque estamos ante una categoría en la que el "todo vale" se ha impuesto siempre en la selección de los trabajos finalistas. Razón por la que siempre, en ediciones anteriores, se ha echado en falta la nominación de algunos trabajos interpretativos injustamente olvidados. Los recientes estrenos de octubre, sobre todo de Todas las mujeres y Todos queremos lo mejor para ella, nos ofrecen varias candidatas muy potentes a tener en cuenta, aunque no lo suficiente como para aventurarnos a apostar cien por cien por sus posibilidades. 

1. Terele Pávez, por Las brujas de Zugarramurdi.
2. Valeria Bertuccelli, por Todos queremos lo mejor para ella.
3. Susi Sánchez, por 15 años y un día.
4. Nathalie Poza, por Todas las mujeres.
5. Rosana Pastor, por La herida.
6. Marta Larralde, por Todas las mujeres.
7. Petra Martínez, por Todas las mujeres.
8. Verónica Echegui, por La gran familia española.
9. Belén López, por 15 años y un día.
10. Àgata Roca, por Todos queremos lo mejor para ella.
11. Susi Sánchez, por La fotógrafa.
12. Macarena Gómez, por Las brujas de Zugarramurdi.
13. Aura Garrido, por Los ilusos.
14. Clara Segura, por Todos queremos lo mejor para ella.
15. María Molins, por Hijo de Caín.
16. Carmen Machi, por La Estrella.



Un mes más, Terele Pávez sigue presidiendo el ránking de las favoritas en esta categoría. Álex de la Iglesia le ha brindado una más que golosa oportunidad para convencer a los académicos con su bruja en Las brujas de Zugarramurdi, con la que pone en evidencia la maestría, el poderío y la grandiosidad de esta intérprete única, que vuelve a dejarnos alucinados dentro de ese registro malsano, sucio y déspota al que tan frecuente ha sido en sus trabajos para el cine, esta vez dándole una vuelta de tuerca y encarnando a una espeluznante malvada con una insondable ironía. Nadie debe poner en duda que es la favorita indiscutible al premio y, que de resultar finalmente nominada, el Goya a la mejor actriz secundaria debería ser para ella.



Desde una práctica y cómoda sencillez, Valeria Bertuccelli arroja luz al cómputo global de Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll, erigiéndose con su desinhibida y cálida creación en el bálsamo equivocadamente utópico de la protagonista. Si el mundo fuera justo, la estrella argentina debería colarse entre las cuatro finalistas al premio, pero todo hace pensar que la joya de Mar Coll apenas recibirá nominaciones para su actriz protagonista y su directora.


Conforme va pasando el tiempo, las opciones de la gran Susi Sánchez de lograr su primera nominación al Goya se van reduciendo y solo el hecho de que 15 años y un día, de Gracia Querejeta, haya sido la cinta escogida por la Academia para luchar por el Oscar sigue manteniendo vivas sus posibilidades. La actriz, que se pasea estoica y confiada por la puesta en escena de la película, robando planos sin parar, hasta el emocionante y sensible clímax que supone su enfrentamiento cara a cara con su ex-marido, personaje que interpreta Fernando Valverde, ha brindado este año otro trabajo maravilloso en la invisible La fotógrafa (ver más abajo), por el que sí que merecería quedar finalista al Goya.

Todas las mujeres, de Mariano Barroso, posee notables argumentos para rascar, por lo menos, una nominación en esta categoría. Quizás, del ramillete de actrices que secundan a Eduard Fernández, sea Natahalie Poza la que parta con mayor ventaja, al resultar su intervención absolutamente impagable, mostrándose la intérprete excelsa como esa psicóloga desconcertada ante la historia del protagonista. Con una estimulante entereza y no poca ironía, Poza se vuelve inolvidable en la película y no resultaría nada desproporcionado verla figurar entre las cuatro finalistas.


Poco le permite La herida, de Fernando Franco, lucirse a la estupenda Rosana Pastor, que ejecuta con emotiva y cauta precisión su papel de madre desorientada, que no alcanza a comprender la actitud de una hija con la que parece no tener nada en común. Pocas dosis de lucimiento, como decíamos, que podrían no ser impedimento para que la actriz sumase su cuarta nominación al Goya, sobre todo cuando se ha demostrado la predilección que siente la Academia hacia su persona, habiéndola nominado con anterioridad por empeños, a priori, tan notorios como el que aquí desempeña.

Junto con Poza, la que mayores parabienes anda recibiendo desde el estreno de Todas las mujeres está siendo Marta Larralde, actriz a la que le ha costado hacerse notar dentro de la industria, pero que hace tiempo viene mereciendo una justa revaloración a todos los niveles. Una nominación al Goya en esta categoría podría ser un buen comienzo, sobre todo por la agradecida naturalidad con la que lleva a cabo toda su intervención en la película, haciendo con su trabajo que lo impostado de algunos momentos en los que participa, resulte siempre cargado de verosimilitud.


Reconocimiento goyesco lleva ya años mereciendo Petra Martínez, a la que la Academia ha llegado a olvidar en múltiples ocasiones por trabajos que rozan la perfección y que se cuentan como los mejores ofrecidos por una actriz para nuestro cine en los últimos años (La soledad, Nacidas para sufrir, Mientras duermes). Su participación en Todas las mujeres no está a la altura de estos, pero sí destila mala uva con una clase y elegancia desbordantes, razones más que suficientes para que la Academia la incluya, de una vez por todas, entre las finalistas al Goya.


Ser la única protagonista femenina de un reparto coral como el de La gran familia española debe tener alguna ventaja. Y no es otra que el de lograr destacar de forma natural en cada secuencia que se te dedique. Pero no solo eso, porque Verónica Echegui vuelve a dar una lección de naturalidad y frescura con su papel en la película de Daniel Sánchez Arévalo, demostrando que merece ser considerada, con toda justicia, una de las mejores y más preparadas actrices de su generación, el problema es que a día de hoy sus opciones pasan más porque la cinta arrase en el reparto de candidaturas que porque su trabajo destaque por méritos propios. La competencia es dura y este año no parece ser el de Verónica Echegui.


Figurar en el reparto de la película seleccionada para los Oscar ha reforzado las opciones de Belén López de cara a los Goya. Como con Echegui, las opciones de Belén López de resultar finalmente nominada dependen de si 15 años y un día se posiciona como una de las películas más nominadas, lo que sin duda la beneficiaría. Apechugando con el personaje menos descrito de toda la función, la sevillana se impone pronto en uno de los motores de la misma, inyectando a sus intervenciones un hálito de vida indispensable para sacar al personaje del plano lineal en el que podría haber quedado e insuflarle un emotivo y sensible subtexto que refuerzan y justifican el carácter distante y varonil de su rol. Recordemos que aún sigue en el aire si los productores de la cinta, en una pirueta para no perder votos, decidirán proponer su candidatura en la categoría revelación.


También la productora de Todos queremos lo mejor para ella podría lanzar la candidatura de Àgata Roca como revelación, debido al tenue eco suscitado por la actriz en toda su trayectoria, al menos a nivel nacional. Ante esta incógnita, lo que debe quedar claro es que las opciones de la intérprete son fuertes, sobre todo por ofrecer un trabajo que ha sido alabado incluso por la crítica especializada, algo no muy frecuente tratándose de un empeño tan reducido, que pone en evidencia el desperdicio cinematográfico al que se encuentra sometida, dada la agudísima y soterrada vis cómica con la que afronta la práctica totalidad de su participación en la piel de esa neurótica hermana.


Ya lo dijimos en su correspondiente crítica y llega el momento de repetirse. Susi Sánchez merece aspirar al Goya a la mejor actriz secundaria este año, sobre todo, por el fabuloso trabajo que llevaba a cabo en La fotógrafa, de Fernando Baños Fidalgo. Y es que sólo su presencia caldea en muy poco tiempo el nivel empático de la cinta, logrando además, con pocas pero decisivas escenas, componer un personaje de lo más potente, una mujer herida que busca venganza en su inefable verdugo, a través de un matizadísimo y ejemplar trabajo de exposición interpretativa, sin artificios, sobrio y contenido y que permanece en todo momento feliz y sentidamente apegado a una radiante naturalidad. Lejos de toda duda, el mejor y más premiable trabajo cinematográfico que este servidor le ha visto a la actriz hasta la fecha.


Divertido y resuelto trabajo el desempeñado por Macarena Gómez en Las brujas de Zugarramurdi, por la que lleva ya unas semanas sonando fuerte en las quinielas. Lo tendrá difícil al coincidir con su compañera de reparto, la favorita indiscutible, Terele Pávez. Y porque, además, su trabajo, lejos del disfrute que puede ocasionar visionarla en su registro más desquiciado, poco más ofrece que sea digno de mención, sobre todo comparado con la abultada competencia que la precede en este ránking.


En nuestra primera quiniela para esta categoría, Aura Garrido se imponía como la única opción viable para componer la lista de nominadas. El tiempo ha pasado, pero su trabajo en Los ilusos, de Jonás Trueba, sólo ha perdido opciones al Goya precisamente por encontrarse en un film distribuido solamente a través de canales de arte y ensayo. Por lo demás, seguimos recordando con no poca admiración el honesto y sencillo trabajo desempeñado por la actriz, sin duda, la presencia más luminosa y magnífica de una de las, seguramente, mejores películas del año. Su aparición en Los ilusos se produce para generar poesía visual dentro de la película y la actriz, rebosante de naturalidad, se hace inolvidable. No obstante, está claro que sus verdaderas opciones a los Goya de este año se encuentran en la categoría principal.


Clara Segura es otra de esas intérpretes cuyo nombre lleva sonando en las quinielas a los Premios Goya desde hace varias ediciones sin obtener resultado. Este año no parece que vaya a ser diferente, pero su trabajo en Todos queremos lo mejor para ella, de Mar Coll, bien merece contarse en este ránking, pues la actriz exhibe en él su talento sin complejos, llegando incluso a resultar deseable tras esa apariencia de madre de familia distendida.


Es poco probable que a estas alturas del año (y con todo lo que hemos comentado más arriba) el trabajo de María Molins escale posiciones que la beneficien de cara a una nominación al Goya gracias a Hijo de Caín, de Jesús Monllaó. No obstante, no queremos dejar pasar la oportunidad de recordar lo formidable de su presencia en la cinta, en un estupendo y matizadísimo empeño, tremendamente empático siempre, añadiendo a su participación una formidable carga dramática.


Por último, reseñar a una de las habituales en todas las quinielas que, como viene siendo habitual también (por desgracia), probablemente tendrá que esperar a futuras ocasiones para conseguir una más que merecida nominación al Goya. Hablamos de Carmen Machi, quien en La Estrella, de Alberto Aranda, se involucra con sobriedad en la piel de su ama de casa maltratada y sortea con éxito el cliché inherente a su personaje y, al mismo tiempo, logra desprenderse moderadamente del personaje televisivo que la hizo famosa y en cuyos brazos podría haber sido fácil caer en determinados pasajes. Dar vida en la pantalla a una mujer víctima de la violencia de género puede sumar puntos a su favor, pero el alcance mediático y comercial de la película fue tan reducido que, nos tememos, Machi no figurará entre las finalistas.

ATENTOS A:


Este mismo viernes aterriza en la cartelera la cinta de bajo presupuesto Temporal, de José Luis López "Catxo", que ofrece la posibilidad a la televisiva Melani Olivares de efectuar un, a priori, sorprendente y dramático cambio de registro, lo que podría hacerla figurar entre las favoritas a la categoría.


Tres bodas de más, la comedia de Javier Ruiz Caldera, tras su paso triunfal por el Festival de Sevilla ha despertado notables expectativas por el regreso al Cine Español de Rossy de Palma, cuyas cortas intervenciones se cuentan entre los grandes aciertos cómicos de la función y que podrían regalarle a la actriz su tercera nominación al Goya, la primera lejos del universo Almodóvar..

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Este año tengo una duda porque se enfrentan los nombres 'conocidos' contra el nuevo cine español, y me refiero sobre todo a las películas más que a los actores, que ya sabemos que muchas veces las películas arrastran votos y ayudan a tener nominaciones, y las pelis pequeñas o + desconocidas suelen 'olvidarse' para los premios. Aunque este año muchas de esas películas han recibido muy buenas criticas.

A saber como valora la Academia:

3 bodas de más
Todos queremos lo mejor para ella
Stockholm
La Herida ( el de Álvarez es el único que veo asegurado)

o incluso 'Gente en sitios'

Sobre las nominadas, no descartaría a Lola Dueñas por LAP.

Unknown dijo...

Confiemos en que la Academia valore tan positivamente estas cintas como lo está haciendo la crítica.

De todos modos, gracias a la creación de los Premios Feroz, muchos podremos desquitarnos ^^

Palmurcio dijo...

A Violeta Pérez por Temporal también la veo con opciones. Recordemos que la Academia la ignoró completamente por su buen hacer en El Patio de mi Cárcel.

Unknown dijo...

Opino como tú respecto a Violeta Pérez, pero "Temporal" no ha entrado finalmente a formar parte de la competición por el Goya de este año. Seguramente porque al tratarse de una producción tan pequeña e independiente, no habrán podido sus responsables "atar todos los cabos" para que pudiera competir.